Su cuerpo fue encontrado sin vida dentro de un coche con un corte en el cuello en los alrededores de la ciudad de Eldoret, en el valle del Rift
Kiplagat durante una prueba de los Mundiales de atletismo en China en 2015.DAVID J. PHILLIPAP
La policía keniana anunció la detención de dos sospechosos en la investigación del homicidio la semana pasada del atleta ugandés Benjamin Kiplagat.
Los dos hombres, que tendrían ambos cerca de 30 años, fueron detenidos cerca de la ciudad de Eldoret, en el valle del Rift donde el cuerpo de Kiplagat fue encontrado el sábado en un coche, precisó la misma fuente.
“Los dos sospechosos son criminales conocidos que aterrorizaban a la población”, precisó el jefe de la policía local Stephen Okal. “La investigación se encuentra en una fase avanzada y podremos presentarlos ante la justicia mañana” martes.
Kiplagat, nacido en Kenia hace 34 años, representó a Uganda en la competición internacional en pruebas como los 3.000 metros obstáculos, participando en Juegos Olímpicos y Mundiales de atletismo, entre otros eventos.
Su cuerpo fue encontrado sin vida dentro de un coche en los alrededores de la ciudad de Eldoret, en el valle del Rift. En esta ciudad, varios atletas especialistas del fondo y semifondo se entrenan para aprovechar la altitud.
El cuerpo de Kiplagat tenía una herida en el cuello pero los motivos del homicidio son todavía desconocidos. Según los primeros elementos de la investigación, Kiplagat fue víctima de una emboscada tendida por los dos sospechosos antes de impactar su moto con el coche.
“Sin dudas, eso provocó la reacción violenta”, indicó Okal, añadiendo que uno de los sospechosos fue detenido con un cuchillo que podría haber sido utilizado durante la agresión.
A lo largo de su carrera, que comenzó a los 18 años, Kiplagat brilló en las categorías juveniles, logrando en especial la medalla de plata de los 3.000 metros obstáculos durante los campeonatos del mundo junior en 2008.
Medalla de bronce en los campeonatos de África en 2012, alcanzó las semifinales de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 y participó también en Rio 2016 cuatro años más tarde.
En octubre de 2021, la atleta keniana de 25 años Agnes Tirop, murió apuñalada en su casa de Iten, un lugar de entrenamiento cercano a Eldoret. Su marido fue detenido y acusado por homicidio.
Una encargada de la FIA se acercó para disuadirle, pero él no atendió a razones. Nadie iba a privarle esta vez del abrazo con sus mecánicos. Ni la fatiga tras 58 vueltas, ni las molestias en el abdomen por su reciente operación de apendicitis. Carlos Sainz se lanzó ayer a celebrarlo a lo grande con sus allegados, los que nunca le fallan. Rebecca Donaldson, su novia, Carlos padre y su primo, que ejerce de representante, lo disfrutaron como nunca en Albert Park. La tercera victoria con Ferrari fue la más salvaje, la más reivindicativa.
Unos minutos más tarde de descorchar el champán en el podio, bajo los compases del himno español, Sainz se permitía una broma que iba muy en serio. "Sigo sin trabajo para el año que viene, así que supongo que esto ayudará. Pero esto también va por mí, para saber que cuando dispongo de un coche ganador, puedo hacerlo. Lo logré el año pasado en Singapur y aquí, incluso lejos de mi plenitud física, también". A su derecha, Charles Leclerc sonreía por el primer doblete de Ferrari en Australia en casi dos décadas. Cuando le preguntaron si no se valora lo suficiente a su compañero, el monegasco respondió diciendo que todos conocen la valía de Carlos. "Él no lo dice, pero estoy seguro de que muchos directores de equipo han contactado con él".
Por supuesto que Sainz ha iniciado conversaciones para resolver su futuro. Ofertas no le faltan, porque sus condiciones son demasiado valiosas como para pasar desapercibidas. Ayer mismo volvió a dejar constancia de ellas desde la segunda vuelta, cuando adelantó sin miramientos a Max Verstappen. Desde que asumió el mando de la carrera, hizo acopio de toda su fuerza física y mental. En los siete giros que rodó con los mismos neumáticos y estrategia que Leclerc, aventajó a su máximo rival en 186 milésimas de promedio. Una vez instalado en el liderato mantuvo la concentración, con un ritmo de crucero asombrosamente constante. No se trataba simplemente de aprovechar el abandono de Mad Max, víctima de una avería en los frenos.
"Confiado y dominador"
De hecho, todo pareció siempre bajo control para Sainz durante sus tres tandas. Arrancó con los neumáticos medios antes de pasar por boxes en las vueltas 16 y 41 para montar los duros en ambas ocasiones. Su minuciosa gestión de los neumáticos frustró cualquier sorpresa. Un año después de sus terribles problemas de degradación, Ferrari parece haber encontrado la fórmula para cuidar las gomas Pirelli. Si sirve de muestra, el ritmo de carrera del SF24 (1:21.458) fue el mejor de la parrilla, 93 milésimas más rápido que McLaren, 54 centésimas por delante de Red Bull y nueve décimas respecto a Mercedes.
La velocidad de Sainz quedó patente en el primer y último sector, donde aventajó a Sergio Pérez en tres y cinco décimas, respectivamente. Un dato alentador para los ingenieros de Maranello. "Lo que ha sucedido este fin de semana demuestra que nunca hay que rendirse. Es una victoria que sabe a gloria, porque me sentí siempre confiado y dominador, como a mí me gusta", zanjó el español. Para alivio de su familia, ayer no hubo que sufrir hasta el último suspiro, como el año pasado en Marina Bay o hace dos en Silverstone.
Hoy, con los mismos triunfos que Leclerc desde que comparten garaje, el nivel de Carlos como piloto nada tiene que envidiar al de otros ídolos del paddock. Especialmente porque su vulnerabilidad de los sábados parece asunto del pasado. De momento, tras las dos sesiones clasificatorias que disputó (Bahrein y Australia) ya maneja 75 milésimas de ventaja ante Charles. Asimismo, el madrileño cuenta con una ventaja simbólica frente a quien ahí dentro llaman Il Predestinato. Porque ha sido él, precisamente, quien ha roto las dos mejores rachas de Verstappen, autor de nueve victorias consecutivas.
Sainz, al volante del SF24, el domingo en Albert Park.AFP
Curiosamente, al igual que el pasado Mundial, el éxito de Sainz coincide con la llegada a Suzuka, una cita esperada con máxima expectación, dadas las dificultades que plantea a nivel aerodinámico. Hace sólo seis meses, Verstappen se resarció de su debacle en Singapur con una devastadora exhibición en Japón, resuelta con 19 segundos de margen ante Lando Norris. El trazado nipón se antoja el mejor banco de pruebas para evaluar las actualizaciones de Ferrari. Frédéric Vasseur, team principal, deberá incidir en lo apuntado en Melbourne, donde el formidable paso por curva del SF24 no fue incompatible con el rendimiento en las rectas. De hecho, pese a montar unos alerones más cargados pensando en el último sector, Sainz alcanzó una máxima de 327 km/h, bastante cercana a la de Pérez (332 km/h).
Por tanto, razones no faltaban ayer para el festejo de Ferrari, que brindó por su primer doblete desde el GP de Bahrein de 2022. Desde el arranque en Sakhir, la Scuderia se ha confirmado como el principal candidato para desestabilizar a Red Bull. Todo encaja, al menos por el momento. Los ingenieros entienden cada semana mejor su monoplaza, los estrategas ejecutan el plan con pulcritud y los mecánicos cumplen en los pit-stops. En Australia, McLaren quiso revertir la jerarquía antes de toparse con la realidad. Mientras, Mercedes navegó en tierra de nadie.
Ayer, Sainz fue elegido mejor piloto del domingo, con el 38% de los votos. El segundo reconocimiento popular tras su podio de Bahrein. A 11 puntos de Verstappen en el Mundial, con una carrera menos, Carlos puede presumir de otro hito en Ferrari, donde ya ha igualado a cuatro campeones como Juan Manuel Fangio, Mike Hawthorn, Phil Hill y Jody Scheckter, que también ganaron tres grandes premios vestidos de rojo.
Eurocopa 2024
ABRAHAM P. ROMERO
@AbrahamRomero_
Actualizado Lunes,
16
octubre
2023
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23:03El catalán, primer seleccionador luso de habla no portuguesa, consigue para...
El Real Madrid repitió título este domingo en la Euroliga júnior tras un emocionante partido en el que derrotó en la prórroga, forzada con un triple de Hugo González, al Pole France París (85-84). Los blancos defendían título en el ANGT (Adidas Next Generation Tournament) y sumaron su quinta corona (2015, 2019, 2021, 2023 y 2024), dos más que el CSKA en el palmarés.
Fue el madrileño Hugo González el héroe de la mañana en Berlín. El máximo anotador blanco, en un partido tremendamente físico, fue Egor Demin (26 puntos), quien además sumó 11 rebotes, seis asistencias, tres robos y dos. Hugo, que ya ha debutado a las órdenes de Chus Mateo, aportó 23 puntos, tres rebotes y seis asistencias. Otros destacados fueron Mitar Bosnjakovic -18 puntos, 16 de ellos en la segunda mitad- y la defensa de Asier Miguel sobre la estrella gala, el combo Nolan Traore, que el sábado le había hecho 45 puntos al Barça, récord de la historia.
En el equipo francés, conocidos siempre como INSEP, Jonas Boulefaa anotó 23 puntos y Traore se quedó en 18 puntos. El Madrid perdía al descanso (39-44) y al final del tercer acto (56-60). Siempre a remolque, se llegó a la agonía final, donde Hugo anotó un triple clave. En el tiempo extra fue otro pívot que ya conoce el primer equipo, Ismaila Diagne, quien anotó dos tiros libres a falta de 11 segundos. Falló Traoré y los de Javi Juárez alzaron el trofeo horas antes de la final entre los blancos y el Panathinaikos.