Liberty Media, la compañía propietaria de la Fórmula Uno, ultima la compra de la española Dorna Sports, dueña de MotoGP, por más de 4.000 millones de euros, reveló este miércoles el diario británico ‘Financial Times’ (FT).
Según fuentes cercanas a las negociaciones citadas por el medio, Liberty, presidida por el magnate de las telecomunicaciones y el entretenimiento John Malone, adquiriría Dorna tras descartar otra oferta del grupo TKO, encabezado por el superagente de estrellas de Hollywood Ari Emanuel.
Qatar Sports Investments, propietario del Paris Saint-Germain, también había manifestado su interés en Dorna y había mantenido para ello conversaciones con el fondo de inversiones británico Bridgepoint, dueño de la empresa que organiza el Mundial de motociclismo o el campeonato de Superbikes.
Pese a todo, el FT recuerda que para que el acuerdo fructifique debería enfrentarse antes a su aprobación por las autoridades regulatorias, pues ya el fondo de inversión CVC debió desprenderse de las motos en 2006 para poder comprar la Fórmula Uno, que vendió a su vez a Liberty en 2017.
Bridgepoint y el fondo de pensiones de Canadá (CPPIB) son los accionistas principales de Dorna, también participada por su consejero delegado, Carmelo Ezpeleta.
Según el periódico, la oferta de Liberty valoraría Dorna en más de 4.000 millones de euros, incluyendo su deuda, y aunque el acuerdo parece cercano, su anuncio podría retrasarse a la semana que viene.
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
Enviado Especial
@LNvillaveiran
Glasgow
Actualizado Jueves,
26
octubre
2023
-
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En los minutos previos a saltar a la pista, en el restaurante de los jugadores del Real Club de Tenis de Barcelona, Carlos Alcaraz formaba un conjuro junto a su equipo: "Hoy, sí". Hace sólo una semana en Montecarlo no se había gustado ante el mismo rival, el francés Arthur Fils, y esta vez tenía que ser distinto. "No hay prisa, no hay prisa", le recordaba su entrenador, Juan Carlos Ferrero, como última instrucción. Apenas una hora y 14 minutos después, volvía al mismo lugar con una victoria por 6-2 y 6-4 para celebrar, muchos aplausos a su alrededor y el convencimiento de haber cumplido con la promesa: "Hoy, sí".
En las semifinales del Trofeo Conde de Godó, Alcaraz ganó con su mejor tenis de la semana, quizá incluso de la temporada. Ya es definitivo: este Alcaraz no es el de Montecarlo. Allí fue campeón entre dudas, con titubeos con su derecha y gestos extraños. En Barcelona, en cambio, es el vigente ganador de Roland Garros que debe ser, tan convencido como confiado.
Fils fue la mejor prueba del cambio. Si en el torneo anterior el galo le hizo cometer demasiados errores, esta vez los nervios cambiaron de bando. En Montecarlo, ante su potente derecha, Alcaraz había pecado de ser demasiado directo, de precipitarse, de olvidar su tenis, y pese al triunfo acabó disgustado. En ningún momento se sintió cómodo. Y esta vez tocaba darle la vuelta.
Minimizar los errores
Desde el primer punto de juego, Alcaraz salió a la pista Rafa Nadal a presionar a su adversario hasta el infinito, a llevarle a lugares insospechados, a molestarle todo el tiempo que fuera falta. Si Fils quería arriesgar, que lo hiciera: delante tendría un muro. Quizá no era el plan más vistoso, pero el plan más acertado. Funcionó. El primer golpe ganador del español llegó a los 18 minutos de juego y, para entonces, tenía encarrilado el primer set. De hecho, sus estadísticas globales, 11 ‘winners’ y 13 errores no forzados, resumen los motivos de su victoria. Fallar poco, acertar cuando tocaba.
MANAURE QUINTEROAFP
Fils, al fin y al cabo un tenista de 20 años en su primer curso con los mejores, se desesperaba. Una bola aquí, una bola allá hasta acabar eliminado. Su cuenta de fallos, hasta 38, fue exagerada, aunque muchos de ellos hay que atribuirlos a la intimidación de Alcaraz. Hubo un detalle que confirmó los problemas del galo para serenarse. En el primer set cedió dos ‘breaks’ y ambos terminaron con una doble falta. Después, en el segundo set, se calmó, pero Alcaraz ya se abalanzaba sobre la victoria. Es más, por primera vez en todo el torneo el español ganó sin conceder ni una sola rotura de servicio.
Este domingo (a las 16.00 horas) Alcaraz disputará su tercera final del Godó -cuarta si se cuenta el torneo sub-14 que ganó en 2017- ante Holger Rune, que derrotó en la otra semifinal a Karen Khachanov por 6-3 y 6-2. Amigo del español desde la infancia -compartieron dobles en Les Petits As-, el danés se ha mostrado en excelente forma y será un obstáculo a la altura.