Drake Maye, el niño prodigio que convierte en oro lo que toca, vs Sam Darnold, el trotamundos descartado que resurgió de sus cenizas

Drake Maye, el niño prodigio que convierte en oro lo que toca, vs Sam Darnold, el trotamundos descartado que resurgió de sus cenizas

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Dicen los expertos que el resultado de la Super Bowl número 60, que se disputa este domingo en Santa Clara (California) dependerá tanto del ataque como de la defensa. Que será, sobre todo, una cuestión de carácter, ambición y concentración. Que debería ser un partido muy igualado y físico en el que los errores se paguen muy caros. Que los New England Patriots acostumbran a llegar siempre por delante al descanso, pero que los Seattle Seahawks saben remontar en la segunda parte. Que el resultado se decidirá según la inspiración y conexión de Jaxon Smith-Njigba, el explosivo receptor de los Seahawks votado esta semana mejor jugador ofensivo de la liga, y de la capacidad de New England de contenerlo, más que de anularlo. Dicen los expertos muchas cosas, pero al final, claudican, esto es fútbol, y el duelo entre Drake Maye y Sam Darnold, los quarterbacks de los dos equipos, será lo que determine todo.

Para saber más

Ambos jugadores tienen una complexión física muy similar, ambos fueron elegidos en el número 3 del draft y ambos buscan su primera Super Bowl. Pero sus historias son completamente diferentes. Maye, de sólo 23 años, llega como la promesa precoz que rompe todos los récords en busca de la gloria absoluta. El niño prodigio (de una familia de atletas prodigiosos) que convierte en oro todo lo que toca, y que en su segundo año en la liga, cuando la mayoría apenas está acostumbrándose a la velocidad, la fuerza y la presión de los profesionales, no sólo ha liderado a su plantilla, sino que se ha quedado a apenas un voto de ser escogido como MVP.

Darnold, de 28, es en cambio la cenicienta. Un jugador que llegó a la NFL con enormes expectativas en 2018, una generación brillante con nombres hoy tan importantes en su mismo puesto como Baker Mayfield, Josh Allen o Lamar Jackson, más reputados, pero que todavía no han podido siquiera aspirar a un anillo. Sin embargo, en sus ocho años ha acumulado más decepciones que éxitos. Desahuciado por los Jets, cortado por los Panthers, sin minutos en San Francisco y casi humillado por Minnesota, que no mostró el suficiente interés por retenerlo a pesar de unos números más que buenos el año pasado. Un trotamundos que brilla por fin en su quinta franquicia. Un talento que pareció una y otra vez acabado, pero nunca se rindió y que en las dos últimas temporadas ha resucitado para convertirse en uno de los jugadores más sólidos. Especialmente en estos últimos playoffs, superando en estadísticas al resto de la liga.

A por el séptimo

El partido de esta noche, uno que nadie imaginó al comenzar la temporada, necesita héroes y villanos, a falta de grandísimas estrellas. Los de Nueva Inglaterra, el equipo más galardonado de la historia, con un entrenador (que fue jugador de la plantilla en su época dorada) debutante en su casa, sueñan con recuperar el trono en su primera final desde 2018. La mayoría de los equipos sueñan con llegar una vez a la Super Bowl, y los Patriots confía en que una victoria hoy apuntale los cimientos de una nueva era gloriosa. Nueva Inglaterra busca hacer historia al convertirse en el primer equipo de la NFL con siete victorias en el Super Bowl y busca su primer anillo desde la era de Tom Brady y Bill Belichick. La última vez que los Seahawks llegaron aquí, en 2015, fue precisamente contra los mismos rivales de hoy, y perdieron, por lo que buscan venganza.

Los de Seattle, considerados en general favoritos tras haber sido probablemente el mejor equipo desde el verano, quieren imponer su estilo, más apasionado, desbordante y caótico. Los Patriots, a veces quirúrgicos, a veces mecánicos, han demostrado que saben adaptarse a lo que tienen en frente y a los recursos disponibles. Menos efectivos en ataque en los playoffs, han sabido compensar con la defensa. Pero contra sus rivales hoy, los mejores en ese aspecto en la fase regular, tendrán que romper moldes.

El trofeo Vince Lombardi, entre los cascos de Seahawks y Patriots.

El trofeo Vince Lombardi, entre los cascos de Seahawks y Patriots.AFP

Las plantillas son amplias, y en las finales de conferencia se vio que pequeños errores (en patadas, coberturas, pérdidas) pueden resultar fatales. Pero la presión está en los dos 'mariscales de campo'. De su sobriedad, su madurez y su valor en los momentos clave dependerá la gloria o el llanto. La historia muestra que los entrenadores tienden a proteger en estos partidos a sus estrellas, apostando más por el juego de carrera que de pase. Evitando intercepciones, nervios y derrumbes.

Maye recibió nada menos que 15 sacks en los playoffs, tres por partido, un dato inquietante antes de una cita tan importante. Darnold, muchos menos, pero más de los que el equipo técnicos puede soportar sin un infarto. Si Brian Dawkins, uno de los grandes safetys de todos los tiempos, tenía razón y el football "es un juego de ira controlada, de venganza y de voluntad", este domingo no se impondrá quien más ganas de ganar tenga, sino quien odie más perder ante 200 millones de espectadores en todo el mundo.

La Super Bowl 2026 en cifras: 10 millones por un anuncio, 8.000 dólares por una entrada y 1.800 millones en apuestas

La Super Bowl 2026 en cifras: 10 millones por un anuncio, 8.000 dólares por una entrada y 1.800 millones en apuestas

La Super Bowl vuelve este domingo a Santa Clara, California, y arrastra con ella la contagiosa fiebre del oro. Pocos eventos deportivos mueven tanto dinero, tanto personal y a tantas celebridades. Todo es espectáculo en América y no hay uno mayor que la Super Bowl, una semana entera de conciertos, fiestas y presentaciones. De lujo, oportunidades y mucho márketing para un Estado que albergará el all-star de la NBA la semana que viene, partidos del Mundial de fútbol en verano, la final de la NFL también en 2027 y los Juegos Olímpicos en 2028. Sólo el impacto económico de las citas de este año se espera que llegue a los 1.400 millones de dólares.

La edición del fin de semana, la número 60, ofrece una vez más cifras récord. Según han explicado los directivos de NBCUniversal, la mayoría de los anuncios de 30 segundos costarán ocho millones de dólares. Pero unos pocos, los más exclusivos, romperán por primera vez lo ocho dígitos, llegando a los 10 millones de dólares. La parrilla viene con muchos nombres importantes de Hollywood. Post Malone (para Bud Light), Sabrina Carpenter (Pringles), Ben Stiller (Instacart), Lady Gaga (Rocket + Redfin), Kurt Russell (Michelob Ultra), William Shatner (Kellogg's), Emma Stone (SquareSpace) y un anuncio espectacular de la teléfonica Xfinity, con los protagonistas de Jurassic Park adaptando una de las escenas más legendarias de la película.

De momento, sin embargo, uno de los que más repercusión está teniendo es el de Anthropic, la empresa de Inteligencia Artificial, burlándose abiertamente de la decisión de su rival OpenAI de incluir anuncios en ChatGPT. El anuncio de 30 segundos, y por tanto ocho millones, muestra escenas absurdas de publicidad en medio de una petición, con su eslogan: "Los anuncios llegan a la IA. Pero no a Claude".

el espectáculo del descanso

Las audiencias ya no son, en términos relativos, lo que eran, por la competencia en la emisión, los servicios de streaming y el auge de las redes sociales, pero casi 130 millones de personas vieron el partido el año pasado, con su publicidad constante y el espectáculo musical del descanso. Y más se esperan ahora, por lo que las marcas están dispuestas a rascarse el bolsillo, confiando además en la cobertura adicional de los días previos y posteriores. Los anuncios de la primera Super Bowl, en 1967, costaron en torno a 40.000 dólares, y no se superó la barrea del millón hasta mediados de los 1990. Desde entonces, los precios han subido casi todos los años, pasando de 5,6 millones de dólares en 2021 a siete millones en 2023, ocho millones en 2025 y los 10 de ahora.

Ese público potencial explica el interés de los grandes artistas en ser los protagonistas del espectáculo del descanso, a pesar de que no cobran apenas por ello. Según la política de la NFL, se cubren los gastos de la producción del espectáculo, incluyendo los gastos de viaje. Eso puede suponer, en función del despliegue, incluso más de 12 millones de dólares a veces, a menudo financiados por marcas. Pero los artistas no reciben un salario. Según datos de Sports Illustrated, Usher, el artista invitado de 2024, recibió "671 dólares por la actuación" y "unos 1.800 dólares por los ensayos previos al Super Bowl". Y otros grandes nombres llegaron a poner millones de su bolsillo para poder hacer lo deseado aunque se saliera de presupuesto.

Todo es a lo grande. El indicador menos fiable, pero más citado siempre, es el del consumo de comida. Según el Informe anual del Consejo Nacional del Pollo, cuyo lema oficioso es que en el mundo sólo hay dos tipos de personas, los que adoran las alitas y los que acabarán adorándolas, se espera que los estadounidenses coman 1.480 millones de piezas el domingo, 10 millones de alitas más que el año pasado. Por no hablar de las promociones, juegos y sorteos de todas las grandes cadenas de comida rápida.

Cascos de los Seahawks, durante un entrenamiento, el jueves en San José.

Cascos de los Seahawks, durante un entrenamiento, el jueves en San José.AFP

A principio de semana, la entrada más barata en la reventa para Levi's Stadium, la sede de los 49ers a las afueras de San Francisco, rondaba los 4.400 dólares, un dineral, pero casi un 30% menos que los 6.200 dólares de la semana pasada. Eso sí, el precio medio que los más rezagados estaban dispuestos a abonar supera aún los 8.000 dólares, el doble casi exacto de lo que se desembolsaba para el mismo estadio en la Super Bowl de hace 10 años.

Sólo unos pocos de miles de afortunados disfrutarán del espectáculo en directo. El resto se sentará ante la pantalla y para la retransmisión de este año, la NBC movilizará más 700 personas, utilizará 145 cámaras, 130 micrófonos, 120 kilómetros de cable y 22 unidades móviles. En el escenario más favorable, hasta un 80% de los adultos estadounidenses verán el choque de los New England Patriots y los Seattle Seahawks, según una encuesta reciente de la Federación Nacional de Minoristas. Más de 120 millones de personas organizarán o asistirán a una fiesta con amigos, y varios millones más planean ir a un bar o restaurante, según el sondeo de Prosper Insights & Analytics, que habló con casi 8.000 personas.

Desconfianza en Santa Clara

Según las estimaciones del Comité Organizador del Área de la Bahía, se espera que todo el show alrededor del deporte genere esta semana 5.000 empleos y atraiga a unos 90.000 visitantes. El impacto económico total en la región oscilaría entre 370 millones y 630 millones en su mejor escenario. Aun así, las autoridades de Santa Clara, que en el último lustro han tenido enormes disputas con los San Francisco 49ers, desconfían del beneficio económico para la ciudad. Primero, porque la mayoría de los eventos de la semana de la Super Bowl se van a celebrar en San Francisco, por lo que el grueso de los asistentes se alojará y consumirá allí. Y segundo, porque tiene dudas sobre el acuerdo por el que la empresa organizadora debería cubrir los costes de los servicios públicos en Santa Clara. La alcaldesa, Lisa Gillmor, calcula que serán por lo menos 6,5 millones de dólares, sobre todo en seguridad y limpieza. Pero la empresa tiene mucho margen para decidir qué facturas abonar y cuáles no.

Así que albergar el partido es, en gran medida, una apuesta. Precisamente, la Asociación Americana del Juego calcula que los estadounidenses apostarán legalmente en torno a 1.800 millones de dólares, casi 500 millones más que en el partido del año pasado. "Ningún evento une a los aficionados como la Super Bowl", ha celebrado el presidente de la AGA, Bill Miller. "Este récord demuestra cuánto disfrutan los estadounidenses de las apuestas deportivas como parte de la experiencia, y por qué es importante hacerlo legalmente".

El espectáculo de Bad Bunny en la Super Bowl polariza Estados Unidos

El espectáculo de Bad Bunny en la Super Bowl polariza Estados Unidos

Este domingo, los New England Patriots y los Seattle Seahawks se disputarán la LX Super Bowl, la final de la NFL, la mayor liga de fútbol americano. Y a falta de una rivalidad histórica entre los equipos, de récords asombrosos que romper o de figuras greater-than-life que acaparen los focos, el protagonismo se ha desviado estos días. Hacia la 'electrical substation theory', la última teoría medio conspiranoica sobre cómo los campos electromagnéticos de una estación eléctrica cercana al estadio de los San Francisco 49ers, donde se juega el partido, están lesionando a los jugadores. Al enfado de los aficionados porque el Salón de la Fama no ha incluido el legendario entrenador Bill Belichick. Y sobre todo, por la esperadísima y polémica actuación de Bad Bunny en el descanso.

La elección del artista portorriqueño el pasado septiembre enfureció inmediatamente a medio país, especialmente al presidente Donald Trump (que este año no asistirá al encuentro) y sus seguidores, indignados por el hecho de que el artista vaya a cantar en español y por sus posicionamientos políticos. "Tienen cuatro meses para aprender el idioma", dijo el cantante en octubre durante una aparición en el Saturday Night Life, desatando una ola de furia. La situación sólo ha empeorado desde que el pasado domingo, en la entrega de los Grammy en la que se llevó el premio al álbum del año, arrancara arremetiendo contra el ICE, la agencia migratoria que acapara las protestas por todo el país, y concluyera dando el discurso de agradecimiento en su idioma natal.

Turning Point USA, la organización del difunto activista conservador Charlie Kirk, asesinado en un acto en septiembre, ha promovido un 'All-American Halftime Show,' un espectáculo rival "puramente americano" para robar la audiencia durante el descanso, con el apoyo de Senadores (Tommy Tuberville, de Alabama, y premiado ex entrenador universitario de fútbol ha bautizado al partido como la 'Woke Ball'), congresistas y políticos republicanos en general. Con actuaciones de Kid Rock, Brantley Gilbert, Lee Brice o Gabby Barrett. "Afrontamos este programa como David y Goliat", dijo Kid Rock el lunes. "Competir con la maquinaria del fútbol profesional y una superestrella mundial del pop es casi imposible... ¿o no?". "No sé quién es esa persona", ha dicho Trump de Bad Bunny. "No sé por qué lo hacen. Es una locura. Y luego le echan la culpa a un promotor que contrataron para que se hiciera cargo del entretenimiento. Me parece absolutamente ridículo".

Un show "excesivamente político y sexual"

Una petición online en Change.org ha recogido 100.000 firmas pidiendo un boicot. La organización Un Millón de Madres ha hecho un llamado a los cristianos para que boicoteen la actuación del rapero, denunciando que será un show "excesivamente político y sexual" centrado en "iconos queer".

El ataque desde los medios conservadores, las redes sociales y los influencers MAGA es brutal. "Bad Bunny no es un artista estadounidense", dice una y otra vez la activista Tomi Lahren sobre el portorriqueño. La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, ha flirteado con la idea que ICE esté presente en el espectáculo del descanso. Su pareja y asesor principal del Departamento dijo en el mismo podcast: "Es vergonzoso que hayan decidido elegir a alguien que parece odiar tanto a Estados Unidos para representarlos". Hay mucho más.

"No se preocupan porque haya un travesti que no habla inglés cantando; si hubiera ganado las elecciones Kamala Harris estaría en su gabinete", dijo un invitado de la Cadena Fox que se ha viralizado. "Todos sabemos que el espectáculo del descaso es para las mujeres, los hombres es cuando vamos al baño", respondió riéndose el presentador estrella Jesse Watters.

Bad Bunny, en los Grammy.

Bad Bunny, en los Grammy.Chris PizzelloChris Pizzello/Invision/AP

Pero la NFL y sus propietarios, blancos y conservadores en casi su totalidad, están buscando desesperadamente aumentar la audiencia internacional. Esta temporada se han jugado partidos oficiales en São Paulo, Dublín, Londres, Berlín y Madrid. La liga añadirá Australia en 2026. Y el comisionado, Roger Goodell, ha avanzado que quiere que cada equipo juegue al menos un partido en el extranjero cada año. "Miren, Bad Bunny es, y creo que eso quedó demostrado este domingo, uno de los mejores artistas del mundo, y esa es una de las razones por las que lo elegimos. La otra razón es que comprendió la plataforma en la que estaba, y esta plataforma se usa para unir a la gente con su creatividad y su talento, y para aprovechar este momento para lograrlo, y creo que otros artistas lo han hecho. Creo que Bad Bunny lo entiende y creo que tendrá una gran actuación", aseguró esta semana el comisionado

Un sondeo con jugadores de la liga publicado esta semana por The Athletic muestra que al 41% de ellos no les gustaba la elección de Bad Bunny. Algunos eran muy explícitos, pero una parte importante se amparaba en no conocer de nada al artista o en preferir otros estilos musicales. "Ni siquiera sé quién es Bad Bunny. Creo que siempre debería ser un artista estadounidense. Creo que se están esforzando demasiado con esto de la internacionalidad", dice uno de los encuestados a pesar de que el músico es ciudadano estadounidense. "No me gusta. Prefeiría a alguien que estuviera vinculando a la cultura del fútbol", dice otro jugador.

"Obviamente he escuchado su música, pero no hablo español, así que no me gusta mucho. Pero sí creo que es genial tenerlo, porque Estados Unidos se basa en la diversidad. Estados Unidos se construyó sobre la inmigración. Así que creo que tenerlo simplemente promueve ese sueño americano. Me gusta. Me gusta la elección", replica otro anónimo. DeMarcus Lawrence, de los Seahawks, apuntó ayer en las entrevistas previas al partido a la importancia para la gente de habla hispana. "Tenemos tantas culturas y orígenes étnicos en Estados Unidos que creo que es hora de empezar a aceptarlos todos... eso es lo que realmente hace grande a Estados Unidos".

Bad Banny, durante una reciente actuación.

Bad Banny, durante una reciente actuación.Alejandro GranadilloAP

En realidad, la del domingo no será la primera aparición del músico. En 2020, el espectáculo de la Super Bowl contó con dos estrellas consagradas, Jennifer López y Shakira, pero Bad Bunny también apareció. Ahora, la NFL ha puesto el foco en el público latino, más de 70 millones de potenciales consumidores y espectadores, y está dispuesto a la polémica con tal de hacer un guiño. Tampoco será la única controversia.

El espectáculo está acostumbrado a las discusiones, la polémica (como el famoso pezón de Janet Jackson) pero sobre todo a las sorpresas. Trump también ha expresado su enfado con la actuación de Green Day en la previa del partido, después de que la banda haya cambiado en algunas actuaciones la letra de su éxito 'American Idiot', para que ahora diga "No formo parte de la agenda MAGA". Por su parte, Charlie Puth cantará el himno nacional y la compositora Brandi Carlile entonará America the Beautiful, una de las canciones patrióticas por antonomasia.

Megaacuerdo entre la NFL y el Bernabéu: habrá partidos en el estadio del Madrid en 2026 y 2027

Megaacuerdo entre la NFL y el Bernabéu: habrá partidos en el estadio del Madrid en 2026 y 2027

La NFL volverá al Santiago Bernabéu y a la ciudad de Madrid en las temporadas 2026 y 2027. La liga norteamericana, el Real Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad han anunciado hoy un acuerdo multianual para que el espectáculo del fútbol americano regrese a Chamartín. Después del éxito del encuentro celebrado el pasado noviembre entre los Miami Dolphins y los Washington Commanders, la NFL ya mostró su deseo de retornar al coliseo blanco. "Volveremos", anunció Roger Goodell, comisionado de la NFL, en el mismo césped del Bernabéu. Y así será.

El encuentro, que todavía no tiene fecha oficial ni franquicias participantes, podría repetir el mes del año pasado y celebrarse en noviembre aprovechando el parón de selecciones, que dejará el Bernabéu sin partidos del Madrid. Además, no repetirán los Miami Dolphins, sino que los Chicago Bears, uno de los mejores equipos de esta temporada, apuntan a favoritos para una de las plazas al tener derechos comerciales en España. Para el tercer año podría ser el turno de Patrick Mahomes y los Kansas City Chiefs, el mejor equipo del último lustro y uno de los más seguidos en todo el mundo.

"El NFL Madrid Game 2025 en el Bernabéu fue un momento clave para este deporte en España y estamos encantados de confirmar que volveremos a disputar un partido de temporada regular en 2026 dentro de un pacto multianual", afirmó Rafa De Los Santos, Director de la NFL en España.

Emilio Butragueño, Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, aseguró que "para el Real Madrid es un honor y un privilegio que el estadio Santiago Bernabéu vuelva a acoger de nuevo el espectáculo de la NFL". "Vivimos un acontecimiento histórico hace unos meses. La transformación del estadio supone un gran impulso para que el deporte siga siendo un nexo de unión entre millones de aficionados en todos los continentes", indicó.

El Estadio Metropolitano, propiedad del Atlético de Madrid, también se ha mostrado interesado en celebrar encuentros de la NFL, pero al menos durante estas próximas dos temporadas será el Bernabéu el que repita el show americano.

Este anuncio oficial llega justo en la semana de la Super Bowl, que se celebrará en la madrugada del domingo al lunes en Santa Clara, cerca de San Francisco, entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. A ese encuentro volará una delegación del Real Madrid comandada por José Ángel Sánchez, director general del conjunto blanco.

La noticia vuelve a confirmar la estrategia de expansión de la NFL, que en la temporada 2026, que comenzará en septiembre, tendrá partidos en Melbourne (Australia), Río de Janeiro (Brasil), Londres (Reino Unido) y Múnich (Alemania). A esa lista se une ahora Madrid, a la espera de las confirmaciones de Dublín y Ciudad de México.

España es un mercado importante para la NFL a nivel global, con 11 millones de potenciales aficionados. Como parte del compromiso multianual y con la idea de hacer crecer el deporte a todos los niveles en España, la NFL también centrará sus esfuerzos durante todo el año en el desarrollo del NFL Flag, la modalidad sin contacto de este deporte que debutará como disciplina olímpica en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

El jugador de la NFL Kris Boyd, en estado crítico tras recibir un disparo en un tiroteo en Nueva York

El jugador de la NFL Kris Boyd, en estado crítico tras recibir un disparo en un tiroteo en Nueva York

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 09:01

Kris Boyd, esquinero de los New York Jets de la NFL, se encuentra hospitalizado en estado crítico, pero estable, tras recibir un disparo en el abdomen este domingo en un tiroteo en la zona de Midtown Manhattan, en Nueva York.

"Estamos al tanto de la situación que involucra a Kris Boyd y no haremos más comentarios por el momento", escribieron los Jets en un comunicado.

Según los informes policiales, durante la madrugada de este domingo Boyd recibió un disparo en el abdomen a unos pasos de un restaurante ubicado en la calle 38 Oeste, cerca de la Séptima Avenida, después de una pelea con algunos individuos.

El tirador huyó en un vehículo todoterreno, mientras que el jugador fue trasladado a un hospital. El departamento de policía abrió una investigación sobre el suceso.

Kris Boyd es un esquinero de 29 años que llegó a la NFL seleccionado en la séptima ronda del 'Draft 2019' por los Minnesota Vikings, equipo con el que permaneció hasta la campaña 2022.

En 2023 jugó con los Arizona Cardinals, pero a mitad de la campaña pasó a los Houston Texans, con los que permaneció hasta 2024.

Para esta temporada firmó con los Jets, con los que no ha debutado debido a que ha estado en la lista de lesionados desde la semana uno.

En siete años de carrera acumula 105 tackleadas, dos balones sueltos forzados, cinco recuperados y tres pases defendidos.

El jueves pasado, en su más reciente partido, los Jets, que marchan en el último lugar de la división Este de la Conferencia Americana con dos ganados y ocho derrotas, perdieron 27-14 ante los New England Patriots en la semana 11 de la temporada.

En su siguiente partido visitarán a los Baltimore Ravens el próximo domingo.

Dentro del show de la NFL en el Bernabéu: himnos, colas, cervezas, periodistas en los vestuarios y un "volveremos"

Dentro del show de la NFL en el Bernabéu: himnos, colas, cervezas, periodistas en los vestuarios y un “volveremos”

Y ahí, sobre el césped que tantas veces ha visto ganar al Real Madrid y que hasta ahora sólo conocía un esférico, dos porterías y 22 jugadores, la NFL plantó una bandera gigante de los Estados Unidos al lado de otra igual de grande de España. Una declaración de intenciones. El gran show de la patria estadounidense es así: inmenso, colosal y mastodóntico, capaz de transformar el Bernabéu a su antojo para convertir Chamartín en otra ciudad americana más durante cuatro horas y celebrar de esa manera el histórico primer partido de la NFL en nuestro país.

Sonó el himno estadounidense, cantado a viva voz por Karina Pasian, y sonó el de España, tocado por el Grupo de Infantería de Marina de Madrid. Todo después de un emotivo homenaje a la Unidad Militar de Emergencia (UME) por su labor durante la pandemia y en las inundaciones de Valencia, cortesía de una NFL que antes de cada encuentro de su liga pone el foco en una persona o colectivo a la que brindar el show. «La UME ha estado siempre valiente y solidaria», se repitió por megafonía en inglés y en castellano ante una grada que ovacionó a la unidad durante un largo minuto.

El público abarrotó el estadio y llenó los alrededores del Bernabéu, donde hubo de todo. Una parte de fiesta, con varias bandas tocando en diferentes momentos y las cheerleaders de los Dolphins haciendo algunos shows a la puerta del estadio, pero también colas kilométricas para acceder al campo. La seguridad del partido, a cargo de la NFL, decidió instalar un cordón de vallas que rodeó el estadio y retrasó la entrada de los aficionados, que se desesperaron. «Aquí entran 80.000 personas cada semana y nunca pasa nada así», se quejaba Manuel, socio del Madrid. Las extremas medidas de seguridad de la liga estadounidense agobiaron a la mayoría, que entró con el tiempo justo a su grada. «Llegué a mi asiento a las 15:28 y estuve más de una hora en la cola», admitía un aficionado. Como él, muchos a los que se les pasó la molestia con la diversión de la tarde.

Comida y bebida agotadas

Quizás por esa preocupación, o por simples ganas, la comida y la cerveza se terminaron agotando en varios de los puestos interiores del Bernabéu. «No estaban preparados para el gran consumo que hacemos los estadounidenses», explicaba Jack. Y es que el público fue una mezcla de todo. Había fans de Washington y Miami que volaron desde sus ciudades para la ocasión, estadounidenses que viven en Madrid y que aprovecharon la oportunidad, españoles que querían conocer la experiencia, turistas.... «Parece una ciudad estadounidense», decía Diego, joven aficionado.

OSCAR DEL POZOAFP

La cámara del estadio emitida por el videomarcador fue el segundo gran show del día. Unos madres elevaron a su bebé como El Rey León mientras la grada jaleaba, hubo besos, parecidos razonables, juegos a través de la pantalla... Los clásicos. Sonaron Sweet Caroline, de Neil Diamond, y Take Me Home, Country Roads de John Denver, dos canciones icónicas de la cultura estadounidense que suenan en todos y cada uno de los partidos de la NFL, dentro y fuera de sus fronteras. Y el Bernabéu no iba a ser menos.

En los días previos la NFL había repetido que querían que el Bernabéu viviera «una mini Super Bowl», ¿y qué hay en una Super Bowl que engancha a todo el mundo?: un show al descanso. En esta ocasión le dieron la oportunidad a Daddy Yankee y a Bizarrap, que tocaron durante unos breves minutos la última canción que han sacado. No hubo silencio entre el deporte y la música porque no hay pausa en la NFL. El show siempre debe continuar.

La prensa, en el vestuario

El evento fue tan norteamericano que los periodistas pudieron entrar en los vestuarios de los equipos, algo impensable en la normalidad del Bernabéu y de las competiciones de fútbol. Las cámaras y los micrófonos entraron en la zona privada de los Dolphins mientras los jugadores se cambian. «Perdonad», se disculpaba el periodista. «No te preocupes. Tú tienes tu trabajo y yo tengo el mío», contestaba amable Minkah Fitzpatrick, una de las estrellas de los Dolphins, saliendo en toalla de la ducha. Lo que es normal en Estados Unidos suena a broma en el Bernabéu.

En su taquilla y mientras se cambiaba, Jack Jones explicaba la jugada clave del partido, su pase interceptado a Marcus Mariota que dejó a los Dolphins cerca de la victoria, y la celebración que hizo tras ella. «Tío, hacer el 'siu' de Cristiano Ronaldo en el Bernabéu ha sido increíble. Conozco la celebración por un amigo español y soy fan de Ronaldo por los videojuegos», admitía. «Le he dicho a mis compañeros que mi celebración ha sido mejor que la intercepción», bromeaba.

Florentino Pérez y Roger Goodell, comisionado de la NFL.

Florentino Pérez y Roger Goodell, comisionado de la NFL.JUANJO MARTINEFE

En el palco, Florentino Pérez se sentó al lado de Roger Goodell, comisionado de la NFL. En algún momento de las cuatro horas, el capo de la liga norteamericana le habrá repetido al presidente del Madrid lo que dejó claro a los periodistas unos minutos antes del encuentro, ya en el césped del estadio: «Queremos volver. A Madrid o a España. Volveremos. Es un gran mercado para nosotros», explicó. A unos metros, Zidane, Rüdiger o Griezmann cumplían como invitados estrella.

La NFL y su «mini Super Bowl» llegaron por fin al Bernabéu y ya ha quedado claro que tendremos más.

Los Dolphins ganan el histórico primer partido de la NFL en España tras una prórroga de infarto en el Bernabéu

Los Dolphins ganan el histórico primer partido de la NFL en España tras una prórroga de infarto en el Bernabéu

Los Miami Dolphins se llevaron el histórico primer partido de la NFL en España tras un final de infarto en el Bernabéu con una prórroga en la que un error de Marcus Mariota, quarterback de los Commanders, dejó en bandeja el encuentro a los de Florida. Un 16-13 con De'Von Achane, corredor de Miami, como estrella y con los kickers teniendo mucho trabajo en los golpeos, siendo Patterson, el de los Dolphins, el protagonista de la patada definitiva para conseguir el triunfo.

Dolphins y Commanders aterrizaban esta semana en Madrid como dos de los peores equipos de la temporada en la NFL. Esa, más allá del mayúsculo espectáculo cultural, era la realidad deportiva del evento. Ambos habían sumado tres triunfos en los diez encuentros anteriores y entre lesiones y malas dinámicas se habían alejado casi definitivamente de los Playoffs. A siete partidos del final de la liga regular, los dos estaban a más de tres triunfos de la postemporada. Misión imposible.

Además, sobre el césped cada plantilla sufría la baja de sus dos mayores estrellas. Tyreke Hill, receptor dominante durante los últimos años en la liga, era baja en los Dolphins, mientras que Jayden Daniels, quarterback de los Commanders y uno de los mejores novatos de la pasada campaña, tampoco pudo pisar el césped del Bernabéu.

Aún así, no importó en un Chamartín lleno y engalanado para la ocasión. Los dos millones de dólares que se dejó la NFL en transformar el estadio se notaron en la hierba y en las gradas. El estadio se convirtió en uno de Estados Unidos, sonó el himno estadounidense, también el español, hubo homenaje a la UME, actuación de Daddy Yankee y Bizarrap en el descanso y presencia de decenas de famosos, entre los que se encontraban Zinedine Zidane o Antoine Griezmann, además de responsables institucionales como Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, que se sentaron en un palco presidido por Florentino Pérez y Roger Goodell, comisionado de la NFL.

Sobre el césped, un duelo intenso, con evidentes defectos ofensivos pero una experiencia brillante para el espectador casual, mayoría en las gradas de la Castellana. Los Dolphins, con el discutido Tua Tagovailoa como titular un día más, se centraron en De'Von Achane, su corredor estrella, para mover el ataque durante los primeros minutos, concretando sus primeros puntos en un field goal de Riley Patterson.

Al otro lado, Mariota, sustituto de Daniels en la dirección de los Commanders y sin McLaurin, receptor estrella, apostó por el corredor Chris Rodríguez para ir consiguiendo yardas hasta empatar el partido antes del final del primer cuarto.

En el segundo, Tagovailoa sufrió para ser constante en el ataque de los Dolphins y la defensa de Washington comenzó a superar a la línea ofensiva de los de Florida, terminando de nuevo en un field goal de Patterson para ponerse 6-3 y repitiendo Washington al otro lado con otra patada entre los palos. 6-6 al descanso y una sensación deportiva agridulce compensada con el show del intermedio de Daddy Yankee y Bizarrap. El regguetonero cantó su última canción con el productor argentino y amenizó la pausa entre cervezas y perritos calientes.

Al salir de vestuarios, los Commanders apretaron y encontraron el primer touchdown de la historia de la NFL en España en las manos de Deebo Samuel, su mejor receptor, que atrapó un pase de 20 yardas de Mariota para poner por delante a su equipo. Antes, Chris Rodríguez había vuelto a ganar metros a través de la carrera, vital para los Commanders. Los Dolphins parecían en shock y no consiguieron superar a su rival en todo el cuarto.

Con 15 minutos por delante y la ventaja de siete puntos para su rival, Miami necesitaba reaccionar y aparecieron Jaylen Waddle y Malik Washington, claves en el empuje de los de Florida para empatar el duelo. Tagovailoa les encontró en varias ocasiones, se acercaron a la zona de anotación y Ollie Gordon selló el primer touchdown de los Dolphins en Madrid.

Partido igualado, 13-13, a escasos minutos del final. Momento de los grandes jugadores. Ahí se descubrió de nuevo Mariota, quarterback de Washington con capacidad para correr más allá de pasar. El líder del equipo se atrevió con una carrera de 44 yardas que enloqueció al público y dejó a los Commanders a escasos centímetros del touchdown, pero no pudieron cerrar seis nuevos puntos porque la defensa de Miami les paró cuando ya soñaban con la victoria. Delirio en Chamartín.

En el retorno posterior, al receptor de los Commanders se le escapó el balón y permitió a los Dolphins atacar muy cerca de la zona de touchdown, a donde llegaron después de cuatro carreras excepcionales de Achane. Pero de nuevo, como su rival, se quedaron a una yarda, detenidos ahí por la defensa de Washington, que recuperó la posesión a poco más de un minuto para el final.

Un buen pase de Mariota hacia Jacoby Jones dejó a los Commanders con posibilidad de ganar, pero Matt Gay falló el field goal desde 56 yardas y el partido se fue a la prórroga. Ahí, un pase interceptado por Jack Jones a Mariota dejó a los Dolphins rozando el triunfo. Un par de carreras de Achane y un buen field goal de Patterson cerraron el triunfo por 16-13 para Miami, estrenando con éxito su primer partido como local en el Bernabéu.

"Mi sueño es jugar en la NFL": un día con Celestin Ngimbi y los Madrid Bravos antes del Bernabéu

“Mi sueño es jugar en la NFL”: un día con Celestin Ngimbi y los Madrid Bravos antes del Bernabéu

El padre de Celestin Ngimbi es del Congo, pero él nació en Leganés junto a su hermano Ely, que le acompaña a todas partes. Mantienen el acento del sur de Madrid y llevan la misma sangre, pero en sus cuerpos se observan las diferencias provocadas por los deportes que practican. Ely juega al fútbol, «el de verdad», bromeamos todos, en un equipo de Primera Autonómica. Es fino y ligero. Celestin, por su parte, es un gigante. Le saca varios centímetros y músculos a su hermano y es uno de los líderes de los Madrid Bravos, el representante español en la European Football League (EFL) de fútbol americano. Por eso hoy, el día en el que los Miami Dolphins y los Washington Commanders llegan al Bernabéu para disputar el primer partido de la NFL en España (15:30 horas), es bueno contar la historia de aquellos que están más cerca de acariciar el mayor espectáculo del mundo. «Mi sueño es jugar en la NFL. No me escondo», admite Ngimbi, que juega de 'center' (miembro de la línea ofensiva), a EL MUNDO en el gimnasio de Madrid Bravos.

Celestin Ngimbi, en la entrevista con EL MUNDO.

Celestin Ngimbi, en la entrevista con EL MUNDO.Elena IribasEL MUNDO

Entiendo que la llegada de la NFL a España es una gran oportunidad para todos ustedes.
Sí, es única, porque es un deporte impactante y no lo conoce mucha gente aquí. Es una gran oportunidad para que la gente lo vea, prueben y se empapen un poco de la cultura del fútbol americano. Y para nosotros es un buen escaparate.
¿Cuánto tiempo lleva jugando?
Cinco años. Y tengo 23. Empecé justo después de la cuarentena con Osos Rivas y ese mismo año ya con Barcelona Dragons, en la primera edición de la EFL.
Pero de pequeño jugaba al 'soccer'.
Sí. Siempre he sido un apasionado del deporte. De pequeño jugaba al fútbol con mi hermano y por varias lesiones dejé de jugar. Probé varios deportes diferentes y la verdad que no me encontraba en ninguno, hasta que a través de Instagram conocí el fútbol americano, me empapé por ahí, descubrí que hacían unas pruebas y decidí probar. Y desde que lo probé me enamoré.

Juega de 'center', en la línea ofensiva. ¿Ha ganado mucho músculo?
Sí, empecé con 90 kilos y cuando me profesionalicé más gané 15. Trabajo cada pretemporada en subir la máxima masa muscular posible y reducir el nivel de grasa. Tengo un preparador físico y trabajo en dobles sesiones. Eso en pretemporada. Luego durante la temporada es mantenimiento. En la NFL son muy muy fuertes y se preparan desde pequeños, pero creo que muchos a nivel de músculo y velocidad no estamos tan lejos. La clave es la técnica, que ellos entrenan desde pequeños.
¿Cómo definiría el nivel que hay en la liga europea?
Evidentemente la NFL está a un nivel superior, pero creo que el nivel aquí es mayor del que la gente piensa. Comparado con la NFL el nivel es bajo, claro, pero cada año se nota que va subiendo. Los jugadores trabajan más y llegan más preparados. Vamos a por el sexto año de la liga y yo que he estado en todas las ediciones, primero en Barcelona, después en París y ahora en Madrid, te digo que el nivel ha subido muchísimo, especialmente aquí en España.
¿Cómo de cerca o lejos están ustedes de acercarse a la NFL?
Si te soy sincero, creo que esa puerta se va abriendo poco a poco. Estamos viendo casos de algunos jugadores alemanes que tienen la oportunidad de hacer algunos entrenamientos y algunas han sido seleccionados para el NFL Pathway, que es un programa para atraer talento internacional hacia la liga. Llegar es muy difícil, pero yo no lo veo imposible. Hay gente que sí, pero yo no. Es mi mentalidad. Hay ojeadores fijándose y lo veo posible.

Los Bravos juntan a 3.000 personas en cada partido en casa, en Vallehermoso. Una cifra importante. ¿Qué es lo que engancha del fútbol americano?
La gente se sorprende cuando lo ve en directo. Cuando lo escuchan creen que son solo golpes, pero luego hay mucha estrategia y mucho espectáculo. Pases espectaculares, carreras, un entorno y una cultura que enganchan...
Tienen aquí en el gimnasio de Bravos una camiseta de Alejandro Villanueva, el español más importante que ha jugado en la NFL. ¿Tienen el sueño de jugar allí?
Mi sueño es jugar en la NFL. No me escondo. Estoy haciendo todo lo posible por lograrlo y creo que este partido nos ayuda. Tengo un compromiso con Bravos, evidentemente, pero el sueño de muchos es ese. Algunos no lo verbalizan, por incredulidad, pero sí tenemos ese sueño.

¿Que el 'flag football' (fútbol americano sin golpes) vaya a ser Olímpico en 2028 les afecta?
Es positivo, sin duda, porque nos da mayor exposición, pero es un deporte diferente al nuestro, que es el 'tackle'. La selección española está haciendo un gran papel en los torneos y hay un gran nivel. Se habla de algunos jugadores de la NFL que podrían jugar en los Juegos, pero yo creo que son deportes muy diferentes. A la hora de jugar es totalmente diferente porque no es lo mismo placar que quitar un pañuelo, técnicamente es diferente.
¿Cómo ve el fútbol americano en España dentro de 10 años?
Creciendo mucho. Creo que Madrid Bravos está haciendo una gran labor al dar a conocer el deporte, que la gente lo vea, que pregunte... Y lo veo creciendo mucho, pero Roma no se construyó en un día.
¿Un partido de Madrid Bravos en el Bernabéu?
Sería genial, histórico, aunque creo que es difícil (risas). Pero bueno, los que sigan al Madrid que pregunten quiénes son los Bravos.
Por qué la NFL en España no tiene nada que ver con la Liga en Estados Unidos

Por qué la NFL en España no tiene nada que ver con la Liga en Estados Unidos

"¿Por qué os parece bien que la NFL o la NBA jueguen partidos oficiales en Europa y no que la Liga se lleve un Villarreal-Barça a Miami?". Esa pregunta se repitió desde el entorno oficialista cuando todo el fútbol español, excepto los dos clubes que sacaban tajada, se volvió en contra de la fracasada aventura americana de Javier Tebas. La comparación sólo denota ignorancia.

Nunca compré la indignación de que un simple partido en campo neutral adulteraba la competición, me parece exagerada, pero sí creo firmemente que es un insulto a los aficionados locales y que comparar nuestra cultura deportiva con la estadounidense es no tener ni idea de cómo se vive esto en cada sitio. Aquí, ir al fútbol es (siempre) pertenencia, allí es (frecuentemente) experiencia.

No pasa con todos los equipos, por supuesto, pero la NFL lo sabe y lo maneja: rara vez quita partidos en casa a sus aficiones más fieles. Desde 2007, habrá jugado 57 partidos en Inglaterra, Alemania, Irlanda, México, Brasil y España. Buffalo (su vínculo con Toronto es diferente), Green Bay, Detroit y Dallas aún no han cedido un partido en su estadio. Pittsburgh, Baltimore, Chicago y Seattle, sólo uno. Sin embargo, Jacksonville lleva ocho partidos como local en Londres y el del Bernabéu será el quinto de Miami. Salen fuera los que les da igual jugar en casa porque en la grada casi siempre hay más camisetas del equipo visitante, algo que aquí jamás sucede. Perder un partido no les genera conflicto con sus fans porque apenas tienen fans, tienen clientes.

Pero, por encima de todo, hay una diferencia que hace la comparación especialmente triste. La Liga quiere ir a Estados Unidos a mendigar, la NFL viene a Europa a conquistar. Ya lo ha hecho en Inglaterra y Alemania, donde cada partido es un acontecimiento y el seguimiento de la liga se ha disparado. ¿Lo logrará en España? No a la primera.

Que queden entradas a pocas horas del partido en una ciudad como Madrid, donde Bad Bunny llenará diez veces el Metropolitano porque no ha querido 20, Radiohead vende cuatro noches en un ratito y no puedes salir a cenar por el centro si no reservas con dos semanas de antelación, delata que el impacto ha sido limitado.

Fuera de los que ya éramos aficionados y de los vecinos de Chamartín, es posible que la mayoría de sus conocidos en la ciudad no sepan que se juega. Pero la NFL debe ser lista y persistir. Esta conquista es un proyecto a medio plazo y ojalá triunfe porque, créanme, si entras en el fútbol americano te quedas a vivir. Para siempre.

Los Chiefs de Travis Kelce (y Taylor Swift) quieren ser los siguientes en jugar un partido de la NFL en España: “Sueño con eso, sería increíble”

Actualizado Jueves, 13 noviembre 2025 - 23:12

La equipación de los Kansas City Chiefs es roja, amarilla y blanca, colores que empujan a la mente directamente hacia España. Hacia ahí quieren ir los directivos y las estrellas de la franquicia, que han mostrado públicamente su deseo de jugar en España el siguiente partido de la NFL. «Sueño con hacerlo, sería increíble. La NFL se está expandiendo y espero que tengamos esa oportunidad», expresó a EL MUNDO Travis Kelce, estrella del equipo junto a Patrick Mahomes y novio de la cantante Taylor Swift, circunstancia también clave en la expansión internacional de la organización.

Los Miami Dolphins y los Washington Commanders disputarán este domingo el primer partido oficial de la liga norteamericana en nuestro país, pero la tentación ya se ha trasladado a más franquicias pensando en los próximos años. Los Chicago Bears y los Kansas City Chiefs tienen derechos comerciales exclusivos sobre el territorio nacional, así que desde ya están intentando posicionarse para disputar el segundo partido, que podría ser de nuevo en el Bernabéu, en el Metropolitano o en el Camp Nou. «Esperamos jugar en España. Y si eso sucede, el lugar donde juguemos influirá en con quién nos asociemos», explicó a este periódico Mark Donovan, presidente de los Chiefs.

Para saber más

La franquicia del estado de Missouri hará acto de presencia en los alrededores del Bernabéu con la 'Chiefs House', una carpa gigante en la que realizará actividades y venderá merchandising de un equipo que casi no necesita presentación. Han disputado cinco de las últimas seis Super Bowl y han ganado tres, situándose como la gran dinastía de la liga tras el fin de los New England Patriots de Tom Brady. Y por si fuera poco, la relación entre Kelce, una de sus grandes estrellas, y Taylor Swift, icono mundial, les ha dado un foco mediático que piensan aprovechar para convertirse, dicen, en «el equipo del mundo».

«Creemos que tenemos todo para lograrlo. Un entrenador que entrará en el Salón de la Fama, un quarterback histórico como Patrick (Mahomes), estrellas como Travis (Kelce), Chris Jones... Y el detalle de Taylor (Swift). No podemos garantizar la victoria para siempre, así que nuestro deber y responsabilidad es aprovecharlo», explica Lara Krug, vicepresidenta de la franquicia, en una charla con este periódico.

La expansión de la NFL y de los Chiefs llega ahora a Madrid después de años de pruebas, partidos y actividades en otros países. España está verde todavía en cuanto al fútbol americano, pero es precisamente ahí donde reside la oportunidad que varias franquicias quieren aprovechar, entre ellas Kansas City. «Vimos una gran oportunidad porque España no estaba tan bien posicionada como Alemania sobre la NFL, no tenía la misma afición, pero por eso era una oportunidad. Podíamos estar presentes en el mercado rápidamente. Nuestra estrategia es intentar dominar Europa. Y en eso estamos», aseguran.