El fútbol francés permanece en vilo tras el choque del internacional hondureño Alberth Elis con el defensa Donatien Gomis durante el Burdeos-Guingamp de este pasado sábado. Tras el encontronazo, Elis se encuentra en coma inducido tras haber sido sometido a una operación.
El Girondins indicó que “en estos momentos, no es posible aún pronunciarse sobre el pronóstico vital” del internacional hondureño. “El club no espera poder comunicar ninguna nueva información decisiva hasta dentro de unos días y no hará más comentarios sobre el estado de salud de Alberth”, indicó el equipo francés en un comunicado.
“Por respeto a él, a su familia y a sus allegados, rogamos moderación a la hora de divulgar información médica en un momento en el que nada más importa”, agregó el club.
Elis, de 28 años, sufrió un duro golpe en la cabeza en un lance del juego con el defensa Donatien Gomis, al comienzo del partido de la segunda división francesa.
Sufrió un traumatismo craneal, por lo que se le indujo un estado de coma para proteger su salud y fue sometido a cirugía durante la noche en el hospital universitario Pellegrin de Burdeos.
“Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los que han mostrado su apoyo a Alberth y a su familia, en particular a los clubes de toda Francia. Sus palabras calientan nuestros corazones y son una gran fuerza en la lucha de Alberth”, manifestó en el comunicado Gérard López, presidente del Girondins de Burdeos.
Entre las figuras que han tenido palabras de aliento para el hondureño figura el capitán de la selección francesa, Kylian Mbappé. “Todos mis pensamientos positivos van para ti, Alberth Elis”, publicó en su cuenta de Instagram el delantero del Paris Saint-Germain.
La Federación Española de Pelota defiende que su deporte es "patrimonio deportivo de España" en una contundente respuesta al presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD) José Manuel Rodríguez Uribes que lo negó para atribuírsela al País Vasco. El presidente Javier Conde le ha remitido una carta a Rodríguez Uribes en el que le recuerda que la Federación Española cuenta con 12 federaciones regionales y que hay casi 10.000 jugadores en toda España, información que presuntamente desconocía el alto cargo del CSD. La contundente reacción de la Federación Española se produce en las horas previas a que la Federación Internacional debata su expulsión porque cuestionó ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo la incorporación del País Vasco como federación nacional.
Conde ha salido al paso del "manifiesto desconocimiento" de Rodríguez Uribes sobre el deporte de la pelota en España cuando el presidente del CSD se ha erigido en 'mediador' de un grave conflicto deportivo. El presidente de la Federación Española no sólo recuerda que son doce y no tres -como afirmó Uribe- las federaciones regionales de pelota vasca en España sino que, además, le acusa de "confundir" a la opinión pública al establecer similitudes con modalidades como la pilota valenciana o la lucha canaria.
Rodríguez Uribes se ha posicionado públicamente a favor del reconocimiento internacional de la Federación vasca y, tras la enmienda a la ley del Deporte impuesta por el PNV, ya ha anticipado su decisión de permitir que la selección nacional vasca de pelota compita por primera vez el próximo mes de mayo en Gernika.
La Federación Española de Pelota denuncia que sería "irregular e impugnable" que el CSD diera el visto bueno a esta participación de la selección vasca en la Liga de Naciones que comenzará el 31 de mayo porque no contaría con su petición expresa. Además, constata la "temeridad" de que Rodríguez Uribes facilite el debut en una competición oficial e internacional de Euskadi cuando aún no se ha pronunciado el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) sobre las irregularidades en la admisión de Euskadi como federación nacional. La Federación presidida por Javier Conde sostiene que la exclusión de España en la asamblea de la Federación Internacional celebrada el pasado 28 de diciembre de 2024 fue irregular y permitió que los dirigentes de la Internacional aprobaran la admisión como "miembro transitorio" de la Federación vasca.
La dura carta abierta de Conde dirigida al presidente del CSD se ha hecho pública unas horas antes de que se reúna la Federación Internacional para analizar la posible exclusión de España de este organismos internacional. Si se consumara esta expulsión, el País Vasco podría participar en competiciones internacionales de pelota pero no el resto de los 10 jugadores de esta modalidad deportiva que el presidente del CSD no considera un "deporte español".
Un anuncio de la organización provocó carreras de los periodistas en Wimbledon de la sala de prensa en la planta baja del edificio principal hasta la sala de conferencias cuatro plantas más arriba. «Djokovic, on his way», « Djokovic está de camino». Carlos Alcaraz tenía que comparecer ante los medios de comunicación justo al acabar la semifinal ante Jannik Sinner y Novak Djokovic, pero el serbio pidió adelantarse, no quiso ni pasar por el vestuario después de su derrota por 6-3, 6-3 y 6-4. La intuición decía que tanta prisa escondía algo extraño: ¿Anunciará que se retira?
Los sprints escaleras arriba con los ordenadores encendidos en una mano fueron cómicos, pero cuando todos los periodistas estaban colocados los altavoces rectificaron. «First, Alcaraz», «Primero, Alcaraz». Sin saber nada sobre el alboroto, el español apareció en el Media Theatre y su reacción fue genuina: «¡Guau!». «Nunca había visto esto tan lleno. Gracias, supongo», bromó y empezó a responder preguntas sobre su victoria ante Taylor Fritz por 6-4, 5-7, 6-3 y 7-6(6) y su pase a la final de este domingo (17.00 horas, Movistar+). Fueron pocas porque el ganador de 24 Grand Slam estaba esperando en el pasillo para anunciar... que continúa.
ADAM VAUGHANEFE
«No quiero acabar mi carrera en Wimbledon hoy. Espero volver aquí como mínimo una vez más», proclamó Djokovic, aunque al mismo tiempo aseguró que en las próximas semanas «revisará todo» a su alrededor para tener la opción de ganar otro grande. «El físico me está matando. Quiero jugar, pero el cuerpo no me responde. Quizá tengo mucho desgaste acumulado, quizá no puedo competir con el tanque de gasolina medio vacío. Por un lado siento que es duro estar sufriendo tantas lesiones en los partidos decisivos de los Grand Slam, pero por el otro debo pensar que he estado sano muchos años. Probablemente deba tomarlo simplemente como una adversidad y seguir adelante», valoró después de un partido en el que casi se resintió de la lesión de cadera sufrida en cuartos de final ante Flavio Cobolli.
«¡Novak, Novak, Novak!», le animaba el público londinense, con quien mantiene una relación tensa pese a sus siete títulos, pero no había manera. Sinner le aplaudía al finalizar el encuentro en reconocimiento de su esfuerzo y probablemente de su carrera. Por cortesía no hubo celebración del italiano, aunque en el tercer set Djokovic le sorprendió con un break temprano y tuvo que remontar un 0-3 adverso.
La delicadeza con Sinner
«Me esperaba otra cosa, me ha sorprendido más de su partido», admitió Alcaraz en su papel de espectador y añadió: «Ganar a Novak es muy difícil y hacerlo en tres sets es más difícil todavía. La actuación de Jannik ha tenido mérito porque no ha bajado el nivel. Es increíble lo que puede hacer una pista de tenis». En su comparecencia, antes de marcharse con los muchos familiares y amigos llegados este viernes desde Murcia, se congratuló por volverse a medir a Sinner en la final de un Grand Slam, restó importancia a lo ocurrido en Roland Garros y estiró sus valoraciones sobre el triunfo ante Fritz. Quizá pensaba que al hablar de lo ocurrido en París podía multiplicar la motivación del italiano. Lo más probable es que no quisiese hurgar en su herida.
GLYN KIRKAFP
«No he vuelto a ver la final de Roland Garros, sólo algunos puntos, algunos clips, pero no todo el partido. Creo que es el mejor partido que he jugado. A veces pienso en lo que pasó, en cómo pasó, en cómo Jannik me empujó a mi límite. Estoy seguro que aquí volverá a hacerlo. Es duro estar cinco horas y media sobre la pista, pero lo haré si es necesario», aseguró después de una semifinal más complicada de lo que pareció.
Alcaraz construyó una fortaleza con su servicio y desde ahí atacó en los momentos precisos. La paciencia es su nueva virtud, lo ha demostrado en los últimos días. Fritz concedía lo mínimo, pero ese mínimo era suficiente. La mayoría de sets avanzaron con el mismo guión. Juegos y más juegos sin intercambios, continuos saques y, de repente, una genialidad propia o un despiste ajeno llevaban al español al éxito. El mejor ejemplo fue la muerte súbita que cerró el duelo: dominó y fue dominado -del 1-4 al 6-4-, pero con sus mejores trucos, levantó dos bolas de set y se lanzó a por el triunfo. Al acabar le salió un grito, un grito poderoso, un grito para lo que viene el domingo.