Los días pachuchos de Alcaraz hasta su derrota ante Ruud: entrenamientos con el kleenex, VapoRub, antibióticos y un repentino dolor de barriga

Actualizado Lunes, 11 noviembre 2024 - 18:15

Hubo un detalle en la derrota de Carlos Alcaraz este lunes que insinuaba qué ocurría. En su palco, los miembros de su su equipo, del entrenador Juan Carlos Ferrero a su hermano Álvaro pasando por su agente, su médico, su fisioterapeuta o su preparador, se cruzaron de brazos al sentarse y se levantaron igual. No hubo gritos de ánimos, ni tan siquiera gestos. De hecho raramente Ferrero daba alguna indicación. Quienes siempre acompañan a Alcaraz sabían que no estaba para ganar y simplemente sufrieron el partido como hizo el tenista.

"Pensaba que podía competir, que podía encarar los intercambios largos, pero la barriga me ha limitado mucho. No me he sentido cómodo en ningún momento. No me gusta hablar de estas cosas porque suena a excusa, pero si me siento mal, me siento mal", aseguró el número tres del ranking mundial después de caer por 6-1 y 7-5 ante Casper Ruud en su debut en las ATP Finals.

Los entrenamientos y la sesión de fotos

Desde hace casi una semana, antes de llegar a Turín, Alcaraz arrastraba un resfriado que no se acaba de ir y que le obligó incluso a tomar antibióticos. En sus primeros entrenamientos en las entrañas del Inalpi Arena se le notaba muy cargado, utilizando el kleenex todo el rato y recurriendo a soluciones temporales para respirar mejor, como la cinta nasal o el Vicks VapoRub. En la sesión de fotos oficial, organizada en el precioso Museo Nazionale del Risorgimento Italiano, realizó varios estornudos que alertaron a sus rivales en el torneo. Pero anteayer, en la última sesión de preparación antes del estreno, se encontró mejor, más liberado, más fresco. Podía ser suficiente.

Ante Ruud, un tenista al que siempre había ganado con solvencia y que llegaba en una profundísima mala racha -dos victorias en los últimos 10 partidos-, quizá no necesitaría la perfección para sumar un triunfo. Pero en cuanto se despertó ayer todo se torció. El dolor de barriga que no le permitió ni comer ni almorzar con normalidad oscureció su estreno en la Copa de Maestros y finalmente le llevó a la derrota.

Seguirá en el torneo

Después de caer ante Ruud, eso sí, en ningún momento se planteó la retirada del torneo, todo lo contrario. Al salir de la pista y de su luz azul fluorescente, Alcaraz se subió a la bici del pequeño gimnasio que hay en los pasillos del pabellón y realizó su habitual rutina post-partido. Con la ventaja de descansar este martes, este miércoles se presentará al segundo partido de la fase de grupos con la intención de remontar y alcanzar las semifinales.

MARCO BERTORELLOAFP

"Si me baso en las sensaciones de hoy es complicado pensar en clasificarme, pero lo bueno del tenis es que todo cambia de un día para otro. Ha habido muchos jugadores que han perdido el primer partido de las ATP Finals y luego han salido campeones. El año pasado yo mismo perdí en el debut [ante Alexander Zverev en tres sets] y luego llegué a semifinales.. Ahora debo ir partido a partido. Ojalá me encuentre mejor, aunque también debo aprender a ganar cuando no me encuentro bien", comentó con todas las opciones en contra.

El cansancio mental

Su clarísima derrota ante Ruud le obliga a ganar a Alexander Zverev y Andrey Rublev, un sobreesfuerzo. Porque además de su dolor de barriga, Alcaraz admitió este lunes que le falta frescura a estas alturas de temporada y que le costará recuperarla ya. Al fin y al cabo, antes de coger vacaciones, sólo le queda la Copa Davis de Málaga, donde jugará tres partidos individuales como mucho y la presencia de Rafa Nadal le aparta del dobles.

"Todos los jugadores estamos cansados mentalmente; si alguien te dice que está fresco te engaña. Algunos lo llevan mejor y otros lo llevamos peor. Me noto cansado, sin tiempo para descansar y para entrenar en casa. Pero, como decía, tengo que encontrar la forma de jugar bien en malas condiciones", repetía Alcaraz después de uno de los peores partidos que ha jugado nunca contra un Top 10.

Antonio CalanniAP

Para el español falló todo lo que podía fallar. Sólo sonrió al inicio del segundo set, cuando fue más agresivo y consiguió su único break ante Ruud, pero luego volvió a hundirse, muy lejos de su juego. Las estadísticas muchas veces engañan, pero esta no: el español tuvo problemas al saque -menos del 50% de primeros en el primer set-, padeció con su derecha -hasta 34 errores no forzados- y no se encontró en la red -sólo convirtió el 60% de sus subidas-.

Mientras Ruud, un defensor como pocos, aguantaba y convertía sus bolas de breaks, Alcaraz se precipitaba en los intercambios y padecía incluso con las dejadas, su recurso más alegre. Siempre con la cabeza baja, nada funcionaba y los miembros de su equipo tampoco podían ayudarle. Era un partido para sufrirlo.

Alcaraz se constipa ante Ruud y se complica las ATP Finals

Actualizado Lunes, 11 noviembre 2024 - 16:14

Flota una nube negra sobre Carlos Alcaraz desde aquella final de los Juegos Olímpicos de París, no tanto por la derrota, más por el esfuerzo, el cansancio, el hastío. A la mayoría de tenistas se les nota ya la necesidad de unas vacaciones, que esta temporada se acabe ya, pero posiblemente no hay ninguno tan sensible para el español. Para ganar necesita alegría y últimamente no la encuentra en una pista. Resfriado desde hace unos días, con ciertos problemas para respirar, esa incomodidad fue suficiente para caer en dos sets, 6-1 y 7-5, ante Casper Ruud en su debut en las ATP Finals.

En otro momento del curso, ante un rival al que había dominado en los cuatros partidos previos -sólo había cedido un set ante el noruego-, Alcaraz podría haber sacado el partido adelante pese al constipado. Pero a estas alturas ya no hay fuerzas para esquivar las molestias en pos de la victoria.

La derrota ante el noruego le sitúa en el abismo en la antigua Copa de Maestros, sin margen ninguno para el error. Ante los otros dos rivales en la fase de grupos, Andrey Rublev y Alexander Zverev, deberá ganar o caerá eliminado sin alcanzar las semifinales. Sus opciones pasan por su recuperación física, pero también por la recuperación mental, que vuelva cierta frescura, que reaparezca su tenis.

Nada salió bien

Este lunes, en la pista del Inalpi Arena de Turín, una superficie rápida que no lo era tanto, entre intercambios que recordaban a la tierra batida, Alcaraz no se encontró en ningún momento. Si acaso al inicio del segundo set, cuando se lanzó a la red y, más agresivo, consiguió su único break ante Ruud. Pero luego volvió a hundirse, lejos, muy lejos de su mejor versión. Las estadísticas muchas veces engañan, pero esta no: Alcaraz tuvo problemas al saque -menos del 50% de primeros en el primer set-, sufrió con su derecha -hasta 34 errores no forzados- y no se encontró en la red -sólo convirtió el 60% de sus subidas-. Las muchas dejadas que falló fueron sintomáticas.

Ruud llegaba en una racha nefasta, con sólo dos victorias en los últimos 10 partidos, pero igualmente venció haciendo lo suyo. Sólido en el servicio, aguantó los intercambios y fue letal en los puntos de ruptura. Alcaraz sólo convirtió una de las opciones que tuvo mientras el noruego celebró sus cuatro sin fallo.

Más serio que de costumbre, el actual número tres del ranking tampoco se extendió en gestos hacia su equipo como sí había hecho en otros tropiezos. En el primer set les informó desde el banquillo que se encontraba bien del estómago, pero en el segundo parecía quejarse de algún tipo de molestia digestiva. Por lo demás, cabeza baja desde su entrada a su salida de la pista, sin el ánimo necesario para levantar el partido sin estar al 100%.

Alcaraz y la búsqueda de la “frescura” a final de temporada: “Hay que sacrificar torneos, es la única manera”

Actualizado Domingo, 10 noviembre 2024 - 21:52

Aquella raqueta rota en Cincinnati; en el US Open, el dedo índice con el que se señalaba y aseguraba que la cabeza no le funcionaba; Tomas Machac castigándole con sus remates en la red de Shanghai; y en París-Bercy el desespero sobre una pista endiabladamente rápida. En los últimos dos meses Carlos Alcaraz ha vivido cuatro decepciones, las cuatro mayores decepciones del año. Su 2024 ha sido histórico, Roland Garros, Wimbledon y la plata olímpica, pero el frío llegó pronto. Como ya le pasó otras temporadas, el otoño no le favorece, le pesa, le cuesta. ¿Por qué? A sus 21 años, empieza a entenderlo.

«Quizá soy un jugador que necesita parones más largos para afrontar los torneos importantes. Tengo que reflexionar sobre ello, pero he ido de menos a más», aseguraba en Nueva York el ahora tercero del ranking, aunque en las semanas posteriores demostraba que la teoría está lejos de la práctica. A su debut en las ATP Finals este lunes ante Casper Ruud (no antes de las 14.00 horas, Movistar), Alcaraz llega nuevamente con la mochila cargada después de haber jugado la fase previa de la Copa Davis, dos torneos amistosos como son la Laver Cup y el Six Kings Slam y por supuesto todo el calendario posible con el triunfo en el ATP 500 de Pekín como única alegría.

La "trampa" de los tenistas

«Los tenistas vivimos en una trampa. Podemos jugar torneos prácticamente cada semana y para descansar tenemos que renunciar a algunos. ¿Qué pasa con eso? Que el equilibrio es muy difícil. Si ganas, dirán que has hecho una buena elección del calendario y si pierdes, que no lo has hecho. Cuesta conocerse, saber cuándo estás jugando en reserva, tener la cabeza fría. Hay que sacrificar semanas, es la última manera, pero es complicado», analiza Roberto Bautista, después de ganar este octubre a sus 36 años el ATP 250 de Amberes, su primer triunfo desde el verano de 2022. Según explica, las derrotas a veces son un respiro, porque fuerzan al descanso, y las victorias a veces son agotadoras, porque no se pueden celebrar.

JULIEN DE ROSAAFP

«Hay que contar que Alcaraz, con lo joven que es, lleva tres temporadas ganando uno o dos Grand Slam. Es difícil acostumbrarse a ese ritmo. Después de una victoria grande hay que saber gestionar muy bien las semanas posteriores para que no te quemen. El año pasado era muy claro que le falta gasolina, este año creo que llega mejor a este Masters aunque Sinner y posiblemente Zverev estén un poco por encima», apunta Álex Corretja, hoy comentarista de Movistar, cuyo gran éxito como tenistas, el Masters de 1998, llegó en noviembre y que además ganó otros tres torneos ATP entre octubre y noviembre.

"Tiempo con la familia y amigos"

Alcaraz, en cambio, agrupa sus 14 de sus 16 títulos de enero a julio y apenas ha celebrado dos veces después: en 2022, en el US Open de septiembre, y este año en el ATP 500 de Pekín. De hecho, todavía no suma ningún título en indoor. Una solución sería liberar de competiciones el inicio del curso, pero no sólo es eso. Al fin y al cabo, este año se ha perdido tres Masters 1000 -Montecarlo y Roma por lesión y Montreal por agotamiento- mientras Jannik Sinner sólo se ha ausentado en uno. El italiano, eso sí, renunció a los Juegos Olímpicos, a algunos ATP 500, al arranque de esta Copa Davis y a varias exhibiciones.

«Quizá no hay jugado más partidos que otros, pero ha acumulado más eventos, más actos con sponsors, más torneos de exhibición, en definitiva, más desgaste psicológico. Un tenista tiene ciertas obligaciones, pero también necesita descanso y distracción, es decir, tiempo con la familia o con los amigos», finaliza Juan Carlos Campillo, psicólogo deportivo de Carolina Marín, entre otros, que como el resto de preguntados asegura que Alcaraz gestionará mejor su calendario con el tiempo. «Aprenderá a base de palos, como todos», concluye.

Medvedev pierde la cabeza hasta restar con la raqueta del revés: “No podía retirarme, ¿no?”

Actualizado Domingo, 10 noviembre 2024 - 17:14

Hasta ese momento era un buen partido. Incluso un gran partido. Podía haber sido el mejor partido de la fase de grupo de las ATP Finals. Hasta ese momento. En el estreno del torneo, Daniil Medvedev y Taylor Fritz se enfrentaban por el hipotético segundo puesto del grupo que lidera Jannik Sinner y todo era igualdad (4-4) hasta que el ruso cedió el primer set por culpa de una doble falta (6-4). A partir de ahí fue pura frustración. Un tremendo enfado. Medvedev rompió una raqueta contra el suelo y se acabó el encuentro.

En el segundo set, ya completamente fuera de sí, el número cuatro del ranking mundial tiró otra raqueta fuera de los límites de la pista e incluso se puso a hacer malabares para enfado del público del Inalpi Arena de Turín que se sintió estafado. Cuando Medvedev cogió la raqueta del revés para restar con el mango le cayó encima el abucheo de todos los abucheos. Al final, pese a que amenazó con retirarse, el ruso terminó el partido con derrota por 6-4 y 6-3 y se marchó al vestuario con su imagen todavía más manchada y escasas opciones de llegar a semifinales. Debe vencer a Alex de Miñaur e intentar superar a Sinner, una camino complicado.

MARCO BERTORELLOAFP

"No sé qué me ha pasado por la mente, no sé qué esperaba. Me he enfadado, me he frustrado. No era culpa de nadie, era sólo culpa mía. El break point del primer set ha sido muy duro y he empezado a pensar que ya había perdido el partido, que ya no me importaba. Tenía que acabar porque no puedes retirarte, ¿no? Así que simplemente he acabado el partido", comentaba Medvedev en rueda de prensa ante la estupefacción de los periodistas, la misma sensación que habían experimentado los aficionados.

Pese a mantenerse en la élite, Medvedev está viviendo un mal año, todavía sin títulos y lejos de los dominadores del circuito, Sinner y Carlos Alcaraz. El ruso abrió la temporada cayendo ante el italiano en la final del Open de Australia, luego sufrió al español en la final del Masters 1000 de Indian Wells, más tarde Alcaraz volvió a derrotarle en las semifinales de Wimbledon y este final de curso ha sido un martirio en ese sentido. Sinner le ganó en cuartos del US Open, Alcaraz en semifinales del ATP 500 de Pekin y de nuevo el italiano se deshizo de él en cuartos del Masters 1000 de Shanghai. Con esos precedentes llegaba desanimado a las ATP Finals, donde acabó perdiendo la cabeza.

Aroma de despedida

Actualizado Domingo, 10 noviembre 2024 - 15:59

Arrancaron en Turín las Nitto ATP Finals, que se prolongarán hasta el día 17. Entre los candidatos al título de maestro no figuran, por descontado, Roger Federer y Rafa Nadal. Pero tampoco Novak Djokovic, el defensor del cetro, a causa de una de esas lesioncitas pertinaces que pasan de molestia pasajera a achaque permanente. Cosas de la edad y los esfuerzos acumulados.

Sometidos a la crueldad del tiempo, por vez primera en los últimos 23 años, nin

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¿Por qué la Copa de Maestros “ha perdido peso” en el tenis? “Los jugadores llegan triturados, exhaustos”

Actualizado Sábado, 9 noviembre 2024 - 21:45

"Amigos periodistas. Quisiéramos recordaros que el torneo se llama Nitto ATP Finals desde 2017, no Masters ni World Tour Finals. Apreciaríamos el uso de la terminología correcta". El viernes, a pocas horas del partido inaugural entre Daniil Medvedev y Taylor Fritz (este domingo, a las 14.00 horas, Movistar), la ATP enviaba un mensaje a todos los medios acreditados para recordar el nombre del torneo. ¡El nombre del torneo! Un problema desde los cimientos.

Las Nitto ATP Finals, que antes fueron las World Tour Finals, la Tennis Masters Cup, las ATP Tour World Championship o el Masters Grand Prix y que en España siempre ha sido la Copa de Maestros es una competición que arrastra una paradoja. Sólo juegan los ocho mejores tenistas y los partidos 'grandes' están asegurados, pero año a año va perdiendo importancia respecto a los Grand Slam. Si hubo un tiempo en el que se le llamó "el quinto grande", eso ya es pasado. ¿Por qué?

"Hay demasiados torneos"

"Últimamente el tenis está perdiendo ciertas cosas porque el calendario está saturado. Hay demasiados torneos, demasiada exigencia, demasiadas lesiones. Antes en el tenis no teníamos tanta carga física y la mayoría llegábamos bien al Masters. Ahora la temporada es mucho más dura y en el Masters hay peores partidos", analiza a EL MUNDO Manuel Orantes, uno de los dos españoles que han ganado el torneo. Fue en la séptima edición, en 1976, después de ganar la final al polaco Wojciech Fibak en una remontada que predijo Anne Buydens, la mujer de Kirk Douglas.

"El torneo era en Houston y en la final el matrimonio estaba en las gradas, justo detrás de mi banquillo. En un descanso, cuando yo iba un set abajo, les entrevistaron y Douglas dijo que lo tenía difícil. Ella, en cambio, recordó que yo ya había remontado en la final del US Open y comentó que todavía podía ganar. Lo oí y le hice un gesto, me dio mucha moral. Unos meses después me invitaron a desayunar en su casa de Palm Springs", recuerda Orantes que no, no está acompañado por Rafa Nadal en el historial del torneo. El mejor tenista español de la historia disputó la Copa de Maestros en once ocasiones y nunca venció. De hecho, sólo llegó dos veces a la final, en 2010 y 2013, con derrotas ante Roger Federer y Novak Djokovic.

"Siempre en pista rápida"

"Quizá por eso en España no le damos tanta importancia al torneo, en Estados Unidos y otros países el Masters sigue siendo importante, pero es verdad que los Grand Slam han crecido mucho más. Para mí, un problema es que siempre se juega en pista rápida. Estos partidos tan marcados por el saque no generan afición. Entiendo que sea indoor, pero la superficie debería ir cambiando. ¿Cuántos Masters hubiera ganado Nadal en tierra batida?", añade Álex Corretja, el otro campeón español.

En su caso fue en 1998, en una final ante Carlos Moyà, y después de una victoria en semifinales ante el gran favorito, Pete Sampras. Entre 1991 y 1999, el estadounidense ganó cinco veces, un récord que sólo pudieron superar después Novak Djokovic (siete) y Roger Federer (seis). En los últimos años se han encadenado las sorpresas con campeones como Grigor Dimitrov, Alexander Zverev o Stefanos Tsitsipas y finalistas como David Goffin, Dominic Thiem o Casper Ruud. "Es un torneo al que casi todos llegan triturados físicamente, psicológicamente exhaustos. Cuando yo crecía el Masters tenía aura porque siempre se jugaba en el Madison Square Garden de Nueva York y ganaban McEnroe, Borg o Lendl. Ahora ha perdido peso", añade Corretja, que estos días ejercerá como comentarista del torneo para Movistar.

Las opciones de Alcaraz

En su opinión, "Sinner llega un poco por encima del resto y Zverev también será peligroso porque llega en buena racha, después de haber sido campeón del Masters 1000 de París-Bercy. Alcaraz dependerá de cómo se sienta en una superficie tan rápida, de cómo saque, de cómo se mueva".

MARCO BERTORELLOAFP

El formato de la Copa de Maestros, con fase de grupos, semifinales y final, suele permitir un desliz y por eso las posibilidades del español son elevadas. En su grupo ha caído un tenista, Ruud, hundido en una profunda mala racha -sólo ocho partidos ganados desde Roland Garros-, y otro, Rublev, que sufre problemas físicos, y el paso a semifinales no debería exigirle hasta el límite. Allí se podría encontrar con Sinner, aunque es más probable que aparezca Medvedev o incluso Fritz. En realidad, con debut mañana ante Ruud (14.00 horas, Movistar), la mayor exigencia podría ser aguantar cinco partidos en siete días contra los mejores del mundo. Si lo consigue sería el tercer español que gana la Copa de Maestros, o las Nitto ATP Finals, o como se llame.

Alcaraz esquiva a Sinner en las ATP Finals y se medirá a Zverev, Ruud y Rublev

Alcaraz esquiva a Sinner en las ATP Finals y se medirá a Zverev, Ruud y Rublev

Lucen los ocho mejores tenistas del mundo y se reparte muchísimo dinero -4,5 millones de euros se llevará el campeón-, pero las ATP Finals, la antigua Copa de Maestros, siguen siendo un torneo extraño. Después de tantos meses sin vacaciones, los jugadores llegan a mediados de noviembre con las fuerzas al límite y no siempre gana el mejor, raramente gana el mejor.

Habitualmente vence el más fresco y, por eso, el sorteo del cuadro es más importante que en cualquier otro torneo. Con el formato de fase de grupos, semifinales y final, evitar a los tenistas más enrachados es importante y de ahí la suerte este jueves de Carlos Alcaraz.

En su segunda comparecencia en unas ATP Finals, después de las semifinales del año pasado, el español se presentará en una round robin con muchas posibilidades de volver a pelear por el título. Pese a aparecer como el número tres del ranking ATP, el azar decidió que no cayera en el mismo lado que el número uno, Jannik Sinner, y además le sitúa junto a dos rivales que atraviesan un mal momento.

El español tendrá como máximo adversario a Alexander Zverev, reciente ganador del Masters 1000 de París-Bercy, un duro compromiso, pero se disputará el puesto en semifinales ante Casper Ruud y Andrey Rublev, jugadores en problemas.

La mala racha de los rivales

El primero, Ruud, aparece entre una concatenación de derrotas que empezó en el US Open y continuó y continuó hasta hace sólo unos días en el ATP 250 de Metz ante el francés Benjamin Bonzi, el 127 del mundo. Con un ranking cimentado en la gira de tierra batida -final en Montecarlo y semifinales en Roland Garros- el noruego tiene pocas opciones de brillar en Turín, tan pocas como su compañero de grupo, Rublev.

También entre derrotas, el ruso ha pasado de ser uno de los tenistas más regulares del circuito a sufrir sorprendentes derrotas por culpa de sus problemas físicos. Campeón en el Mutua Madrid Open -donde derrotó a Alcaraz- y finalista en Canadá, en los últimos meses acumula disgustos que no pronostican nada bueno en las ATP Finals.

Alexander Zverev, el otro rival de Alcaraz en la fase de grupos, es un claro candidato al título, pero el español no debería sufrir en exceso para estar en semifinales. Y allí todo puede pasar. En el otro grupo, además de Sinner, estarán Daniil Medvedev, Taylor Fritz y Alex deMiñaur, tres tenistas en mejor dinámica que Ruud o Rublev.

Por su lugar en el calendario, las ATP Finals son un torneo extraño, marcado por la frescura de sus aspirantes, y por eso de momento Alcaraz empieza con la suerte a su favor.

Joan Balcells, la vida sin patillas del héroe de la primera Davis española: "Me rapé obligado, los años pasan"

Joan Balcells, la vida sin patillas del héroe de la primera Davis española: “Me rapé obligado, los años pasan”

«¡'El patillas' ha llegado!», proclamaba Álex Corretja en el escenario de la discoteca Luz de Gas de Barcelona en la celebración de la primera Copa Davis de la historia de España. 'El patillas', le aclamaban o incluso le vitoreaban, «¡Curro, Curro, Curro!», pero Joan Balcells se hacía el longuis. Al final no tuvo más remedio que subirse a la tarima, dar un discurso y abrazar una fama que le caía del cielo ya a los 25 años y con un look muy marcado: las patillas, ¡tremendas patillas!

En diciembre de 2000, Corretja, Juan Carlos Ferrero, Albert Costa y Balcells derrotaron a la Australia de Lleyton Hewitt y Pat Rafter en el Palau Sant Jordi para levantar la primera Ensaladera española y hacerse populares, seguramente los deportistas más populares del momento. Ferrero, Corretja y Costa todavía lo son como entrenador, comentarista y dirigente, pero Balcells... ¿Qué fue de Balcells?

David RamirezAraba

«Dos años después de aquella Davis, en 2002, me lesioné y en 2004 me retiré. Tenía 29 años. Me tomé un tiempo medio libre, alejado del tenis, y luego empecé a trabajar como entrenador en la academia Sánchez-Casal, que es donde me había formado yo», explica Balcells, ahora director de la academia WeTennisBcn de Badalona, donde dirige la carrera de varias promesas. En su caso, la fama se esfumó y el teléfono dejó de sonar, pero no fue un problema, en absoluto.

«Tuve unos años en los que no paraba de hacer cosas. Luego fue bajando, era lógico. Todavía hay gente que me reconoce, me da las gracias y yo siempre respondo: 'No las merezco, yo sólo hacía mi trabajo'. Nunca me tomé la fama muy en serio y tampoco llegó a ser molesto. Siempre pude ir al cine, por ejemplo», reconoce en conversación con EL MUNDO antes de que España vuelva a jugar, este noviembre, otra Fase Final de la Copa Davis en casa, esta vez en el pabellón Martín Carpena de Málaga. Allí se retirará Rafa Nadal, a quien Balcells y compañía enviarán una invitación especial justo después: «Tenemos un grupo de ex jugadores españoles de la Copa Davis. Están Gisbert o Arilla, estaban Santana y Gimeno, están Corretja, Costa y Ferrero, también Moyà o Ferrer y espero que esté Nadal, por supuesto».

¿Aquella Davis fue el mejor momento de tu carrera?
Sí, en aquella Davis viví las emociones más fuertes en una pista de tenis. A lo largo de mi carrera conseguí un título ATP, el ATP 250 de Bucarest, y jugué otra final, contra André Agassi, pero ya tenía que esforzarme para alegrarme muchísimo. Buscaba la misma sensación, aquella alegría loca, y ya era imposible. Me faltaba esa adrenalina.

Hijo de unos tenderos del mercado de Santa Catalina, en Barcelona, pupilo de Pato Álvarez, Balcells fue un currante del tenis, de challenger en challenger, de torneo pequeño en torneo pequeño hasta que en 1999 le llegó por sorpresa la llamada de Santana, entonces capitán español de la Copa Davis.

David RamirezAraba

«Era arriesgado convocarme a mí, no estaba entre los mejores españoles del ránking ni de lejos. Julián Alonso empezó a decirle a Santana que tenía que llevarme con él para el dobles y justo coincidió que gané a Moyà en un torneo en Mallorca. Fui a la eliminatoria contra Nueva Zelanda para mantener la categoría y al año siguiente estaba en el Sant Jordi en la final», recuerda Balcells, que en aquella final ganó un punto decisivo en el dobles contra Corretja.

«Lo recuerdo, pero no hablo mucho de ello porque no me gusta contar batallitas. De hecho, aún hay chavales que se sorprenden cuando les digo que gané a Federer. Él tenía 18 años, era mejor que yo, ya tenía fans que le seguían, pero coincidimos en el challenger de Espinho, en Portugal, y eso que me quedo», apunta el ex tenista de 49 años, que ya ha perdido la razón de su mote. El patillas ya no es El patillas porque uno puede derrotar a Federer, pero derrotar a la alopecia es otra cosa. «Me rapé un poco obligado hace unos 15 años. Empecé a perder pelo y ya quedaba raro lo de las patillas. Desde entonces me reconocen aún menos por la calle, pero qué le voy a hacer. Los años pasan», finaliza Joan Balcells, 'El patillas' que dio a España su primera Copa Davis.

Alcaraz cede ante un inspirado Humbert y prolonga su mala racha 'indoor'

Alcaraz cede ante un inspirado Humbert y prolonga su mala racha ‘indoor’

Tampoco este año será el de Carlos Alcaraz en el Masters 1000 de Paris-Bercy, un torneo esquivo no sólo para él, sino para los tenistas españoles. Únicamente David Ferrer, hoy capitán del equipo de Copa Davis, fue capaz de ganarlo, en 2014. Ugo Humbert se impuso al murciano en los octavos de final, después de dos horas y 17 minutos, en la última competición previa a las ATP Finals, que se disputarán en Turín del 10 al 18 de noviembre. Alcaraz cerrará el curso una semana después, en las Finales de la Copa Davis, donde unirá fuerzas con Rafael Nadal y con el resto del equipo español. [Narración y estadísticas (6-1, 3-6, 7-5)]

Decimoquinto del mundo, Humbert es un zurdo con buena mano, peligroso en superficies rápidas, más aún cuando cuenta con el apoyo de la grada, que no cesó de empujarle hacia una victoria particularmente grata ante el número dos del mundo. Alcaraz se enganchó tarde al partido (cuando se quiso dar cuenta, estaba 5-0 abajo en tan sólo 18 minutos) , y aunque pudo igualar a un set, cedió su servicio cuando todo parecía indicar que la resolución llegaría en el desempate del tercer parcial. Salvó la primera pelota de partido con un saque ganador, pero en el siguiente punto su revés se iría largo.

Campeón esta temporada en Marsella y Dubai, Humbert obtuvo premio a su tenis valiente, además de sacar provecho del juego irregular de su adversario, que cometió demasiados errores. Después de los triunfos en Roland Garros y Wimbledon, que ya le permiten cerrar una temporada de ensueño, y de la plata olímpica en los Juegos de París, Alcaraz no ha logrado mantener el excelente tono ofrecido entonces.

Problemas bajo techo

Su victoria en Pekín, donde se impuso a Jannik Sinner en una final acorde a la secuencia de los enfrentamientos entre ambos, ha sido lo más relevante en esta parte del calendario. Después, se inclinó ante Tomas Machac, en cuartos de Shanghai. Con anterioridad, el tropiezo en segunda ronda del Abierto de Estados Unidos, frente a Botic van de Zandschulp, fue uno de los momentos más sorprendentes de la temporada que se va.

Humbert festeja su triunfo ante Alcaraz.

Humbert festeja su triunfo ante Alcaraz.AFP

El pasado año fue de entrada Roman Safiulin, en 2022 se retiró por lesión cuando perdía en cuartos con Holger Rune, contratiempo que puso fin a su temporada, y en su estreno en el torneo, en 2021, cayó contra el francés Hugo Gaston en octavos, en un duelo de ingrato recuerdo para él por los excesos del público local, que acabaron por desquiciarle. Paris-Bercy está lejos de ser un torneo propicio para Alcaraz, como tampoco lo es la pista cubierta, donde presenta sus peores resultados.

Tras vencer cómodamente al chileno Nicolás Jarry en su debut, tampoco en esta ocasión ha logrado resarcirse de las malas experiencias en la pista cubierta de la capital francesa.