Una incapaz Bélgica se va también al ‘cuadro de la muerte’ y se enfrentará a Francia en octavos

Actualizado Miércoles, 26 junio 2024 - 20:04

El 'cuadro de la muerte' de la Eurocopa tiene un nuevo invitado. La Bélgica de De Bruyne, Lukaku y compañía ha empatado contra Ucrania (0-0), ha terminado segunda de su grupo y se enfrentará a Francia en los octavos de final, yendo por el lado de España, Alemania y Portugal. Rumanía termina líder y se medirá a uno de los mejores terceros dentro de la teórica zona 'débil' de los cruces. En un Grupo E surrealista, los cuatro equipos han empatado a puntos y las posiciones se han repartido por la diferencia de goles, siendo Ucrania la eliminada.

En una decisión sorprendente, Rebrov sentó a Mudryk y Zinchenko, futbolistas del Chelsea y el Arsenal y los nombres más importantes del vestuario ucraniano. Y lo salió bien. Su equipo, más rústico, más físico, más agradecido en el esfuerzo, fue mucho más sólido que en su debut contra Rumanía, donde cayó con contundencia por 3-0.

Ucrania dominó a Bélgica, que sólo respiró cuando Doku y De Bruyne tuvieron el balón. Sin la pelota en sus botas, los de Tedesco sufrieron para razonar. Los ucranianos presionaron la salida de balón de Tielemans y Onana, físicos pero erráticos en el pase, y asumieron la posesión del duelo cuando pudieron, siempre con el peligro de los despistes a su espalda.

En el 6, De Bruyne, el mejor del partido por parte de los belgas, trazó un pase al hueco a Lukaku que el delantero no acertó a rematar con claridad, rozando la bota con la pelota y quedando ésta en las manos de Casteels.

A partir de ahí el duelo fue de Ucrania, que veía cómo en el otro partido Eslovaquia se adelantaba a Rumania. Los de Rebrov eran terceros en ese instante y los belgas segundos. Parecían contentos.

El duelo entró en el terreno de la calma. Muchos toques en el centro del campo pero poca claridad a la hora de llegar a puerta. Nadie quería cometer un error y nadie tenía las ideas para llegar a la portería rival. Todo quedaba en manos del otro partido.

El gol de penalti de Rumanía para empatar su choque contra Eslovaquia eliminaba a los ucranianos y devolvía a los rumanos de la última a la primera posición del grupo, así de loco estaba todo. Fue un punto de inflexión para Ucrania. Tomaron algunos riesgos más y Yaremchuk no estuvo fino al darle un pase de la muerte a Dobvyk en su mejor acercamiento.

El descanso llegó con empate en los dos duelos y con Ucrania fuera del torneo. Necesitaba más. Mucho más. Pero fue Bélgica la que dio un paso adelante. Con los resultados así, los de Tedesco terminaban segundos y se enfrentaban a Francia en octavos de final. Otro 'coco' más para el 'cuadro de la muerte'. Y claro, nadie quiere a Mbappé y compañía por muchas dudas que hayan dejado en estos tres partidos.

De Bruyne y Doku comenzaron a echarse al equipo a la espalda. El centrocampista filtrando balones y el extremo rompiendo en velocidad. Pero ni así. Una pared entre ambos terminó en un pase de la muerte al que no llegó Lukaku, otra vez poco preciso en sus decisiones.

El delantero del Inter tuvo otra oportunidad unos minutos después. De Bruyne le encontró al espacio y el atacanta encaró a la defensa, pero terminó rematando flojo y raso, fácil para Trubin.

La entrada de Carrasco dio algo de ideas al ataque, pero Trubin evitó el intento del ex del Atlético tras una pared con Lukaku. Bélgica era incapaz y el cansancio después de tres partidos en pocos días comenzó a hacer efecto.

Rebrov se dio cuenta y realizó un triple cambio. Stepanenko, Malinovsky y Vanat aportaron fuerza y calidad para que Ucrania creciera en el partido y peleara el mantenerse en la Eurocopa. Con Bélgica fallando contraataques, Dovbyk dispuso de un par de acercamientos, pero no estuvo fino al definir, Malinovsky casi sorprende a Casteels con un gol olímpico y Sudakov, en el 91, tuvo la ocasión más clara al superar a varios rivales y plantarse dentro del área para batir al portero. Su disparo, demasiado centrado.

De Bruyne terminó perdiendo tiempo al lado del banderín de córner, Bélgica aceptó que su camino en el torneo pasa por Francia en octavos y Ucrania se despidió de una Eurocopa complicada a nivel deportivo y emocional.

La regatista Támara Echegoyen y el piragüista Marcus Cooper serán los abanderados españoles en los Juegos Olímpicos de París 2024

Actualizado Miércoles, 26 junio 2024 - 13:31

La trepidante Eurocopa, en la que, por añadidura, España ha producido la mejor impresión de las Selecciones participantes, tiende a hacer olvidar que el resto de la vida deportiva sigue su curso, que el fútbol no lo es todo y que, a la vuelta de la esquina, aguardan los Juegos Olímpicos de París.

El Comité Olímpico Español (COE) dio a conocer oficialmente los nombres de los abanderados de nuestra delegación: la regatista Támara (con tilde) Echegoyen (Orense, 1984) y el piragüista Marcus Cooper (Oxford, 1994). Era un secreto a voces. Bueno, ni siquiera era un secreto. En una designación por méritos, pero también por eliminación, ellos llevarían nuestra bandera en la "Opening Ceremony".

Es una norma no escrita, una convención aceptada que las banderas las porten los deportistas más laureados. El honor femenino hubiera debido corresponder a la piragüista Maialen Chourraut, con un oro, una plata y un bronce, frente al oro en Londres2012 de Echegoyen en la clase Elliott6m en compañía de Ángela Pumariega y Sofía Toro.

Pero Maialen competirá en las series de K1 al día siguiente de la larga, fatigosa y noctámbula ceremonia inaugural. Es cierto que Echegoyen, junto a Paula Barceló en la clase 49erFX, empezará su tarea en Marsella, a 800 kms. de París, dos días después. No es mucho tiempo para descansar de un desplazamiento considerable y prepararse psicológicamente para afrontar un desafío de máxima exigencia. Sin embargo, todo el mundo, empezando por la ilusionada Támara, que, a diferencia de Maialen, no está sola en la competición, ha estimado que las posibilidades de medalla no sufrirán menoscabo.

La elección de Marcus Cooper (un oro y una plata) no presentó ningún problema de orden competitivo, índole temporal o naturaleza jerárquica. Comenzará su trabajo el martes 6 de agosto. Y si bien registra menos laureles que Saúl Craviotto (dos oros, dos platas y un bronce) y Rafa Nadal (dos oros), el piragüista ya fue abanderado en Tokio2020, junto a Mireia Belmonte, cuando una única bandera unisex dio paso ya en adelante a una femenina y otra masculina; y el tenista, en Río2016.

Para un deportista, portar la bandera de su país en el desfile de apertura de unos Juegos Olímpicos supone un honor de relevancia biográfica, revestido de una pátina de trascendencia histórica. Homenajea, individualiza, enorgullece, otorga una especie de capitanía de lo mejor del deporte de su nación en el encuentro con lo mejor del deporte del mundo, en el supremo escenario del planeta.

De un modo indirecto, suplementario, la designación de Echegoyen y Cooper reconoce y expresa la importancia de la vela y el piragüismo en el historial olímpico español. Ninguna otra especialidad nos ha aportado tantas medallas: la vela, 21. El piragüismo, 20.

Cubarsí, Fermín y Eric García, en la prelista de Santi Denia para los Juegos Olímpicos

Cubarsí, Fermín y Eric García, en la prelista de Santi Denia para los Juegos Olímpicos

Actualizado Miércoles, 26 junio 2024 - 12:56

Los barcelonistas Pau Cubarsí, descartado a última hora para la Eurocopa, así cómo Fermín López, que juega con España la competición continental, y Eric García, que regresará al Barcelona tras su cesión al Girona, figuran en la prelista de 22 convocados por el seleccionador olímpico español Santi Denia, que tendrá que reducir a 18 para la disputa de los Juegos.

Una convocatoria en la que el técnico cuenta con tres mayores de 23 años: Juan Miranda, Sergio Gómez y Abel Ruiz, cumpliendo con el cupo permitido por la FIFA para un torneo de jugadores nacidos a partir del 1 de enero de 2001, con tres excepciones.

De los 22 convocados destaca la presencia de dos futbolistas que pertenecen a clubes extranjeros -sin contar a un Abel Ruiz que dejará el Sporting de Braga para recalar en el Girona-. Tanto Sergio Gómez (Manchester City) como Adrián Bernabé (Parma), han recibido el permiso de sus respectivos clubes, que al no ser españoles no están obligados a ceder a sus futbolistas para la cita olímpica.

Santi Denia tendrá que descartar a cuatro futbolistas -uno de ellos portero- para la lista definitiva a entregar a la FIFA en la segunda semana de junio.

Además, dos de los jugadores que integran la lista se incorporarán cuando acabe la participación de España en la Eurocopa. Álex Baena y Fermín López optan a doblar torneo.

Una circunstancia que no se ha dado con otros dos futbolistas menores de 23 años que están concentrados en la Eurocopa de Alemania: Lamine Yamal y Nico Williams, ambos siendo titulares en la Eurocopa con España.

La selección española olímpica se concentrará el 1 de julio en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, donde permanecerá hasta el 17 para disputar, un día después, un amistoso contra Estados Unidos.

España debutará en los Juegos Olímpicos el 24 de julio frente a Uzbekistán en el Parque de los Príncipes. Después se trasladará a Burdeos, sede de sus dos siguientes encuentros en la fase de grupos: el día 27 de julio ante República Dominicana y el 30 de julio frente a Egipto. Los tres partidos se disputan a las 15.00 horas.

Prelista de la selección olímpica de fútbol

Porteros: Arnau Tenas (PSG-Francia), Joan García (Espanyol), Alejandro Iturbe (Atlético de Madrid B).

Defensas: Juanlu Sánchez (Sevilla), Marc Pubill (Almería), Eric García (Girona), Cristian Mosquera (Valencia), Pau Cubarsí (Barcelona), Jon Pacheco (Real Sociedad), Miguel Gutiérrez (Girona), Juan Miranda (Betis)

Centrocampistas: Beñat Turrientes (Real Sociedad), Adrián Bernabé (Parma), Álex Baena (Villarreal), Fermín López (Barcelona), Pablo Barrios (Atlético de Madrid), Aimar Oroz (Osasuna).

Delanteros: Sergio Gómez (Manchester City), Diego López (Valencia), Sergio Camello (Rayo Vallecano), Abel Ruiz (Sporting de Braga), Samu Omorodion (Alavés).

Una moneda, la cruz de Dinamarca y un celebración estilo Podolski: la historia tras la clasificación de la Eslovenia de Oblak

Actualizado Miércoles, 26 junio 2024 - 08:36

La explosión de júbilo de la selección de Eslovenia tenía tras de sí la satisfacción de hacer logrado un hueco en la historia del país, pero también algo más. Ni siquiera sabían si se clasificaban para octavos como segundos de grupo o entre los mejores terceros y daba igual. La proeza, que tuvieron en la mano ante Serbia y se escapó en el minuto 95, ahora sí la habían logrado con el empate ante Inglaterra, con quien siguen vivos junto a Dinamarca. Sólo dos veces ha participado Eslovenia en una Eurocopa, la primera en 2000, y nunca había superado la fase de grupos hasta ayer.

Empatando los tres partidos, los eslovenos están en octavos. Y para el lateral zurdo Erik Janza, hay algo que les dio un empujón en el campo. Eslovenia volvió a la Eurocopa 24 años después tras una clasificación brillante en la que quedó segunda del grupo H empatada a 22 puntos por siete victorias, dos derrotas y un empate con... otra vez Dinamarca. Entonces el desempate también cayó del lado danés, como ayer por la tarjeta amarilla que vio Bijol en el minuto 72.

La clasificación lograda 24 años después fue la primera proeza que la Federación Eslovena quiso agradecer a sus futbolistas regalándoles una moneda conmemorativa. De un lado, las montañas que son su escudo, de otro, el logo de la Euro2024. Esa moneda la ha llevado bien cerca, convencido de que le da suerte, Erik Janka. El lateral zurdo está convencido de que les trae suerte. "Entonces tendremos que llevarla siempre cerca del corazón", bromeaba el delantero Sporar ante la convicción de su compañero, que la guarda como un tesoro mientras que otros convocados ni recordaban que la tenían.

Pero anoche todos estaban sonrientes. El que menos, Jan Oblak. "Hemos hecho historia pero hay que seguir intentando hacerlo mejor para ganar el partido que viene", aseguró el portero del Atlético.

De momento, había quien estaba dispuesto a celebrarlo y se buscó aliados. Janza cumplió 31 años el pasado viernes 21 de junio y se ofreció a celebrarlo con sus compañeros al acabar la primera fase. Quizá porque era complicado verse en octavos, eligieron un menú atrevido: un kebab. Y pidieron asesoramiento. Algún miembro del staff técnico conocía a Lucas Podolski y, eso contaban desde el vestuario, se puso en contacto con él para que les enviara un kebab de una de sus franquicias que tiene abiertas por toda la cuenca del Ruhr. "Eso o los pidió directamente a la tiendas", comentaba la prensa eslovena.

Pero Sporar confesó que siempre tienen que comer algo después de los partidos y, con la boca pequeña, se alejó sin comentar qué le había parecido, pero con la sonrisa que deja la clasificación.

Lautaro derriba el muro chileno y mete a Argentina en los cuartos de la Copa América

Lautaro derriba el muro chileno y mete a Argentina en los cuartos de la Copa América

Actualizado Miércoles, 26 junio 2024 - 07:17

Un gol a última hora de Lautaro Martínez, tras un chequeo en el VAR de tres minutos, dio la clasificación anticipada a Argentina a los cuartos de final de la Copa América con un triunfo por 0-1 sobre Chile, que con un punto buscará su suerte en la última jornada del Grupo A.

De nuevo suplente, 'el Toro' Martínez volvió a reivindicarse, pese a fallar un claro gol que le regaló Ángel di María en el minuto 93 y con su diana alcanzó la cima de la clasificación de cañoneros, con 2.

Su gol mete a la Albiceleste en cuartos y deja a Chile con la urgencia de ganar a Canadá, y de que Perú, que este martes cayó por 0-1 ante The Canucks, no haga lo mismo ante los de Lionel Scaloni.

Sobre un campo irregular, regado profusamente poco antes del comienzo y que ya despertó las sospechas de Ricardo Gareca y el 'autoimpuesto' silencio de Scaloni, la campeona del mundo tardó en esquivar el campo minado que le propuso Chile, que comenzó tratando de disputarle la pelota y concluyó el primer tiempo sin más recurso que parar el juego, sin armas para llegar al arco del 'Dibu' Martínez, un espectador en la etapa inicial

Argentina tardó más de 20 minutos en concluir con un disparo a meta una jugada, pero fue empujando contra su área a Chile y acumuló once disparos en el primer tiempo -tres a meta-, en el que tuvo un par de claras ocasiones para adelantarse.

Pudo marcar Messi, cuyo disparo al borde del área dio en el poste por fuera y casi acaba en autogol acto seguido un rechace de Erik Pulgar, tras un peligroso centro de Nahuel Molina, que salió por la línea de meta por poco.

Dominador claro del juego mediada la primera mitad, el conjunto argentino fue sumando situaciones de peligro, pero ni Julián Álvarez, ni Rodrigo de Paul, ni Nico González o Enzo Fernández acertaron con la diana.

A Chile, mientras, la intención de pugnar por la pelota, anunciada la víspera por su técnico, le duró poco. Fue reculando sobre su campo, acumulando jugadores junto al área, demasiado lejos del arco rival como para pensar en que Alexis Sánchez o Eduardo Vargas pudieran inquietar al 'Dibu'.

No cambió el panorama tras el descanso.

Nahuel Molina no sorprendió a Claudio Bravo con su disparo al primer palo, tras un pase de Messi que lo dejó solo (m.50), y el capitán chileno volvió a negarle el gol a la Albiceleste, despejando lo justo contra su larguero un disparo franco de Nico González, once minutos después.

En busca de soluciones, Scaloni intentó, primero, un cambio de guardia en el ataque, con la entrada de Giovanni Lo Celso, Lautaro Martínez y Ángel di María, y posteriormente, frescura por los laterales (Montiel y Acuña).

Para entonces, el empate era hasta un mal menor para el campeón porque La Roja hasta se pudo adelantar y se encontró con que solo el Dibu Martínez le evitó la desesperación, porque los dos primeros disparos chilenos, de Rodrigo Echeverría y Marcelino Núñez, obligaron a emplearse a Martínez.

Pero tanta insistencia tuvo el premio final. El gol de un 9 que mantiene la marca perfecta de la Albiceleste, que premió su mayor deseo por ganar y sigue emocionando a una afición entregada.

Dinamarca empata con Serbia y pasa como segunda al haber visto menos amarillas

Dinamarca empata con Serbia y pasa como segunda al haber visto menos amarillas

Actualizado Martes, 25 junio 2024 - 23:13

Aquella gloriosa y sorpresiva victoria en el verano de 1992 todavía está en la memoria de todos los daneses. Desde el hotel de vacaciones a ser campeones de Europa. Claro que solo un equipo comandado por el talento y el estilo de Michael Laudrup pudo lograrlo. Ahora son otros los nombres, pero la mezcla de juventud y veteranía que tiene esta selección danesa, liderada por Eriksen, tiene mimbres para hacer sufrir a cualquiera. [Narración y estadísticas (0-0)].

Venía de dos empates ante Eslovenia y la favorita Inglaterra y ahora culmina la fase de grupos con otro punto más ante una Serbia que, a pesar de la visita de su ídolo Novak Djokovic, no pudo evitar la eliminación. No hubo otro milagro de Jovic en el último instante ni nada que se le pareciera. Dinamarca dominó de principio a fin y lo hizo a través del balón, que es la forma que tiene este equipo para desplegar todo su potencial. Despacio, sin prisa, pero tampoco sin pausa, ofreciendo a su público un fútbol a la altura de la competición.

Serbia necesitaba un gol

Bah estuvo cerca de rematar a la red un medido centro de Maehle desde la banda, pero la mejor la tuvo Eriksen que, sobrado de calidad y de visión de juego, obligó a Rajkovic a estirarse para sacar un ajustado disparo en el minuto 20. La entrada de Tadic y Jovic tras el descanso ya predecían un paso adelante de Serbia, que necesitaba ganar si quería ser tercero y tener alguna opción.

Avisó con un gol anulado el ex delantero del Real Madrid en el 54 por fuera de juego, pero sus opciones se esfumaban con los minutos. Solo los centros laterales conseguían alterar la tranquilidad danesa. Y con ese estilo y gracias a tener menos amarillas, Dinamarca ya está en octavos para medirse con Alemania. Con este resultado, Croacia deja de ser una de las mejores terceras y queda también eliminada de la Eurocopa.

El bostezo eterno de Inglaterra lleva a Eslovenia a sus primeros octavos en una Eurocopa

Actualizado Martes, 25 junio 2024 - 23:12

Qué poco ofrece Inglaterra. Nada por aquí, nada por allá. Puede estar todo su talento sobre el césped que son incapaces parecer un equipo. Tiene los mejores ingredientes Southgate pero no logra ligar la salsa. No lo hizo ante Serbia, les salvó Bellingham, tampoco ante Dinamarca y Eslovenia, muy seria y capaz de dar un par de sustos, volvió a desnudarles para meterse como tercera en octavos.

A los ingleses la camiseta de favoritos les queda grande. Caminan sobre el césped como si eso fuera suficiente. La primera carrera eléctrica de Foden llegó a los 20 minutos y Saka no tuvo ni una. Además, se enredan en una movilidad que los confunde. El extremo del City y Bellingham se estorban cuando acuden al centro y de eso ni siquiera se aprovecha Trippier para cabalgar en la banda. Y, por si esto no fuera poco, se empeñaban en frivolidades cuestionables incluso para un club con la maquinaria engrasada. Por eso no carbura.

Eslovenia apostaba por no equivocarse y lanzar a Sesko en cuanto pudiera, pero tenía sometidos a vigilancia extrema al veloz citizen y al goleador del Real Madrid, engrisecido. Este blanco no le está dando alas. A Saka no hizo falta porque su propio equipo lo neutralizó durante muchos minutos.

Los primeros remates fueron para los eslovenos. Armó una contra Stojanovic, forzando a Walker y el primer remate fue de Sesko. Se esforzaba Kane en alejarse del área arrastrando a su central, pero nadie ocupaba ese espacio. Inglaterra colapsaba con facilidad por más que Southgate hubiera renunciado al experimento Alexander-Arnold para escudar a Declan Rice con Gallagher. Mascaba el seleccionador chicle sentado en el banquillo y tomando notas.

Si detecta los errores, en el ejercicio de corregirlos su labor es deficiente. Mientras los Three Lions se entretenían en taconazo absurdos en la frontal del área y se encerraban en la trampa, Eslovenia, a la que un punto le podía dar para estar en octavos. A un centro de Janza estuvo a punto de llegar Sporar y, de perseguirlo, llegó un pase el espacio a Sesko que obligó a resolver a Pickford antes de echarle una bronca a Stone.

Impotencia que llevaba a Bellingham a apresurarse en cada pase y que sólo inquietó a Oblak con una falta escorada que Foden quiso poner a la escuadra, demasiado blanda para que el meta del Atlético no la atrapara. También se lanzó en plancha Harry Kane a embocar un centro de Trippier, pero el capitán no llegó. No está teniendo su torneo. En general, nadie en la selección inglesa.

Con efervescencia saltó al campo en el segundo tiempo, ya sin Gallagher y con un Mainoo aplaudido por la grada. Las burbujas, la explosividad, no duró ni cinco minutos. Encerraron a los eslovenos para nada. Hasta tres balones puso al área en la misma jugada Bellingham para que sólo el último lo cazara Saka en una peligrosa chilena que le costó la amarilla. La falta de entendimiento no sólo se vio en ataque, también apareció en defensa. Se escapó Sporar a buscar un balón en largo a la espalda de Guéhi, que le agarró de la camiseta para evitar que encara a Pickford. Estuvo más atento Walker en que su compañeros no fuera el último defensor, y por tanto no fuera expulsado, que en frenar al atacante esloveno.

A los dos equipos les valía el empate para estar en octavos como primero y tercero, pero no parecían querer firmar las tablas. Al menos Inglaterra. No le servía para recuperar el respeto perdido. Metió al campo Southgate a Cole Palmer y probó romper la igualdad Declan Rice con un disparo que se perdió rozando la meta de Oblak.

A ese órdago respondió Matjaz Kek buscando la pólvora de Ilicic, el goleador que ha vuelto a la selección tres años después de que la pandemia, que sufrió en el epicentro de Bérgamo defendiendo la camiseta del Atalanta, le dejara una herida emocional que le llevó a apartarse del fútbol. Anoche, en Colonia junto al resto de su selección, hizo historia. Eslovenia, el país del presidente de la UEFA, Alexander Ceferin, estará por primera vez en octavos. Inglaterra, mientras, necesita despertar ya de esta siesta ya demasiado larga.

Los nervios de Francia camino del cuadro de la muerte: “Interpretáis el fracaso como queréis”

Actualizado Martes, 25 junio 2024 - 22:29

«¿El cuadro de la muerte? A mí me gusta jugar ese tipo de partidos contra grandes equipos. Me da igual», contestaba ayer Eduardo Camavinga a este periódico en la zona mixta del Signal Iduna Park. A su lado, los periodistas franceses resoplaban pensando en su futuro más inmediato. En octavos esperan a Rumanía, Bélgica, Ucrania o Eslovaquia; en cuartos se podrían cruzar con Portugal y en semifinales con España o Alemania. El fútbol es así de caprichoso y castigó con dureza el fracaso de Francia ante Polonia, incapaz de ganar a un equipo eliminado y dejando en bandeja el liderato del grupo a la sorprendente Austria.

«Es un fracaso», repetían los compañeros galos que volvían de la sala de prensa. «¿Cómo no va a ser un fracaso?», insistían. Resulta que unos segundos antes, Didier Deschamps había analizado con calma el segundo puesto de su selección. Con demasiada calma, convirtiendo el entorno galo en un polvorín. «Vosotros interpretáis la palabra 'fracaso' como queréis», había contestado a los periodistas. «No estoy frustrado. Logramos nuestro primer objetivo, aunque no consiguiéramos el puesto que queríamos», insistía, ante la sorpresa generalizada en la sala. La Francia subcampeona del mundo superada por Austria.

«No estoy decepcionado, sinceramente. Hicimos lo que teníamos que hacer. Lo intentamos hasta el final. Estábamos en un grupo difícil. Somos segundos y Austria acabó primera. Una nueva competición comienza». Deschamps hiló una serie de tópicos catastróficos en el anális del encuentro, donde quedó contento por «la cantidad de ocasiones que hemos generado».

En su alineación hubo dos novedades. La entrada de Mbappé tras su golpe en la nariz y la salida de Griezmann. «Se está adaptando a la máscara, tiene la visión un poco limitada por ella», dijo sobre el nuevo delantero del Madrid. Sobre el rojiblanco fue más contundente: «¿Por qué fue suplente? Porque soy el entrenador. No tenéis que interpretar nada».

Al seleccionador galo le gusta ser irónico en sus respuestas. Casi rozando el vacile. La realidad es que es la primera vez desde que Deschamps es seleccionador que su equipo queda segundo en la fase de grupos. La última vez que el combinado galo no había liderado la fase antes de ir a octavos había sido en la Eurocopa de 2012, con Laurent Blanc en el banquillo.

En los pasillos de Dortmund, Camavinga, suplente ayer otra vez, admitía que «nos levantaremos». «Tenemos un gran equipo, está claro que no hemos estado del todo bien en estos partidos, pero lo más importante es que hemos asegurado la clasificación para la siguiente fase», reflexionó.

Francia se enfrentará ahora a su propia revancha en los octavos de final. En la Eurocopa de 2021 cayó en esa ronda ante Suiza, en penaltis, con Mbappé fallando el último, cuando era la gran favorita para levantar el título. En 2016 perdió en la final contra Portugal, en 2012 no pudo con España en cuartos de final, en 2008 ni siquiera superó la fase de grupos y en 2004 perdió en cuartos. Suma 24 años sin levantar la copa.

El fútbol europeo mira al Este y a los Balcanes: récord de selecciones en la Eurocopa, finales, torneos...

El fútbol europeo mira al Este y a los Balcanes: récord de selecciones en la Eurocopa, finales, torneos…

La Eurocopa es más Eurocopa que nunca este verano, siempre que entendamos el torneo como la máxima representación deportiva, pero también social, del continente. Un continente amplio que no sólo da la cara al Atlántico y al Mediterráneo, sino que mira de frente al Mar Negro y se expande más allá del Danubio. La Unión Europea ha pasado de seis a 27 países desde su creación y el Campeonato Europeo de fútbol lo disputan desde 2016 24 selecciones, el triple que las ocho que lo jugaban en 1984. Ese año, Rumanía representó a Europa del Este en el torneo. Fue la única de las ocho, el 12% del total. Ahora son ocho de las 24, el 33%.

La presencia de Eslovaquia, Georgia, Hungría, Polonia, República Checa, Rumanía, Ucrania y Turquía en esta edición es el resumen de las últimas décadas y de cómo Europa y su fútbol han crecido hacia el Este, aunque las diferencias sean todavía gigantes. Esto, junto a la participación de cuatro selecciones de los Balcanes (Albania, Croacia, Eslovenia y Serbia), habla de un torneo que pone el foco en países tradicionalmente escondidos a nivel futbolístico, más pendientes de conflictos internos o fronterizos que del balón.

La Eurocopa de 24 equipos llegó en 2016 por insistencia de Platini, expresidente de UEFA, y aunque sigue recibiendo críticas de los nostálgicos de aquellos torneos cortos con ocho grandes selecciones, la realidad es que el nivel de los países más débiles en Alemania está siendo extraordinario. Rumanía tiene la plantilla menos valiosa del torneo pero venció a Ucrania, compitió contra Bélgica y esta tarde se juega los octavos de final contra Eslovaquia. Su vestuario vale 92 millones de euros, la mitad que futbolistas como Bellingham, Mbappé o Foden, pero está brillando.

Lo mismo que Albania, la segunda menos valiosa, que ha perdido por la mínima ante Italia y España y ha empatado a Croacia. Eslovenia, Eslovaquia, Georgia, Hungría y República Checa completan la lista de plantillas con menos valor y todas pueden meterse todavía en octavos.

Los intereses de la UEFA en ampliar el número de equipos en la Eurocopa son evidentes, como los de la FIFA en los Mundiales. Más partidos en directo, más horas de televisión, más dinero y más Federaciones nacionales, cuyo voto cuenta igual que las grandes, contentas. Y aquí llega una de las claves.

El final de la URSS y de Yugoslavia ha tenido una influencia lógica y capital en la política europea pero también en el fútbol. Es simple. De repente, UEFA y FIFA se encontraron con más federaciones, más selecciones y más dinero a repartir. La ampliación era cuestión de tiempo. «Si mantienes la reducción en el número de equipos haces que el fútbol no evolucione en muchos países. Y mi deber como presidente de UEFA es que el fútbol se desarrolle en toda Europa», defendía Platini en 2011.

El ímpetu de la organización ha sido gigante. La UEFA fijó como sedes de la Euro de 2012 Polonia y Ucrania, la edición de 2021 llegó a Azerbaiyán, Hungría, Rusia, Rumanía y la de 2032 será compartida entre Italia y Turquía. Además, en los últimos años la final de la Champions ha aterrizado en Estambul o Kiev, la de la Europa League en Budapest, Bakú o Varsovia y la de la Conference League en Tirana o Praga.

Las instalaciones, eso sí, siguen siendo el principal problema. «Diría que es la mayor diferencia entre los países de Europa occidental y los del Este», admitía en una entrevista con este periódico Peter Gulacsi, portero de Hungría. Muchas de ellas quedaron en la ruina tras la caída de la URSS y Yugoslavia y han tardado años en ser reformadas. La llegada de competiciones oficiales de la UEFA es la excusa para darles un lavado de cara o construir nuevas. Es lo que hará en Albania y Serbia, que planean organizar de forma conjunta la Euro sub'21 de 2027. Todo mientras en Alemania sigue la tensión entre ellos, con insultos, amenazas, denuncias y sanciones deportivas y económicas.

De ese avance en las instalaciones y de la paz social dependerá, en parte, el siguiente salto competitivo de estas selecciones. El éxito de Croacia en la última década ha sido tan notable como único para los Balcanes y en los últimos 30 años sólo un país de Europa del Este, República Checa en 1996, ha jugado la final de la Eurocopa. Los checos, en 2004, y Rusia, en 2008, se quedaron en semifinales.

Europa del Este llama a la puerta de la Unión Europea, pero también de su fútbol.

El increíble viaje de Jesús Navas, el ‘superabuelo’ de la selección: “¿Y tú, qué sentías en esos momentos?”

Actualizado Martes, 25 junio 2024 - 22:01

Brilla el sol en Donaueschingen y brilla el sol en la selección española, invicta, imbatida, en la primera fase de la Eurocopa, algo que hasta ahora sólo logró Italia en la pasada edición (y fue campeona). Descansados los titulares, la noche ante Albania dejó una frase definitoria de lo que es este grupo y de quien es, pese a su extrema, y eterna, timidez, el líder espiritual. «Desde un pisotón que me han dado en el minuto uno he tenido dolor en el pie, pero Carvajal tenía amarilla y hay que aguantar».

Jesús Navas (Los Palacios, Sevilla, 38 años), el cuarto jugador más veterano de la Eurocopa, el más veterano en participar con España en una fase final, resumió, sin querer, su propio papel en esta selección. «Estoy aquí para lo que haga falta». Y lo que haga falta es lo que haga falta. No hay persona ahí dentro que despierte más cariño en el grupo que él. Porque todos tienen la sensación de que es imposible ser más humilde y más buena persona, siendo, como es, campeón del mundo y campeón de Europa, y siendo, como es, ganador de la Premier, de dos Copas inglesas, de dos Copas del Rey, de dos Copas de la UEFA... Obviando la Liga de Naciones, es el único que en la concentración sabe lo que es ganar.

«Los chicos me preguntan que cómo fueron las horas previas a la final del Mundial, que cómo lo celebramos... Y a mí se me ponen los pelos de punta», explicaba él mismo en un encuentro con la prensa antes de viajar a Alemania. «Me preguntan porque saben mi trayectoria y yo trato de ayudarles», cuenta alguien que, por ejemplo, es mayor no ya que Lamine Yamal, sino que el padre de Lamine Yamal. En un grupo con tanto niño, Jesús es el 'superabuelo' de la selección. Pero volvamos al golpe.

Reconocimiento

Aguantar hora y media jugando al fútbol para preservar al compañero que es titular en tu puesto de que vea otra tarjeta amarilla es una muestra inequívoca de que el papel de Navas en este grupo va mucho más allá de lo que haga en el campo, que no es poco, porque los centros de Navas no los produce ningún otro. Luis de la Fuente, antes de irse del Düsseldorf Arena y sin que nadie le preguntara, se dirigió a los periodistas: «Quiero dejar aquí mi reconocimiento a un hombre como Jesús Navas, el jugador español más veterano en participar en una fase final de un gran campeonato. No sabéis lo importante que es para el grupo», dijo. Y se fue.

Esta segunda oportunidad en la selección llega después de un periplo que no ha sido fácil. Navas, deslumbrante aparición en el Sevilla de Caparrós (2003/2004), tenía un problema: los ataques de ansiedad cada vez que se separaba de sus padres y su hermano mayor le trajeron problemas en una concentración de la sub'20 y en otra del Sevilla. Monchi lo puso en manos de los psicólogos del club, «y con perseverancia y con ayuda consiguió superarlo», recuerdan hoy desde su entorno, donde resaltan la figura de Fernando Hierro, director deportivo de la Federación, hombre clave para que aterrizara en la absoluta (Del Bosque estaba empeñado en ello). Hierro usó un hombre de su confianza, Antonio Fernández, como nexo entre él y Navas. Tras muchos meses de trabajo y paciencia, en una reunión en el Parador de Córdoba, octubre de 2009, Navas lo dijo: «Estoy preparado».

Navas aplaude a la afición española en Düsseldorf.

Navas aplaude a la afición española en Düsseldorf.AFP

Desde entonces, 54 partidos y cinco goles en dos periodos. Desde 2009 hasta marzo de 2014, cuando dejó de venir con España, y desde marzo de 2019, cuando regresó con Luis Enrique, hasta hoy. «Para él la selección es especial. En esos cinco años lo pasaba mal cada vez que no estaba en una convocatoria», explica alguien que le conoce desde hace muchos años, que sabe de su pasión por su mujer y sus dos hijos, de su profundo sentimiento religioso y de su bondad. La última prueba es aceptarle al Sevilla aguantar jugando hasta diciembre para intentar seguir siendo lo único fiable que tiene hoy la hinchada de Nervión.

Eso será a la vuelta de una Eurocopa donde su papel va creciendo. Cuarto jugador más veterano del torneo, Navas sigue aquí su mantra de cuidarse «como un juvenil». Cuando se retire, por cierto, tiene pinta de seguir en el Sevilla en un cargo representativo al que falta ponerle nombre definitivo en los próximos meses.