Los dos inspectores de la UEFA que han estudiado el caso Negreira se muestran favorables a la participación del Barcelona en la máxima competición continental
Joan Laporta, en una comparecencia recienteRicardo F. ColmeneroEl Mundo
El informe de los dos inspectores designados por la UEFA para investigar “una posible violación del marco legal” de este organismo por parte del Barcelona por el ‘caso Negreira’ se ha mostrado favorable a que el conjunto azulgrana dispute Liga de Campeones 2023-24, según ha podido saber EFE fuentes de la entidad catalana.
Mirjam Koller y Jean-Samuel Leuba, los dos inspectores del Comité de Ética y Disciplina encargados de la investigación, recomiendan en su informe al Comité de Apelación de la UEFA que permitan al Barça disputar la máxima competición continental.
Ahora, el Comité de Apelación tiene diez días para tomar una decisión, que debería ser favorable a los intereses del club catalán con el informe del Comité de Ética y Disciplina que tiene en su poder.
Para saber más
Y es que el máximo organismo del fútbol europeo es consciente de queel ‘caso Negreira’, en el que se investiga los pagos de 7,3 millones de euros que el Barcelona hizo a José María Enríquez Negreira, vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros de la Real Federación Española entre 1994 y 2018, supuestamente por informes arbitrales y de ‘scouting’, está judicializado en España.
Por lo que lo más lógico y prudente es esperar a que un juez dicte sentencia antes de sancionar al Barça o archivar definitivamente el expediente que abrió a la entidad azulgrana el pasado 23 de marzo.
La llegada de Victor Wembanyama a la NBA fue un auténtico terremoto hace dos años, igual que lo fue la noticia el febrero pasado de que causaba baja indefinida por una trombosis en una pierna, una lesión que ha retirado antes de tiempo a muchos jugadores. Pero felizmente, el francés ha anunciado su retorno a las canchas de baloncesto tras la grave lesión de hace cinco meses en una entrevista a L'Equipe en la que reconoce que temió no poder volver a jugar, informa Efe.
"Hoy puedo decir que oficialmente he dejado atrás la trombosis" en una pierna, afirma el pívot francés estrella de San Antonio Spurs, que participa en unas sesiones de convivencia con su equipo mientras los más jóvenes compiten en la liga de verano en busca de una oportunidad.
'Wemby', de 21 años, fue elegido en primera posición del 'draft' de 2023 y al cabo de su primera temporada logró el premio al mejor novato del año, gracias a sus 2,24 de altura y a la enorme envergadura de sus brazos, pero también a la inteligencia de su juego a pesar de su juventud.
Sin embargo, la progresión de su segunda temporada se vio cortada a raíz del problema en su pierna, descubierto el 20 de febrero, que le forzó a una baja indefinida y le produjo el miedo a tener que dejar el baloncesto, como ha ocurrido a otros jugadores por el mismo motivo. "Tuve el miedo de no poder volver a jugar al baloncesto, creo que es algo que nos pasa a todos", explica.
La entrevista, realizada el pasado viernes, tuvo lugar justo después de que Wembanyama recibiera el alta médica para retornar a los entrenamientos, aunque es consciente de que tendrá que volver muy poco a poco.
"Si tuviera que jugar un partido mañana, sería arriesgado. Tengo que recuperar muchos reflejos, tanto a nivel mental como de la memoria muscular", explica. Aún así, asegura que va a volver más fuerte que nunca.
Portada de L'Equipe.L'Equipe
Este retorno paulatino ha causado su renuncia al Eurobasket que comienza el 27 de agosto, decisión que tomó junto con el cuadro técnico del equipo nacional francés. "Cuando se tiene un problema de salud tan grave en la vida en general (...) No se pueden correr riesgos", explica.
Wembanyama detalla en la entrevista que ha aprovechado este parón forzoso para viajar por el mundo, con estancias en Costa Rica, Japón y China. En este último país estuvo aprendiendo meditación y kung fu en el monasterio Shaolin, el lugar donde se inventó ese arte marcial.
"Fue muy duro. He descubierto movimientos que jamás hacemos en nuestra vida. Había que dar más de mil patadas cada día, saltos, ejercicios de equilibro, estiramientos. Se utilizaban músculos que apenas usamos y que se sobrecargaban con mucha rapidez", rememora.
La pieza clave de los Spurs para tratar de reverdecer los laureles que logró en décadas pasadas con hombres grandes como 'el almirante' David Robinson o como Tim Duncan cree que la franquicia texana no necesita buscar grandes estrellas en el mercado. "Los Spurs son maestros en el arte de construir equipos sin salir a buscar grandes jugadores ni sacrificar el equilibrio del grupo", recuerda.
Finalmente, insiste en su "sueño" de hacer toda su carrera en la NBA "en una sola franquicia", aunque asegura que aún no ha pensado en la prolongación de contrato a la que tendrá derecho dentro de un año, de unos 300 millones de dólares en cinco años.
Eran casi las 23.00 horas del domingo en España cuando Jon Rahm culminaba una remontada increíble. El birdie en el hoyo 11 del golfista de Barrika lo colocaba con -9. La diferencia de cinco golpes con el número uno, Scottie Scheffler, se esfumaba tras el bogey de Scheffler en el hoyo 9. «En el 12 me dí cuenta de que estábamos empatados», aclaraba el español, consciente de la situación.
El golfista de Barrika mantuvo el ímpetu, y solo el destino quiso que su putt de birdie en el 13 perfilara cruelmente el borde del hoyo. Se mantuvo paciente, y llegó la hora de la verdad. Scheffler confesó su ansiedad en esos momentos. El norteamericano bromeaba con que siempre que se encontraba por el campo con uno de los marcadores que mostraban la clasificación electrónica en una página atrasada, no podía ver la situación real del torneo. «Me llegó a causar cierto estrés», comentó.
Los hoyos 14 y 15 de Quail Hollow son los más asequibles, el remanso donde coger aire antes de afrontar la temida Milla Verde. Rahm sabía que debía puntuar en este tramo si quería darse una oportunidad real de ser el primer español en ganar el PGA Championship. «El problema ha estado en esos dos hoyos, además jugando como los he jugado de tee a green...» No logró sacar partido de ninguno de los dos. Admitió no haber acertado a leer la caída de los putts para birdie que tuvo en ambos hoyos. Scheffler, con el colmillo afilado, remató el trabajo con dos birdies en ese mismo tramo, suficientes para encauzar su tercera victoria en un major.
Oportunidad perdida
Rahm, visiblemente tocado, confesaba a los medios que es la primera vez que se pone como líder o colíder en un major y se le termina escapando. En el US Open de 2021 y el Masters de 2023, no desaprovechó la oportunidad y terminó conquistando ambos títulos. Pero desde que 'Rahmbo' dio el salto al LIV, algo ha cambiado. ¿Puede ser una simple coincidencia?
La debacle de Rahm en la Milla Verde, con +5, quedó solo como una cruel anécdota. «Me siento un poco avergonzado», confesó en su primer encuentro con la prensa americana. Lo cierto es que el español mostró dos caras bien diferentes, pero la tesis más positiva es que volvió el jugador más competitivo, la versión que teníamos más olvidada y que se remonta a la etapa anterior de su fichaje por el LIV.
¿Es este resultado un refrendo de que el de Barrika ha regresado o la confirmación de que sigue habiendo carencias competitivas cuando llega la máxima presión? «Cuando más importaba, cuando tienes que pegar los golpes, controlar tus nervios y tu ritmo de swing, Scottie lo tenía y Rahm y DeChambeau, no», afirmaba el prestigioso analista Brandel Chamblee en la televisión americana. «Importa contra quién juegas cada semana, ponerte a prueba contra los mejores, y Rahm no está jugando contra los mejores», apostillaba con el asentimiento del jugador irlandés Paul McGinley, también en labores de comentarista.
La única vara de medir la competitividad de un jugador son las victorias, y lo cierto es que desde que Jon Rahm firmara por LIV Golf en diciembre de 2023, solo ha logrado dos títulos dentro de la liga saudita. Y de los cinco majors que ha disputado desde entonces, solo tuvo opciones reales de victoria ayer. En el Open de 2024 terminó séptimo, pero nunca estuvo peleando por ganar. «Soy consciente de lo bueno de esta semana, pero ahora mismo es difícil verlo. Pero he tenido sensaciones buenas, incluso he disfrutado jugando al golf. Espero seguir trabajando en todo lo bueno», concluía. Quedan 24 días para el US Open en Oakmont, donde Rahm comenzó su carrera hace ya nueve años en los torneos del Grand Slam.