La cuenta saldada del Profeta Reyes Pla, frases de la Biblia y una foto en Roland Garros: “Sabía que lo iba a dejar ‘tranquilo'”

Actualizado Viernes, 2 agosto 2024 - 01:44

"Sabía cómo venía, pero también el límite que tiene. Salió agresivo, pero sabía que con mi boxeo lo iba a dejar 'tranquilo'. Le conectamos buenos golpes". Cuando el belga Victor Schelstraete amaneció en la pelea de cuartos como un ciclón y asestó el primer puñetazo en el rostro de Enmanuel Reyes Pla, el Profeta miró a la cámara y sonrió. Al estilo Muhammad Ali. Su boxeo es también espectáculo. Trasladó tranquilidad y empezó a bailar sobre el cuadrilátero del Centro de Exposiciones de Villepinte, a las afueras de París.

Para saber más

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Efectivamente, Reyes Pla conectó de todas las formas posibles. Dominó el ring sin dejar resquicio a las dudas, aunque en las tribunas el público belga gritara a su púgil, completamente desesperado ya en el tercer asalto, cuando había comprobado que los jueces, por mayoría, le estaban dando por perdedor. Sólo era cuestión de resistir, como dice Rafa Lozano, "aguantar el 1-0 como en el fútbol" y el Profeta, pura esquiva y juego de pies, derechazos mortales, ya celebraba antes de que sonara la campana. La medalla olímpica era suya. La que le arrebataron en Tokio.

Hace tres años, en el Kokugican Arena, se desesperaba Enmanuel. "Ha sido una injusticia. Le conecté más golpes, pero los jueces mandan". Acababa de perder en el combate de cuartos contra su compatriota Julio César la Cruz. Ayer fue el desquite. Ya está en semifinales, donde se enfrentará a otro compatriota, también nacionalizado. El habanero Loren Berto Alfonso Domínguez, que derrotó por la tarde al kazajo Oralbay, será su rival. "Los conozco a los dos, los he derrotado ya, ahora mismo no hay nadie que se me plante delante para derrotarme", pronunciaba, siempre tan lenguaraz, sobre sus posibles rivales por una final que sería histórica.

En sus botas Reyes Pla ha escrito frases de la Biblia, aunque él se convirtió al islam tras lo sucedido hace tres años -"ahora estoy con Alá", decía a EL MUNDO estos días-. "Es el mismo Dios. Esto es por mi abuela cristiana, para dedicárselo a ella", aclaraba, aún sudoroso, empapada su camiseta azul, pidiendo agua a los voluntarios.

Antes, en las entrañas de la instalación provisional, se había fundido en un abrazo fraternal con Ayoub Ghadfa, su gran amigo. "Mañana tú, mañana tú", le susurraba, dos gigantes. Porque la medalla de Enmanuel es también una reivindicación del boxeo nacional, 24 años después del último, Rafa Lozano en Sidney. "El 90% es del Balita. Me dio la confianza y sabía que no podía defraudarlo. Él ganó la última y hoy le hacemos el regalo. Me siento orgulloso del boxeo español. He abierto las puertas, mañana habrá más", avanzaba por la jornada de hoy.

Porque la selección mantiene otras tres opciones en París. Ayoub Ghadfa, José Quiles y Rafa Lozano Jr. Ganaron sus combates de octavos y están a una victoria del podio. El hijo del Balita se enfrentará este viernes (16.50) al dominicano Yunior Alcántara. Y el peso pesado, tras acabar con Kunkabayeb, al armenio Chaloyan (22.24 h.). El sábado (15.30 h.) será el turno de Quiles, contra el uzbeko Khalokov.

"Quiero una foto en Roland Garros. Vamos a por el oro. Quiero ir a Roland Garros y que allí pongan una foto bien grande del boxeo español", seguía el entusiasmado boxeador español. Porque allí se disputarán los combates por dilucidar el color de los metales. "Lo había soñado. El boxeo español está la historia. Mañana más medallas", concluía el imparable Reyes Pla. El Profeta ha hecho historia.

De Tokio a París: Biles, la reina de los cielos, recupera su trono olímpico

Actualizado Viernes, 2 agosto 2024 - 01:44

La reina ha demostrado que sigue siendo imbatible y recupera su corona olímpica en el podio de París. Simone Biles consiguió en la tarde del jueves algo extraordinario, incluso para una deportista legendaria como ella.

Ganó el oro en el concurso completo de los Juegos de París, el que corona a la mejor gimnasta del mundo, y recuperó así el título que ya obtuvo en Río 2016. Es la única en la historia que ha conseguido ganar en dos ocasiones sin que sea en Juegos consecutivos. Entre medias quedaron los de Tokio, en los que la atleta se retiró por problemas de salud mental. Este paréntesis, con todos los desafíos que ha tenido que enfrentar, hace que su triunfo de ayer sea único y difícilmente superable.

Es el segundo oro de Biles en París 2024, tras haber ganado ya el de la competición por equipos. En total tiene seis en su carreray nueve medallas olímpicas. La plata anoche fue para su rival y amiga la brasileña Rebeca Andrade, que sólo fue superior a ella en uno de los cuatro ejercicios, las asimétricas, justo el aparato en el que Biles no roza el cielo.

EEUU sumó dos metales al medallero con el bronce, que fue para Sunisa Lee, oro en los Juegos de Tokio que Biles tuvo que abandonar. En la prueba, que era clave en esta redención olímpica de Simone Biles, ésta logró una puntuación total de 59.131 puntos y Rebeca Andrade, de 57.932. Ambas habían debutado juntas en Río 2016. Biles dejó claro desde el principio que la Historia la esperaba. En el primer aparato, que fue el salto, la americana consiguió 15.766 puntos y la brasileña, 15.100.

El segundo turno fue para las asimétricas, Andrade se impuso y obtuvo 14.666, frente a los 13.733 puntos de la rival. Ahí, cuando Andrade se puso por delante en la puntuación total, Biles torció el gesto y no recuperó la sonrisa hasta que no culminó el ejercicio de barra, que ya la dejaba por delante de nuevo en el marcador. No volvería a mirar atrás entre una persecución constante de flashes y miradas. Esta vez, nada pudo alterarla. Ya sólo quedaba el último ejercicio. Es en suelo donde Biles domina el aire con más maestría. Lo bordó. Fue la última en ejecutarlo y decidió que la única emoción que iba a permitir era la provocada por su hazaña. El jurado no había dado aún su puntuación y el estadio ya coreaba a la campeona mientras sus rivales la reverenciaban.

Salud mental

Es la primera medalla individual en estos Juegos para Biles, que buscaba en París resarcirse del momento traumático que vivió en Tokio. Ya lo ha logrado. Es una de las atletas que más expectación está levantando en estos Juegos y ha llenado cada sesión en el Arena de Bercy. En las gradas, ayer, estaban Zinedine Zidane y Nadia Comaneci.

«Estoy contenta con mi desempeño. Si no hubiera trabajado mentalmente, no estaría aquí esta noche. Cuando comencé, no pensé que llegaría a este punto, así que quiero decirles a todas las jóvenes que crean en sus sueños. Lo más difícil ya pasó, así que a partir de ahora voy a disfrutarlo», dijo la estrella en conferencia de prensa, ya con la medalla colgada del cuello.

Simone Biles es la gimnasta que gana el oro individual con más edad (tiene 27)desde el año 1950 y la primera que consigue dos oros desde 1964. También hicieron este doblete la soviética Larisa Latynina y la checoslovaca Vera Caslavska.

La estadounidense se abre paso en la Historia con la misma facilidad con la que hace acrobacias en el aire. Con este oro reivindica que, a pesar de haber estado dos años retirada, sigue siendo la reina de la gimnasia y, seguramente, de los Juegos. Continúa ampliando su leyenda: lo hace porque tiene más títulos que nadie, porque inventa saltos que nadie ha hecho y que sólo ella es capaz de ejecutar y porque supo parar, sanar y regresar igual de grande. Supera ampliamente al resto, pero sobre todo se supera a sí misma.

El antídoto patriótico de Alcaraz contra el cansancio: “Recuerdo que estoy jugando para España y me voy hacia arriba”

Actualizado Jueves, 1 agosto 2024 - 22:50

Corre, corre. Y corre, corre. Y corre, corre. Y Carlos Alcaraz dijo: "Ya está, para".

Cuando acabó su partido de cuartos de los Juegos Olímpicos de París con victoria sobre Tommy Paul por 6-3 y 7-6(7), se encerró en el gimnasio que hay en Roland Garros -en las plantas bajas de la Philippe Chatrier- y tardó casi dos horas en salir. Hasta ayer, después de cada triunfo olímpico, le tocaba ducharse rápido, fotografiarse con los fans que le esperaban e

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La inesperada (y familiar) medalla de Pau Echaniz, el hijastro de Maialen que diseña ropa

Actualizado Jueves, 1 agosto 2024 - 22:50

En el canal de Vaires-sur-Marne, la sede del piragüismo slalom en los Juegos de París, hay espectáculo fuera del agua. Los kayakistas bajan por el agua entre puertas y remolinos y son a quienes enfocan las cámaras, quienes se están jugando las medallas, pero en la orilla bajan con ellos por la hierba a toda prisa sus entrenadores, sus fisioterapeutas, incluso los presidentes de sus federaciones. Normalmente hay gritos, en realidad siempre hay gri

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El verano de Summer (McIntosh)

El verano de Summer (McIntosh)

Evgeniya Chikunova tendría que haber estado en la final de los 200 braza. Y quizás la habría ganado. Después de todo es la plusmarquista mundial. Pero, además, es rusa, una razón olímpicamente excluyente en las actuales circunstancias bélico-políticas. Chikunova, de 19 años, nacida, como Putin, en San Petersburgo, no forma parte del magro contingente de compatriotas, 15 en todos los deportes, que han sido autorizados para acudir a París como «atl

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Hugo González confirma sus malas sensaciones en París con otro sexto puesto en 200 espalda

Hugo González confirma sus malas sensaciones en París con otro sexto puesto en 200 espalda

Otro sexto puesto para Hugo González, otra frustración para alguien que no ha encontrado en París al mejor nadador que lleva dentro, y que deja alguna incógnita acerca de su futuro. En la final de 200 espalda invirtió su habitual estrategia en la prueba, con una buena salida y progresión que le llevó a llegar tercero al primer 50 y segundo al 100, pero sin capacidad para sostenerla en adelante. El tiempo fue mejor de los que había hecho en series y semifinales (1.55.97), aunque insuficiente para el podio. Ni siquiera el crono que hizo en Doha, el Mundial en el que logró el oro (1.55.30) le habría llevado al podio. Habría necesitado su récord de España (1.54.51), logrado este año. El lugar para conseguirlo era otro.

"Hice una buena salida y carrera, en general, pero no logramos el tiempo que queríamos hacer. No estoy satisfecho", admitió Hugo. "No he terminado de encontrar mi ritmo, mi estilo. No es lo que llevamos haciendo todo el año. Estoy decepcionado por la marca, no es lo que tenemos", insistió el nadador, que confirmó su participación en el relevo de 4x100 estilos.

Hubert Kos, de Hungría, se hizo con el oro por debajo del récord de Hugo (1.54.26). Hablamos, pues, de una prueba rápida, pese a no estar Ryan Murphy, uno de los compañeros de entrenamiento del español en California. Roman Mityukov, el hombre al que superó en Doha en el último 50 para ser campeón mundial de la prueba, fue segundo (1.54.85). Una secuencia que confirma sus palabras.

Incómodo en la Villa

A la espera del relevo, donde ya no opta al podio, el mallorquín no se ha sentido cómodo. Ni por la piscina ni por la Villa Olímpica ni por el horario. Habló de la poca profundidad del vaso de La Défense, en comparación con otras piscinas donde habitualmente se disputan grandes competiciones. Se mudó a un hotel porque los traslados a la Villa y las esperas después de competir eran excesivos. Dijo que algunas pruebas, especialmente finales, se disputaban demasiado tarde.

Aunque en algunas le asistiera la razón, la incomodidad y la negatividad suelen ir en paralelo a las malas sensaciones. Las suyas en la piscina no han sido nunca las mejores, pese a estar en dos finales, 100 y 200 espalda, resueltas con el mismo puesto. Sabía que, una vez en los Juegos, hay que estar en las mejores marcas personales, incluso mejorarlas, algo que no ha conseguido. Fue sexto en 100 espalda, como en Tokio, apenas cinco centésimas más rápido (52.73 por 52.78). Mejoró al entrar en la final de 200, algo que no consiguió en la capital nipona, pero fue insuficiente, pese a nadar más rápido que en semifinales. La final pedía acercarse, al menos, a su récord de España.

El futuro y la motivación

Con 25 años, la edad óptima para un nadador, Hugo tiene recorrido por delante, pero esta decepción deja incógnitas. Se trata de un deporte que adquiere gran visibilidad cuando llegan los Juegos. Los Mundiales, en los que ya ha subido al podio, incluso al primer peldaño, no poseen la misma repercusión: se nada todo el año para nadar en los Juegos. En Los Ángeles 2028 tendrá 29 años, en un entorno competitivo de una precocidad feroz. Léon Marchand, el héroe de estos Juegos, tiene 22. El nuevo ciclo exige, pues, reflexiones, que el mallorquín deberá realizar junto a sus técnicos, Dave Durden en California y José Ignacio González, 'Taja', en el Canoe de Madrid, su club. La motivación será determinante.

La natación española confiaba en Hugo para volver a tener presencia en el podio y de ese modo llenar el vacío dejado por Mireia Belmonte, con cuatro medallas olímpicas (dos platas en Londres 2012 y un oro y un bronce en Rio 2016). El mallorquín siempre ha dicho que no sentía una responsabilidad especial por ello, pero el peso de una figura como Mireia es inmenso. Su cosecha es la mitad de toda la natación española en su historia. Los otros cuatro metales fueron los bronces de Sergi López (Seúl'88), David López-Zubero (Moscú'80) y Nina Zhivanevskaya (Barcelona'92), más el oro de Martín López-Zubero en la misma final que nadó Hugo, también en 1992.

Podemos hablar, pues, de Mireia como del personaje más importante de la historia de la natación española en términos absolutos, y con una vinculación total con nuestro país, ya se entrenaba en España. Detrás de ella aparecía Hugo; detrás de Hugo, el panorama es desolador, sin ningún otro nadador clasificado para finales en París.

Simone Biles recupera la corona y gana el oro individual, el segundo en París

Actualizado Jueves, 1 agosto 2024 - 21:18

La reina recupera su corona. Simone Biles ha conseguido este jueves el oro en la competición individual en los Juegos Olímpicos de París, la que corona a la mejor gimnasta del mundo, un título que ya obtuvo en Río 2016. La plata fue para su rival y amiga, la brasileña Rebeca Andrade, que sólo fue superior a ella en uno de los cuatro ejercicios, asimétricas.

EEUU suma dos medallas en la competición de hoy, pues el bronce fue para la americana Sunisa Lee, que fue oro en los Juegos de Tokio y que, como Biles, se hizo con otro el martes en la competición por equipos.

Tras lo de hoy, Biles se consolida como la mejor gimnasta de todos los tiempos, no sólo por la capacidad que tiene de dominar el aire y girar en él como una peonza, sino por las cifras: con el oro de hoy, es la atleta que acumula más medallas. En total son seis oros y nueve, como la rumana Nadia Comaneci. Contando mundiales y juegos, Biles tiene 34.

Parte del mérito de Biles hoy es que es la primera vez que una gimnasta gana los dos oros individuales sin que sean consecutivos, es decir, con otros Juegos Olímpicos entre medias. Fueron los de Tokio, en los que la atleta se retiró por problemas mentales. Este paréntesis , con todos los problemas que ha tenido que enfrentar, añade valor a la medalla de hoy.

En la prueba, Biles logró una puntuación total de 59.131 y Andrade, de 57.932. Ambas, rivales y amigas debutaron juntas en los Juegos de Río. Biles fue superior en todas menos en las asimétricas, su punto menos perfeccionado. En la primera rotación, que fue salto, Biles consiguió 15.766 puntos y Andrade, 15.100. En el segundo ejercicio, asimétricas y el punto más débil de Biles, Andrade fue superior y obtuvo 14.666 y la americana, 13.733 puntos.

En la barra Biles hizo un ejercicio más redondo, y logró 14.566 y su rival, 14.133. Ya sólo quedaba el último ejercicio: suelo, donde Biles es la reina indiscutible. La americana fue la última en ejercutarlo: lo bordó.

Es la primera medalla individual en estos Juegos para Biles, que buscaba en París resarcirse del momento difícil que vivió en Tokio. Es una de las estrellas del deporte que ha levantado más expectación en estos Juegos y la muestra es cómo ha llenado el estadio Arena de Bercy tanto el martes como este jueves. En las gradas hoy estaban Zinedine Zidane Zidane o Nadia Comaneci.

Con el oro de hoy, reivindica que sigue siendo la reina de la pista, la mejor gimnasta, y sigue ampliando su leyenda. La aumenta porque tiene más títulos que nadie, porque inventa saltos que nadie ha hecho, que sólo ella es capaz de hacer y encima los innova y retuerce cada vez. Supera ampliamente al resto pero sobre todo se supera a sí misma.

La Serie Final de la Copa del Rey Mapfre de Vela arranca mañana con las espadas en todo lo alto

La Serie Final de la Copa del Rey Mapfre de Vela arranca mañana con las espadas en todo lo alto

Actualizado Jueves, 1 agosto 2024 - 20:40

La bahía de Palma volvió a cumplir en la tercera jornada de la 42 Copa del Rey Mapfre de Vela, presentando una nueva dosis del fiable viento que la convierte en referente de navegación a vela en el Mediterráneo.

El día se saldó con pleno de pruebas en todas las clases y permitió concluir con éxito la Serie Previa, la fase de calificación previa a la que definirá a los campeones de esta edición. Cada equipo comenzará mañana la Serie Final con los puntos acumulados hasta hoy, descartando su peor resultado.

Los líderes al término de la tercera jornada son los españoles Teatro del Soho Altavista en Watches of Switzerland ORC 0, HM Hospitales Hydra en Odilo ORC 1, L'Immens Laplaza Assessors en Altavista ORC 2, Pez de Abril en ClubSwan 42, Patakín en Sandberg Estates J70 y C.N. El Balís en Women's Cup Class; y los alemanes Earlybird en ClubSwan 50 y Meerblick en Balearia ORC 3.

El Rey, segundo por la mínima

En Watches of Switzerland ORC 0 continúa el pulso entre el Aifos de la Armada Española y el Teatro del Soho Altavista de Javier Banderas, que se repartieron las victorias del día. El barco timoneado por el Rey Don Felipe se impuso a su archirrival por 25 segundos en la primera y cayó en la siguiente por sólo cinco segundos. Aplicado el descarte, el Teatro del Soho Altavista accede a la Serie Final en primera posición, con un solo punto de ventaja sobre el Aifos. Tercero es el francés Daguet 3 de Frederic Puzin, a seis puntos del líder.

En clase Odilo ORC 1, el nuevo líder es el HM Hospitales Hydra timoneado por el campeón olímpico Fernando León, que firmó la mejor tarjeta del día con sendos segundos. Completa la Serie Previa con tres puntos de renta respecto al empate entre el Unión Suiza Varador de Jorge Martínez Doreste (1+7) y el Katariina II de Aivar Tuulberg (4+6).

En clase Altavista ORC 2, el catalán L'Immens - Laplaza Assessors de Alexandre Laplaza arrebató la primera posición provisional al argentino Katara de Julián Somodi, al que aventaja ahora por la mínima. Tercero ahora es el andaluz Ebury-Foster Swiss de Javier Sabote, a siete puntos del líder.

En clase Balearia ORC 3, el hasta ayer infalible Meerblick tuvo su peor día de la semana, con un sexto y un tercero que fulminaron buena parte del colchón que tenía respecto a sus rivales. Pasa a la Serie Final con sólo dos puntos de ventaja respecto al Fala Pouco de José Ballester (2+1) y con cuatro frente al Wanderlust de Josep Pons (1+2).

El mejor del día en clase ClubSwan 50 fue el One Group de Stefan Heidenreich, que se impuso en las dos pruebas disputadas. El equipo suizo, que eligió esta Copa del Rey Mapfre para regresar a la competición de ClubSwan 50 después de dos años de ausencia, asciende a la segunda posición provisional, a tres puntos del todavía líder Earlybird. El equipo de Hendrik Brandis sumó un segundo y un séptimo en su peor jornada de esta edición, pero hizo lo suficiente para acceder a la Serie Final en primera posición de la clase. Tercero, a tres puntos del líder, es el defensor del título, el Hatari de Marcus Brennecke.

En ClubSwan 42, el Pez de Abril volvió a firmar la mejor tarjeta, con un segundo y un primero. El equipo de José María Meseguer, que salía al agua con un punto de ventaja frente al Canopo de Adriano Majolino, amplió su ventaja a cuatro puntos. Tercero es el Selene Alifax de Massimo de Campo, a nueve puntos del sólido líder.

El Rey Felipe VI, participando en uno de los talleres solidarios en el Club Náutico de Palma.

El Rey Felipe VI, participando en uno de los talleres solidarios en el Club Náutico de Palma.María Muiña


La flota de Women's Cup Class fue la más activa de la jornada, completando el segundo y tercer cruce entre equipos de los hasta cuatro que celebrarán antes de la Medal Race que definirá a las campeonas el sábado. Lidera ahora el catalán C.N. El Balís de Bárbara Cornudella, con una ventaja de cuatro puntos sobre el gallego Citanias RCN Vigo de Patricia Suárez y de cinco sobre el defensor del título, el local Balearia RCN Palma de María Bover.

Ya en tierra, la jornada se inició con un acto solidario organizado por la asociación de ayuda a refugiados Amar Ucraïna en la que el Rey participó y que tuvo como protagonistas a un grupo de 10 jóvenes de entre 14 y 16 años.

A su llegada al club el monarca fue recibido por la nueva CEO de Mapfre Iberia, Elena Sanz, y el presidente del RCNP, Rafael Gil. Antes de dirigirse hacia los pantalanes, Don Felipe se interesó por los talleres organizados por el RCNP, True World y la asociación de ayuda a refugiados Amar Ucraïna, y que tanto el martes como hoy se han llevado a cabo en el marco de la Copa del Rey Mapfre.

Tenis: Bucsa y Sorribes pelearán por las medallas tras su victoria en el supertiebreak ante las ucranianas

Tenis: Bucsa y Sorribes pelearán por las medallas tras su victoria en el supertiebreak ante las ucranianas

Actualizado Jueves, 1 agosto 2024 - 19:48

Sara Sorribes y Cristina Bucsa ampliaron las expectativas del equipo español de tenis en París 2024 y se convirtieron en otra opción clara de medalla, junto a Carlos Alcaraz, al situarse en las semifinales del dobles femenino después de batir, en un duelo con tintes épicos, a las hermanas gemelas ucranianas Lyudmyla y Nadila Kichenovk por 6-3, 2-6 y 12-10.

Fue dramático en parte porque después de perder el segundo set tuvieron el 'super tie break' muy cuesta arriba. Lyudmila, sobre todo, la más reputada en el circuito WTA, y Nadila, se colocaron con 7-3 que les acercaba al triunfo final.

Si algo tiene el dueto español es el espíritu de lucha. Se aferran a la pista. Lo hacen habitualmente en sus compromisos individuales y también en dobles. Más en los Juegos. Enmendaron con rotundidad la situación y se pusieron por delante después de ejecutar un parcial de 6-0 que les situó con dos puntos de partido. Resucitaron las ucranianas, que empataron. Otro 'match point' de España. Otro punto de las Kichenkov. Y al cuarto, sentenciaron.

Un triunfo después de una hora y 43 minutos que les lleva a las semifinales, que jugarán ante las rusas Mirra Andreeva y Diana Schnaider, que ganaron a las checas Barbara Krejcikova y Kateryna Siniakova, primeras favoritas, por 6-1 y 7-5.

Es un nuevo éxito de la castellonense y la cántabra de origen moldavo que han superado el mal trago de la temprana eliminación en individuales. No compiten habitualmente como pareja. De hecho, es un experimento que nació en el WTA 1000 de Madrid y tuvo éxito. Sin pensarlo, ganaron el trofeo. Pero acumulan juntas solo siete partidos como pareja y hasta ahora no conocen la derrota.

Arantxa, Conchita, Ruano, Medina...

Bucsa, de 26 años, que ocupa el puesto 60 individual y 20 en dobles, cuenta con cuatro éxitos como doblista. Además del logrado en Madrid con Sara Sorribes, triunfó en Estrasburgo esta campaña con Monica Niculescu de compañera, en Bogotá junto a Kamila Rakhimova y, el pasado año en Lyon, con Bibiane Schoofs. Cada torneo con una compañera diferente.

Sara Sorribes, por su parte, está más asentada con Marie Bouzkova, con la que ha conseguido los trofeos de Pekín el pasado año y Estambul en 2022. Antes, con María Jose Martínez Sánchez se llevó el trofeo en Rabat y en 2018 con Naomi Broady se estrenó en Monterrey. En total, cinco trofeos en dobles.

Sacaron adelante un duelo complicado que empezó de manera arrolladora ante un equipo en el que sobresale LyudmiylaKichenok, finalista en dobles este 2024 con la letona Ostapenko, su compañera en los últimos tiempos. Una colaboración no exitosa. Ganaron en Cincinnati en 2022. Junto a su hermana Yudmyla, con la que no juega habitualmente, ha llegado hasta cuartos en París.

Sara y Cristina pueden ser las quintas españolas en subir a un podio olímpico en dobles. En Barcelona 1992 lo hicieron Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez (plata), que repitieron en Atalanta 1996 con un bronce. Después, en Atenas 2004 Conchita Martínez y Virginia Ruano lograron también plata, igual que Anabel Medina, actual seleccionadora, y Virginia Ruano en Pekín 2008.

Niko Shera, el drama repetido de perder un bronce y las dudas sobre su futuro: “Esta vez no voy a llorar”

Actualizado Jueves, 1 agosto 2024 - 19:36

En las permanentemente embarradas instalaciones del Campo de Marte, mientras Niko Sherazadishvili rumiaba otra inmensa decepción olímpica, se oían los gemidos guturales de Ilia Sulamanidze, un georgiano que acababa de perder el oro. Los ojos azules del gigante español contenían las lágrimas. "Esta vez no voy a llorar". Pero dolía igual. O más. Como en Tokio, se le escapó la medalla. Y hay reveses que se clavan para siempre en el alma.

Para saber más

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Realmente, Niko no encuentra explicación. Él, el hombre tranquilo, un judoca que es capaz de dormir mini siestas entre combates (se lleva hasta su propia almohada), se bloquea en la hora de la verdad. Eso era la única conclusión posible para él tras perder claramente la segunda pelea de la repesca por el bronce con el uzbeco Muzaffarbek Turobayev, un gigante de dos metros que "es una persona muy incómoda". "Soy mejor de lo que demuestro", pronunciaba Niko, como queriéndose convencer. Antes, el abrazo fraternal con Quino Ruiz, su "segundo padre", contuvo toda la emoción del momento. Su mentor desde los 13 años también sabe lo que es que las medallas olímpicas se escapen de las manos.

El recorrido en París fue igual que el del Nippon Budokan para Niko, aunque allí llegara como doble campeón olímpico de -90 kilos. Ahora el trayecto de tres años ha incluido un cambio de peso a -100 y una operación de rodilla tras romperse los ligamentos que le tuvo ocho meses en el dique seco. Como entonces, Shera perdió en cuartos, ganó el primero de la repesca y volvió a caer para quedarse sin medalla. "Estoy un poco triste, porque no saco mi mejor versión. Entrenando soy muy bueno, en otras competiciones me pongo esa presión, pero aquí me pueden los nervios. Porque me importa mucho. No saco mi mejor versión", repetía.

Niko Shera, en acción.

Niko Shera, en acción.MIGUEL GUTIERREZEFE

"Lo noto cuando piso el tatami, cuando entro. Porque hasta entonces mis sensaciones son muy buenas. Físicamente estaba muy bien, pensaba que estaba tranquilo. Realmente había disfrutado del trayecto, de la preparación. Pero cuando piso el tatami siento que me falta un poco más", reflexionaba. Fue una jornada de vaivenes para el judoca español, llegado de niño a Madrid desde Georgia. Exento por ranking del combate de primera ronda, en octavos, pese a un inicio dubitativo (tuvo que remontar un tempranero wazari), acabó con el joven húngaro Zsombor Veg y se aseguró al menos la lucha por el bronce en la repesca. Como así fue, porque, contra todo pronóstico, Shera perdió el siguiente duelo, ante el Daniel Eich (luego duró 10 segundos en seminifinales el suizo). "Ese combate no lo tenía que haber perdido...".

Se complicó el camino, otra vez los fantasmas para el pupilo de Quino Ruiz. Pero, tras el descanso del mediodía, se rehízo para derrotar en un agónico combate al japonés Aaron Wolf, vigente campeón olímpico. Ambos salvaron varias situaciones comprometidas, pero el español, con 2:47 transcurridos en el Golden Score, acabó con su rival gracias ipon (uchi mata).

Y, ante el uzbeco, irreconocible Shera, dos wazaris para el ipon en menos de 10 segundos. Tan duro, que hasta el propio Niko duda de lo que pasará ahora con su carrera. "Puede ser que esto tenga algo que ver con Tokio. Allí estuve peor, aquí mejor pero no lo suficiente como para sacar una medalla. Es que no soy yo al 100%. Voy a desconectar, a disfrutar y a ser feliz. Y si es lo que me apetece, seguiré", cerró.