Luka Doncic llegó este jueves al partido entre los Dallas Mavericks y los Phoenix Suns vistiendo una camiseta del Real Madrid, el club con el que dio sus primeros y exitosos pasos en el baloncesto europeo antes de triunfar en la NBA.
En un vídeo compartido por los Mavericks en las redes sociales se ve al esloveno caminando con una camiseta del Madrid de color negro.
En un momento dado, Doncic mira a la cámara y le pide que apunte a su espalda, ya que en la parte de atrás de la camiseta aparece “Doncic” y el número “77”, que es el dorsal del genio balcánico en los Mavericks.
Toni Kroos, una de las grandes figuras del Madrid, compartió en X el vídeo de Doncic acompañado de un corazón blanco.
Doncic es un gran fan del Madrid y sigue de muy cerca la actualidad del equipo español tanto en fútbol como en baloncesto.
Por ejemplo, la pasada semana aseguró durante el All-Star de la NBA que estaba siguiendo la Copa del Rey de baloncesto que acabó con triunfo del club madridista.
“Y otra más #HalaMadrid”, escribió en X cuando el Madrid derrotó al Barcelona en la final de ese torneo.
Además, Doncic recibió recientemente una camiseta del equipo de fútbol, firmada por los jugadores de la primera plantilla, con el dorsal 73, un homenaje a los 73 puntos que metió en un partido en enero contra los Atlanta Hawks y que igualaron la cuarta mayor anotación en un encuentro en la historia de la NBA.
En cada Grand Slam hay un momento en el que Carlos Alcaraz se transforma. A partir de entonces sus golpes retumban, alcanza cualquier bola que le propongan y su magia se desborda; es su versión de leyenda. Puede ocurrir en cuartos de final o en semifinales, nunca antes. Antes simplemente se está preparando. Desde ese momento, sólo un rival, Jannik Sinner, es capaz de recordarle que la duda existe. Esa mutación llegó en este Open de Australia este martes, en cuartos de final, ante Alex de Miñaur, para la victoria del español por 7-5, 6-2 y 6-1 en dos horas y 15 minutos.
Pese a que su adversario estaba en el mejor estado de forma de su vida, con la confianza necesaria y todo el público de la pista Rod Laver a su favor, Alcaraz lo anuló y se clasificó para sus primeras semifinales en Melbourne, donde se medirá el viernes a Alexander Zverev. Será la reedición del duelo en el que cayó eliminado el año pasado, pero en esta ocasión está listo.
No había mejor rival que De Miñaur para ponerle a prueba ni hubo mejor rival que De Miñaur para demostrarlo. Nadie más incómodo, nadie más fatigoso. La estadística dirá que Alcaraz ganó en tres set con sólo un 57% de primeros servicios, cediendo dos ‘breaks’ y después de cometer 32 errores no forzados, pero cualquier conclusión basada en esos datos será errónea. No fue un mal partido del australiano, más bien todo lo contrario. Si el español tuvo algún problema durante el partido, especialmente con el saque y el revés, fue mérito suyo.
Dita AlangkaraAP
De Miñaur propone el mejor tenis defensivo del circuito: no es un pegador, no busca el ‘winner’, pero lo devuelve todo y lo hace a toda velocidad para complicarle la vida a quien tenga enfrente. Pese a que el recuento de datos lo ignore, la mayoría de los fallos del número uno llegaron desde posiciones a las que le había llevado un excelente De Miñaur. Pero, aun así, no fue suficiente. Ni mucho menos. Con su derecha como argumento, Alcaraz derrumbó la resistencia del tenista local.
La actitud correcta
En ningún momento vaciló el número uno, y eso que podía haberlo hecho. En el primer set, cada vez que De Miñaur llegaba a una bola que ya estaba perdida, cada vez que respondía a un ‘winner’, Alcaraz se reía, juguetón, mirando a su equipo. En años anteriores, antes de alcanzar su madurez, quizá le hubiera frustrado que su buen hacer no tuviera recompensa. Pero ahora ya es un jugador hecho.
En el primer set tuvo que ganar los puntos una vez y otra, y otra vez, y lo hizo sin rechistar. Luego ya todo sería más fácil. Bajo el calor sofocante de Melbourne, con temperaturas de 45 grados durante el día, De Miñaur insistió en castigar el revés de Alcaraz y este peleó para salir de la trampa. En ocasiones probaba paralelos imposibles; en otras se invertía para golpear con su derecha. Esa estrategia permitió al australiano remontar dos ‘breaks’ en el primer set y presentar batalla, pero no le duró más de una hora. Cuando Alcaraz afinó ese instrumento, todo se acabó.
"Desde la primera ronda mi nivel ha creccido en cada partido. He hablado mucho con mi equipo de ser paciente. Yo lo quiero todo ya. Pero mi equipo ya me decía que mi nivel llegaría y en este partido siento que ha llegado", comentaba Alcaraz al acabar el partido en conversación con Jim Courier sobre la puesa. "De Miñaur es un rival muy difícil. Te hace sentir que siempre estás en problemas, tienes que estar concentrado en cada golpeo, tienes que ganar cada punto tres o cuatro veces", analizaba el número uno.
Un cruce en cuartos de final que llega antes de tiempo. Si hay dos selecciones contundentes, eficaces y cuyo fútbol se ha alabado en esta Eurocopa son España y Alemania. Nadie duda de ello. Con matices en su estilo, ambas han caminado con paso firme y una igualdad que les hace mirarse en el mismo espejo y que tiene que romperse en este partido. «Será igualado, al 50%. Son dos equipos de nivel similar, muy alto. No hay nada mejor para el fútbol», advirtió Gündogan. No lo ve diferente Carvajal.
Aunque el juego y los resultados de España den a la selección una pátina ofensiva, Alemania ha marcado un gol más (10), tiene a uno de los máximos goleadores, Musiala (3), y al jugador que más dispara a puerta, Havertz (15). En todas estas estas estadísticas, después hay un español: Fabián. Gana la selección en asistencias, que lidera Lamine Yamal, y en forzar a los porteros a hacer paradas (10). Sin embargo, y pese a la sensación de que Alemania es un equipo más compacto, los españoles ganan más duelos y recuperan algunos balones más, aunque sólo Cucurella (22) aparece en esta lista lejos de Rüdiger (33).
Hombre por hombre, la igualdad se rompe por detalles. En la portería, Neuer ha tenido más trabajo que Unai Simón, pero el vasco ha parado un penalti y ha encajado un gol menos. Ambos han tenido que superar un tanto en propia puerta. La experiencia aparece en el lateral derecho con Kimmich y Carvajal. Aunque la versión del alemán es más ofensiva en cuanto a pases buscando el área y a disparos a puerta (5), el madridista lleva un gol y 100 minutos menos a la espalda.
Más han jugado Rüdiger y Le Normand. Los dos han marcado, en su propia portería y su impacto en el inicio del juego es similar. La diferencia es la contundencia defensiva del central alemán, que ha recuperado casi el doble de balones. También presentan números similares Tah y Laporte con una diferencia: el español saca más el balón y tiene mayor incidencia en las acciones a balón parado, que le han llevado a sumar tres remates en los tres partidos. Entre Mittelstädt y Cucurella, el catalán es más expeditivo en labores defensivas y un complemento perfecto para Nico.
Donde España toma ventaja es con Rodri en comparación con Andrich. «Es el mejor pivote del mundo», admitía Gündogan antes de que reconocer que tienen un plan para incomodarle: «No puedes anular a ese jugador 90 minutos, pero tenemos herramientas para complicarle la vida y crearle dudas». El madrileño es más veloz, abarca más campo y participa mucho más en todas las facetas del juego de ataque, desde el lanzamiento de faltas al gol.
Equilibra de nuevo la balanza Kroos al medirlo con Fabián. «Si pudiera le ataría los pies, pero no creo que la UEFA nos deje», reconoció el seleccionador De la Fuente. El alemán domina mucho más la medular, ostenta el doble de posesión y acumula 43 kilómetros recorridos frente a los 34 del sevillano. Los valores defensivos caen de lado del alemán salvo en que ha sacado 28 córners teledirigidos al área pequeña, mientras que Fabián luce dos goles, una asistencia, 11 ocasiones y siete regates.
Los jugadores de Alemania, en el entrenamiento.M. MESSARAEFE
Se miden Gündogan y Pedri justo en el mejor momento del alemán, donde mejora en todo al canario menos en regates y recuperaciones de balón, un valor que destaca el trabajo gris que De la Fuente le pide a Pedri.
Las alas son decisivas en ambos equipos y el debate entre las parejas Musiala-Yamal y Wirtz-Williams es la comidilla. El extremo del Bayern ha tenido más suerte. Ha marcado tres goles de siete ocasiones mientras que Lamine ha probado 11 veces, se ha estrellado en el palo y le han hecho tres paradas. Le cosen a faltas (5) y bota saques de esquina, pero es algo menos veloz y regatea menos que el alemán. Aún así, asombra. «Tenemos que contrarrestarlo», advirtió Nagelsmann. «Hay jugador para una década», apostilló Gündogan.
Entre Nico y Wirtz, gana el español, tanto que podría jugar Leroy Sané. El navarro ha tenido más ocasiones (7, de ellas una al palo y otra al larguero), ha hecho intervenir más a los porteros y ha regateado tres veces más que el extremo del Leverkussen. Ahora en disciplina defensiva le gana el alemán.
Havertz como falso nueve está teniendo algo más de incidencia que Morata en goles (2), asistencias (1), regates (3) e incluso posesión del balón. Esta noche, sólo uno seguirá.
Marcus Slaughter, el carismático pívot del Real Madrid de hace una década, podría haber recibido una orden de arresto por una cuestión de falsedad documental en el caso de los pasaportes de los jugadores extracomunitarios en la ACB.
Al parecer, según ha informado RAC1, esta circunstancia podría afectar a los títulos del conjunto blanco durante el 2015, temporada en la que se produjo el descubrimiento. Ese año, el Real Madrid ganó Liga y Copa.
La prohibición de la ACB a los equipos de jugar con más de dos jugadores extracomunitarios llevó al alapívot a competir con un pasaporte ecuatoguineano. Este hecho, según el Acuerdo Cotonou vigente desde principios de siglo, permitía al deportista no ocupar plaza de extranjero.
Lo llamativo de esa historia es que había otro jugador en el campeonato que también disputaba los torneos ACB con un documento ecuatoguineano. Se trata de Andy Panko, pívot del CB Fuenlabrada. El problema para ambos es que compartían el mismo número de documento.
Además del número de pasaporte, que se obtuvo en el consulado de Guinea Ecuatorial en Las Palmas de Gran Canaria, ambos jugadores también compartían agencia de representación, Beobasket, propiedad de Misko Raznatovic. Ninguno estuvo la siguente temporada en la Liga Endesa.
Panko no necesitó el beneficio de jugar como comunitario en el Fuenlabrada ya que había plazas para alinearle. Sin embargo, Slaughter sí que necesitaba esa condición al contar el Real Madrid aquel año con Gustavo Ayón y Facundo Campazzo como jugadores extracomunitarios.
Según RAC1, si el juicio oral determina la culpabilidad del jugador, el Real Madrid podría perder la Liga Endesa 2014-15 y la Copa del Rey que conquistó frente al Barcelona, que está personado como acusación particular del juicio.