La noria interminable de De la Fuente: 64 jugadores, 19 debutantes y sólo cuatro fijos

Actualizado Domingo, 17 noviembre 2024 - 21:56

Con la selección ocurre una cosa curiosa. Mientras en el gran público no despierta demasiado interés entre campeonatos, incluso en una época como esta, donde da gusto ver al equipo y viene de ganar la Eurocopa, en las ciudades donde aterriza todo se pote patas arriba, especialmente el tráfico en los alrededores del estadio. Hacía 28 años que España no jugaba en Tenerife (en 1996 venció a Eslovaquia, 4-1) y en la isla todo pasa por el partido de hoy. Ayer, en el entrenamiento abierto que servía también para recaudar fondos y ayudar así a los damnificados por la DANA, los más aclamados fueron, cómo no, Pedri y Ayoze, que para eso son de aquí.

El caso es que, con nada en juego en el partido, porque España certificó ser primera de grupo el pasado viernes en Copenhague y Suiza ya ha firmado su descenso a la Liga B de esta Nations, la cosa pasa por ver las caras nuevas de esta concentración. Y Luis de la Fuente le va a dar ese gusto al personal.

El seleccionador ha hecho jugar, en los 26 partidos que ha dirigido, a 64 jugadores (el último el pasado viernes, Marc Casadó). De ellos, 55 han tenido, al menos, un minuto. Hoy se intuyen al menos dos novedades más, Aitor Paredes y Samu Aghehowa. Si no es como titulares, con minutos durante el partido, para convertirse en los debutantes número 20 y 21. Sólo hay cuatro futbolistas que hayan estado en todas sus convocatorias: David Raya, Fabián, Zubimendi y Nico Williams, aunque el extremo del Athletic se cayó de tres de esas listas por lesionarse en la jornada del fin de semana.

Porque De la Fuente ha llevado al equipo a la siguiente fase. Empezó con muchas dudas y haciendo muchos cambios de su primer a su segundo partido. Pero el trastazo ante Escocia hizo que se volviera conservador y mantuviese un gran bloque de, al menos, siete u ocho jugadores en todos los partidos. La prueba más evidente de esto fue la pasada Eurocopa, donde, salvo el intrascendente tercer partido de la fase de grupos contra Albania, mantuvo el mismo once salvo alguna lesión (Laporte en la primera jornada y Pedri, que se fue lesionado en la semifinal).

Y resulta que el cuerpo técnico todavía tiene jugadores en sus libretas de apuntes a los que no ha llamado. «El otro día bromeábamos en el staff, porque tenemos cuatro o cinco jugadores por puesto que cualquiera de ellos podría ser titular en este equipo», explicaba el técnico el pasado viernes en Copenhague, donde su equipo sumó su partido oficial número 20 sin perder.

Y en esas reuniones sonríen al ver cómo la baja de Dani Carvajal parece que la puede suplir, con más que dignidad, Pedro Porro, que hasta ahora había dejado dudas. O de que detrás de Álvaro Morata se intuyen opciones como Ayoze Pérez o el propio Samu, un tipo sobre el que se posarán hoy casi todas las miradas. Porque en esta nueva fase de la selección, la tercera fase, por llamarlo así, resulta que, juegue quien juegue, el equipo funciona. «Queremos seguir ganando, estos jugadores tienen hambre y para nosotros hay mucho en juego», zanjó Luis.

España, del 11 al 1 en el ranking FIFA en los dos años de De la Fuente: “Nos hemos dejado la vida”

Actualizado Domingo, 17 noviembre 2024 - 19:51

¿Quién dijo que no había un objetivo más o menos serio para este lunes en Tenerife? La selección española no se juega nada en el grupo de clasificación, siendo primera como es, y siendo Suiza última como es, pero si España gana, podría ser la próxima selección en ocupar el número 1 del Ranking FIFA. Y eso, claro, no ha pasado desapercibido para Luis de la Fuente, que se ha encontrado con los medios este domingo en el Heliodoro Rodríguez, justo antes de que unas 10.000 personas acudieran al entrenamiento abierto.

"Nuestra obligación pasar por ganar mañana. Por prestigio, por responsabilidad, por representar a un país... Mira, hace dos años, cuando empezamos, éramos la selección número 11 de ese ranking, y si ganamos y se dan una serie de circunstancias, podríamos colocarnos en el número 1", explicó el seleccionador.

Ahora mismo, España es tercera en ese ranking, por detrás de Argentina, primera, y Francia, segunda. Si España gana, pocas condiciones más. Será la primera del ranking. En todo caso, lo que parece claro es que, hoy, España es la mejor selección del mundo, y a ello se va a dedicar, a mantenerlo, el equipo y el entrenador.

"Simplemente hemos hecho nuestro trabajo, nos hemos dejado la vida para que esto saliera así", dijo De la Fuente, que ha visto cómo se ha hecho famoso.

"Ganar así te pone más en el foco, te reconoce más la gente, pero vamos, yo sigo haciendo mi vida normal, y siempre me he sentido muy querido, valorado y reconocido. Sigo sintiendo ese afecto y ese cariño y celebro que la gente me vea como una persona normal, cercana", explicó, y eso, la cercanía, la normalidad, también lo aplicó a Morata, por el que le preguntaron.

"Cuando se retire nos daremos cuenta del legado que deja. Los datos deportivos están ahí, pero es que además es una gran persona, un gran capitán", le definió su entrenador, que volvió a poner la persona por delante del futbolista cuando habló de Casadó: "Aparte de jugar al fútbol hay mil cosas más que valorar, y él las tiene todas", cerró.

Drama con final feliz en el Países Bajos-Hungría: Szalai, uno de los técnicos húngaros y ex canterano del Real Madrid, sufre un ataque epiléptico en el banquillo

Drama con final feliz en el Países Bajos-Hungría: Szalai, uno de los técnicos húngaros y ex canterano del Real Madrid, sufre un ataque epiléptico en el banquillo

Actualizado Domingo, 17 noviembre 2024 - 11:13

Tremendo susto el que se vivió este sábado en el partido de la Liga de Naciones entre Países Bajos y Hungría. Ádám Szalai, miembro del cuerpo técnico de la selección húngara y ex del Real Madrid, fue hospitalizado en Ámsterdam tras desplomarse en el banquillo y sufrir un ataque epiléptico durante el choque, informa Efe.

El encuentro fue interrumpido durante diez minutos por el árbitro español Jesús Gil Manzano tras constatar que Szalai se había desvanecido y debía ser trasladado a un hospital.

En declaraciones a la prensa, el entrenador de la selección húngara, el italiano Marco Rossi, afirmó que fueron sus jugadores quienes se pronunciaron a favor de reanudar el juego, que concluyó con una victoria neerlandesa 4-0. Hungría jugará su último partido de la serie contra Alemania el próximo martes.

"Empezamos bien, pero no deseo que nadie pase por lo que tuvimos que pasar. Seguimos jugando para Ádám y lo que pasó naturalmente afectó a nuestro rendimiento, que hoy no fue suficiente", comentó tras el choque Dominik Szoboszlai, capitán de Hungría.

Adam Szalai (36 años) desarrolló casi toda su carrera como jugador en Alemania en cinco clubes diferentes tras pasar por la cantera de Real Madrid entre 2007 y 2010. Con Hungría disputó 86 partidos y marcó 26 tantos, antes de terminar su etapa como jugador en el Basilea suizo.

En la Eurocopa en 2021, Szalai ya había sido evacuado en el minuto 25 del partido ante Francia (1-1), después de perder el conocimiento por un golpe en la cabeza.

El capitán Morata busca acompañante

Actualizado Sábado, 16 noviembre 2024 - 21:35

Ayoze Pérez es uno de esos futbolistas que, si dieran un paseo por la Gran Vía de Madrid, o cualquier otra calle comercial de (casi) cualquier ciudad española, no atraería demasiadas miradas. No le reconocería mucha gente. Ayoze Pérez, el delantero hoy del Villarreal y antes del Tenerife (donde jugará mañana), Newcastle, Leicester y Betis, es la útima incorporación de Luis de la Fuente a un puesto, el de delantero centro, donde, detrás de Morata, no hay nadie fijo. La actuación del canario ante Dinamarca (volvió loca a la defensa e hizo el segundo gol), unido a su temporada a las órdenes de Marcelino García (10 goles en este arranque de curso) le sitúan como el hombre de moda para ese puesto.

Para saber más

Para saber más

Dice el seleccionador que tiene hasta cuatro jugadores por puesto con el nivel suficiente para jugar con España. En este concretamente, en el de delantero centro, la figura incuestionable es la de Álvaro Morata. Por fútbol, claro, pero también por ser quien porta el brazalete. El capitán es muy querido en el grupo y mientras mantenga el nivel no tendrá problema para ser el titular. Ocurre, sin embargo, que tiene 32 años y faltan casi dos para el Mundial, de modo que la obligación del cuerpo técnico es ir viendo opciones. Objetivos no le faltan a Morata, a solo un gol de igualar a Fernando Torres como tercer máximo anotador de España. Lleva 37, y aunque algo lejos, Raúl, el segundo en esa lista con 44, tampoco es un imposible.

Pero detrás de Morata hay pelea. Ayoze, visto estos últimos meses, y visto lo del viernes por la noche en Copenhague, es ahora mismo el meritorio número uno. Pero no es el único. De hecho, el siguiente podría ser Samu Aghehowa, la gran novedad de esta convocatoria, un chico que también ha empezado la temporada como un avión, marcando 12 goles con el Oporto y cuatro en el último partido con la sub'21, en octubre. Con una tipología completamente distinta a todo lo que hay (alto, fuerte, potente y rápido), es una opción de futuro pensando en ese Mundial de México, Estados Unidos y Canadá. Jugará mañana frente a Suiza y será el momento de empezar a calibrar su incorporación a un grupo que ahora mismo va sin freno por la vida.

El tercer nombre, que no ha venido a esta llamada, es Joselu. Fue uno de los fijos con De la Fuente desde que llegó, en marzo de 2023, y se mantuvo, pese a marcharse a jugar a Qatar, en los partidos de septiembre y octubre. No está aquí, pero De la Fuente ya ha demostrado que hay pocas decisiones irrevocables (la de Sergio Ramos, y poco más). Por ejemplo, llamó a Jordi Alba para jugar la fase final de la Nations League en el verano del 23. De modo que tampoco es descartable que vuelva a recurrir al ex delantero del Madrid.

Otras opciones menos probables pasan por jugar con Mikel Oyarzabal como falso delantero (algo que no convence mucho a De la Fuente, mucho más partidario de delanteros puros y duros, con las características que tengan) o seguir de cerca a Mateo Joseph, el delantero que está brillando en la sub'21 (cuatro goles en cuatro partidos). Futbolista del Leeds, cántabro pero salido de la cantera del Espanyol, es otra vía para el futuro.

El triunfo “a puro huevo” de España en el Parken y una racha alucinante: “Esto es para todas las víctimas”

Actualizado Sábado, 16 noviembre 2024 - 00:51

La vida le sonríe a la selección española, de tal manera que los próximos días van a ser una especie de convivencia de amigos. El equipo ha dormido este viernes en Copenhague, donde la noche, fría y lluviosa, no invitaba más que a tomarse una cerveza, y no muy fría, en el Radisson. Canceló el entrenamiento de este sábado y por la tarde coge un vuelo de cinco horas y media para llegar a Tenerife, donde el lunes jugará, sin nada por lo que luchar, contra Suiza.

Bueno, con algo por lo que jugar sí. España lleva 20 partidos oficiales sin perder, Eurocopa y Liga de Naciones por medio. No cae desde marzo de 2023, en Escocia, y juegue quien juegue el equipo funciona. Por eso De la Fuente está tan orgulloso. "Quiero darle especial relevancia a esta victoria, en un campo muy difícil, con un rival que ha hecho una presión uno contra uno, muy fuerte físicamente y muy buenos técnicamente. Hemos dominado muchas facetas del juego y estoy muy contento", dijo el seleccionador, al que aquel tropiezo en Hampden Park le enseñó muchas cosas, entre otras a no hacer cambios a lo loco.

Sí podrá hacer eso -hacer cambios a lo loco- el lunes. "Contra Suiza podremos refrescar al equipo, dar oportunidades a jugadores que lo están pidiendo", razonó De la Fuente, que tranquilizó al personal sobre las lesiones de Alex Baena y Zubimendi. El primero tiene un golpe y un problema en el tobillo, "pero no parece nada grave", según el entrenador, y el segundo sintió unas molestias en la cadera. Ellos dos, junto a Oyarzabal, que vio una tarjeta amarilla que le impide jugar el último partido de la fase de grupos de esta Liga de Naciones (donde España, por cierto, defiende título), han abandonado ya la concentración.

De la Fuente comenzó la rueda de prensa acordándose de las víctimas de la riada de Valencia. "Queríamos dedicar esta victoria a los damnificados de la tragedia en nuestro país, y también quería dar las gracias a la afición danesa, porque el minuto de silencio ha sido precioso", explicó De la Fuente, y es verdad: el minuto de silencio en el Parken de Copenhague fue conmovedor. Fue un silencio absoluto, paso previo a una noche intensa de la que España volvió a salir con brillantez.

Otra lección, con un final amargo

Otra lección, con un final amargo

La selección amarilla dio una luminosa lección catredalicia de jugar al fútbol, hasta que con el partido dormido, De la Fuente cometió un error grave. Que pudo quedarse en un pírrico empate. Lo salvó uno de los mejores metas del mundo, llamado Raya.

Sin venir a cuento, el seleccionador cambió la faz del equipo porque Ayoze y Dani Olmo eran los venenos para los daneses. Destroza la selección con la aparición de Pedri, el nefasto Morata y un

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España va en moto: vence con brillo a Dinamarca y espera rival para seguir con una racha ilusionante

Actualizado Viernes, 15 noviembre 2024 - 23:01

España va a perder algún partido, seguro. Y España, igual que puede ganar el Mundial, puede dejarlo escapar en cualquier mal día. Pero España es, hoy, probablemente la mejor selección del mundo. Selección entendida, casi, como un equipo que, por ejemplo, es capaz de hacer 20 minutos de fútbol maravilloso para después dedicarse a dejar pasar los minutos sin demasiados agobios. Es un equipo brillante cuando acelera y sólido cuando frena, y todo sin varios de sus presuntos titulares: el portero, un lateral derecho, un central, un mediocentro y los tres de arriba, es decir, Unai Simón, Carvajal, Le Normand, Rodri, Lamine, Nico y Morata. De la Fuente ha creado un monstruo al que alimentan no menos de 30 futbolistas. España estará en los cuartos de la Liga de Naciones en marzo, por cierto, y como primera de grupo, que era a lo que había venido al mítico Parken. [1-2: Narración y estadísticas]

Para saber más

Para saber más

Lo de los 30 jugadores viene a cuento porque tipos como Pedro Porro, o Vivian, o Ayoze, o Baena, meritorios hasta hace nada, exhibieron un fútbol que les sitúa en cualquier momento en un once inicial. Ayer sin ir más lejos. Es Dinamarca un equipo de la clase media alta europea, y en su casa no es fácil ganar. Cierto que un empate firmaba el objetivo, pero al margen de los lesionados conocidos, De la Fuente optó por dejar a Pedri en el banquillo y jugar con Olmo por detrás de Ayoze, con Baena a la izquierda y Oyarzabal a la derecha. Salvo los primeros cinco minutos, en los que Dinamarca propuso una presión suicida, hombre a hombre a todo el campo, España se sintió cómoda en ese escenario, igual de cómoda que en todos los escenarios últimamente.

Sufrió un poco en ese arranque, pero la primera vez que logró enlazar tres pases seguidos no llegó el gol de milagro. La jugada terminó en córner, y ahí Ayoze la despejó en lugar de empujarla a medio metro de la línea. Después, el mismo protagonista envió un balón al larguero y después, dio el pase a Oyarzabal para el gol tras una jugada maravillosa de todo el ataque. Ayoze, pues, se convirtió en el mejor del equipo tirando de un principio bastante sencillo. Si resulta que a los centrales daneses lo que mejor les viene es cuerpear con un delantero grandote, lo que peor les viene, habrá que concluir, es andar detrás de un tipo pequeño y escurridizo que aparece por donde menos te lo esperas. El jugador del Villarreal fue indetectable para los defensores locales, y desde ahí construyó España esos 20 minutos para el recuerdo.

Fue la fase divertida de la selección, que dio paso, en la segunda parte de la primera parte, a la versión más práctica, esa que también enseñó durante muchos momentos en la Eurocopa del pasado verano. Algo incómoda por el entusiasmo danés, tardó en volver a acercarse a un Schmeichel al que sus mejores años le abandonaron hace mucho. Pero tampoco pasó apuros la selección salvo algún balón parado, algún barullo. Dejó pasar los minutos hasta el descanso. A la vuelta... Pues a la vuelta, cuando el rival está cansado, todo es más fácil. Más que cansado, el rival está desmoralizado, que para el caso es lo mismo.

Oyarzabal marca el primer gol.

Oyarzabal marca el primer gol.EFE

Tuvo más dominio, todavía, España, y pudo trazar ese fútbol bonito del principio, culminado con una jugada, la del segundo gol, donde la pelota partió por la mitad a Dinamarca, con los pases por el suelo, en el trayecto Laporte, Zubimendi, Olmo y Ayoze, que la cruzó muy despacito, muy bien, muy suave, despejando así la única incertidumbre que había en el partido: el marcador. Fue tiempo entonces para ver a los titulares. En el campo fueron apareciendo Fabián Ruiz, Morata, Pedri o Nico Williams, pero también hubo tiempo para otro debut, el de Marc Casadó. Da igual, sean titulares o recién llegados, este equipo funciona, va en moto, y se gusta tanto que se permite despistes como el del gol danés, cuando de puro aburrimiento, una mala entrega de Fabián le dio algo de emoción al último tramo, donde Raya hizo una parada de mérito y vio cómo Schmeichel subía a rematar. Fue una anécdota. Ahora mismo parece difícil pensar en un rival a la altura de esta España, que jugará en marzo los cuartos de final de la Liga de Naciones. Y será la favorita sea quien sea el rival.

España es un carnaval

España es un carnaval

Tres de 11. Únicamente tres de los futbolistas que fueron titulares en la final de la Eurocopa, hace cuatro meses, repitieron en el Parken de Copenhague: Laporte, Cucurella y Dani Olmo. Sólo uno más de los que se enfrentaron a Dinamarca, Mikel Merino, tomó parte en la finalísima frente a Inglaterra, al entrar desde el banquillo. La razón no es una revolución sobre la revolución promovida por De la Fuente, que el hombre tiene poco de revolucionari

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Tensiones pero no incidentes en el Francia-Israel en Saint Denis

Actualizado Viernes, 15 noviembre 2024 - 00:49

Con un despliegue policial insólito para un partido de estas características, y un "alto el fuego, al menos en lo deportivo", el encuentro Francia-Israel de este jueves, considerado de alta tensión, ha finalizado sin graves disturbios, aunque con problemas puntuales en las gradas.

El Gobierno francés había activado un potente dispositivo de seguridad, tras los incidentes de la semana pasada en Amsterdam en el encuentro entre el Ajax y el Maccabi de Israel, donde hubo 62 detenidos y una decena de heridos en los enfrentamientos fuera del estadio.

Para evitar que se repita París había desplegado 4.000 policías. El himno israelí fue pitado al inicio del partido. También hubo cánticos anti árabes en las tribunas israelíes, según AFP. El partido se celebraba en el Stade de France, en Saint Denis, que tiene capacidad para 80.000 personas. Solo asistieron 16.000. El Gobierno israelí había desaconsejado a sus ciudadanos expatriados que acudieran al encuentro, tras los incidentes de hace una semana en Amsterdam.

"Tenemos que lidiar con eso"

"Obviamente el contexto es el que es. Esto no es una excusa. Lamentablemente tenemos que lidiar con eso: jugar un partido de fútbol en estas condiciones... El Stade de France no estaba lleno, lo sabíamos en este contexto tan complicado", ha justificado el empate el seleccionador francés, Didier Deschamps.

Dentro del estadio hubo enfrentamientos entre hinchas en las gradas. "No están claros", ha dicho el propio prefecto de Policía, que no ha querido pronunciarse. En la tribuna estaba el presidente Emmanuel Macron y Michel Barnier, primer ministro, que hace unos días anunciaron su presencia. Tampoco faltaron el ex presidentes François Hollande y Nicolas Sarkozy.

Aymeric Laporte, el capitán sin brazalete y el único jugador que se enfrentó a Luis Enrique (y le costó el banquillo)

Aymeric Laporte, el capitán sin brazalete y el único jugador que se enfrentó a Luis Enrique (y le costó el banquillo)

Desde que obtuvo la nacionalidad española por carta de naturaleza, el 11 de mayo de 2021, Aymeric Jean Louis Gerard Alphonse Laporte (Agen, Francia, 30 años), que así se llama en un DNI interminable, ha sido titular siempre que el equipo tenía algo en juego. Bueno, siempre no. Hubo un día en el que no fue titular y no por su rendimiento deportivo, sino porque estaba castigado. Fue en el tercer partido de la fase de grupos del Mundial de Qatar, ante Japón. Laporte, el tipo duro, el hombre fuerte del vestuario de la selección española, vio desde el banquillo aquel choque porque, dos días antes, en la Universidad de Qatar, en el campo base del equipo, se atrevió a enfrentarse a Luis Enrique.

Para saber más

Más que a enfrentarse, a decirle a la cara que el equipo debía tener un Plan B para cuando las cosas no salieran bien. Al entrenador asturiano, admirador de sí mismo y de su estilo, no le sentó bien. Era la primera vez, y fue la última, en cuatro años, que un futbolista se atrevía a decirle a la cara lo que muchos, la mayoría, pensaban. Así que Laporte fue suplente contra Japón. Y España perdió, por cierto.

El episodio define muy bien a un tipo, Laporte, Ayme para todo el mundo en la concentración, que desde su debut, el 4 de junio de ese 2021, justo antes de la Eurocopa, ha ido labrándose su propio papel en España. De entrada, hoy ante Dinamarca cumplirá su partido número 40 (dos goles). Es, ya de lejos, el jugador nacionalizado que más veces se ha puesto esta camiseta, muy por delante de Alfredo Di Stéfano (31 partidos), Marcos Senna (28), Rodrigo Moreno (27) y Diego Costa (24). Su llegada no fue fácil. En una rueda de prensa en Las Rozas en aquellos días de 2021, se enganchó con un periodista a cuenta de su sentimiento de pertenencia a España. Ahí empezó una difícil relación con la prensa que continúa hoy, y de hecho, durante la pasada Eurocopa, fue el cabecilla del equipo en su rebelión contra una emisora de radio donde, pensaban en el vestuario, alguien les estaba faltando al respeto.

Ascendencia sobre Gavi

Laporte no se calla. Con un toque altivo si no deja a su interlocutor acercarse, es alguien con una personalidad muy marcada. «No voy a depender de lo que pueda pensar la gente para tomar decisiones en mi vida. Si tomo esas decisiones es porque creo que es lo mejor para mí. Puedo acertar o no, pero hay que respetar», decía el pasado miércoles en una entrevista en la Cadena Ser. Por eso, pese a los muchos reproches que encontró en los micrófonos, dejó el Manchester City hace un par de temporadas para fichar por el Al Nassar saudí. Se especuló mucho entonces sobre si el ritmo de competición de una liga tan débil le podía perjudicar para seguir viniendo a la selección, pero siempre ha sido un indisctubile, también para Luis de la Fuente.

Aymeric Laporte.

Aymeric Laporte.PABLO GARCÍARFEF

En la caseta, cuando Ayme habla, los demás escuchan. Especialmente los jóvenes, sobre los que tiene una ascendencia innegable. Y dentro de los jóvenes, Gavi. El centrocampista del Barcelona, que lleva un año fuera de la selección lesionado, es con quien mejor ha conectado el central, hoy en boca de todos porque en enero podría haber noticia. El Real Madrid tiene su nombre encima de la mesa en caso de que se decida a fichar después de la lesión de Eder Militao. A Carlo Ancelotti le vuelve loco, pero quien tiene que soltar el dinero que presumiblemente pedirían los saudíes no lo tiene tan claro. Él, por su parte, se deja querer sutilmente, asumiendo que su ficha en Arabia, por encima de los 20 millones, no sería posible en el Bernabéu.

No se va a poner nervioso, en todo caso, por eso. Es alguien que sabe esperar. De hecho, su pasaporte español llegó en 2021, cinco años después del primer intento, con Julen Lopetegui en el banquillo, en 2016. En aquella ocasión, un par de pesos pesados de aquel vestuario, alineados con un alto cargo de aquella Federación, consiguieron pararlo. Finalmente la unión entre España y Laporte llegó, y llegó hasta el punto de ganar la Eurocopa -«es lo mejor que me ha pasado en la vida», reconoce- y, el pasado mes de octubre, en Murcia, convertirse en el segundo jugador nacionalizado que porta el brazalete de capitán, después de Ladislao Kubala. Hoy, ante Dinamarca, donde un punto le da a España matemáticamente el primer puesto del grupo (ya está clasificada) volverá a ser referencia.