La gran historia de Torrontegui, las manos las estrellas: ''No soy el mejor fisio, sólo genero buen rollo''

La gran historia de Torrontegui, las manos las estrellas: ”No soy el mejor fisio, sólo genero buen rollo”

El mejor fisio del mundo moldeó sus manos lavando vasos en el restaurante de su padre. «Yo ayudaba a mi familia en lo que podía. Pasé muchas horas entre platos y mesas». Más de 40 años después, el asador donde creció Marcelino Torrrontegui (Albandi, 1964) sigue ofreciendo fabulosos chuletones txogitxu, cordero a la estaca y entrecot de vaca vieja. Una clientela fiel que acude allí tras disfrutar de las playas del concejo asturiano de Carreño en las que Torron también trabajó de socorrista. «Antes de ser auxiliar de ciclismo me buscaba la vida mientras hacía un módulo de Deportes», afirma el masajista más experto del próximo Tour de Francia, que arranca el sábado en Lille. Será la undécima edición de la Grande Boucle que afronta el asturiano, ahora en el Movistar. También es colaborador del Comité Olímpico Español (COE), la Federación de Fútbol (RFEF) y profesor en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Málaga (UMA).

Este fisio de sonrisa permanente trabajó en el Málaga CF durante 21 temporadas, acudió a ocho Juegos Olímpicos (cinco con la Federación de Ciclismo y tres con el COE), 26 Mundiales de ciclismo, cuatro Juegos del Mediterráneo, 13 Vueltas, 10 Tour y cinco Giros de Italia. Por sus manos han pasado futbolistas, atletas, nadadores, ciclistas, balonmanistas, karatecas, piragüistas, golfistas, esquiadores. La relación de ilustres es extensa: Craviotto, Llaneras, Hierro, Chema Olazábal, Van Nistelrooy, Valverde, Contador, Rominger, Freire, Delgado, Olano, Isco, Joaquín, Frankie Fredericks, Chema Martínez, Cubarsí, Francescoli, Juan Ayuso, Viran Morros, Aguinagalde, Darío Silva, Zulle, Virenque, Rafa Lozano, Garralda, Barrufet, Entrerríos, Hugo González, Jessica Vals, Carmen Weiler...

Tras disfrutar de varios días de descanso, este martes hará las maletas para marcharse a Lille con el Movistar para preparar la salida del Tour.

Torrontegui comenzó en el ciclismo en la Vuelta a España de 1988, en el Clas de José Manuel Fuente. «Recuerdo que la salida fue en Tenerife y que saltamos a Las Palmas. Me incorporé al equipo de El Tarangu gracias a la ayuda de Carlos Muñiz, ciclista y amigo mío de Candás. Aquella Vuelta la ganó Sean Kelly y el primer neoprofesional clasificado fue, precisamente, Muñiz. Yo tenía 23 años y ya me apasionaba el deporte. Esa pasión proviene de mi entorno de juventud, en Candás. Esta localidad está declarada por el COE Villa de Olímpicos, porque es el pueblo de España con más olímpicos por habitante. Allí nacieron, entre otros, Herminio Menéndez, Julio Alberto, López Carril, Enrique Rodríguez Cal o Carlos Prendes», dice mientras pasea por Candás, antes de la sesión de fotos en las instalaciones de Mareo del Sporting de Gijón que ilustra este reportaje.

Torron debutó en el Tour de Francia en 1991, el primero ganado por Miguel Indurain. Desde entonces, el carismático fisioterapeuta y el campeón navarro mantienen una relación cercana. «Somos de la quinta del 64 y hemos coincidido muchas veces, aunque nunca compartimos equipo. Él estaba en el Banesto y yo en el Clas, con Tony Rominger. En la selección español estuvimos juntos, pero nunca le traté. Él tenía su propio masajista, Vicente Iza. Sí traté a Perico Delgado, Óscar Freire o Alberto Contador, pero nunca a Miguel. Estuve con Indurain en los Juegos de Atlanta, cuando ganó el oro en la contrarreloj, y Abraham Olano, la plata. Mi primer Mundial fue el de Stuttgart de 1991, cuando Indurain fue bronce. También estuve en el histórico Mundial de Duitama de 1995, donde logró el oro en la contrarreloj y la plata en la ruta, con Olano primero. En la actualidad, cuando Miguel pasa por Asturias nos vemos. Últimamente bromeamos sobre que ya va siendo hora de que toque sus músculos», explica el técnico, de 61 años.

Federer y Nadal

Torron fue el hombre de confianza del suizo Rominger, conquistador de tres Vueltas y adversario de Indurain en la carretera y en la pugna por el récord de la hora. «Tony y Miguel fueron rivales y ahora son amigos. Son como Federer y Nadal. Se respetan, tienen una buena relación».

Las manos mágicas del asturiano cuidaron a grandes corredores del Clas, como Olano, Escartín, Mauleón, Ruiz Cabestany, Rominger, Suárez Cueva..., con los que mantiene amistad. «Ellos tienen la costumbre de juntarse todos los años para cenar durante una etapa de la Vuelta. Desde 1988 organizamos partidos de fútbol-playa a los que viene gente como Luis Enrique. Lucho es un gran entrenador y una persona majísima, pata negra, un friki del ciclismo».

Con su paisano Samuel Sánchez comparte complicidades. Las abuelas de ambos eran primas. «A Samu le conozco desde chaval, cuando venía a veranear a Albandi. Yo le vaticiné que sería campeón olímpico. En 2007, un año antes de la carrera en ruta de los Juegos de Pekín, fuimos a ver el recorrido y le dije que el trazado le venía a huevo para ganar. Aquel equipo, con Sastre, Freire, Valverde, Contador y Samu fue fabuloso», recuerda.

JORGE PETEIRO

Las manos prodigiosas de Marcelino han cuidado a miles de deportistas. El que más le impactó, por su elasticidad y fortaleza, fue el canadiense Mark McKoy, campeón olímpico de 110 vallas en Barcelona'92. Entre los ciclistas destaca el motor de clasicómanos como Bortolami, Baffi o Museeuw. Los músculos de Freire también le sorprendieron, como las piernas de los futbolistas Salomón Rondón y Julio Baptista. Dice que quien mejor supo sacar provecho a su físico fue Fernando Escartín.

Asegura que el ciclismo actual atraviesa por un momento espléndido y que Tadej Pogacar es un fenómeno: «Le vi el pasado año en el Tour y me sorprendió. El ciclismo de ahora no da tregua. Las etapas son más cortas y todos van a toda hostia, no frena nadie. Los técnicos y auxiliares no tenemos tiempo para tomar un bocadillo. La tecnología ha mejorado mucho el rendimiento de los corredores».

Pocos en el deporte español empatizan tanto como este extrovertido asturiano. «Me dicen que soy el mejor masajista del mundo, pero yo respondo que tengo la suerte de trabajar con gente muy buena. Yo, por mi manera de ser, siempre genero buen rollo y caigo bien a la gente, y eso influye».

La depción del Málaga

Durante sus 37 años en el alto nivel han abundado los éxitos. Las decepciones fueron mínimas, pero dolorosas. Las heridas provocadas por el despido del Málaga ya cicatrizaron, aunque quedaron marcas: «En el Málaga me dejé media vida, medio corazón. Me tuve que marchar por unas diferencias económicas mínimas. Me di cuenta de que no me querían en un sitio donde trabajé más de 20 años. Salí noqueado. Estuve muerto, pero reviví. Después de irme se me abrieron muchas puertas».

En plena pandemia, Torron dice que se reinventó. Estudió podología, se doctoró en Fisioterapia y se incorporó a la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Málaga: «Llegué para cubrir una baja, y ahí sigo, impartiendo clases. La docencia es una carrera de fondo. Me gusta, pero al principio me costó, porque yo hablaba con las manos, luego me he ido soltando. Ahora, hasta doy ponencias en el Master de Fisioterapia de la Escuela Universitaria UAX Rafa Nadal o el Máster de Fisioterapia del Real Madrid. Soy como una hormiguita. Cumplo mis sueños. Trabajo con chavales, eso me mantiene joven».

«Tengo la suerte de que la UMA apuesta por la transferencia del conocimiento de sus profesionales, lo que posibilita que pueda colaborar de forma activa con Movistar, con el que tengo un contrato Otri, y al mismo tiempo cumplir con mis obligaciones docentes e investigadoras en la Facultad de Ciencias de la Salud», añade.

JORGE PETEIRO

A sus 61 años, Torron quiere ser agradecido: «Cuando te vas haciendo mayor te acuerdas de la gente que te ayudó. Yo estoy muy complacido con Eusebio Unzúe. Un día necesité salir de casa y él estaba allí. Siempre tuve la fortuna de contar con la comprensión del Málaga, que me permitía ir a los Mundiales y a los Juegos Olímpicos. También estoy muy agradecido a Alejandro Blanco por la oportunidad de trabajar en el COE. Él me rescató de la crisis que tenía, lo pasé mal. Yo sé bien lo que supone estar en primera línea y de ponto el teléfono deje de sonar».

Hijo futbolista e hija nadadora

La genética y el entorno profesional indicaron, inevitablemente, el camino a seguir. La actividad deportiva domina el entorno familiar de Torrontegui. Los hijos del fisio asturiano se han criado entre balones, raquetas y bicis, por eso no extraña que Samuel y Carlota se hayan decantado por el deporte. Los tres, siempre mimados por Susana, la filóloga inglesa, la madre, la compañera, la que sostiene todo el edificio.

Samuel, que tiene 20 años, sobresale en las categorías inferiores del Sporting de Gijón, en el equipo C. El fútbol le atrapó desde niño. Comenzó en el Málaga y allí estuvo durante nueve temporadas, en las que coincidió con Dean Huijsen, el nuevo central de la selección española y del Real Madrid. «Estuvieron juntos en alevines, cadetes e infantiles. Son buenos amigos. Yo mantengo contacto con los padres de Huijsen, unos holandeses muy majos que abrieron negocio en Málaga», dice Marcelino, un padre encantado con los goles y el desempeño de su hijo: «Samuel juega de delantero, es bueno, pero a mí lo que gusta es su madurez. Entrena, juega, se cuida y estudia segundo de Ingeniería Mecánica. No es raro verle a las 12 de la noche con libros o estirando», recalca el fisio del Comité Olímpico Español.

El Almería quiso ficharle, pero él prefirió seguir en el Sporting. En su trayectoria ha mostrado sus excelentes dotes de goleador, con buen manejo de ambas piernas y juego de espalda. «Tiene futuro, pero es un poco pupas, siempre le pasa algo», dice el progenitor.

Carlota apostó por la natación, triunfando en los campeonatos autonómicos y nacionales. Se formó en el Club Natación Inacua de Málaga y en 2021 fichó por el CN Santa Olaya de Oviedo. En 2021, con 18 años, se proclamó campeona de España de 200 mariposa, lo que le sirvió para obtener plaza para el Europeo de Budapest, torneo en el que logró colarse en las semifinales, terminando en el puesto 14 del top-16.

Torrontegui destaca que Carlota, de 22 años y estudiante de Derecho, tiene mucha fuerza de voluntad: «Durante muchos años se levantaba a las cinco y media de la mañana para entrenar en el CETD de Málaga. Creo que venirnos a Asturias frenó su progresión. Uno de mis sueños era compartir unos Juegos Olímpicos con ella».

Rafa Nadal: "Casi diariamente me permito algún capricho. Me gusta mucho el chocolate, el de leche, desgraciadamente"

Rafa Nadal: “Casi diariamente me permito algún capricho. Me gusta mucho el chocolate, el de leche, desgraciadamente”

Actualizado Miércoles, 25 junio 2025 - 12:10

Rafa Nadal, el eterno ídolo español en el mundo del deporte, vivió muchos cambios tras su retirada profesional hace ya más de un año. El que fuera doble campeón olímpico y ganador de 22 títulos de Grand Slam -que se dice pronto- pasó de vivir cada momento del tenis a no coger una raqueta desde esa despedida, según él mismo confirmó en Con mucho De..., un podcast de su marca NDL Pro-Health.

Su día a día se caracteriza ahora, precisamente, por la poca rutina: "Intento organizarme el día para pasar tiempo en casa y después ponerme la mayor parte del trabajo por las mañanas. El entreno suelo ponerlo de 8:30h a 10h, que si lo dejo para última hora siempre hay excusas para no cumplir. Y estoy haciendo un poquito de todo, manteniendo algunas rutinas de cuando jugaba al tenis para cuando decida volver a jugar un poquito". Los viajes también los ha visto reducidos, pasando de tener "giras de a veces tres semanas o un mes y medio fuera a viajes de ida y vuelta, de un día o de tres".

El mallorquín estas exigencias también las redujo en el plano de la alimentación, donde confiesa que "casi diariamente me permito algún capricho". Nadal es fanático del chocolate, "el de leche, desgraciadamente", por lo que una vida alejada de las pistas le permite ahora darse algún lujo más de este tipo. Lo que sí que no dejó pese a su adiós a las pistas son los complementos alimenticios de NDL Pro-Health, una marca propia que creó junto a Cantabria Labs. "Sigo consumiendo los geles antes y después del entrenamiento. El magnesio para la recuperación y el de articulaciones también lo tomo cada mañana. Este proyecto con Cantabria Labs me motiva, una marca que va para toda la población -no solo la deportista-, y que ayudan a que uno se sienta mejor, en todos los sentidos".

Cocinar, de vez en cuando, también se convierte en otra pasión, especialmente cuando son platos que disfruta como "el pescado, el arroz de pescado, la sopa de pescado o la paella. Eso sí que me gusta sobre todo cuando estoy con amigos en el mar", apunta.

El mar es la tranquilidad para Nadal, y por ello sale todas las veces que puede: "Lo que me aportó siempre el mar fue desconexión. Para mí estar dos días ahí era una desconexión completa. Estás con la gente que quieres y apartado de lo que es el exigente día a día. A mí el mar me da una sensación de libertad y tranquilidad que me ayudó mucho".

Además de este mar que tanto aporta al extenista, otro deporte que le apasiona es el golf, al que se aficionó "especialmente cuando era profesional porque me permitía hacer algo que me divertía fuera del tenis, que era deporte, y con un riesgo mínimo de lesión". El fútbol a Rafa le encantaba -de hecho, uno de los momentos que guarda con más cariño es el partido al que asistió de la final del mundial de España, en Sudáfrica-, pero no lo jugaba durante su carrera ante el mayor riesgo de lesión.

Planes a futuro y proyectos presentes

Sobre llegar a ser futuro entrenador, Nadal actualmente comentó que no lo ve. "Creo que tengo demasiadas cosas para pensar en eso, pero es cierto que el tenis es una parte de mi vida con lo cual no digo que no a lo que pueda pasar en unos años", concretó.

Aunque, pese a que no tenga la mirada puesta en su futuro como entrenador, el inquieto extenista no pierde el tiempo. "Soy una persona a la que no le ha gustado nunca estar sin hacer nada. Me gusta explorar nuevos retos, como la academia y la fundación", comentaba.

De la Fundación Rafa Nadal, que creó el extenista junto a su familia para ayudar a jóvenes desfavorecidos con el deporte y la educación como pilares de los proyectos, lo que más emociona a Rafa es el "acompañamiento a las personas, sobre todo niños y niñas que tienen un futuro difícil. Creo que la responsabilidad que debemos tener las personas a las que la vida nos ha sonreído es devolver algo a quienes no tuvieron nuestras oportunidades".

Por su parte, sobre la escuela de tenis Rafa Nadal Academy en la que buscan "formarlos, educarlos de la mejor manera posible y entrenarlos al máximo nivel", Nadal tuvo unas palabras de cariño hacia Casper Ruud, que precisamente pasó por la academia. "Me alegré mucho con su victoria en Madrid. Que su primer gran título fuera aquí fue bonito, especial. Tiene una familia fantástica, he compartido mucho con él y es un chico muy correcto, muy buena gente. Le deseo lo mejor", concluyó contándole a Alba Lago, la presentadora de Con mucho De..., un podcast de entrevistas solidarias de NDL Pro-Health.

"El Rey, Pau y Nadal, los tres tíos más importantes de España": Pau Gasol revoluciona San Roque con su torneo benéfico

“El Rey, Pau y Nadal, los tres tíos más importantes de España”: Pau Gasol revoluciona San Roque con su torneo benéfico

Ángel Hidalgo, el jugador que hace un año sorprendió al mundo en el Club de Campo Villa de Madrid, derrotando en un desempate al mismísimo Jon Rahm, ha vuelto a ser protagonista. Esta vez en uno de los salones de Hacienda Golf Links, donde el domingo se coronó junto a su equipo como el gran vencedor de la primera edición del Gasol Foundation Golf Invitational. "El Rey, Pau Gasol y Rafa Nadal, los tres tíos más importantes de España", gritó Hidalgo mientras el salón, con cerca de 300 participantes, estallaba en una ovación atronadora, la más ruidosa de todo el fin de semana.

Probablemente la reacción de la gente es el reflejo de una sociedad hastiada del día a día de la política, que ha encontrado en los deportistas a sus verdaderos referentes. Porque Gasol y Nadal no sólo son embajadores de nuestro país. Son también personas normales que han compartido una fin de semana con amigos y patrocinadores por una buena causa. EL MUNDO estuvo allí como testigo privilegiado de la histórica primera edición de un evento que es ya referencia y que ha recaudado una suma importante para pelear contra la obesidad infantil. "Queremos seguir creciendo en el impacto de los hábitos saludables de los niños", asegura Gasol.

Sólo 250 privilegiados disfrutaron durante tres días del renovado resort Hacienda Golf Links y el casi recién inaugurado hotel Fairmont La Hacienda, entre la Línea de la Concepción y San Roque. En el grupo, deportistas, celebridades y empresarios más importantes, todos reunidos en torno a la figura de Pau Gasol, cansado pero feliz, que hace balance de una primera edición que ha superado todas las expectativas. Tanto él como su mujer Catherine han sido los anfitriones perfectos, pendientes de cada uno de los participantes. Da igual que tuvieras 22 majors como Nadal o una mediana empresa del mundo de los helados.

De Augusta a The Players

Nadal quiso dejar toro el protagonismo a su gran amigo Pau, en una esquina del salón, junto a su mujer Xisca, su amigo de toda la vida Tomeu, o su jefe de prensa. Seguía discretamente la presentación del evento en el cóctel del jueves por la noche. Entre foto y foto, el tema estrella de conversación era el golf. Rafa confesaba no echar nada de menos el tenis. "Comencé a jugar al golf porque era el único deporte que podía practicar sin riesgo de lesión", y ahora lo disfruta siempre que puede. En un corrillo con algunos de los golfistas profesionales comentó su reciente viaje a Augusta National con Ana Patricia Botín o al TPC de Sawgrass, sede del The Players invitado por el PGA Tour. Rafa está encantado en Hacienda Golf Links, de hecho fue el lugar escogido hace solo unos meses para preparar su retirada en la Copa Davis y de paso organizar una "Ryder Cup" con sus mejores amigos.

El salón era un devenir de leyendas e hitos; te movías a la derecha y cruzabas con el internacional Álvaro Morata, un poco más adelante, Luis Milla, el futbolista del Getafe, o Marcos Alonso, del Celta de Vigo, o el ex-delantero del Athletic Aritz Aduriz. Rudy Fernández disfrutaba de uno de sus primeros eventos como golfista, junto a su mujer Helen Lindes, también haciendo sus pinitos en el golf. El chef José Andrés se paseó durante todo el fin de semana repartiendo puros. Los golfistas más veteranos Manuel Piñero o Marta Figueras-Dotti, leyendas de nuestro golf, junto a Álvaro Quirós o Gonzalo Fernández-Castaño tampoco quisieron perderse el torneo y poner su granito de arena en la lucha contra la obesidad infantil. Los más jóvenes, Adri Arnaus, Ángel Ayora o Hidalgo, alucinaban con la sencillez y naturalidad de Gasol y Nadal. "Me preguntó ayer qué tal había ido la ronda", sorprendido nos contaba Hidalgo sobre su encuentro con Nadal. En otro rincón, tampoco quiso perderse el torneo el torero Manuel Escribano, junto a su pareja la modelo Laura Sánchez, horas antes de su encerrona ante seis victorinos en Alicante.

"Nos conocimos hace 22 años", Gasol tira de memoria para recordar su primer encuentro con Rafa. "Tenía 15 años y yo 23 y coincidimos en un evento de Nike en Barcelona, me dijeron que era una futura promesa del tenis, era tímido, callado", continúa con el relato. "Luego nos fuimos conociendo más a medida que fui a Roland Garros, he estado en 11 de sus 14 finales, y él en muchos de mis momentos especiales. Somos muy buenos amigos y su presencia aquí es refrendo de esta amistad".

Rudy Fernández, en uno de los 'greens'.

Rudy Fernández, en uno de los 'greens'.Gasol Foundation

"Lo hablamos hace unos meses", comenta Nadal, "conseguimos cuadrarlo en la agenda y estoy apoyando a Pau y su Fundación. Las personas que hemos tenido la suerte de tener una vida privilegiada y de vivir mejor de lo que hubiéramos soñado, no sólo tenemos que contribuir, sino inspirar a que otros lo hagan", sentencia Rafa en su primer día como marqués de Llevant de Mallorca.

-"Buenos días señor marqués", bromeaba Pau. "Mi primer día como marqués ha sido igual que el anterior", respondía Rafa, aunque ya en tono serio evaluaba positivamente la distinción. "Me hace mucha ilusión y estoy muy agradecido al Rey".

Nerviosas, Paula Martín, flamante reciente ganadora del Women's Amateur, y Andrea Revuelta, otra de las perlas de la cantera, han sido las agraciadas y jugarán los primeros 18 hoyos formando equipo con la dupla histórica Gasol-Nadal. "Ha sido una experiencia increíble, y he aprendido mucho, en mi vida hubiera soñado estar aquí", resumía Paula. "No dudamos ni un segundo, estamos rodeadas de gente que nos inspira", destacaba Revuelta. Ambas estudian en Stanford, la prestigiosa universidad americana muy cerca de donde vive Pau. Fue precisamente Gasol quien contactó con ellas para compartir esta experiencia.

"Algo que sea muy especial"

Morata jugó 18 hoyos con Aduriz. "Los dos somos delanteros y se nota, nos hemos tirado a por todas las banderas", bromeaba. "Estoy bien y si me necesitan para la selección ahí estoy, puedo fallar como lo hice el otro día, pero soy español y de los más españoles que hay", no eludía el delantero del Galatasaray ninguna cuestión. Al lado guardaba sus palos Juanma Morales, conocido empresario que se postuló para presidente de la Real Federación Española de Fútbol. Muy cerca del ex-futbolista Miguel Ángel Ferrer Mista.

Sin duda es esta la época de los eventos golf, recientemente Nadal fue protagonista en Mallorca de la Batalla de las estrellas, Bernd Schuster también organizó el suyo en Salamanca y Pep Guardiola reunió a un selecto grupo de amigos en el PGA de Cataluña. Gasol mira ya a los grandes eventos que se celebran en Estados Unidos como los proams de celebridades donde la estrella de los Lakers ha tomado parte. "Me gustaría que el evento fuera como un major, algo que sea muy especial y de lo que todo el mundo quiera formar parte", explica.

Los comentarios de todos fueron unánimes, la organización es perfecta; de la mano de la agencia ASG liderada por Pablo Neira. Un despliegue de flota de coches de cortesía están pendientes de los participantes, en el lujoso Fairmont cuidan todos los detalles y miman a cada uno de los participantes y la calidad del campo de Hacienda Golf Links rivaliza con unas espectaculares vistas sobre el peñón y el mar, son postales únicas que no se pueden ver en ningún otro lugar del mundo. "Hemos puesto el listón muy alto", reconoce Gasol, satisfecho.

José Andrés, en un carrito, camino de un hoyo.

José Andrés, en un carrito, camino de un hoyo.Gasol Foundation

A última hora aparece Ron Artest, su nombre de nacimiento o Metta World Peace (Mega Paz Mundial, como decidió rebautizarse durante un tiempo). Sus dos metros y corpulencia no pasan desapercibidos: jugó 19 temporadas en la NBA, donde coincidió en los Lakers con Gasol. Artest es tristemente conocido por protagonizar la pelea más salvaje en la historia, cuando defendía la camiseta de Indiana y se enzarzó en una reyerta, subiendo a la grada y repartiendo maporrazos con quien se cruzaba en su camino. Le sancionaron durante 86 partidos. Metta vestido con ropa deportiva se paseaba entre los diferentes grupos de participantes en el cóctel de entrega de premios con una copa de champán en la mano. "Hola qué tal, soy Metta, de Estados Unidos", se presentaba tendiendo la mano". Todo un personaje.

Durante el fin de semana, una subasta contribuyó a recaudar más dinero para la causa, desde unas entradas para ver a los Lakers en primera fila, hasta una raqueta de Carlos Alcaraz o Nadal o una camiseta de Pau Gasol con la posibilidad de jugar 18 hoyos con la estrella española, fueron los artículos más demandados.

Los resultados deportivos fue en este caso lo de menos. Pau reconocía que lo más importante es haber cerrado una primera edición con un éxito rotundo. "La gente ha disfrutado, han hecho conexiones y han vivido una experiencia única". El torneo tendrá continuidad y se postula como uno de los grandes eventos sociales y deportivos que será una referencia cada año. Mientras llega la segunda edición y gracias al empuje de la primera, la Fundación Gasol podrá seguir contribuyendo a hacer que la vida de nuestros niños sea un poco más saludabl

¿Y ahora qué, Alcaraz? Tres días en Ibiza y vuelta al trabajo en Londres: "Que se divierta, pero que recuerde que es tenista"

¿Y ahora qué, Alcaraz? Tres días en Ibiza y vuelta al trabajo en Londres: “Que se divierta, pero que recuerde que es tenista”

Una gesta como la remontada ante Jannik Sinner en la reciente final de Roland Garros debería suponer para Carlos Alcaraz unas semanas de vacaciones, quizá un mes, incluso dos meses, pero nada más lejos de la realidad. Ahora goza de cierto tiempo libre, sí, está disfrutando de la noche de Ibiza, sí, pero el viernes, sólo cinco días después de levantar su quinto Grand Slam, ya volverá a trabajar. Fiesta escasa; el calendario no da para más.

Antes del fin de semana se instalará en Londres y a principios de la semana próxima, el martes o el miércoles, debutará en el ATP 500 de Queen's, donde será difícil exigirle. Dos años atrás se proclamó campeón y continuó su racha exitosa hasta su primer Wimbledon. El año pasado cayó en segunda ronda ante Jack Draper e igualmente triunfó con su segundo Wimbledon. ¿Qué pasará esta vez? Seguramente es el torneo más incierto de Alcaraz, siempre lo es, pues será el tercer año de esa transición: del reservado del club Ushuaia a las pistas de hierba del oeste de Londres.

La fiesta en Ibiza

«Ahora ya está desconectando. Le dije que se divirtiera, porque se lo merecía, pero que recordara que es tenista. Lo conocemos, estos días estará bien y volverá fresco y dispuesto. Lo importante no es tanto hacer fiesta como desconectar, dejar de pensar en tenis y pasar tiempo con sus amigos como cualquier joven de 22 años. Volverá a trabajar con entusiasmo», proclamaba Juan Carlos Ferrero, que otras veces discutió la ya típica escapada ibicenca de su pupilo.

Como se puede ver en el documental de Netflix A mi manera, el primer año, en 2023, cuando Alcaraz se marchó a la isla justo al perder en semifinales de Roland Garros ante Novak Djokovic hubo diversidad de opiniones en su equipo. Ahora, después de su histórica victoria ante Sinner y con los recientes precedentes en Wimbledon, es imposible negar a Alcaraz la conveniencia de esas minivacaciones. «Para mí Ibiza, no te voy a engañar, es fiesta y salir. Voy allí básicamente a reventarme, no sé si está bien decirlo de esa manera, pero sí, a salir. Cuando tengo algo así lo aprovecho al máximo», reconocía Alcaraz en ese documental de tres capítulos. Que lo aproveche.

La vida en Londres

Después en Londres ya volverá a su rutina de entrenamientos y entretenimiento en el Royal Wimbledon Golf Club. En Londres, en realidad, sus días suelen ser más relajados que en París. En la capital francesa duerme en un hotel del centro, el Villa Marquis que está pegado al puente del Alma, y cena en restaurantes selectos como el Siena, donde celebró su título con comida italiana, champán Laurent-Perrier y bengalas. En la capital británica, en cambio, reserva durante un mes una casa en los alrededores del All England Club y, sin ocio alrededor -el centro queda a una hora en coche-, se dedica a mejorar su hándicap.

En esos días su residencia suele servir tanto para su equipo como para su familia y por eso esta edición hará un pequeño cambio. En 2023 y 2024 alquiló una casa no muy grande de dos plantas con un pequeño jardín y una canasta de baloncesto y este 2025 cambiará por una casa de mayor tamaño. Los precios en la zona las semanas de Wimbledon son altos -entre 1.800 euros y 17.500 euros por semana, según 'Tennis London-, pero el dos veces campeón merece más espacio.

El final de temporada

Su objetivo será levantar su tercer Wimbledon consecutivo, un hito que multiplicaría su leyenda. Sólo dos jugadores ganaron más de una vez el llamado Channel Slam, la combinación de Roland Garros y Wimbledon, y sólo uno lo hizo dos años seguidos. Rafa Nadal lo logró en 2008 y 2010, pero Bjorn Borg lo consiguió en 1978, 1979 y 1980. Eso sí, poco después se retiró con sólo 26 años, un desenlace del que Alcaraz debe huir. Por eso la importancia de sus salidas y posiblemente de una mejor programación de su agenda.

Después del verano siempre llegan sus peores meses y su equipo ya trabaja para que esta vez eso no ocurre. Su angustia en la última gira estadounidense de cemento, con una raqueta rota en el Masters 1000 de Cincinnati y un tropiezo temprano en el US Open, fue una señal. Pase lo que pase en Wimbledon, a Alcaraz le esperan esta vez más días de descanso y desconexión -ayuda que no haya Juegos Olímpicos-. Con esa estrategia quizá pueda plantearse uno de los retos más difíciles que le quedan: recuperar el número uno del ranking antes de que termine la temporada.

Ferrero y el gesto de Alcaraz cuando la victoria era imposible: "Me hizo así con la raqueta, sé que confiaba de verdad"

Ferrero y el gesto de Alcaraz cuando la victoria era imposible: “Me hizo así con la raqueta, sé que confiaba de verdad”

Carlos Alcaraz todavía era menor de edad cuando empezó a inventar remontadas imposibles por las pistas de tenis del mundo. «Ha nacido para jugar en estas situaciones. Es una de las cosas en las que me asombra desde niño. Cuando era júnior o cuando jugaba en los torneos Challengers ya lo hacía. Siempre iba a por ello, siempre creía que podía ganar», recuerda su entrenador, Juan Carlos Ferrero, y en la memoria, por ejemplo, aquella tarde de 2020 en el Challenger de la Academia Sánchez-Casal de Barcelona, en la que le levantó una final perdida al bosnio Damir Dzumhur, curiosamente su rival este año en tercera ronda de Roland Garros.

Anteayer, ante Jannik Sinner, en una de las mejores finales de la historia, su remontada fue antológica -«la mejor que le he visto», aceptaba Ferrero-, pero ambos protagonistas ya habían vivido algo parecido. El trauma del italiano nació hace ya un tiempo. Fue en cuartos del US Open 2022, cuando también tuvo una bola de partido y también la desaprovechó para acabar derrotado.

En la rueda de prensa posterior al partido, Sinner apareció -que ya es mucho- con un hilito de voz para empezar a curarse de lo ocurrido. Su mantra era «it is what it is», es decir, «es lo que hay»; la vida continúa. «Mi padre no ha podido venir a verme porque trabajaba [es el guardia del Rifugio Fondovalle en los Alpes italianos]. De hecho no sé si habrá podido ver el partido por la tele. Soy una persona normal, que acierta y que falla, e intentaré sacar lo positivo que se pueda de lo que ha pasado», comentaba el número uno del ranking mundial que, pese a ello, seguirá siéndolo.

«Jannik tiene que estar orgulloso»

Su ventaja en la lista se alarga más allá de los 2.000 puntos y hasta el US Open es imposible que Alcaraz lo amenace. Antes el español tendría que volver a ganar Wimbledon, al desafío que unirá a ambos de nuevo en apenas tres semanas, a partir del 30 de junio.

«Estoy decepcionado por las tres pelotas de partido del cuarto set, pero no he regalado ninguna. Es duro hablar sobre ello, no me apetece, pero hay que darle a Carlos el mérito que merece», finalizó el italiano, que pese a lo ocurrido estuvo unos minutos en el vestuario hablando con el equipo de Alcaraz.

«Jannik es un gran chico. Nos hemos saludado, le he animado. La situación es dolorosa, pero tiene que estar orgulloso y no pensar en los números. Carlos le ha ganado en los cinco últimos partidos y eso puede ser una motivación o una carga depende de cómo te lo tomes», analizaba Ferrero, que descubría un detalle que nadie vio durante la final. En los momentos más peliagudos, su pupilo, Alcaraz, seguía haciéndole gestos que indicaban que todavía creía, que aún era posible.

Alcaraz, con todo su equipo, tras el segundo título en París.

Alcaraz, con todo su equipo, tras el segundo título en París.AFP

«Me hacía así con la raqueta [levanta el puño], como diciendo sigo intentándolo, no está perdido. Lo conozco mucho y sé que confiaba de verdad, aunque evidentemente era muy difícil. Después de salvar esas tres bolas de partido, ahí sí, se ha convencido al 100% de ir a por el partido y se ha conectado muy bien con el público», repasaba el técnico.

En relación a esta conexión con los espectadores, Ferrero nunca vivió una comunión así en su época como jugador entre el público francés y un español. Antes de Rafa Nadal, desde Santana y Orantes a su propia generación, tuvieron que sufrir cierta inquina o, como mínimo, indiferencia. Los parisinos tenían otros ídolos, más cuando alguno de los suyos, si acaso Yannick Noah, aspiraba al título. Pero ahora todo es distinto. En la dicotomía entre Sinner y Alcaraz, la Philippe Chatrier no tuvo dudas al escoger a su favorito: «¡Carlos, Carlos, Carlos!».

«Lo iba a hacer de todas formas»

«¿Y ahora qué? ¿Le dejarás por fin irse de fiesta?», le preguntaban a Ferrero después de la discusión generada por el documental de Netflix sobre Alcaraz. «Sí, claro, lo iba a hacer de todas formas», asumía. «Conozco bien a Carlos desde hace muchos años e intento hacer que su experiencia alrededor del tenis sea agradable, que esté fresco mentalmente», comentaba Ferrero, que también necesita cierto aire después de la intensidad del torneo.

Este próximo viernes, después de la escapada anual de Alcaraz a Ibiza con sus amigos más cercanos, la mayoría de su equipo se instalará en una casa en Londres cerca del All England Club para encarar Queen's y Wimbledon, pero Ferrero no estará desde el inicio. Antes del Grand Slam, Samuel López será quien acompañará al número dos del mundo y luego ya llegará la hora de estar todos juntos en la lucha por el que sería su tercer Wimbledon consecutivo, su sexto Grand Slam.

Todo a su tiempo, aunque está claro que lo que queda es una gran certeza: si tiene que remontar, Alcaraz remontará. Lo hacía de niño, lo hizo anteayer ante Sinner en una final de Roland Garros completamente inolvidable y lo hará todas las veces que haga falta.

Otras finales inolvidables del Grand Slam: desde la época de Borg y McEnroe hasta Wimbledon 2008 y las batallas del 'Big Three'

Otras finales inolvidables del Grand Slam: desde la época de Borg y McEnroe hasta Wimbledon 2008 y las batallas del ‘Big Three’

La Central del All England Club se había desprovisto de su halo místico. Era una atmósfera propia de un partido importante de los pross. Los gritos de «Let's go, Roger, let's gol!» adquirieron decibelios atronadores. Casi nadie podía permanecer indiferente. Tampoco algunos de los periodistas que resistimos en pista conmovidos hasta la última pelota. Roger Federer dispuso de dos puntos para ganar el partido al servicio, cuando dominaba por 8-7 y 40-15 en el quinto set. Las disputó bajo el mismo patrón que le había permitido derrotar a Andy Murray en la final de 2012. Pero Novak Djokovic sofocó sus aproximaciones a la red, la segunda de ellas con un passing shot cruzado de derecha.

Sucedió el 14 de julio de 2019. Djokovic se impuso en cinco sets después de cuatro horas y 57 minutos y frustró la última posibilidad del suizo de ganar un título del Grand Slam.

Federer jamás se recuperó de aquel golpe. Iba camino de los 38 años, había superado a Rafael Nadal en semifinales y aún reunía argumentos para opositar por el que hubiera sido su vigesimoprimer grande. A partir de ahí, su figura declinó sin remedio, marchitada por el tiempo y por el recuerdo del desenlace más triste de su vida tenística. La final más larga del torneo y sin duda una de las más hermosas marcaría el inicio de la cuenta atrás para su retiro, que se produjo tres veranos después.

WIMBLEDON 1980

Esta rememoración de otras grandes finales de los majors en la era profesional no se ciñe a la cronología y parte, evidentemente, de apreciaciones personales. Ateniéndonos a la calidad y perfección del juego exhibido, al derribo de límites que podían considerarse inabordables, a la progresión constante hasta una inimaginable culminación y al juicio de consumados especialistas, la que suscribieron este domingo Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en Roland Garros es la mejor de cuantas ha habido.

Borg, tras ganar Wimbledon en 1980.

Borg, tras ganar Wimbledon en 1980.ROBERT DEARAP

Hace 45 años, en la prehistoria, Bjorn Borg superó a John McEnroe en cinco sets pese a perder el desempate del cuarto, que se fue hasta el 18-16. Cualquiera de las cuatro finales del Grand Slam en las que contrastaron estilos, temperamentos y hasta formas de interpretar la vida merecería ser glosada. Esta también reunió todos los atractivos que entonces sólo concitaban ellos dos. Un año después, en el mismo escenario, vencería en cuatro parciales el zurdo de Douglaston, cuyo triunfo en la final del US Open de esa misma temporada derivaría en el acelerado adiós de Borg, quien tomó la puerta de salida en 1982, con tan sólo 26 años.

AUSTRALIA 2012

Las mejores expresiones tenísticas suelen nacer de una rivalidad, un contraste y un contexto. Sucede entre Alcaraz y Sinner, sucedió entre Borg y McEnroe y en la larga secuencia cruzada de enfrentamientos entre el Big Three: Djokovic, Nadal y Federer. La final de Melbourne 2012 señaló el ecuador en los 60 duelos que alumbraron el serbio y el español. Venció Nole por 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 (5) y 7-5. Cinco horas y 53 minutos: no ha habido final más larga de un grande en la era profesional. El semblante extenuado de ambos en la entrega de premios, las dificultades para sostenerse en pie, eran la imagen elocuente del carácter salvaje de la confrontación, en la que el español contó con 4-2 y servicio en el último parcial. Fue su séptima final consecutiva perdida frente a Djokovic, tendencia que revertiría esa misma temporada al abrigo de la tierra batida.

WIMBLEDON 2008

Inevitable traer aquí el partido reconocido entonces por la prestigiosa revista Sports Illustrated como el mejor de la historia del tenis. Nadal, que había perdido dos finales consecutivas ante Federer sobre su hierba sagrada londinense, tuvo en la mano el éxito por el camino más corto, pero se vio llevado hasta un desenlace a cinco sets cargado de misterio. El encuentro fue interrumpido en dos ocasiones debido a la lluvia. Pedro J. Ramírez, presente en el partido y entonces director de este periódico, tituló su tradicional carta semanal «Nadal contra Voltaire». «Siete horas y cuarto después de la señalada para comenzar, Aquiles había derrotado a Héctor por un margen más estrecho que una capa de mantequilla. El uno había ganado 209 puntos, el otro 204», escribió.

US OPEN 2009

Juan Martín del Potro tan sólo tenía 20 años. Acudía cada noche a cenar acompañado por su equipo, con Franco Davin, entrenador, y Martiniano Orazi, fisioterapeuta, a la cabeza, en un restaurante español situado en Lexington Avenue, Manhattan, Tercera Avenida. Aún estaba lejos de ser una celebridad. Departían como el resto de los comensales, sin demandar un reservado. El poderoso fajador argentino se plantó en la final ante Federer sin demasiadas opciones aparentes. El suizo llevaba un lustro inmaculado en Flushing Meadows. Delpo ganó por 3-6, 7-6 (5), 4-6, 7-6 (4) y 6-2.

Djokovic, tras ganar Wimbledon en 2019.

Djokovic, tras ganar Wimbledon en 2019.TIM IRELANDAP

ROLAND GARROS 1984

Los dos primeros sets de John McEnroe en la final ante Ivan Lendl fueron pura artesanía. La derrota más dura en la carrera del estadounidense está recogida en Buscando la perfección, película documental escrita y dirigida por Julian Faraut. Lendl, entonces aún ciudadano checoslovaco, venció por 3-6, 2-6, 6-4, 7-5 y 7-5, para desconsuelo de quienes contemplábamos el tenis sin patria ni bandera, sólo condicionados por la fascinación que provocaban genios como McEnroe.

Alcaraz y Sinner firmaron un espectáculo sublime: nunca vi nada igual

Alcaraz y Sinner firmaron un espectáculo sublime: nunca vi nada igual

Actualizado Domingo, 8 junio 2025 - 23:21

Tomemos el manual básico del tenis y apliquemos las enseñanzas a una velocidad supersónica, nunca vista. Eso es lo que sucedió este domingo en la final de Roland Garros, con un partido que agota todos los calificativos. Calidad, intensidad, poder de anticipación... No se puede pedir más. Lo que ofrecieron Carlos Alcaraz, brillantísimo campeón, y Jannik Sinner, dignísimo oponente, fue un espectáculo de cinco horas y 29 minutos que en ningún momento decayó. Y lo que nos espera, gracias a la juventud de ambos, porque van a ir a mejor a medida que adquieran experiencia, la que pudo faltarle al español para haber dejado resuelto el partido con un poco más de orden sin necesidad de apelar al heroísmo, levantando dos sets y neutralizando tres puntos de partido. Nada que objetar, en cualquier caso. Demostró mayor capacidad para revertir situaciones adversas y no pagar el peaje de la dificultad para hacer buenos los breaks.

Experiencia de la que pudo adolecer también el italiano para cerrar el encuentro en ese cuarto set. Cada uno con su patrón coprotagonizaron un encuentro inmenso, Alcaraz, buscando el ángulo de derecha para cerrar con la pista abierta. Sinner, construyendo los puntos en busca de su paralelo de revés, manejando los tiempos para elevar su nivel. Admirable el descaro del ya bicampeón del torneo y ganador de cinco títulos del Grand Slam, con tan sólo 22 años. Resulta insólita la determinación para mantenerse fiel a sus principios tenísticos incluso en los momentos más delicados, presto a sacarse la dejada de su generosa chistera. Va siempre con todo. Y posee un arsenal. Nunca especula. Sabe lo que quiere y va en su busca sin detenerse en nada. Menos aún en los torneos donde escriben su propia historia los grandes jugadores

Pensábamos que Djokovic, Nadal y Federer habían llevado el juego a una dimensión inalcanzable, pero estamos en un tiempo nuevo, mejor, quizás no tanto estratégicamente pero sí en cuanto a intensidad y ritmo, ese frenesí sin descanso en el que son capaces de moverse estos dos jugadores.

Sinner también demostró su extraordinaria capacidad competitiva y será un oponente a la altura de Alcaraz. Ha de andarse con cuidado el jugador español, pues la arcilla ofrece posibilidades de rectificación que no conceden otras superficies. Seguro que lo hará, pues es cada día mejor y no cesa de crecer.

Carlos Alcaraz no es Rafa Nadal y nunca lo será... ni falta que hace

Carlos Alcaraz no es Rafa Nadal y nunca lo será… ni falta que hace

Es una gozada estar al otro lado. Tras tantos años viendo cómo el nuestro desquiciaba genios, cómo la mente imperturbable amansaba al talento infinito y ganaba todos los partidos en los que era superior y muchos en los que, aparentemente, lo era el rival, ahora el cíborg que no ha venido a jugar sino a devorar almas es Jannik Sinner. Carlos Alcaraz no es el nuevo Nadal, es el nuevo Federer y su Rafa es italiano, pero...

Pero en este triunfo épico en Roland Garros, en esas tres bolas de partido salvadas, en ese Super tie-break perfecto, en esa increíble sensación que sólo deja el deporte de "¿qué diablos acaba de suceder?", fue imposible no sentir que tantas horas viendo al manacorí han dejado un poso en el murciano. Tan distintos, tan vinculados. De repente, fue el genio y fue el cíborg, fue Nadal y fue Federer, fue un auténtico escándalo en un partido que va directo al Louvre y, como aquellas finales de Wimbledon entre el suizo y el español, nos regala una rivalidad ética y estética para mucho tiempo.

Sin embargo, aunque la manera heroica en que llega esta victoria provocará otra avalancha, la comparación entre los dos mejores tenistas de nuestra historia es un recurso facilón que no se sostiene. En la pista, ver jugar a Carlos es disfrute puro. No hay manierismo, no hay drama, no hay ratos de mártir doliente al borde del desmayo, sólo un chaval de El Palmar extremadamente talentoso echando la tarde contra un androide. Unas entran, otras no, ahora se ríe, luego se cabrea, todo el rato juega. Y tú con él.

Y fuera de ella, la diferencia es aún mayor. Alcaraz no es Nadal y nunca lo será porque no está dispuesto a sacrificar su vida en el altar de nuestra felicidad. Hace bien. Con los ídolos permitimos que el egoísmo nos domine: siempre queremos más y nos da igual el precio, pero si Rafa hubiera sido nuestro amigo y no nuestro entretenimiento le hubiéramos rogado que parase mucho antes. En lugar de eso, le empujamos a seguir y Carlos creció viéndole inmolarse por nosotros mucho más allá de lo sensato. Él, muy inteligentemente, no está dispuesto a hacerlo y no durará ni ganará tanto, pero el tiempo que decida regalarnos será una gozada.

Este Roland Garros memorable inaugura oficialmente una nueva era gloriosa. Ya teníamos héroe, ahora también tenemos villano admirable. Otros diez años de sobremesas y noches eternas nos aguardan. Benditas sean.

España es la escuela del tenis mundial y eso tiene una contra: "Cuestan mucho dinero, para los españoles son prohibitivas"

España es la escuela del tenis mundial y eso tiene una contra: “Cuestan mucho dinero, para los españoles son prohibitivas”

«Tuve la suerte de aprender de la cultura española en mi formación. En España aprendí a ganar partidos, ya sabes, a encontrar diferentes maneras de ganar. Todo el mundo es muy competitivo allí y no servía sólo conocer la técnica», define el australiano Alex de Miñaur, el número nueve del ranking mundial, que pasó su adolescencia en Alicante, modelado en el Club de Tenis 40-15. Su caso puede parecer excepcional porque su madre es española, pero no lo es.

En el presente Roland Garros hasta 30 tenistas extranjeros se han formado en academias y clubes de todo el país, especialmente a orillas del Mediterráneo. De los rusos Andrey Rublev y Karen Khachanov que se criaron en el 4Slam Tennis de Barcelona al chino Bu Yunchaokete, que habla castellano con acento porque se formó en el Club Nazaret de Jerez. De la filipina Alex Eala, perla de la Rafa Nadal Academy, a la egipcia Mayar Sherif, que se prepara en el Club de Campo de Elche. Casper Ruud, Grigor Dimitrov, Alexei Popyrin, Zheng Qinwen, Olga Danilovic, Daria Kasatkina, Elina Avanesyan... La lista es larga, más si se le suman los 11 representantes españoles en el torneo. Hay una buena cantera en Estados Unidos, jóvenes de nivel entre Francia e Italia, pero España es el epicentro de la formación en el tenis mundial. ¿Por qué?

ANNE-CHRISTINE POUJOULATAFP

«Todo empezó hace 20 o 30 años en Barcelona, con las academias que había allí, y ahora se ha extendido a todo el Levante y Baleares. Al principio la mayoría de alumnos que llegaban venían de otros países de Europa, especialmente del este, pero luego hubo un boom de tenistas chinos. También tenemos alumnos de Sudamérica o del norte de África, pero China seguramente sea el país que más apuesta por la formación aquí. Ahora mismo tenemos ocho becados por ellos», expone Iñaki Etxegia, CEO de la Ferrero Tennis Academy de Villena de la que salió Alcaraz, que pone sobre la mesa el principal motivo del éxito: «Lo que más valoran es el ecosistema».

"España es el lugar perfecto"

«Hay varios elementos que hacen que España sea el lugar perfecto para aprender a jugar a tenis. Desde la calidad de los entrenadores, que están muy bien pagados, a las increíbles instalaciones de las academias pasando por el clima. Pero al final todo se basa en el nivel que hay aquí. Durante todo el año hay competiciones y, en apenas una o dos horas de coche, cada semana te puedes enfrentar a chicos o chicas de tu edad que son buenísimos. Eso no pasa en otros lugares», analiza Alfredo Sarriá, coordinador de la Carlos Alcaraz Academy de Murcia.

Según la Federación Española de Tenis (RFET), en España hay unos 10.000 entrenadores titulados, 15.000 pistas de tenis, 1.300 clubes y, sobre todo, más de 2.300 competiciones anuales. En 2024 se disputaron 193.000 partidos oficiales en todo el país. Cada año se organizan 15 torneos Challenger, 41 torneos ITF, 25 torneos ITF juniors y hasta ocho circuitos nacionales juveniles. De hecho actualmente el más famoso tiene nombre ilustre, el Rafa Nadal Tour by Santander, donde participa, por ejemplo, Jaime Alcaraz, hermano pequeño del número dos del mundo.

Toda esa marabunta de encuentros fomenta la fama mundial de las escuelas que con el tiempo se han especializado para cubrir cada detalle de la formación de los tenistas. Antes eran clubes pequeños; ahora son pueblos con todo lo necesario. La Rafa Nadal Academy de Manacor ocupa 76,400 metros cuadrados y su subdirectora general, Maribel Nadal, explica la razón: «Tener en un mismo centro deportivo 45 pistas, centro médico, residencia, restauración y un colegio internacional americano permite a los alumnos combinar sus estudios con el desarrollo de su carrera tenística. Hay que pensar que en la academia tenemos a niños y niñas a partir de 12 años y hacemos todo lo posible para que se sientan como en casa».

RAFA NADAL ACADEMY

"Falta trabajo gubernamental"

Pero hay un reverso de ese renombre internacional que tiene la escuela española: los de casa. En este Roland Garros sólo queda un español, Alcaraz, que cada vez tiene menos compatriotas entre los 100 primeros del ranking mundial. Mientras subía el nivel de las academias también subía su precio y ahora los cerca de 5.000 mensuales que cuestan no están al alcance de la amplia mayoría de familias españolas. «Es la connotación negativa de tanto éxito. Las academias ahora son prohibitivas y si tienen jugadores nacionales son porque les becan. De alguna manera también son un reclamo. Entrenar con el mejor junior de España es atractivo para un ruso o un chino», considera Sarriá, de la Carlos Alcaraz Academy, que todavía atiende mayoritariamente a alumnado español -no tiene colegio internacional, por ejemplo-, pese a que trabaja en su expansión.

«Debemos ser críticos. En España falta trabajo gubernamental, inversión de las federaciones, un programa específico para ayudar a los chavales. Hay mucho nivel, pero la mayoría no se plantean llegar a ser profesionales porque la formación cuesta mucho dinero y es más accesible aceptar una beca de una universidad de Estados Unidos. Es un problema grave», remata Etxegia, de la Ferrero Tennis Academy, en el epicentro de la escuela mundial de tenis llamada España.

La "revolución" de la raqueta que une a Nadal y Alcaraz: bordes aerodinámicos y un cordaje "como neumáticos de lluvia"

La “revolución” de la raqueta que une a Nadal y Alcaraz: bordes aerodinámicos y un cordaje “como neumáticos de lluvia”

«Recuerdo cuando lo conocí, él tenía 15 o 16 años. Ya le habíamos firmado un contrato internacional a los 12 años, que era algo inusual. Con muchos jóvenes llegamos a acuerdos locales, les suministramos raquetas durante la temporada, pero a él ya se le veía algo más, algo especial. No podíamos pensar que iba a ganar 14 veces Roland Garros, pero destacaba en su categoría. Me explicó que llevaba jugando con nuestras raquetas desde los nueve años por influencia de Carlos Moyà, que también las utilizaba». En una casa a unos metros de Roland Garros, la casa Babolat, Eric Babolat, tataranieto del fundador de la marca francesa con su apellido, explica a EL MUNDO un detalle olvidado del legado de Rafa Nadal en el tenis.

Presente en el homenaje del pasado domingo, el CEO reconoce que de su figura quedan los recuerdos, las enseñanzas, los valores, pero añade que también queda una cosa que se puede tocar, que sigue en las manos de los actuales tenistas. Antes de Nadal se utilizaban un tipo de raquetas, ahora se utilizan otras. «Rafa revolucionó el tenis y, en consecuencia, su material», proclama Babolat y añade la explicación: «Cuando llegó, la mayoría de tenistas golpeaban lo más recto y paralelo al suelo posible. Él hacía lo contrario, mover la bola de arriba abajo. Nos tuvimos que poner a trabajar para adaptarnos».

EM

Según se muestra en el museo de la Rafa Nadal Academy, la primera raqueta que utilizó fue una Prince, pero a los nueve años empuñó su primera Babolat. En el mítico Petits As de 2000 venció con una Babolat Pure Drive, que fue con la que debutó como profesional tres años más tarde, la misma raqueta que habían utilizado Moyà o Álex Corretja. Funcionaba, claro, pero necesitaba algo más.

"Pedía más y más efecto"

«Pedía a los ingenieros más y más efecto. Hasta ese momento un golpe con top spin era un recurso defensivo, pero Rafa lo convirtió en un ataque. Para ayudarle creamos una raqueta nueva llamada Aero, con una aerodinámica especial para él», rememora Babolat y señala las diferencias entre una y otra raqueta. A simple vista parecen iguales, pesan más o menos lo mismo, pero son totalmente distintas: entre otros detalles, la clásica Pure Drive tiene los bordes planos y la Aero los tiene redondeados. Eso permitía a Nadal cortar el viento y acelerar más sus golpes, es decir, «más y más efecto». Pero su «revolución» no acabó ahí.

«Babolat nació como una empresa de cuerdas. El tenis se inventó en 1874 y mi tatarabuelo, Pierre Babolat, inventó el cordaje para raquetas en 1875. Ahora celebramos nuestro 150 aniversario. Si la raqueta es el chasis, el cordaje es el motor y, por eso, para Rafa, lanzamos un cordaje especial muy innovador llamado RPM Blast. En lugar de ser cilíndrico, liso, como antes, es hexagonal, tiene textura, como un neumático de lluvia. Eso le permitía dar más efecto aún», detalla Babolat, que destaca que las innovaciones creadas para Nadal ahora son aprovechadas por los mejores tenistas del mundo.

BABOLAT

Carlos Alcaraz, que hoy se enfrenta en tercera ronda a Damir Dzumhur (20.15 horas, Eurosport), utiliza una raqueta Aero, al igual que otros en el Grand Slam como Holger Rune o Arthur Fils. Garbiñe Muguruza, también tenista de Babolat, utilizaba en cambio una Pure Drive, aún la preferida por quienes buscan más potencia. Diferenciarlas es fácil: la Aero es negra y amarilla y la Pure Drive, negra y azul.

"No nos pide grandes cambios"

«Es muy curioso que justo cuando acababa la carrera de Nadal aparecería Alcaraz, con quien tenemos una relación muy parecida. Cuando empezaba a jugar, fue a una tienda de Murcia con su padre y le recomendaron una Babolat. Luego firmó el primer contrato con nosotros en 2013, es decir, cuando tenía 10 años. Trabajamos juntos para encontrar siempre el balance perfecto de su raqueta, pero no nos pide grandes cambios como los que hicimos con Rafa. Está contento y le están yendo las cosas muy bien con el material actual», finaliza Babolat que valora su relación con España desde que patrocinaba a sus mejores tenistas en los años 90 hasta el boom del pádel.

Hace 20 años, Babolat empezó a fabricar raquetas de pádel a petición de su delegación en España y ahora cuenta con una sede en Barcelona, una fábrica en Sant Fruitos de Bages, una estrella como Juan Lebrón y un futuro de opciones en todo el mundo: «El crecimiento está siendo exponencial. Creo que en 10 años habrá más jugadores de pádel que jugadores de tenis».