Sito Alonso y los secretos del UCAM Murcia, el equipo revelación: "Hacemos pequeñas locuras, tenemos que arriesgar"

Sito Alonso y los secretos del UCAM Murcia, el equipo revelación: “Hacemos pequeñas locuras, tenemos que arriesgar”

Entre las cualidades del ser humano está la del saber olvidar, la de bloquear los malos momentos para poder continuar. No es el caso de Sito Alonso (Madrid, 1975). En 2018 fue despedido del Barça tras seis meses en el cargo. "No lo pasé muy bien allí", recuerda ahora con ese traspié como lección. Lo hace desde Murcia, donde encontró un destino tan improbable como exitoso. El UCAM, subcampeón en 2023, en el mejor arranque de su historia, desafiando hasta el liderato de la Liga Endesa (si este martes derrota al Real Madrid, 21.00 h., DAZN) y asombrando con su baloncesto frenético y pasional. Desde "una humildad grande y una ambición tremenda", el equipo revelación.

Cinco victorias seguidas, 10 en 12 jornadas; si gana al Real Madrid el UCAM será líder de la ACB, a estas alturas.
No pensamos mucho en ser líderes, pero puede ocurrir. En nuestra historia, no estamos acostumbrados a estar entre los primeros. Ni a ser favoritos contra ningún rival. Estamos contentos, porque hemos intentado en estos últimos años tener un nivel competitivo muy alto y la verdad es que lo estamos consiguiendo. A veces ganamos más, a veces ganamos menos, pero se cuenta con nosotros como equipo. Y eso es muy importante.
El mejor arranque de la historia del UCAM después de que en pretemporada os quedarais sin billete para la Champions League y sin uno de vuestros mejores jugadores, Kaiser Gates, por una grave lesión.
El palo más grande fue tener que jugar esa fase previa habiendo quedado novenos el año anterior: no se había dado esta situación. La decisión que Gran Canaria y Joventut toman de jugar la Champions nos afectó de una manera directa. Chalon en ese momento estaba un escalón por encima y no pudimos batirle. La lesión de Kaiser ocurre el primer día que estamos en Bulgaria, el primer entrenamiento allí. Nos sobreponemos. Pero ese viaje y uno anterior en Francia, esos 10 días juntos hicieron que el equipo mejorará de una manera sustancial, no sólo en el juego, sino en el conocimiento de cada uno y en la amistad que hay entre ellos. Todo eso hace que el inicio sea así de bueno, pero no por los resultados, sino por el cómo. Obviamente, ganar es lo más importante, pero hacerlo de una manera brillante, jugando como equipo, defendiendo, comprometidos en cada acción, eso creo que es la diferencia.
¿Cuál es el secreto? ¿Cómo se consigue que cada jugador le compre esa idea de esfuerzo innegociable?
Hace dos años, cuando quedamos subcampeones de Liga, también pasó. Somos un club que no entramos dentro de muchas quinielas a nivel presupuestario, pero sí que tenemos algo que nos hace especiales, lo que llamamos una humildad controlada: una humildad grande con una ambición tremenda. A los jugadores les explicamos que aquí igual van a ganar menos dinero, pero que la exigencia va a ser brutal. Saben a lo que vienen. Hace dos años, casi ninguno de los jugadores que estaba había conseguido algo importante. Este año pasa lo mismo. Vino un jugador que ha estado 20 meses fuera de la competición (Cacok, por lesión). Otro que ha quedado último en la liga italiana, aunque ha sido uno de los máximos anotadores (Forrest). Otro que habían cortado del Maccabi, que había tenido que buscarse un sitio en Grecia para poder seguir jugando (DeJulius). Jugadores que tienen cosas que demostrar. Y que se juntan con la filosofía del club que lideran los tres capitanes, Dylan Ennis, Saint Ross y Radebaugh.
Sito Alonso, junto a Ennis y Raieste.

Sito Alonso, junto a Ennis y Raieste.ACB Photo

En ese ejemplo también encaja Sander Raieste, uno de los jugadores revelación de la temporada.
Cumple todo esto también. Él quería demostrar que fuera del Baskonia podía jugar a un alto nivel, con una responsabilidad más alta. Tenía ese reto, él mismo. Tuvo varias ofertas. Yo le explico exactamente lo que iba a pasar, que es la frase que te he dicho antes de la exigencia iba a ser máxima, igual que la confianza. Si él daba todo en cuanto a esfuerzo, sacrificio, entrega, defensa, rebotes, todo lo que él puede dominar.... Estamos encantados con él, encantados, nos ayuda muchísimo a ser más competitivos.
"Cuidado con nosotros" es una frase que usa recurrentemente.
Lo siento así. Me gusta ser incómodo en ataque y en defensa para el rival, aunque sé que eso es dificilísimo y que depende 100% del compromiso que tengan los jugadores, porque al final los protagonistas son ellos. Si quieres conseguir cosas más ambiciosas, tienes que arriesgar. Y arriesgamos, a nivel de fichajes. Cuando Cacok vino era enano, no podía jugar, llevaba 20 meses lesionado... hay que arriesgar. O tener dos bases americanos en el mismo equipo, en un proyecto nuevo. Son pequeñas locuras. A veces nos pueden salir mal y otras nos salen bien, pero que las aceptamos todos.
¿En Murcia está demostrando todo lo que no pudo como entrenador en el Barça?
En el Barça no lo pasé muy bien, porque no fui capaz de hacer entender al grupo el compromiso que yo necesito para hacer un baloncesto de muchísimo esfuerzo. Como no fui capaz, pues la cosa se acabó. Y fue una experiencia más que me ha servido muchísimo para mejorar. Estoy súper agradecido al Barcelona por esa oportunidad, nada más. Hay etapas, momentos y lo importante es poder sacar rédito de todo. De Guipúzcoa, de Bilbao, de Baskonia, que hicimos un año fantástico... Y del Joventut, que ya ni me acordaba, que era muy joven. Fui entrenador Euroliga y después del subcampeonato aquí tuve ofertas para volver. Y no sucedió porque el proyecto que yo veo en Murcia me ofrece todas las cosas que en este momento necesito: un proyecto donde verdaderamente se crea en la persona.
La otra persona clave y menos conocida del proyecto es Alejandro Gómez, director deportivo. ¿Cómo es trabajar con él?
Cuando me fichó la gente decía que nos íbamos a matar, por nuestro carácter. Grandes adivinos, porque ahora no solo es mi jefe, es uno de mis mejores amigos. Cuando tú entiendes que una persona es amiga tuya, es porque has visto en él algo diferente al resto. Alejandro tiene algo que no tiene mucha gente en este negocio: fidelidad, lealtad. Nunca te va a fallar. Te va a decir las cosas a la cara, es muy exigente, pero es una persona que es capaz de asumir el error de los demás e intentar mejorarlo. Está totalmente loco porque tiene una ambición desmesurada. Y una manera de controlar las finanzas, controlar el mercado... No siente la presión para tomar decisiones y en este deporte hay muy pocas personas así.
Sito Alonso.

Sito Alonso.ACB Photo

Fue un entrenador precoz. ¿Cómo recuerda su infancia y la influencia de su padre, Alfonso Alonso, también técnico?
Mi padre utilizó el baloncesto como herramienta para las cosas que pretendía crear en mí, la disciplina, la ambición. Por eso él me metió tan pronto a tener responsabilidades, para que aprendiera que la vida no es un juego, que tiene unas reglas y hay que cumplirlas. La primera es la educación y después el respeto, la puntualidad, el trabajo, la dedicación... Yo eso verdaderamente lo viví en casa de una manera muy estricta, fuera de lo normal y estoy eternamente agradecido. Él me ha dicho siempre las cosas muy claras, hay unas reglas en casa, hay que cumplirlas. Y si quieres conseguir algo, hay que trabajar. Y ahora sigue exigiéndome lo mismo desde la distancia, aunque sabe que ya tengo 50 años, que no es lo mismo, pero él nunca me dice una cosa que quiera oír. Me dice la que él necesita decirme, si me gusta bien y si no... Por ejemplo, cuando yo estaba en el Barcelona me dijo: "No vas a durar mucho, porque no veo que esté reflejado lo que tú quieres en el equipo". Es un tío que no se anda con tonterías.
Siempre ha tenido fama de polémico, de un poco gruñón. ¿Cómo siente que se percibe a Sito Alonso desde fuera?
No es que no me importe, siempre te importa, pero no pierdo mucho el tiempo porque creo que no es necesario para la formación de un entrenador. Entiendo que los otros clubes, sus aficionados, no me deben tener mucho cariño, porque defiendo lo mío y creo que si estuviera con ellos, pues me querrían más. No es que sea un hombre muy polémico, simplemente no soy muy bienqueda, no es una de mis virtudes. No digo lo que la gente quiere oír, digo lo que pienso.
De no ser entrenador, le hubiera gustado ser psicólogo.
Sí. Obviamente, estoy muy lejos de todo lo que saben ellos y de todo lo que tienen que estudiar para conocer verdaderamente el funcionamiento de la cabeza de un individuo. Pero una de las cosas que he aprendido es que es importante saber con quién estás trabajando y cuanto más capaz eres de identificarlo, más le llegas. No puedes tratar a todo el mundo igual, todo el mundo no es del mismo país, ni tiene la misma educación, ni las mismas experiencias baloncestísticas. Lo primero de todo es el conocimiento personal y baloncestístico de cada uno de tus jugadores. Y luego, que ellos te vean con la misma motivación y ganas de trabajar que les pides. Si eso no es así, hay un problema.
¿Cómo es Sito fuera de los banquillos?
La gente que me conoce fuera se sorprende mucho. Porque entiendo que traslado una imagen arisca o demasiado seria. Pero a mí lo que me gusta de la vida es ser feliz, y para ser feliz hay que divertirse, hay que bromear. Y elegir, es fundamental. Lo que quieres hacer en cada momento, siempre que se pueda, claro.
¿Cómo le gustaría que se recordara a este UCAM?
Un poco como se tituló hace dos años con el subcampeonato, esos pequeños locos de Murcia, que lucharon contra todos y consiguieron hacerse respetar con mucho sacrificio. Me gustaría que se recordara que se hicieron cosas que a la gente de la región y de la ciudad le hicieron sentirse orgullosa. Somos bastante buenos ante la adversidad, eso creo que es en lo que más destacamos.
Llega pronto una Copa en la que podríais acudir cabezas de serie, estáis en la lucha por la FIBA Europe Cup... ¿Qué le pide a la temporada?
Nuestro club ha ido tres veces a la Copa, una como organizador. Las otras dos, en los últimos cuatro años. Buscamos que no sea una cosa esporádica. En cuanto a Europa, somos peculiares. Nos hemos tomado la Europe Cup como una competición en la que vamos a dar nuestro máximo nivel, pero sin condicionar ni un segundo la Liga Endesa. Descansan dos o tres jugadores. Si seguimos avanzando y la competición nos da una posibilidad de luchar por algo bonito, pues lo haremos, veremos las decisiones que tomamos, pero no correremos ningún riesgo con ningún jugador.
Los Knicks vuelven a ser campeones más de 50 años después tras ganar la Copa NBA ante los Spurs

Los Knicks vuelven a ser campeones más de 50 años después tras ganar la Copa NBA ante los Spurs

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Los New York Knicks se proclamaron este martes campeones de la NBA Cup al derrotar por 124-113 a los San Antonio Spurs con un excelente último cuarto en la final disputada en Las Vegas.

Los Spurs dominaban 81-92 a con dos minutos del tercer cuarto, en un partido que parecía bajo su control. A partir de ahí, los Knicks firmaron un contundente parcial de 43-21 y, con mucho oficio, conquistaron el trofeo.

Con este triunfo, los Knicks se adjudicaron la tercera edición de la NBA Cup, que ya ganaron Milwaukee Bucks (2024) y Los Angeles Lakers (2023).

Para Nueva York, una de las franquicias históricas de la NBA, es el primer trofeo en las vitrinas del Madison Square Garden en Manhattan desde la liga conquistada en 1973.

Además de la gloria deportiva, cada jugador de los Knicks recibirá un premio de 530.000 dólares, mientras que los de los Spurs deberán conformarse con 212.000 por cabeza.

Jalen Brunson, MVP

Jalen Brunson fue elegido 'MVP' del torneo. Hoy, muy vigilado por los jugadores de los Spurs, aportó 25 puntos y 8 asistencias, tras haber firmado 40 en las semifinales contra los Orlando Magic y 35 en los cuartos de final frente a los Toronto Raptors.

"OG Anunoby, Tyler Kolek, Jordan Clarkson y Mitchell Robinson se dejaron la piel esta noche. Sin ellos, no hubiésemos ganado esta mierda, no hubiésemos ganado esto. Lo dejaron todo en la cancha", dijo Brunson tras recibir el premio. OG Anunoby fue el máximo anotador de Nueva York con 28 puntos y 9 rebotes.

Especialmente decisivo en ese tramo final del tercer y último cuarto fue Mitchell Robinson, que entró tras la atención médica que recibió Karl-Anthony Towns en el banquillo.

Robinson atrapó 15 rebotes, 10 de ellos ofensivos, un excelente trabajo bajo aro que dio a los Knicks segundas y terceras oportunidades en sus ataques. Knicks dominó el rebote 67-56, con un 34-18 en el segundo tiempo.

Towns firmó un doble-doble con 16 puntos y 11 rebotes, mientras que los suplentes Jordan Clarkson y Tyler Kolek aportaron 15 y 14 puntos, respectivamente.

San Antonio, a las puertas de la gloria

Los Spurs vieron cómo el trofeo y parte del cheque se les escurría de las manos cuando habían logrado lo más difícil: eliminar a los Lakers en los cuartos de final y a los todopoderosos Oklahoma City Thunder en las semifinales.

Victor Wembanyama volvió a empezar el partido desde el banquillo, como hizo ante los Thunder, con la idea de Mitch Johnson de reservarlo para los minutos decisivos, pero ante los Knicks su presencia fue mucho menos explosiva.

El francés aportó 18 puntos y 6 rebotes, aunque se notó la falta de ritmo competitivo y cierta imprecisión en el tiro. Tuvo un instante de lucidez en el tercer cuarto, anotando 10 puntos seguidos que hicieron parecer que estaba rumbo al 'MVP', antes de que los Spurs se hundieran.

San Antonio lideró el marcador desde el final del primer cuarto hasta el inicio del último, llegando a tener una máxima ventaja de 11 puntos en ese 81-92 que lo cambió todo frente a un equipo como Nueva York, experto en competir los finales ajustados.

El 'rookie' Dylan Harper fue el máximo anotador de los Spurs con 21 puntos y 7 rebotes, Stephon Castle firmó un doble-doble con 15 puntos, 12 asistencias y 7 rebotes, mientras que De'Aaron Fox contribuyó con otros 16 puntos y 9 asistencias.

Keldon Johnson, que se había convertido en el rostro de la ilusión de los Spurs, por querer usar el premio económico para comprarse una llama para su granja, apenas sumó 3 puntos.

La revolución del Valencia Basket, el club de moda en Europa: "Esto va más allá del baloncesto. Queremos ser referentes a nivel de espectáculo"

La revolución del Valencia Basket, el club de moda en Europa: “Esto va más allá del baloncesto. Queremos ser referentes a nivel de espectáculo”

En una de las habituales encuestas de comienzo de temporada, los mánagers generales de los clubes de Euroliga no incluyeron al Valencia Basket entre los que acabarían ni siquiera entre los 10 primeros que, al menos, disputarían el play-in por el título. Y eso que acababa de conquistar la Supercopa ACB. Y eso que en unos días iba a estrenar el flamante Roig Arena. Y eso que a los mandos seguía Pedro Martínez. Pero nadie daba un duro por un equipo poco habitual de la máxima competición continental, de vuelta tras la ampliación a 20 de este verano. Hoy, 15 jornadas después, los taronjas pueden asaltar el liderato.

Enfrente estará el Anadolu Efes del recién fichado Pablo Laso y en las tribunas habrá más de 10.000 personas, pues presume de 11.000 abonados en un recinto estrenado en octubre después de una inversión de más de 400 millones de euros y que ya ha superado varias veces los 14.000 espectadores. Y que se suma a las impresionantes instalaciones de L'Alqueria. De ganar, sería su 10º triunfo en 15 partidos. Más otros ocho en ACB -sólo se vieron sorprendidos en Granada-, donde comparten primer puesto con el Real Madrid. En lo deportivo y en lo estructural, es el equipo de moda. «El nivel de autoexigencia es altísimo, empezando por Pedro y siguiendo por Enric Carbonell (Director General). Lo estamos disfrutando, pero siempre pensando en el siguiente partido», explica Luis Arbalejo, director deportivo desde hace tres temporadas.

El Valencia asombra y arrasa a partes iguales. Capaz de ganar en la misma semana, la pasada, en el OAKA de Atenas (sin la participación de su máximo anotador, Jean Montero) y en el Buesa Arena donde nadie lo había hecho en ACB, con una canasta sobre la bocina de Kameron Taylor. Que no deja de ser uno de sus refuerzos estrella, birlado al Unicaja. Un tipo que cumplía los requisitos. De los que Arbalejo, en completa sintonía con Pedro Martínez, rastrea en el feroz mercado Euroliga. «Jóvenes, atléticos y con buena mentalidad. Y que sean buenas personas», expone el director deportivo sobre el «perfil». Como Omari Moore, Darius Thompson, Neal Sako, Braxton Key, Yankuba Sima y el prometedor Isaac Nogués. Las caras nuevas que, unidas al bloque anterior, con fuerte presencia nacional (Jaime Pradilla, De Larrea, López-Arostegui, Josep Puerto...), han elevado las prestaciones de un equipo hoy por hoy temido por todos los rivales.

Porque los taronjas, que manejan «el tercer presupuesto en la ACB pero uno de los tres o cuatro más bajos de la Euroliga», encandilan por su propuesta. Nadie juega tan rápido y con tanto vértigo. Nadie en Europa lanza tantos triples (es el cuarto máximo anotador de la competición) ni en ACB mete tantos puntos, casi 97 por duelo. La idea de Pedro Martínez enamora hasta en la NBA. «Hay jugadas que robamos de él», admitía Kenny Atkinson, entrenador de los Cavaliers hace unos días: «Todos los entrenadores de la NBA aprendemos de Pedro, sus equipos son siempre innovadores. Tiene una gran influencia en el baloncesto global».

De Larrea celebra una canasta, ante Pedro Martínez.

De Larrea celebra una canasta, ante Pedro Martínez.

Conjugar éxito en la cancha y en los despachos no siempre va de la mano. Mientras el club crecía con el inestimable impulso del propietario Juan Roig, máximo accionista de Mercadona, el equipo masculino -el femenino, campeón de las tres últimas ligas, es la otra gran apuesta- lidiaba con la tiranía nacional de Madrid y Barça (el año que viene cumple 40 años y en sus vitrinas sólo luce la Copa de 1998 y la Liga de 2017) y con la ferocidad continental (cuatro títulos de la Eurocup), donde no siempre tuvo abiertas las puertas de la Euroliga en la que ha garantizado su presencia tres años más. Tras el paso por el banquillo de entrenadores como Joan Peñarroya o Alex Mumbrú, Arbalejo supo que el hombre indicado era el veterano Martínez. «Para mí lo más importante en un deporte colectivo es el entrenador. Es increíble trabajar con él. Tiene obsesión por hacernos mejores a todos, no sólo a los jugadores. Huye de protagonismos. Y, además, tenemos un estilo súper reconocible», destaca el joven director deportivo sobre una forma de frenética de plantear el baloncesto en la que «juegan todos, rota cada dos o tres minutos, cargamos el rebote ofensivo, tiramos mucho de tres, vamos a más de 100 puntos... Eso hace que seamos muy competitivos y capaces de ganar a cualquiera. Y, además. Es una de las cosas que nos ayuda a llenar».

En el Valencia hablan de «proyecto ambicioso» y se separan de la idea de «club de fútbol con la marca Madrid o Barça». «Va más allá del baloncesto. Con el Roig Arena, somos casi una empresa de entretenimiento. Es un pabellón cercano a los NBA», presume Arbalejo. Instalado, como todos, en la idea del «partido a partido», pero que no niega lo que apetece la Copa en casa de febrero. «No hay presión, pero sí somos ambiciosos. Aunque cuando sea el sorteo, sólo hablaremos del duelo de cuartos».

Pablo Laso vuelve a los banquillos: al rescate del Anadolu Efes

Pablo Laso vuelve a los banquillos: al rescate del Anadolu Efes

El verano del 2022 Pablo Laso abandonó de forma abrupta y polémica el Real Madrid en el que había hecho historia. Un final impropio tras sus problemas cardíacos para quien, insospechadamente, fue el capitán de una era: en 11 años, 22 títulos (entre ellos, dos Euroligas). En estos tres años y medio, la carrera del técnico vitoriano ha vivido dos aventuras más, sin demasiado éxito. Ahora, nada menos que en Estambul, afrontar la tercera: intentará enderezar al Anadolu Efes tras el despido de Igor Kokoskov.

Para saber más

A sus 58 años, será el octavo club profesional como entrenador para quien también fuera leyenda en la pista, su segundo club fuera de España. Laso -cuyo nombre sonó también para sustituir a Sergio Scariolo en la selección española- acude al rescate de uno de los clubes más potentes presupuestariamente de Europa, campeón de la Euroliga en 2021 y 2022 (en la final derrotó precisamente a su Madrid, en Belgrado), pero sumido en una profunda crisis de resultados y azotado por las lesiones.

Los turcos, que el pasado jueves fueron vencidos por el Madrid en Estambul, ocupan la 17ª posición en la Euroliga, con sólo cinco victorias. En la liga turca, que no levantan desde 2023, son cuartos después de cuatro derrotas seguidas y se alejan del invicto líder Besiktas, del Fenerbahçe (al que precisamente se miden este domingo) y del Bahcesehir. Acaban de recuperar a Rodrigue Beaubois, pero siguen de baja jugadores tan importantes como Vincent Poirier, Shane Larkin, PJ Dozier y Georgios Papagianis.

Debut en Valencia

El pasado 27 de noviembre fue destituido Kokoskov, que había llegado al banquillo del Efes este verano, en sustitución de Luca Banchi. Desde entonces, las riendas estaban en manos de Rado Trifunovic como entrenador interino.

Tras su salida del Madrid, Laso pasó una temporada sabática hasta que fue contratado por el Bayern de Munich, al que dirigió la temporada 23/24. En el equipo alemán no logró alcanzar los playoffs de la Euroliga (13-21), aunque levantó tanto la Bundesliga como la Copa germana. La temporada pasada, el técnico regresó a sus orígenes y tomó los mandos del Baskonia, aunque sin lograr los objetivos: no disputó ni la Copa del Rey, ni los playoffs de Euroliga y en los de ACB cayó en cuartos contra el Madrid.

El vitoriano, que ha estado ejerciendo como comentarista en Liga Endesa en los micrófonos de Dazn, debutará con su nuevo equipo este mismo jueves, nada menos que en el Roig Arena ante el desatado Valencia Basket de Pedro Martínez.

Los puntos de Hezonja y la defensa de Garuba para ganar en Estambul

Los puntos de Hezonja y la defensa de Garuba para ganar en Estambul

En mitad del frenesí de un calendario del que todo el mundo se queja pero contra el que nadie hace nada, un pequeño parón puede descolocar las inercias. Lo superó el Real Madrid, media plantilla repartida por el mundo con los compromisos de selecciones nacionales, con su quinta victoria consecutiva. Hace nueve días tumbó al Hapoel en Bulgaria y ayer al Anadolu Efes en Estambul. Partidos ásperos, triunfos trabajados y un pequeño empujón para la clasificación en Euroliga. [75-81: Narración y clasificaciones]

El paradigma de la victoria fue Usman Garuba, el rey del esfuerzo. Se marchó de la cancha sin lanzar a canasta. Ni una vez. Pero no hubo nadie tan determinante. En un choque que no estaba hecho para Tavares (el Efes, con Poirier lesionado para largo, optó por los hirientes Smits y Osmani), cargado además pronto de faltas, el de Azuqueca emergió en los minutos finales con una defensa impresionante. Siempre el primero en la ayuda, valiente en los tapones, insuperable en los unos contra uno y dominante en el rebote. Ante eso se apagó el equipo local, plagado de bajas y todavía asimilando el despido de Igor Kokoskov.

Esa reacción la temía Sergio Scariolo, partido trampa, rival deprimido pero talentoso con entrenador interino (Trifunovic). Que plantó cara desde el comienzo. Y al que sólo el paso adelante defensivo blanco en la segunda mitad acabó por rendirle. Porque el Madrid se reencontró con el acierto desde el perímetro (11 de 25), pero no fue su tarde más lúcida en ataque, viviendo de los puntos de Hezonja (22) y de pequeños destellos de Maledon, Okeke y Lyles.

La primera mitad fue una especie de extraño intercambio de canastas. Como dos púgiles sin verdadera intención de hacerse daño con sus golpes. Un tanteo de ritmo lento, punto arriba y punto abajo hasta el descanso. Y eso que había amanecido el duelo con la estruendosa aparición de dos tipos que son puro talento ofensivo. Dos pistoleros con ganas de rock and roll.

Mario Hezonja, tan irregular en este inicio de curso, el mejor de largo en el último triunfo blanco, la semana pasada ante el líder Hapoel, asestó los 10 primeros puntos del Madrid. Pero encontró respuesta en el francés Cordinier y sus fulgurantes penetraciones.

Esa igualdad se iba a mantener, más dañino el Efes en la pintura, con esos falsos pívots, tan versátiles, que son Roland Smits y Ercan Osmani. Dominando también el rebote. Encontraban puntos sencillos entre otras cosas porque Tavares, tras sus dos faltas rápidas, no volvió hasta la segunda parte. Una contra de Cordinier cerró los primeros 20 minutos ante un Madrid demasiado obtuso ofensivamente.

Curiosamente, Chuma Okeke imitó a la vuelta de vestuarios la puesta en escena anterior de su compañero Hezonja. El ex NBA, apagado últimamente después de unos buenos apuntes en el inicio de curso, despegó con 10 puntos consecutivos, otra vez para mantener la balanza en una batalla que no terminaba de decantarse ni de tener dominador. Y que iba a presenciar otro intercambio eléctrico, pues Smits y Osmani (una pesadilla) golpeaban y Hezonja respondía, ahora con otros 12 puntos de carrerilla.

El cuarto triple de Osmani sin fallo iba a ser el último acercamiento turco (72-74). Campazzo se sacó de la manga la respuesta, cuando ya Garuba frustraba cada ataque rival. Al propio Osmani le frenó un rato antes con un potentísimo tapón. En el enredo de los últimos ataques, ya el Efes sólo iba a anotar cuando estaba rendido (se quedó en 34 puntos en la segunda mitad). Es el tercer triunfo a domicilio en Europa del Madrid.

Muere a los 57 años el ex jugador de la NBA Elden Campbell, escudero de O'Neal y Kobe Bryant en los Lakers

Muere a los 57 años el ex jugador de la NBA Elden Campbell, escudero de O’Neal y Kobe Bryant en los Lakers

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Elden Campbell, un pívot que jugó 15 temporadas en la NBA, incluyendo nueve con los Los Angeles Lakers, y que más tarde ganó un campeonato con los Detroit Pistons, ha fallecido este lunes a los 57 años. La familia de Campbell fue la encargada de informar a los Pistons de su muerte, aunque no se ha desvelado la causa de su fallecimiento.

Campbell, de 2,11 metros de altura, nació en Los Ángeles y destacó en la Morningside antes de unirse a Clemson. Fue seleccionado en el primer equipo de la conferencia ACC en la temporada 1989-90 y terminó como el máximo anotador de la escuela con 1.880 puntos.

Ayudó a los Tigers a ganar el título de la temporada regular de la ACC 1989-90 y a llegar a la fase del Sweet 16 antes de ser seleccionado en la primera ronda del draft de la NBA de 1990 por los Lakers de su ciudad natal.

Jugó nueve temporadas en Los Ángeles, pero no ganó un anillo de campeonato hasta después de llegar a los Pistons, venciendo a los propios Lakers en cinco partidos en las finales de 2004. Campbell jugó 1.044 partidos en la NBA y acumuló más de 10.000 puntos y 1.600 tapones, con un promedio de 10,3 puntos y 5,9 rebotes por partido.

Campbell promedió 14,9 puntos por partido con los Lakers jugando junto a Shaquille O'Neal y Kobe Bryant en 1996-97, pero su mejor temporada estadística fue en 1999-2000 con los Charlotte Hornets, cuando promedió 15,3 puntos y 9,4 rebotes.

Asimismo, Campbell defendió los colores de New Orleans Hornets, los Seattle Supersonics y los New Jersey Nets antes de retirarse en 2005.

Grave lesión de Osobor: rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda

Grave lesión de Osobor: rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda

Actualizado Lunes, 1 diciembre 2025 - 12:50

El pívot de la selección española de baloncesto el navarro Great Osobor sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, además de la rotura radial del cuerno anterior del menisco externo de la misma articulación, según el diagnóstico de las pruebas a las que se sometió tras retirarse lesionado del partido disputado el domingo en Tenerife ante Georgia.

La Federación Española de Baloncesto (FEB) ha informado en un comunicado del alcance de la lesión de Osobor, que sufre además un esguince del ligamento lateral interno también en su rodilla izquierda.

El de Georgia, partido correspondiente a la fase de clasificación del Mundial de 2027, era el segundo partido con la selección del pívot del Science City Jena de la Bundesliga alemana, de 22 años y nacido en Tudela.

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Osobor tuvo que abandonar la cancha acompañado por miembros del cuerpo técnico del combinado español. Tras intentar terminar una jugada, a Osobor se le fue la rodilla y, aunque quiso caminar, no pudo y volvió a caer al suelo. Los médicos de la selección se lo llevaron al vestuario y luego al hospital.

Del shock por la lesión de Osobor al espectáculo: la España de Chus Mateo se venga a lo grande de Georgia

Del shock por la lesión de Osobor al espectáculo: la España de Chus Mateo se venga a lo grande de Georgia

El segundo desafío de la era Chus Mateo era otra historia. Nada de un rival de segunda fila como Dinamarca. Enfrente, un ogro de últimamente, Georgia y sus guerreros curtidos en mil batallas, y un escenario ante el que cumplir. También de los que alzan, pues el Santiago Martín de La Laguna fue la caldera necesaria, el espíritu de selección que despiertan estos héroes de las Ventanas. Y, de repente, España se divirtió. Como hacía tiempo. [90-61: Narración y estadísticas]

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Porque se acumulaban las frustraciones, el largo desierto tras la época dorada que apenas tuvo el oasis del oro europeo de 2022. De todo eso quiere renacer España, reivindicarse como este domingo en Tenerife. Una noche tan redonda, como una borrachera, que tardará en olvidarse. Y eso que todo empezó fatal.

Del shock a la euforia. Del corazón encogido cuando un gigante, con la mirada perdida, al borde del desmayo, apenas podía mantenerse en pie. Great Osobor, líder en su debut en Copenhague, se quebró de mala manera la rodilla cuando apenas llevaba un minuto en pista. Era el colmo de las malas noticias, de un comienzo de partido errático, sucumbiendo ante el plan sabido del rival. A lo que manda la sabiduría y la dureza de Shengelia, capaz de jugar por su país dos partidos en menos de 24 horas y recorriéndose media Europa. Y la eficacia de Gio Shermadini, en su último partido internacional después de 18 años, precisamente en el escenario que le sigue disfrutando cada jornada de ACB.

Yusta intenta anotar ante Shengelia y Shermadini.

Yusta intenta anotar ante Shengelia y Shermadini.Ramón de la RochaEFE

Se comprobó España maniatada, 10 abajo, cargada de faltas. Y en una penetración rival, una colisión y la lesión de Osobor, que silenció el Santiago Martín. Entonces, la rebelión. Izan Almansa (el mejor, acabó con 12 puntos, nueve rebotes, tres robos, tres tapones...) se quitó las legañas, Lluís Costa tomó las riendas y Oriol Paulí fue la revolución. Se contagió la selección de su propio rock and roll y acompañaron las muñecas. Triples de Busquets (dos), Paulí, Salvó, Yusta... Carreras, defensas al límite y un rival que ahora fallaba hasta los tiros libres. Un parcial de 24-4 para cerrar 14 arriba una primera mitad repleta de emociones.

La clave era mantener el ardor, esa «intensidad» que reclamó el nuevo seleccionador en la previa como única vía para competir ante la experiencia rival. España corría y Georgia seguía con la lengua fuera. Aunque los triples ya no entraran con tanta facilidad, acudían los chicos de Chus Mateo como lobos al rebote ofensivo. Y no dudaron cuando olieron sangre: fue un ko técnico.

Regado de espectáculo, de contras fugaces en las que Pauli tiraba dos caños. De tapones en el cielo de La Laguna de Izan Almansa, demostrando lo que se sospechaba: ya está para la elite. De puntos, cómo no, de Santi Yusta, el único que estaba presente el pasado verano en Limasol, cuando esta Georgia arruinó todo el Eurobasket. De más triples (10 puntos de Francis Alonso en cinco minutos finales) y de una ventaja que se fue a los 25. Un triunfo como revancha del pasado, de presente y también de futuro, pues será vital en las cuentas para estar en el Mundial de 2027.

El baño a Chus Mateo, el “gran cambio” de estilo y el impacto de Osobor: “Es un animal”

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 22:54

No fue la victoria de todas las victorias, apenas un primer paso ante un rival menor como Dinamarca. Pero había motivos de festejo y de alegría en las entrañas del Farum Arena. Hubo baño de agua para Chus Mateo en el vestuario, el bautismo de la nueva etapa. «Había mariposas en el estómago. Cuando he escuchado el himno y después he visto el compromiso... es una victoria especial. Así se lo he traslado. Nunca me voy a olvidar de esta primera concentración, de todos ellos», confesaba el nuevo seleccionador.

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Porque es una España nueva, aunque sólo hubiera dos debutantes en Copenhague. Un cambio de estilo reconocido por los propios protagonistas. "Con Scariolo jugábamos de una manera, con Chus de otra. Ha cambiado todos los sistemas, ha traído su manera de entrenar. Estamos muy contentos con esos cambios", pronunciaba Oriol Paulí, uno de los veteranos, uno de los mejores, con un buen moratón en su ojo. Y detallaba: "Sergio tenía un juego más estático, quería controlar más la situación. Con Chus hay más juego dinámico, de contraataque; que conlleva el riesgo de cometer errores, de las pérdidas. Es el gran cambio".

Con sus aciertos y también con sus errores, España no pasó ningún apuro ante una Dinamarca en la que costaba encontrar algún jugador reconocible. Tampoco fue un ejercicio de brillantez y consistencia, difícil en un grupo que ha completado apenas tres entrenamientos. Mateo destacó el «dinamismo» de su selección. «Hemos jugado aceptablemente bien en ataque la primera parte. Hemos peleado todos juntos el rebote, hemos dejado en 64 puntos al rival. Estoy contento. Me parece ilusionante. Hay jugadores de 13 clubes diferentes y se ayudan como si fuera un equipo que se conoce. Eso siempre es una ayuda», razonó el ex entrenador del Real Madrid.

Great Osobor, en acción contra Dinamarca.

Great Osobor, en acción contra Dinamarca.ALBERTO NEVADO / FEB

Que tuvo palabras de elogio hacia el nombre propio del duelo. Great Osobor, desconocido para tantos, al que visitó hace unas semanas en Alemania, donde juega en el Science City Jena de la Bundesliga. El que le cautivó. «Un animal», en palabras de su compañero Paulí. «Es un chico joven. Que está haciendo muy bien las cosas en su equipo. Tenemos esperanzas, tiene calidad y aún que aprender, los errores propios de la juventud. Tiene uno contra uno, capacidad de generar, que siempre es bienvenido...», le elogió Mateo.

«Me he sentido bien, es una oportunidad espectacular. Sólo quería jugar duro y hemos ganado, que es lo más importante», admitió el navarro de Tudela, 12 puntos, ocho rebotes, un par de mates asombrosos, criado en Londres y desarrollado baloncestísticamente en la NCAA. «Soy un jugador versátil. Hago muchas cosas diferentes, que otros jugadores de mi estatura y mi físico no pueden hacer», comentó el protagonista.

La nota negativa fueron los problemas físicos. Mateo mostró su preocupación por los lesionados de cara al choque del domingo en Tenerife contra una Georgia que fue sorprendida en Tblisi por Ucrania (a pesar de contar con un Shengelia que 24 horas antes jugó un partido de Euroliga con el Barça). Por el esguince de Dani Díez, por las molestias de Jaime Fernández, quien no regresó a cancha «por precaución».

La nueva España de Chus Mateo es la energía de Great Osobor

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 20:24

La era Chus Mateo amaneció en un lugar insospechado, para siempre ya el Farum Arena, un recóndito y pequeño recinto a las afueras de Copenhague, unido al nombre del seleccionador llamado a comandar la resurrección de España. Porque de eso se trata, de que no demasiado lejos ni tarde esta selección vuelva a donde solía, a ser la temida por todos, la que no se bajaba de los podios. Para empezar, un triunfo de energía y recarga de autoestima ante un rival menor. [64-74: Narración y estadísticas]

Porque aún escuece la frustración acumulada, el fracaso del reciente Eurobasket, los tiempos de apreturas y eliminaciones prematuras. Las nuevas joyas del baloncesto español se forjan a fuego lento, la mayoría en Estados Unidos, pero ya empiezan a romper el cascarón de la elite. Y mientras, los que nunca fallan son los de la clase media, tan reivindicativos como cada vez que se les ha necesitado.

Casi ninguno tan representativo de todos ellos como Jaime Fernández, campeón de Europa en 2022, letal ante Dinamarca hasta sus problemas físicos -tan decisivo como otro veterano, Oriol Paulí-, nombre propio de un triunfo que dejó los destellos de ambición del debutante Great Osobor, una perla nacida en Tudela que, tras brillar en la NCAA, ahora destaca en el Jena alemán. O el desparpajo de Álvaro Cárdenas, de otro criado en el universo americano y que ahora comanda al Peristeri griego, cedido por el Valencia.

El primer quinteto de Mateo -acompañado para esta aventura de un cuerpo técnico renovado, con dos de sus asistentes en el Madrid (Paco Redondo y Guillermo Frutos), Paco Aurioles y Arturo Ruiz- fue una declaración de intenciones. El futuro es importante, pero más lo es el presente. Y en cancha puso a cinco veteranos de las ventanas, que respondieron de forma inmediata. La primera canasta fue de Fran Guerra y Alberto Díaz no tardó en robar un balón en campo ajeno. Un 12-21 de salida, con puntos fáciles de Yusta y Jaime Fernández, penetraciones fugaces que ni rozaban los daneses.

Fran Guerra, ante Dinamarca.

Fran Guerra, ante Dinamarca.feb

Fue con la segunda unidad cuando más dudas surgieron y eso que Great Osobor dejó una estupenda sensación de intensidad. Algunos desajustes, menos capacidad ofensiva y un triple sobre la bocina de Heede-Andersen para arrimar a los locales.

La ventaja volvió con los movimientos de banquillo, de repente con dos bases, ahora sin ninguno puro, con Izan Almansa de cuatro o sin ala-pívot claro en cancha. Esas probaturas de Mateo mantenían al equipo en tensión (bien reflejada en el rebote ofensivo) y dos triples de Jaime Fernández dieron la máxima a la selección al descanso. La nota negativa fue la lesión de Dani Díez, que se torció el tobillo derecho al lanzarse a salvar un balón de fondo. No volvió al partido.

Fue tras el paso por vestuarios cuando España comenzó a romper la contienda. Especialmente con la irrupción de Osobor, que mueve sus kilos sobre la cancha con una agilidad de asombro. Culminó una contra tras robar un balón en primera línea y otra tras un alley-oop para la máxima (38-52). La puntilla llegó después, tras otro rato de indefinición, desde el perímetro, al fin Francis Alonso y Alberto Díaz

Todos ellos, héroes de las ventanas, son los que deberán conducir a esta nueva España al Mundial de 2027. Un proceso largo de clasificación en el que conviene ir acumulando triunfos. Pues en el horizonte no será tan sencillo como ante esta Dinamarca sin estrellas que no resistió la velocidad ni la determinación de los meritorios chicos de Chus Mateo. El domingo aguarda Georgia en Tenerife, la de Shengelia y Shermadini, y esa prueba ya será otra historia. El próximo febrero será Ucrania el rival. Y más allá, Grecia, Montenegro...