Llegó el día esperado con impaciencia por el aficionado: el primer duelo entre Mathieu van der Poel y Wout van Aert en la temporada 2025-2026 de ciclocross. Ha sido en Amberes (Antwerpen), en la quinta escala de la Copa del Mundo. Era un enfrentamiento, no obstante, desigual. Van der Poel venía de ganar, en su estreno en la Copa, hace una semana, en Namur, y Van Aert no se había subido en competición a la bicicleta desde finales de septiembre.
Así los precedentes, en un circuito sin barro, pero sí con pantanos secos de arena, VDP tomó la iniciativa desde la primera de las ocho vueltas programadas. Formó un trío con sus compatriotas Tibor del Grosso y Joris Nieuwenhuis. Poco a poco, a su ritmo, los fue dejando atrás, mientras la prueba, lejos de él, allá en el remoto horizonte de las curvas y las cuestas, experimentaba sus propios y continuos cambios. Pasaron algunas cosas relevantes. Entre ellas que Van Aert pinchó la rueda delantera cuando iba tercero y retrocedió hasta el noveno lugar.
También que Thibau Nys, el líder de la Copa del Mundo, sufrió muy pronto un enganchón que, en medio de la barahúnda general del comienzo de este tipo de carreras, lo descabaló. Acabó mandándolo, pese a sus esfuerzos, al puesto 23, a 3:23 de un Van der Poel que, fuerte y técnico, aunque pinchó en la rueda de atrás, alzó los brazos en la meta tras cambiar de máquina.
Los belgas Laurens Sweeck y Émiel Verstrynge habían ido ganando puestos como hormiguitas y terminaron, respectivamente, segundo y tercero. Sweeck pasa a liderar la Copa del Mundo. Van Aert, séptimo, por delante de Felipe Orts, duodécimo, ofreció buena imagen. Ha vuelto al combate y es de esperar que ofrezca resistencia a Van der Poel en las próximas carreras. Coincidirán en cuatro más: el día 22, en la categoría X20, en el Trofee Hofstade. También en X20, el 29, en el Trofee Loenhoot. El 2 de enero, en el Exact Cross Mol. Y, por último, de nuevo en la Copa del Mundo, el 4 en Zonhoven.
Aparte de esos encuentros, cada cual hará su propio calendario. Van der Poel todavía no ha decidido si acudirá a la cita de la Copa del Mundo con Benidorm, el 18 de enero. Van Aert, en principio, no lo hará. Van der Poel sí será de la partida en el Campeonato del Mundo, el 1 de febrero, en Hulst. Van Aert duda. Probablemente lo decidirá a tenor de cómo le vaya la temporada.
La Copa del Mundo reúne esta campaña 12 carreras. Comenzó en Tabor el 23 de noviembre y concluirá el 25 de enero en Hoogerheide.
No se podrá olvidar la Vuelta a España de 2025. Con el paso del tiempo, tal vez a alguien le cueste recordar que fue Jonas Vingegaard quien, sin alardes, puso su nombre en el palmarés. Pero lo que quedará para siempre será lo extradeportivo, el boicot por las protestas propalestinas, los incidentes, el no final en las calles de Madrid jaleado y aplaudido por el propio Gobierno español, el podio clandestino en el garaje de un hotel. Los rescoldos de todo eso marcan también la edición 81, presentada este miércoles en la Salle des Étoiles del Sporting Club de Montecarlo, con la presencia del Príncipe Alberto II de Mónaco. La Vuelta del glamour que partirá el 22 de agosto desde el Principado.
Porque la Vuelta 2026 debió ser la que amaneciera en la Costa Azul y se cerrara, después de años de anhelos, en las Islas Canarias. El Teide como colofón. Impresionante e histórico. Todo un reclamo también para las figuras que no lo será. Porque la política volvió a hacer de las suyas en el deporte. Con todo atado y unas horas antes de que el propio equipo Israel-Premier Tech desapareciera del mapa ciclista (con el nacimiento del NSN Cycling Team de Andrés Iniesta), el Cabildo de Gran Canaria -gobernado por Nueva Canarias con el apoyo del PSOE- dinamitó el proyecto... por la presencia del equipo israelí.
Roto (o pospuesto) hace un mes el sueño de tantos años de Javier Guillén, la organización se puso manos a la obra para reinventarse. Para buscar un final atractivo y distinto al habitual de Madrid. Porque el fin de semana del 12-13 de septiembre está previsto que en la capital se dispute, por primera vez, el Gran Premio de Fórmula 1. La Vuelta, por tanto, que partirá desde el Casino de Montecarlo, acabará por primera vez en su historia en Granada, a la vera de la Alhambra, la octava ciudad (segunda andaluza) en coronar al ganador, la primera que no es la capital ni Santiago de Compostela desde 1986.
En Mónaco, con una contrarreloj de 9,6 kilómetros por las calles en las que transcurre el mítico circuito de Fórmula 1 (imitando la Gran Depart del Tour de Francia de 2009, que después ganaría Alberto Contador), amanecerá una ronda española -la tercera vez consecutiva en el extranjero tras Lisboa 2024 y el Piamonte 2025- que transitará por cuatro países y que se presume de ser una de las más duras de los últimos tiempos: más de 58.000 metros de desnivel positivo, como nunca. Una carrera que atravesará Francia y se adentra después en Andorra, ya un clásico, con una jornada tan breve como brutal (se antoja decisiva), una secuencia de 104 kilómetros con Port d'Envalira, Beixalis, Coll d'Ordino y Alto de la Comella. La Vuelta irá descendiendo después por la costa mediterránea hasta Andalucía, aunque también visita Castilla la Mancha y una novedosa etapa en la Sierra de Albacete con final en Elche de la Sierra.
No visitará la Vuelta por primera vez en años Asturias o Galicia, pero sí tendrá puertos se sobra conocidos. Valdelinares, Aitana, Calar Alto (después de subir Velefique), La Pandera, Peñas Blancas... y también otros inéditos. Como el tramo de 3,5 kilómetros de camino de tierra hacia El Bartolo, a 16 de la meta en Castellón (etapa 6). O el Collado del Alguacil en la penúltima y brutal jornada, ocho kilómetros de ascensión con tramos de hasta el 20%, que coronan una etapa desde Sierra Nevada, con doble paso por el Alto de Hazallanas y más de 5.000 metros de desnivel acumulado.
La Vuelta 2026 también propondrá su buena dosis de contrarreloj. Y larga para lo que viene siendo habitual. Además de la inaugural en las calles de Mónaco, 32,5 kilómetros entre el Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera. Todo cabe, menos Canarias (desde 1988 no viaja allí), en «una de las ediciones más difíciles de la historia de La Vuelta», en palabras de su diseñador, Fernando Escartín. A la espera de las figuras, de los grandes nombres que irán definiendo su calendario según éxitos, caídas o victorias, y por qué no, de un Tadej Pogacar que no ha cerrado la puerta a su regreso. En el acto -presentado por Pedro Delgado-, ayer presentes estuvieron leyendas del renombre de Chris Froome, Peter Sagan, Fabio Aru, Nicolas Roche o Michael Matthews.
«Aquí, sales por la mañana y te encuentras a Juan Ayuso en la carretera y más adelante te cruzas con Pogacar o Vingegaard tirando del sus gregarios. Hay puertos que están cerrados para que ellos puedan entrenar». Toni, un veterano que desde hace 20 años sale con su bici todos los fines de semana por los alrededores de Valencia, alucina sobre cómo los mejores equipos de mundo han conquistado la zona de levante para preparar el nuevo curso. «Es un lujo tener a los mejores en nuestra casa», incide el ciclista aficionado, que asistió junto a su sobrino a la presentación del Movistar organizada el pasado jueves en el Aula Magistral del Palacio de las Artes y las Ciencias y de Valencia.
Este sábado también se acercó a Benidorm para ver la presentación del UAE de Pogacar. Tras pasearse con su maillot arcoíris, el esloveno desveló su calendario (casi idéntico al de 2025): «Voy a hacer la Strade Bianche, Milán-San Remo, Tour de Flandes, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja, Tour de Romandía y Tour de Francia. Y luego veremos, ya está bastante bien», declaró el esloveno (27 años), que aspira a sumar su quinto Tour y su tercer Mundial consecutivo.
«España es el paraíso para los equipos ciclistas», sostiene Pedro Delgado. Doce de las 18 escuadras del World Tour han elegido la costa mediterránea para establecer sus particulares paddock de pretemporada. Para los aficionados es un privilegio poder ver a los mejores corredores del mundo en un radio de 140 kilómetros, que es tramo que separa Valencia de Benidorm, donde ahora trabajan 10 equipos. Además de Movistar en Valencia y el UAE en Benidorm, ya han instalados sus training camp el Ineos de Carlos Rodríguez en Oliva, el Visma de Vingegaard en Benidorm, el Bahrain de Matej Mohoric y el Astana de Sergio Higuita en Altea, el Lidl Trek de Ayuso, el Jayco de Ben O'Connor y el NSN de Biniam Girmay en Denia, y Soudal Quick Step de Mikel Landa en Calpe.
En Calpe, precisamente, reside el belga Remco Evenepoel, que esta temporada ha fichado por el Red Bull Bora y que está concentrado en Mallorca. Por los alrededores de Denia se entrena Mathiew van del Poel, del Alpecin.
Tadej Pogacar, este sábado, en la presentación de su equipo en Benidorm.J. JordánAFP
El Education First, liderado por el australiano Ben Healy, también se ha decantado por la zona norte y planifica temporada en Girona. Tradicionalmente, esta provincia es una de las favoritas para entrenar durante el invierno. En ella también viven varios corredores. Está cerca de Andorra, donde tienen su residencia habitual medio centenar de ciclistas.
El clima benigno, la alta calidad de la red hotelera y las buenas carreteras interiores son los tres argumentos que aducen los técnicos, corredores y directores para levantar sus cuarteles de invierno en España. «En diciembre aún se disfruta de temperaturas suaves que permiten entrenar sin interrupciones y las vías secundarias presentan poco tráfico», dicen.
Eusebio Unzué, mánager general del equipo Movistar, está encantado con la concentración de su equipo en Valencia: «Esta es una zona que casi todos los equipos utilizamos para hacer nuestras preparaciones. Somos casi adictos a estas tierras». La temperatura es clave, pero también la orografía. En la zona levantina pueden disfrutar de la costa pero también de gran variedad de puertos: Aitana, Carrasqueta, Oronet, Tudons, Coll de Rates...
María José Catalá, alcaldesa de Valencia, en la presentación de esta semana del Movistar, reflejó su satisfacción por la presencia en la Comunidad Valencianade de los equipos más altos en el ránking de la UCI. «Estamos muy orgullosos. Para nosotros, el ciclismo representa valores fundamentales en la sociedad. Hemos sido anfitriones de grandes competiciones, hemos acogido salidas y llegadas de etapas de la Vuelta. Les damos las gracias por esta muestra de cariño», señaló la edil.
Es el invierno ciclista. Tiempo de presentaciones, de vestimentas desveladas, de los fichajes en sus nuevos equipos y de anunciar las intenciones para un 2026 que se antoja tan interesante como los años precedentes. Y nadie concentra más atenciones que Tadej Pogacar, puesta de largo del UAE Team Emirates-XRG en Benidorm y una hoja de ruta hacia su quinto Tour.
Igualar a los grandes, a Edy Merckxs, Bernard Hinault, Jacques Anquetil o Miguel Indurain, no es obsesión para el esloveno, todavía en sus 27 años. A él lo que le motiva es lo que no alcanzó. Conquistar carreras a priori prohibidas. Y por eso, hasta el julio francés (aunque el Tour parte desde Barcelona), Tadej ha diseñado un calendario con grandes y ambiciosos objetivos previos. Y ha dejado frases que son toda una declaración de intenciones: "Si tuviese que elegir entre correr el Tour de Francia o correr la París-Roubaix, no sabría qué escoger, estarían a la misma altura".
No habrá, como en 2023, doblete Giro-Tour (a priori, porque antes los periodistas, bromeó: "No puedo garantizar nada. Siempre puedo cambiar de opinión en cualquier momento") y está por ver si en septiembre acudirá a la Vuelta a España ("Después, veremos"). Sí estará presente Pogacar en los cuatro primeros Monumentos (Milán-San Remo, Tour de Flandes, París-Roubaix y Lieja-Bastoña-Lieja). Su reto son las dos carreras que le faltan en su palmarés: Milán-San Remo (21 de marzo) y París-Roubaix (12 de abril). Y ni el riesgo le aparta de ellas: "En cualquier carrera puedes tener mala suerte, caerte y no poder correr la siguiente carrera. Puede ocurrir en Roubaix y que te pierdas el Tour, pero también te puede pasar en un 'training camp' y perdértelo igual. Comprometemos el Tour cada día. No puedes hacer nada para evitarlo".
Tadej, que no acudirá al Tour de los Emiratos Árabes como otros años, arrancará en la temporada en Italia, en la Strade Bianche (al igual que en 2024), el 7 de marzo. Después de los Monumentos, debutará en el Tour de Romandía, del 28 de abril al 3 de mayo, antes de continuar al mes siguiente con el Tour de Suiza (del 17 al 21 de junio), ya con vistas en el Tour. Una Grande Boucle donde no le acompañará Joao Almeida (estará en el Giro) y sí Isaac del Toro.
El jefe pasea por el Palacio de la Ciudad de las Artes de Valencia y agradece la presencia de los invitados a la puesta de largo de la temporada 2026 del Movistar. Una campaña que marca ciclo: Eusebio Unzué (Orcoyen, Navarra, 1955), tras 52 años en el centro neurálgico de la dirección deportiva, cede galones a su hijo Sebastián (34 años). El director que catapultó a Miguel Indurain o Pedro Delgado seguirá siendo el gran referente del equipo más longevo, ejerciendo labores de representación en la escuadra patrocinada por Telefónica.
A sus 70 años, Eusebio Unzué se aparta del foco principal del escenario, ahí donde ha figurado desde 1973, cuando accedió al cargo de director del equipo Irurtzungo tras convencerse a sí mismo de que su carrera como ciclista no tenía futuro. El navarro, que corría los fines de semana y trabajaba en la empresa familiar Piensos Unzué, aparcó la bici por el volante del coche y los despahos. Tras varios cursos formando a corredores amateurs, en 1980, junto a José Miguel Echavarri, dio el salto al profesionalismo con el grupo Reynolds. Aquello fue un éxito absoluto gracias a la fenomenal labor de los pioneros José Luis Laguía y Ángel Arroyo. El manchego y el abulense enseñaron a todos cómo terminar con el temor y los complejos al Tour de Francia y alisaron el camino a Delgado, Indurain, Julián Gorospe, Abraham Olano, Chava Jiménez, Paco Mancebo, Pablo Lastras o Alejandro Valverde, representantes de lo más selecto del pelotón español de las últimas cuatro décadas.
La estructura levantada por Unzué y Echavarri creció hasta convertirse en una influyente empresa, Abarca Sports, especializada en la gestión de equipos de la máxima categoría ciclista. Unzué ha dirigido su equipo bajo el patrocinio de emblemáticas marcas: Reynolds (1080-1993), Banesto (1990-2003), Illes Balears (2004-05), Caisse D'Epargne (2006-10) y Movistar (2011-25). Unzué ha sabido compaginar la gestión deportiva y la administrativa. Nadie tiene más experiencia en la negociación de patrocinios y planificación de desafíos. ««Yo seguiré en el equipo, pendiente de todo, como siempre, pero ahora no estaré tan encima. Vamos a ir dejando paso a Sebastián, que yo creo que está preparado para ello», recalca el veterano directivo tras una reunión con un grupo de periodistas en el Palacio de las Artes de Valencia. Sebastián Unzué, que lleva más de una década en el Movistar Team, comenzó limpiando coches, entregando bidones, fue mánager del equipo femenino, director de operaciones de Abarca Sports y ahora asume la dirección suprema del área deportiva con el cargo de Head of Sports. «Queremos seguir evolucionando como organización y dotar al equipo de una estructura moderna, eficaz y alineada con las exigencias del ciclismo actual», dice el nuevo jefe, que controla cuatro departamentos clave en el seno del equipo: Rendimiento, Carrera, Salud y Corredores. «Este nuevo modelo nos permitirá optimizar procesos y fortalecer la colaboración entre todos los departamentos», apunta un técnico que ayer, en la presentación en el Palacio de la Ciudad de las Artes de Valencia, se mostró ilusionado con los objetivos del nuevo curso del Movistar.
Savia nueva para revitalizar a la escuadra decana, que este jueves, en el Palacio de Ciudad de las Artes Valencia, presentó nuevo curso. El Movistar, en su proceso de modernización, se refuerza con cinco fichajes de largo recorrido: el belga Cian Uijtdebroeks (22 años), el checo Pavel Novak (21) y los españoles Raúl García Pierna (24), Roger Adrià (27) y Juanpe López (28).
En este repóquer destaca la presencia de Uijtdebroeks, preparado para afrontar las generales de las grandes rondas. Notable escalador y contrarrelojista, ha sido gregario de Jonas Vingegaard en el Visma. Ganó el Tour del Porvenir de 2022, finalizó octavo y fue el segundo mejor joven en la Vuelta a España de 2023. Abandonó el Giro de Italia de 2024 por enfermedad cuando era top-5. Esta temporada se impuso en el Tour de l'Ain. El polivalente belga ha firmado con la formación de Eusebio Unzué hasta 2029.
«Ahora, me encuentro en un punto de mi carrera en el que mi desarrollo como corredor de clasificaciones generales en las grandes vueltas se ha vuelto esencial. La ayuda del Movistar será fundamental», dice el ciclista afincado en Andorra. Junto a Enric Mas, Nairo Quintana y Juanpe López se repartirá el liderazgo en Vuelta, Giro y Tour. Iván Romero será el gran reclamo para las cronos.
Raúl García Pierna, formado en la academia de Alberto Contador, llega al Movistar tras curtirse en el Arkéa. Escala bien y sabe elegir escapadas. Fue campeón de España de contrarreloj en 2022 y en su palmarés figuran dos participaciones en Tour y Vuelta. Ha rubricado contrato hasta 2028.
El catalán Roger Adrià sobresalió en el Kern Pharma y fue contratrado por el Red Bull-Bora para ayudar a Primoz Roglic. Le gustan las clásicas y en esta campaña se anotó el Gran Premio de Valonia y una etapa en la Vuelta a Burgos. Se integrará en la estructura del Movistar hasta 2028.
Juanpe Lopez aportará experiencia y ambición. Acaparó protagonismo en el Giro de 2022, portando la maglia rosa durante 10 días. En 2025 ganó etapa y general en el Tour de los Alpes. Su contrato acaba en 2027.
Pavel Novak es una apuesta de futuro, este año ha sido tercero n el Giro NextGen. Se ha comprometido por dos años con el Movistar.
En el equipo femenino, liderado en las últimas campañas por la británica Cat Fergurson y donde apunta alto la navarra Paula Ostiz (la júnior campeona del mundo de Europa), destaca la incorporación de la italiana Francesca Barale.
El NSN Cycling Team, que se ha hecho con la licencia 'World Tour' del antiguo Israel-Premier Tech, se ha presentado este martes en Barcelona, en un acto que ha contado con la presencia del ex futbolista del Barcelona Andrés Iniesta, que compartirá la propiedad del equipo junto con el fondo de inversión catalán-suizo Stoneweg.
"El ciclismo me ha acompañado siempre en mi vida, más allá del fútbol. He tenido un vínculo muy grade con el ciclismo. Para NSN (la compañía de entretenimiento y marketing deportivo propiedad de Iniesta) es un paso importante", ha dicho el ex internacional español en rueda de prensa.
"Sobre todo quiero disfrutar de este nuevo capítulo, adentrarme mucho más en el ciclismo. Si algo nos enseña el ciclismo es el trabajo en equipo, que hará que todos nos sintamos orgullosos", abundó el exfutbolista.Iniesta, quien anotó el tanto que supuso el primer Mundial de España en Sudáfrica en 2010, reveló que solía ver las carreras de ciclismo con su familia y que tiene un "vínculo muy fuerte" con este deporte. "El ciclismo ha formado parte dela infancia de mi generación. Recuerdo muchísimas tardes con mi abuelo viendo las grandes etapas de Tour, Giro y Vuelta, con grandes referentes españoles. Él me inculcó una pasión que me ha acompañado más allá del fútbol", apuntó el ex futbolista manchego, informa Afp.
El alcalde de la Barcelona, Jaume Collboni, ha recordado que en 2026, con el nacimiento del citado equipo ciclista y la salida, el 'Grand Depart' del Tour 2026, Barcelona se convertirá "en el epicentro mundial del ciclismo". "Agradecemos a Andrés Iniesta porque ha llevado siempre la imagen de Barcelona por todo el mundo y siempre ha ayudado con la proyección internacional de la ciudad", comentó.
Collboni considera que el binomio Barcelona y ciclismo es "una apuesta ganadora" y recordó que en la Ciudad Condal cohabitan 50 clubes ciclistas y siete de cada diez ciudadanos practican deporte. "Queremos disfrutar de esta nueva etapa y conocer todo lo que hay detrás del gran trabajo que se hace en el equipo, no solo en la formación de World Tour, sino también con la cantera. El equipo es espectacular", ha insistido Iniesta.
El equipo, que tendrá Scott como proveedor de bicicletas en lugar de Factor, contará con el eritreo Biniam Girmay, una de las nuevas estrellas del ciclismo mundial, como líder, en un conjunto con un español: el joven valenciano Pau Martí.
La otra pata inversora del equipo es la gestora de fondos Stoneweg. Su director general, Jaume Sabater, ha alabado el trabajo conjunto realizado con NSN lo que les ha llevado a apostar por "una forma innovadora" en nuevos proyectos. "Nuestra presencia está en Suiza, nuestra alma en Barcelona", ha recordado Sabater, que ha calificado el proyecto como "único" y que se producido de una forma "totalmente inesperada".
El director deportivo será el finlandés Kjell Carlstrom, que dijo. "Es el inicio de una nueva era para el equipo. Tenemos un equipo potente y se nos abren muchas posibilidades. En las próximas semanas informaremos sobre su composición definitiva", ha comentado, informa Efe.
Durante el acto también se dio a conocer el nuevo maillot del equipo, un diseño inspirado en Barcelona, con unas geometrías particulares en azul cielo, naranja y detalles en negro.
El 2025 ciclista dejó la confirmación de un dominio como no se recordaba, la tiranía sin respuesta de un ciclista al que ya sólo juzga la historia. Pertrechado por un equipo de récord -UAE pulverizó la marca de victorias (97) del Columbia-HTC de 2009-, a Tadej Pogacar sólo le humanizó Mathieu Van der Poel en esas clásicas en las que el esloveno se empeña en encontrar sus límites. Alberto Contador recibe a EL MUNDO en Tenerife, donde acaba de presentar la Aurum Magma, el novedoso modelo de su marca de bicicletas, inspirada en el entorno natural de la isla. El madrileño imagina un 2026 de desafíos en esta época dorada de ciclismo moderno. Repasa los nombres propios que marcarán el año, con las novedades de los cambios de equipo de dos de las principales figuras: el salto del Remco Evenepoel al Red Bull-Bora y el fichaje de Juan Ayuso por el Lidl-Trek.
"Tengo ganas de conocer su calendario para 2026. Pero creo que intentará de nuevo la París-Roubaix, ya con la experiencia del año pasado, y la Milán-San Remo, a tope. Son las que faltan en su palmarés y eso le motiva. Que el ganador del Tour decida competir en el infierno de la París-Roubaix, asumir tantos riesgos, jugarse el físico... Realmente engrandece al ciclismo. Lo que no sé es si va a ser posible subir más rápido el Poggio y la Cipressa. Es prácticamente imposible, fue un espectáculo lo que vimos en esas clásicas. El Tour de Francia, como siempre, será su objetivo principal. Me gustaría que pudiera correr también la Vuelta a España, aunque tiene años por delante para volver".
"Pogacar está redefiniendo su deporte y no sé si hemos visto su máximo. Es complicado. Tiene 27 años y cada temporada tienes que dar una pequeña vuelta de tuerca más en tu rendimiento, para seguir ganando. En la mayoría de las carreras de 2025 ha sido muy superior. Pero no me atrevería a decir que hemos visto todavía al mejor Tadej".
Jonas Vingegaard
"Creo que el danés le puede volver a competir en el Tour a Pogacar. De hecho, si alguien puede, ese es Vingegaard. Hemos visto que los dos últimos años Tadej ha sido superior. Pero Jonas sabe lo que es ganar el Tour, dos veces. Es muy meticuloso, frío y tiene un gran equipo a su alrededor. Estoy seguro de que están analizando en todo lo que han fallado y en todo lo que pueden mejorar. No es ni mucho menos un corredor al que puedas descartar todavía".
Alberto Contador, durante el acto de presentación de la Aurum Magma, en Tenerife.
Remco Evenepoel
En cuanto a estructura y a bloque, Evenepoel ha mejorado mucho con el cambio de equipo, con su fichaje por el Red Bull Bora-Hansgrohe. Soudal, donde estaba, venía con la herencia de ser un equipo de clásicas. Y para las grandes vueltas prácticamente no tenía a nadie. Y encima con la mala suerte de este año de la caída de Mikel Landa en el Giro: perdió a su gregario de lujo. Ahora va a tener unos compañeros muy potentes. Ya hemos visto, un ciclista que hizo podio en el Tour como Florian Lipowitz, además de Primox Roglic y alguno más. Es un salto importante para Remco. Ahora va a depender de cómo él pueda seguir mejorando.
Van der Poel
No sé qué decir de Van der Poel. El otro día vi un entrenamiento a pie de él (completó 10 kilómetros corriendo a 3:22 de media)... y es que está para competir en atletismo. Es un portento. Tenemos que disfrutarle. Son impresionantes los zapatazos que da y siempre hay varios momentos en el año en los que nos deleita. Es un corredor único.
Juan Ayuso
Juan tiene talento, es indudable. Y se va a un equipo muy bien organizado y estructurado. Con grandísimos profesionales detrás. Mi último año estuve allí (en 2017, cuando el Lidl-Trek se llamaba Trek-Segafredo), los conozco bien, porque la gran mayoría continúan en el proyecto. Lo podríamos poner sin problema como el segundo o tercer equipo a nivel mundial en cuanto a resultados. Quizá en grandes vueltas sí que estaban un poco más desvinculados últimamente. Pero con la llegada de Ayuso eso va a cambiar, le van a dar buen apoyo, con un gran bloque. Si sigue evolucionando, puede ser un gran año para él.
El futuro
La proyección y el estatus tanto de Isaac del Toro como del Paul Seixas, si pueden llegar a ser el relevo de Pogacar, lo dirá el tiempo. Son corredores tan jóvenes (22 años el mexicano, 19 el francés) que no sabemos su margen de mejora ni cómo van a evolucionar. Si van a ser escaladores puros del Tour de Francia o se van a quedar más en un perfil de Vuelta a España o Giro de Italia. Porque realmente, la montaña del Tour, sus etapones, son los que marcan la diferencia.
Alberto Contador recuerda el 2008, un flechazo con una carrera insospechada, el Giro que iba a conquistar en dos ocasiones. «Fui de rebote. Y me acogieron tan bien, recibí tanto cariño de los aficionados. Es especial, es la carrera que aún mantiene ese romanticismo que quizá en el Tour y la Vuelta ya no se encuentra tanto». Al madrileño se le quedaron grabadas en la memoria «las ciudades vestidas de rosa, el agua rosa de las fuentes». El mismo color que entusiasmó a un niño lombardo al que sus padres llevaban a ver etapas en Verona, a disfrutar de sus ídolos y que, años después, también lo iba a conquistar.
«Tengo una conexión para siempre con esta carrera. Independientemente de mis victorias, recuerdo mi primera maglia rosa, en Zoldo Alto, en 2005», rememora en EL MUNDO Ivan Basso, enamorado de las Grandes Partenzas desde el extranjero. «Los dos que gané fuero así, uno desde Holanda y el otro de Bélgica», hace memoria, con guiño al comienzo del 2026, que será en Bulgaria. Este lunes, en el Auditorium Parco della Musica Ennio Morricone, se presentó el recorrido de una edición que volverá a ascender cumbres únicas, que atravesará los Apeninos y los Dolomitas, en esa «orografía única para los escaladores», como admite Contador. Y que buscará un sucesor a Simon Yates. Todo apunta a su compañero Jonas Vingegaard, anhelo propio y de los organizadores. Pues «los grandes campeones, todos, quieren el Giro en su palmarés. Siempre fue así. Merckx ganó el Giro, Hinault ganó el Giro, Indurain ganó el Giro... Estoy convencido de que Vingegaard lo tiene en su cabeza, que su objetivo es vestirse de rosa al 100%. Está capacitado», agrega Basso, ahora director del Polti Visit Malta, uno de los animadores de cada Corsa Rosa.
La edición de 2025 no sólo fue única por su resolución, por una etapa que recordarán los tiempos, cuando Simon Yates, contra todo pronóstico, hizo saltar por los aires en Le Finestre el duelo latino entre Isaac del Toro y Richard Carapaz. También marcó tendencia por su impacto económico y social, cada vez más pujante. Los estudios posteriores lo demuestran.
El lunes, en el International Bike Economy Forum, organizado un rato antes por RCS Sports & Events en colaboración con ICE (Agencia para la promoción en el exterior y la internacionalización de las empresas italianas) se pusieron de manifiesto las cifras, cuantificadas por Banca Ifis, sobre el retorno económico que genera la Corsa Rosa en la región. «Datos extraordinarios», en palabras de Urbano Cairo. «Cuando era niño, para mí era algo imperdible, recuerdo a Gimondi y más tarde a Pantani. Después, cuando empezamos a organizar el Giro lo seguía viendo como un gran evento deportivo, una gran pasión, con grandes corredores como Nibali (presente en el Forum). Hoy veo estos números y es algo más, un evento que da una gran contribución a nuestro país», admitió el presidente de RCS. «Los datos están en constante crecimiento. La contribución del Giro a las exportaciones es evidente y confirma que ha alcanzado una nueva dimensión. Ya no es solo un gran evento deportivo, sino una herramienta concreta para el desarrollo territorial y el apoyo a las empresas italianas. Hablamos de un sistema que genera más de 2.500 millones de euros, con indicadores que siguen en aumento. El Giro es positivo para Italia, para las empresas y para las comunidades locales. Si tantos países invierten cantidades significativas, es porque han comprendido el verdadero valor de este proyecto en términos económicos, turísticos y de reputación internacional», declaró.
Giro de Italia 2026
El Giro es pasión, es tradición y es impacto económico. Vincenzo Nibali, otro mito italiano, vuelve a su infancia, a «Bugno y Chiappucci». «Me fascinaron. El Giro tenía un lugar especial en mi corazón. Después, como ciclista, me cambió la vida», cuenta quien lo conquistó en 2013 y 2016 y quien en 2019 protagonizó una épica batalla con Primoz Roglic y el vencedor Carapaz. Batallas que se traducen en números.
El análisis de Banca Ifis destaca que el valor generado por los espectadores en directo del Giro 2025, que asciende a 2.100 millones de euros, incluyendo tanto el impacto inmediato (el gasto generado por los espectadores a lo largo de las etapas del evento y por la estructura organizativa del mismo) como el impacto indirecto (el gasto de quienes, tras asistir al evento en los territorios del Giro, regresan para disfrutar de otras experiencias turísticas). Este impacto es significativo y está creciendo en comparación con la primera medición realizada en 2023.
El Giro es también un poderoso embajador del 'Made in Italy'. Según datos, más de 1,5 millones de aficionados extranjeros que siguieron la carrera activamente aumentaron su propensión a comprar regularmente productos italianos (la alimentación y las bebidas fueron las más populares), lo que genera un valor de más de 2.500 millones de euros anuales.
Los datos recopilados también ponen en valor el sello que el Giro deja con sus salidas en el extranjero. Bulgaria tomará el relevo de Albania: el 92% de los espectadores en directo valoraron positivamente esta decisión y el 74% reconoció la salida en Albania como un importante valor de promoción turística y el 38% lo considera un fortalecimiento de los lazos culturales entre los dos países, lo que se conoce como poder blando.
También hace unas semanas, durante el Festival dello Sport de Trento bajo el título 'Giro de Italia: Entre el impacto económico y el bienestar social', Banca Ifis avanzó este estudio en el que, según sus modelos de medición, consideró que la edición pasada generó un impacto de 79 millones de euros.
El Giro de Italia 2025 tuvo una de las resoluciones más inverosímiles y emocionantes de la historia del ciclismo. Mientras Isaac del Toro y Richard Carapaz se controlaban, Simon Yates (Bury, Inglaterra, 1992), fuera de todas las quinielas, les sorprendió con una hazaña en las rutas sin asfaltar del Colle delle Finestre para ganar la segunda grande de su carrera tras la Vuelta a España de 2018. Todavía asombrado de lo conseguido, el británico del Visma atiende a ELMUNDO en el Auditorium Parco della Musica Ennio Morricone de Roma, minutos antes de desvelarse el recorrido de la 109 edición, en la que todavía no sabe si volverá para defender su maglia rosa.
¿Qué supuso para su carrera la victoria en el pasado Giro?
Creo que, sin duda, es el momento cumbre de mi carrera. No me imagino logrando algo más que esto. Creo que tengo que ser realista, ya sabes, si quisiera aspirar al Tour de Francia, no sería posible ganar allí con superestrellas tan grandes. Así que sí, ganar el Giro es algo con lo que... soñaba. Sí, no creo que sea algo superable.
Fue algo así como una revancha para usted, tras perderlo en 2018 con Chris Froome, también en Le Finestre.
Vine por primera vez en ese 2018, estuve muy cerca y fallé en el paso final. Los años después estuve lejos. Pero algo en mi mente me llevaba a volver a intentarlo.
La ascensión a Le Finestre ya quedará para siempre asociada a su nombre.
Creo que sí. Pudiste ver que tenía todas las emociones desatadas cuando crucé la línea de meta. Normalmente no soy una persona muy emocional, pero lograrlo y hacer eso fue, sí, increíble.
¿Siente que nadie contaba con Simon Yates antes de empezar esa etapa, que sólo se hablaba del duelo entre Del Toro y Carapaz?
Por supuesto. Pero yo también tenía un plan ese día y el equipo tenía el planteamiento de intentar algo. Y también dije: «Nadie me está vigilando, así que quizá si, hay un momento de duda, puedo aprovecharlo». Y así fue.
¿Ha podido ver la etapa repetida en televisión? ¿Cómo explica lo del Del Toro y Carapaz?
Claro. Nunca se sabe qué pasa por la mente del ciclista en ese momento, pero creo que cuando vi a Carapaz, ya ganador de un Giro antes, se notaba que estaba dispuesto a arriesgarlo todo. Y luego, Isaac, un corredor obviamente joven, pero que también buscaba ganar. Esa batalla táctica por detrás fue lo que pude aprovechar. Increíble.
¿Cuál son sus objetivos para el próximo año? ¿Volverá al Giro?
Todavía no lo sé. Tuvimos reuniones la semana pasada con el equipo y todavía estamos discutiendo los detalles, no solo para mí, sino también para las compañeros, Jonas (Vingegaard) y los demás. Lo sabremos pronto.
¿Por qué diría que el Giro es especial, diferente?
Lo es. Es una carrera mucho más agradable para mí. Me refiero al ambiente. Es un poco más relajado, un poco más, digamos, apasionado. A veces siento que el Tour de Francia puede ser más como un negocio. En el Giro, ya sabes, mantiene la pasión de la afición y... Creo que todos los corredores lo sentimos.
¿Cómo fue su infancia y cómo recuerda su formación en el velódromo?
Tengo muy buenos recuerdos. A veces pienso en volver e intentar correr en la pista, pero ahora creo que quizá van demasiado rápido para mí. Ahora están muy especializados allí, y sería difícil.
¿Cómo era la relación con su hermano gemelo Adam? ¿Competían mucho?
No. Teníamos peleas fraternales, pero siempre nos hemos llevado muy bien, y hoy en día seguimos hablando casi a diario. Así que somos muy cercanos.
¿Y quién era su ídolo cuando era un niño?
En realidad, nunca tuvo ningún ídolo de verdad durante mi infancia.
Para quien no le conozca más allá de la bicicleta, ¿cómo es Simon Yates?
Soy una persona muy tranquila. Siendo sincero, fuera del ciclismo, es difícil hacer mucho más si eres profesional. Es difícil encontrar tiempo, pero fuera de temporada me gusta viajar por el mundo. Me encanta ver cosas diferentes y explorar lugares que nunca había visto, así que siempre lo espero con ilusión a final de año.