Josué Canales, nuevo fenómeno del mediofondo español: “De niño no tenía un hogar, saltaba de una casa a la otra”

Actualizado Jueves, 20 febrero 2025 - 22:48

Josué Canales se planta ante el fotógrafo y hace con los dedos un gesto guapo como el que popularizó Lamine Yamal. En su caso, no es un 304, nada tiene que ver con el barrio de Rocafonda. El flexeo, como dice a sus 23 años, marca un 313, que es su número de habitación en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat. Nacido en Distrito Central, en Honduras, pero criado en Girona desde los tres años, hoy vive entre pistas de atletismo, pabellones, gimnasios y piscinas olímpicas y lo aprecia como nadie. Tiene un hogar; hace poco no lo tenía.

Antes del Campeonato de España indoor que se celebrará este fin de semana en el pabellón de Gallur, en Madrid, el nuevo plusmarquista español de los 800 metros en pista cubierta, el fenómeno de esta temporada, charla con EL MUNDO a unos metros de esa habitación 313.

¿De niño se imaginaba en un lugar como este?
No sabía ni que existía esto. Soy del barrio de Santa Eugenia, en Girona, al lado de Salt. De pequeño no hacía nada, jugaba al fútbol en la plaza. No sabía nada de atletismo. Un amigo mío empezó a correr, me dijo que le acompañara al cros escolar de Salt y, como no sabía ni que existían las categorías, salí con los mayores. Me reventaron. Fue un desastre. Pero como no tenía nada mejor que hacer por las tardes también empecé a correr junto a ese amigo en un grupo de runners. Luego, al año siguiente, entré en un club, el GEiEG, y ahí ya me enseñaron qué es el atletismo.
¿Nadie en su familia corría?
No que yo sepa. Mi familia no era el prototipo de familia. Mis padres me tuvieron cuando eran muy jóvenes, se separaron y la cosa se fue un poco de madre. Yo no tenía una habitación, no tenía un sitio que pudiera llamar hogar, saltaba de casa de mi madre a casa de mi padre, de mi tía... Era un adolescente sin control, nadie me guiaba; si no iba al instituto a nadie le importaba. Tampoco era un drama, en mi entorno era lo normal. Ahora lo veo así porque he conocido otras realidades. Si no fuera por el atletismo vete a saber dónde estaría.
¿Qué importancia tuvo su abuela Nana en ese cambio de vida?
Mucha. Ella tenía su vida tranquila en Honduras, pero vino a vivir a España para ayudarme. Cuando yo ya corría, mi abuela me dio una casa, un sitio seguro, un lugar en el que dormir más de un día. Ahora ha vuelto a Honduras y le agradezco que se sacrificase para sacarme adelante.

David Ramirez / Araba PressAraba

En Girona desde los tres años, ¿Por qué compitió por Honduras?
Porque no sabía nada. Podía haber conseguido la nacionalidad española mucho antes, pero mis padres se durmieron con los trámites y todo se retrasó. Cuando empecé a ganar carreras todavía no podía competir como español y me ofrecieron viajar con Honduras. Soy un chaval de barrio. Me dijeron: '¿Quieres ir al Mundial sub-18 de Kenia?' Y fui encantado.
El transfer de la Federación Internacional para competir como español le llegó in extremis antes de los Juegos Olímpicos de París 2024.
Fue de película. Hice la mínima olímpica, pero quedaba una semana para el Campeonato de España, que era donde se decidían las plazas, y todavía no tenía el transfer. Pasaban los días y nada. No salía. Ya había dado por hecho que no podía ir a los Juegos, pero lo recibí un día antes del Campeonato. Fue muy épico. Acabé segundo por detrás de Mohamed Attaoui y fui a los Juegos Olímpicos. Fue una pasada, aunque allí estuve perdido como un pez fuera del agua.
Con Attaoui forman la nueva generación del mediofondo español.
Somos muy amigos, tenemos mucha confianza. Sé que somos rivales en los Campeonatos de España, pero me puedo mostrar vulnerable con él, le puedo confesar que estoy entrenando fatal o que vengo como una meto. Lo conocí en una concentración en Sevilla y desde entonces siempre me ha ayudado.
En enero batió el récord de España indoor de los 800 metros, que era de Mariano García. ¿Ahora nota que tiene más ojos encima?
Hay más gente que me conoce, pero no me ha cambiado la vida. Me cambió mucho más conseguir la beca para el CAR, que entré pesando 56 kilos y en una temporada gané ocho porque empecé a comer bien, a ir al gimnasio... Ahora, ya aquí, con esta tranquilidad, sin limitaciones económicas, sólo pienso en dejármelo todo en la pista. Soy ambicioso. No doy por hecho que vaya a ganar, pero voy a entrenar como el que más.
Dalia Alonso, la promesa española que lucha contra el trauma: "Al cruzar los pasos de peatones aún lo paso fatal"

Dalia Alonso, la promesa española que lucha contra el trauma: “Al cruzar los pasos de peatones aún lo paso fatal”

Cuando se despertó sobre el asfalto de una calle de San Vicente del Raspeig, Dalia Alonso no entendía nada. «Has estado inconsciente mucho rato», le alertaron quienes le ayudaron justo antes de la llegada de la ambulancia. Pero le parecía imposible. Simplemente estaba cruzando un paso de peatones, uno como cualquier otro, y no había ningún peligro alrededor. Sólo cuando llegó al hospital de Alicante y revisó su reloj GPS descubrió que sí, que había perdido el conocimiento ocho minutos.

«Iba corriendo muy suave y me atropellaron. Al principio todos los que estaban por allí me decían que el conductor estaba bebido o se había drogado porque hizo algo muy raro. En lugar de frenar, aceleró. Pero luego resultó que no, explicó que el sol le había cegado», recuerda Alonso, una promesa de las carreras de montaña con un trauma a cuestas. A sus 20 años ya ha sido subcampeona del mundo juvenil y ha entrado a formar parte del equipo de Salomon, pero desde el pasado octubre debe luchar contra su propia memoria cada vez que sale a entrenar.

ORIOL GONZALVOSALOMON

¿Qué hace ahora al cruzar un paso de peatones?
Siempre que puedo evitar un paso de peatones lo evito, pero es imposible evitarlos todos. Todavía recuerdo a cámara lenta el momento en el que el coche aceleraba. Las semanas posteriores al accidente fueron muy duras porque tenía miedo de salir a la calle y hoy en día lo sigo pasando fatal. Mis rodajes en la ciudad son de pena, no tienen ningún sentido. Cada vez que tengo que cruzar un paso me quedo como una tonta esperando a que todos los coches paren para empezar a cruzar. Y a veces pasa un rato, eh. Lo único bueno fue que no me rompí nada. Me pusieron puntos en la cabeza y en la pierna derecha, me hice un esguince de tobillo, pero a los 10 días ya podía volver a correr.

«Hasta que no te pasa algo así no te das cuenta de que puede ocurrir. Ahora me siento super vulnerable, la verdad, pero también agradecida de estar sana», proclama Alonso en conversación con EL MUNDO en la presentación en Barcelona de las Ultra Glide 3, la última zapatilla de trail de la marca francesa.

La nota no llegaba en Madrid

Alonso creció en Soto del Real, al norte de Madrid, y después del confinamiento por la pandemia descubrió que al lado de su casa había una magnífica Sierra para correr. «Mi padre siempre ha corrido por el monte, pero en modo vividor. Yo todavía alucino. Sale a hacer 30 kilómetros y no se lleva ni agua. Después del confinamiento empecé a salir por donde él salía y no me dio la nota para estudiar Criminología en Madrid así que me tuve que mudar a Alicante», relata con un mensaje: «Supongo que nada pasa por nada. Como no conocía a mucha gente en Alicante y me aburría muchísimo, cogí el hábito de correr cada mañana y así empecé a entrenar de manera más regular».

ORIOL GONZALVOSALOMON

La madrileña ganó la primera carrera que corrió, la montañera San Silvestre de Manzanares El Real de 2022, la segunda, la Serra Grossa Trail de 2023, y así muchas. Al final un club la llamó, el Elda Egari Trail y poco después ya era subcampeona de España sub-23. Ahora anda compitiendo contra las mejores del mundo: esta temporada estará en las distancias cortas de pruebas míticas como el Ultra-Trail de Mont-Blanc (UTMB), la Zegama Aizkorri o la Salomon Ultra Pirineu.

¿Le gustaría vivir únicamente de correr por la montaña?
Ojalá. Me encantaría. Poder vivir de correr sería increíble. O por lo menos dedicarme un tiempo, unos años y luego tener mi trabajo. En mi clase de Criminología hay mucha gente que quiere ser agente de Policía Nacional, pero yo no me veo. Me encantaría ser policía local en un pueblo de montaña, echar la bronca a los cuatro que la merezcan, y salir a correr. Una vida más o menos tranquila. Nunca me ha gustado mucho la ciudad y ahora menos.

Ahora Alonso cada día coge el autobús que le lleva a alguna pequeña montaña próxima a Alicante, pero siempre que puede vuelve a Soto del Real para disfrutar de los senderos de la Sierra y, sobre todo, de la ausencia de pasos de peatones. «Ahí es cuando disfruto de verdad, cuando no tengo que pensar si viene o no viene un coche y puedo estar relajada», finaliza la corredora de montaña.

Melani Bergés, vencida por una atleta trans, reclama un veto similar al propuesto por Trump: "Biológicamente son hombres"

Melani Bergés, vencida por una atleta trans, reclama un veto similar al propuesto por Trump: “Biológicamente son hombres”

Melani Bergés, albina y por ello ciega en un 90% de su visión potencial, llegó a París, en julio de 2023, lista para competir en el Mundial paralímpico de atletismo en 100 y 200 metros lisos. En semifinales se topó con una atleta a la que acababa de vencer pocos meses antes en Jesolo (Italia): la transalpina Valentina Petrillo.

Bergés y Petrillo se saludaron calurosamente. «Ella ya me había contado, cuando nos vimos en Italia, lo mal que se lo estaban haciendo pasar en su país, lo mucho que estaba sufriendo». Petrillo, también ciega, había sido hombre, y como tal, con el nombre de Fabrizio, había ganado 11 títulos italianos en categoría paralímpica masculina. En 2019, con 46 años, había iniciado su transición a mujer, compitiendo por primera vez como trans en el campeonato italiano en septiembre de 2020.

En pista, en aquellas semifinales de los 200 metros lisos , Petrillo ganó a Bergés, y luego se hizo con el bronce en la final tras ser descalificada la competidora alemana por problemas con la cuerda que la unía a su guía. La italiana tenía 49 años y Bergés 33, pero «la verdad es que tiene cuerpo de hombre y hace muy buenas marcas para su edad», explica la española ahora, año y medio después, a EL MUNDO, justo cuando Donald Trump acaba de firmar una polémica orden en Estados Unidos para, según él, «proteger al deporte femenino» impidiendo que las personas trans compitan en esa categoría en su país.

"Es una injusticia total"

Así que Bergés, maestra en Toledo, competidora paralímpica desde que ganara su primer Mundial a los 14 años, con 15 mundiales y europeos a sus espaldas, se convirtió en una de las primeras deportistas españolas «perjudicadas», según expresión propia, por la entrada en competición de atletas trans, «que en realidad biológicamente son hombres», dice ella, en la categoría femenina.

Manu ReinoAraba

«Se dijo entonces en todos los medios que Petrillo me quitó la plaza en los Juegos Paralímpicos y no fue así, es totalmente falso: lo que me quitó fue un puesto en la final del Mundial, y la posibilidad de una medalla», cuenta. «Ahora, la realidad es de una injusticia total que las mujeres tengamos que competir ahora con hombres biológicos cuando nos ha costado un siglo tener nuestras categorías, nuestro espacio para hacer deporte. Es injusto y si me ha tocado a mí tener que decirlo, representando al resto de compañeras, pues lo digo».

Bergés, que después de pasar por la residencia Blume se fue al Centro de Alto Rendimiento de Madrid cinco años, y siempre se ha buscado «la vida» con becas «para ir tirando en esto del deporte paralímpico», ahuyenta «muy fácilmente» la acusación, recibida desde diversos ámbitos, de transfobia: «En mi propia familia tengo a una persona trans: un primo hermano. Cada uno que haga con su vida lo que quiera, y menos mal que tenemos esa libertad. Pero no podemos invadir la de los demás, y eso está pasando en mi deporte. Se pretende borrar la categoría femenina. Si no se ponen límites, al final habrá una categoría masculina, y una trans, porque los hombres hormonados para ser mujeres van a tener siempre más capacidad física, musculas y pulmonar que cualquier mujer».

En el olimpismo, ya vetadas

El paralimpismo, explica, no ha tenido el «valor que sí el olimpismo» para afrontar la situación. La mayoría de deportes olímpicos, como el atletismo o la natación, vetaron hace años a las deportistas trans en las categorías femeninas, pero el Comité Paralímpico «no ha hecho absolutamente nada». «Me puedo volver a encontrar a Valentina en cualquier competición y nada de esto es culpa de ella, sino de quienes deciden».

¿Por qué, a su juicio, no ha hecho nada el Comité Paralímpico Internacional? «No lo sé. Imagino que no se quieren mojar, que no es popular hacerlo, o que temen que les llamen tránsfobos. Es lo único que se me ocurre. Sencillamente, no se atreven».

El PP ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición de modificación de la denominada Ley Trans para «garantizar la igualdad en las competiciones deportivas femeninas». Para muchos llega tarde, porque la mayor parte de federaciones deportivas ya ha legislado limitando el acceso de personas transgénero, «pero no todas», matiza Bergés, «por ejemplo la mía no».

Manu ReinoAraba

La Relatora Especial sobre la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, Valentina Petrillo, presentó el 8 de octubre pasado un informe ante la Asamblea General de Naciones Unidas sobre «violencia ejercida contra las mujeres y las niñas en el deporte», en que afirmaba que «hasta el 30 de marzo de 2024 más de 600 deportistas femeninas perdieron más de 890 medallas en más de 400 competiciones de 29 deportes distintos» por la participación de trans en esas pruebas.

La propuesta del PP

«Yo no quiero para nada que las eliminen de nuestras competiciones», dice Melani Bergés, «lo que quiero es que puedan competir, de la manera que sea, pero en igualdad de condiciones. Yo no puedo competir con alguien que no vea absolutamente nada, porque yo tengo un fondo del 10%, y tampoco contra nadie que vea perfecto. Pues esto es igual».

Le preocupa, también, tener que poner voz al problema: «He asumido hasta ahora que yo pongo la cara en este problema, porque es verdad que fui perjudicada por ello, pero quienes deberían solucionarlo, nuestros representantes, son los que deberían hablar, no lo hacen y si esto me empieza a pasar factura psicológica dejaré de hacerlo».

La propuesta del PP llega con la bancada del otro partido mayoritario, el socialista, dividida: en el último congreso del PSOE se impusieron las llamadas feministas clásicas, que propugnan medidas como la ahora impulsada por los populares, a la que por otro lado se opondrán frontalmente Sumar y Podemos, más partidarios de la doctrina queer y de la autodeterminación de género, que tacha de tránsfobo todo lo que se distancie de su postura.

Mario Mairena, el campeón de España de levantamiento de peso se pasa al maratón: "Puedo correr, digan lo que digan los fisios"

Mario Mairena, el campeón de España de levantamiento de peso se pasa al maratón: “Puedo correr, digan lo que digan los fisios”

Una amenaza abate a cualquiera un poco alto o un poco ancho que quiera empezar a correr: «Te vas a romper las rodillas». El atletismo siempre se ha supuesto un deporte para hombres y mujeres livianos, pequeños, finos, pero aparece Mario Mairena y acaba con el tópico. Campeón de España y del Arnold Classic Europe de powerlifting, donde llegó a levantar 341 kilos en sentadilla o 207 kilos de press de banca, en los últimos tres meses ha corrido tres medios maratones, en Marbella, Fuengirola y Málaga, para demostrar que todo es posible.

«Pesaba 140 kilos y quería demostrar que la gente grande puede correr, digan lo que digan los fisioterapeutas. No es cuánto pesas, si no cómo te preparas. Si entrenas bien, la musculatura que has adquirido en el gimnasio te protege para que no te hagas daño», proclama Mairena desde su gimnasio de crossfit, el CrossFit Puerto Banús, con una trayectoria deportiva realmente curiosa.

En Google aparece un Mario Mairena siendo presentado como nuevo jugador del Floriana de la Premier League de Malta.
Soy yo, soy yo. Mucha gente no lo sabe, pero antes de empezar con el crossfit hice carrera en el fútbol como portero. Me formé aquí en Málaga, estuve en los equipos sub-21 del Northampton o el Queen's Park Rangers e incluso hice una prueba para el Chelsea, pero no me cogieron porque decían que era bajito y mido 1,86 metros. De ahí me fui al Floriana, a Malta, y recibí una oferta del Vestsjælland, de la Primera División danesa, pero por un problema en el transfer, no llegué a firmar y tuve que estar seis meses parado. Ahí empecé a bajar escalones y perdí la motivación. Me aficioné al crossfit y decidí que todo lo que fuera a hacer en el deporte dependería exclusivamente de mí, no de directivos o representantes.

Un vídeo en el balcón

En el crossfit Mairena progresó tan rápido que se dio cuenta que lo que le gustaba desde niño no era el fútbol, era la competición. En la categoría Open llegó a estar entre los mejores de España, abrió su propio gimnasio y, con su experiencia en el fútbol, tuvo una idea. ¿Por qué no convertirse en agente y ayudar a solventar problemas como los que él vivió como portero? Abrió The Fittest Managers, la primera agencia de representación de deportistas de crossfit, y en ella trabajó hasta que llegó la pandemia.

Carlos Diaz

«Todo se canceló y estaba aburridísimo en casa, tomando cervezas mientras veía a mis amigos por videollamada. Después de una de esas quedadas virtuales, salí al balcón y me puse hacer sentadillas con 200 kilos. No sé por qué me grabé y lo subí a redes sociales. Y me escribieron varios entrenadores preguntándome para quién competía en powerlifting. No tenía ni idea de qué era eso», recuerda y de ahí a ser campeón de España hubo un camino muy corto: apenas tres años. El powerlifting consiste en levantar el máximo peso posible en tres ejercicios clásicos, sentadillas, press de banca y peso muerto, así que Mairena se puso fuerte, muy fuerte.

"¿Sólo un medio maratón?"

Llegó a pesar 140 kilos, pero ya había logrado su objetivo así que pasó al siguiente. La revista Men's Health le propuso que corriera un medio maratón y él contestó bravo: «¿Sólo uno?». «Les dije que correría tres seguidos», rememora antes de explicar como se puso en manos del atleta aficionado Carlos Rojo y empezó a trotar, y a cambiar su cuerpo -ahora pesa 127 kilos-, y adaptarse al deporte.

«En las semanas de entrenamiento para los medios maratones estaba reventado, nunca había sufrido tanto. El cuerpo me pedía descanso, me pedía más comida, fue duro, pero ahora quiero más», proclama entre entrenamientos.

¿Y qué será lo próximo?
Muchos proyectos. El mundo del running es muy chulo. En el powerlifting hay mucha competitividad, mucho odio, pero en el running todo el mundo me anima. Probaré el Hyrox, que combina fuerza y carrera, pero ya me han salido muchas propuestas para hacer más carreras. Tengo un reto con la velocista olímpica Sonia Molina que será interesante. Y este año debutaré en maratón, en Valencia, y quizá antes en Berlín. Incluso me gustaría probar el maratón de Sables. Correr me parece duro, pero engancha.
Muere a los 31 años Iván Pajuelo, ex campeón de España de 50 km marcha

Muere a los 31 años Iván Pajuelo, ex campeón de España de 50 km marcha

Actualizado Martes, 21 enero 2025 - 00:31

El atleta Iván Pajuelo ha fallecido a la edad de 31 años, según ha confirmado a última hora de este lunes el Ayuntamiento de Don Benito (Badajoz), su ciudad natal, tras haber sido anunciada en redes sociales por su compañero en el equipo español de marcha, Alberto Amezcua: "Han sido muchas las anécdotas y competiciones compartidas. Te recordaremos siempre. Descansa en paz amigo", ha manifestado. A su vez, el también marchador extremeño y campeón olímpico, Álvaro Martín, mostró sus condolencias. "Sinceramente... todavía en shock por la noticia... Desarrollé mi carrera deportiva con Iván desde muy pequeños, con nuestros primeros crosses... Todo muy triste el día de hoy. Que la tierra te sea leve, compañero", escribió en su cuenta de X. A su vez, Juan Carlos Higuero han trasladado su pésame: "Una pérdida irreparable que aún no puedo creer. Fallece Iván Pajuelo, gran atleta marchador de tan solo 31 años, pero, sobre todo, un ser humano excepcional. Tuve la suerte de conocerle y convivir con él durante varios años en la residencia Blume, compartiendo momentos que siempre recordaré. La vida se lo ha llevado demasiado pronto, y a veces es difícil entender el porqué de todo esto. Descansa en paz, Iván".

El joven deportista llevaba incomunicado desde hacía dos días y ha sido encontrado este lunes sin vida en su domicilio. El marchador extremeño participó con la selección española en numerosas citas internacionales, como el Campeonato del Mundo de Londres en 2017. Además, llegó a ser campeón de España de 50 kilómetros marcha en 2020 en Torrevieja, última vez en la que se corrió en esta distancia. Además, fue Bronce por equipos en Copa de Europa República Checa 2017; fue la Mejor marca nacional promesa de 50 km marcha y 8º en el Campeonato de Europa Sub-23. También participó en el Mundial junior de Bressanone (Italia) en 2009 o en el Europeo sub-23 de Tampere (Finlandia) en 2013, donde terminó sexto. Su proyección le hizo estar becado en la residencia Joaquín Blume bajo la dirección de José Antonio Quintana.

Iván Pajuelo nació en Don Benito (Badajoz) en el año 1993 y se inició en el atletismo a los doce años gracias a su profesor de Biología y Geología, Pedro Parejo, que le incitó a empezar en este deporte. Durante tres años se dedicó a carreras de medio fondo y campo a través.

La especialidad de marcha atlética la inició entrenando en solitario con la ayuda del entrenador extremeño Víctor Luengo Martín, que le asesoraba por teléfono. En su primer campeonato de España Cadete logró la plata, lo cual le animó a continuar con esta disciplina hasta el día de hoy.

Su sueño era estar en unos Juegos Olímpicos y se quedó a las puertas de estar en Río 2016. Luego, lo intentó cuatro años después y llegó a entrenar en Ecuador por las condiciones de altitud de este país. Lo hizo de la mano de su entonces entrenador, Javier Cayembe, ya preparándose para las pruebas de 35 kilómetros al desaparecer su especialidad, la de los 50.

La última prueba de Pajuelo fue el pasado mes de julio cuando compitió con Extremadura en el Campeonato de España por Federaciones de La Nucía (Alicante) el 6 de julio y en la pasada temporada había defendido los colores del Fent Camí de Mislata en las pruebas por clubes. Durante su trayectoria, fue apoyado por la iniciativa 'Patrocina un deportista'.

La alcaldesa de Don Benito, María Fernanda Sánchez, ha lamentado su pérdida y ha valorado "su dedicación y esfuerzo llevaron el nombre de Don Benito a lo más alto del deporte nacional e internacional. Su sueño siempre fue representar a España en unos Juegos Olímpicos, objetivo por el que trabajó de forma incansable". Y ha añadido: "Iván no solo fue un atleta ejemplar, sino también una inspiración para todos nosotros. Su legado perdurará en la memoria de nuestra ciudad".

La Federación Extremeña de Atletismo ha mostrado su consternación ante la noticia del fallecimiento de nuestro atleta Iván Pajuelo. Nos unimos al dolor de la familia y de todo el atletismo extremeño. DEP.".

Àlex Pintado, el sucesor de la tradición en los 1.500 metros: "Sentí alivio cuando se canceló el fútbol por la pandemia"

Àlex Pintado, el sucesor de la tradición en los 1.500 metros: “Sentí alivio cuando se canceló el fútbol por la pandemia”

La mirada arriba: con 18 años ya mide 1,92 metros y parece que serán más, tan fino como es, tanto todavía por crecer. La mirada arriba, como aparece en la foto de la meta de los 1.500 metros del pasado Mundial sub-20, donde logró un bronce histórico, pues sólo Fermín Cacho en 1988 se había colgado una medalla en esa categoría. La mirada arriba: los ojos al cielo que le espera, a las carreras con los mejores atletas del planeta en Europeos, Mundiales y Juegos Olímpicos. Apunten su nombre, Àlex Pintado (Terrassa, 2006), el sucesor de la herencia del mediofondo español, porque corre, corre muy rápido y hace algo todavía mejor: piensa.

"Si te digo la verdad, creo que lo he conseguido hasta ahora no sirve de nada. Mi objetivo es entrenar como profesional, competir como profesional, y estas categorías sólo son un entretenimiento en el camino", proclama y no le falta razón. En efecto, hasta ahora sus logros sólo se pueden considerar avisos, pero qué avisos. Si el año pasado la caída a los infiernos de Mo Katir fue una decepción para el atletismo español, el ascenso de Pintado fue un consuelo.

El desencanto con el fútbol

¿Por qué corres?
Desde pequeño me gustaba, de hecho estuve apuntado a atletismo, pero hacíamos de todo, correr, lanzar, saltar y a mí sólo me gustaba correr. Los días que tenía que saltar me aburría. Así que lo dejé y jugaba a fútbol. Era extremo en el Cercle Sabadellès y era rápido, pero cuando llegó el confinamiento me di cuenta de que realmente no me gustaba. Se cancelaron los partidos por el coronavirus y para mí fue un alivio, no fue una decepción. Descubrí que no era lo mío, que jugaba por jugar y mis padres me dijeron que podía dejarlo, pero que tenía que hacer algún deporte. Y por eso volví al atletismo.

En realidad, Pintado estaba llamado a ser corredor, aunque estuviese muchos años persiguiendo un balón. Su padre, Ricard Pintado, fue un fondista que subió al podio en los 5.000 metros de un Campeonato de España, y su madre Toñi Aznar llegó a ser internacional en los 800 metros de un Iberoamericano. En 2020, en cuanto pisó un tartán, los entrenadores alucinaron con su larguísima zancada. Es más, si no ganó una medalla internacional hasta el año pasado fue porque su cuerpo no le dejó.

En su primera temporada como atleta fue subcampeón de España sub-16, pero en la segunda le empezó a doler y a doler y a doler la rodilla. Había crecido mucho, pero algunas articulaciones todavía no se habían enterado y le apareció un bulto que le martirizaba si corría. Le dijeron que era la enfermedad de Osgood-Schlatter y que la única solución era descansar. "Me lo tomé muy bien. Me explicaron que era una lesión por el crecimiento y que con el tiempo iba a pasar. Estuve casi parado un año, pero no fue un trauma", recuerda Pintado que desde que se recuperó ya no ha parado.

Telecomunicaciones y New Balance

Desde las pistas de Santa Coloma de Gramenet, a las órdenes de octogenario DomingoLópez -que ya entrenó a su padre-, fue dando pasos hasta esa carrera en el Mundial sub-20 del año pasado en la que sólo le superaron el etíope Abdisa Fayisa, que también compitió en los Juegos Olímpicos de París 2024, y el australiano Cameron Myers, actual plusmarquista mundial sub-18 de los 1.500 metros. Este 2025 su objetivo es el oro en el Europeo sub-20 como ya conquistaron Mateo Cañellas, Reyes Estévez y David Bustos, aunque le gustaría "asomar la cabeza" con los mayores en algún meeting o en el Campeonato de España.

¿Qué hará con los estudios?
He empezado un doble grado de Ingeniería Informática y Telecomunicaciones en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), pero la idea es centrarme en entrenar bien. Nunca he pensado en dejar de estudiar, pero creo que puedo tomarme en serio el atletismo durante unos años y ver hasta dónde llego.

Pintado ha firmado como profesional con New Balance y con ello tiene unos años asegurados, aunque también más presión. Además, la historia dice que Cacho fue campeón olímpico en Barcelona 1992 sólo cuatro años después de ser medallista en un Mundial sub-20 y no hay nadie que no le nombre ese precedente al joven. "Me lo tomo con calma. Realmente sé que es muy difícil competir en unos Juegos Olímpicos o en un Mundial. Sigo trabajando, sigo igual, aunque me digan cosas. Una medalla sub-20 da motivación, pero ya está", finaliza con una tranquilidad que invita aún más al optimismo. Àlex Pintado, apunten su nombre.

El año de Marta García, la fondista que aplazó la Medicina para hacer del atletismo su trabajo

El año de Marta García, la fondista que aplazó la Medicina para hacer del atletismo su trabajo

Cuando mediada la San Silvestre Vallecana, encarando ya la Avenida Ciudad de Barcelona, Marta García emergió de entre las sombras para acechar a la gran favorita Ruth Chepngetich, pareció como un espejismo navideño. Un rato antes, los rótulos televisivos habían repasado el palmarés de la mítica prueba madrileña, que cumplió 60 años, y, claro, ni rastro de españolas. Pero cuando, tras una breve e inteligente pausa 'a rueda' de la africana, la palentina encaró en solitario los últimos kilómetros camino del estadio del Rayo, la hazaña estaba a punto de completarse: 17 años después, una nacional en lo alto del podio.

La última había sido en 2008 otra Marta, otra castellana, aunque todo sea turbio en el pasado de Fernández. García, tras un final agónico -"en esa cuesta arriba picaban las piernas y hubo un momento de crisis. Sabía que tenía margen y he apretado con toda mi alma"- pulverizó el récord nacional de la San Silvestre (31:19, a 3:07 el kilómetro), dejando en su estela a la primera mujer del mundo en bajar de 2:10 en maratón, con otra española, Águeda Marqués, completando el podio.

Fue el colofón a un 2024 inolvidable para Marta García. El año que le cambió la vida, que apostó todo por el atletismo. Y el que le impulsa hacia un futuro sin límites, a pesar de haber cumplido ya los 26 años. Porque la trayectoria de la palentina ha estado marcada por la paciencia y la premisa de no descuidar su carrera académica, su formación en Medicina, que terminó en 2023 para, ahora sí, darle una oportunidad al deporte. "No me había planteado la posibilidad de llamar al atletismo un trabajo hasta sexto de carrera. La prioridad siempre habían sido los estudios", contaba desde St. Moritz a EL MUNDO en una entrevista previa a los Juegos Olímpicos.

Allí, en las cumbres de los Alpes, se forja Marta junto al grupo de elite del OAC Athletic, a las órdenes del gurú alemán Thomas Dreissigacker. Completa concentraciones en altitud de varias semanas que compagina con su residencia en Buitrago del Lozoya (Madrid) y otros periodos en Dullstroom (Sudáfrica). Fue la marca suiza ON la que tentó a la española cuando la incertidumbre le acechaba, a finales de 2022. Una oferta de esas que no se pueden rechazar. "Apostaban por mí más incluso que yo misma", admite. Y, desde su profesionalización completa, los resultados no han dejado de llegar. Como una avalancha.

Marta García, en el podio con Ruth Chepngetich y Águeda Marqués.

Marta García, en el podio con Ruth Chepngetich y Águeda Marqués.FERNANDO VILLAREFE

El 2024 amaneció para la fondista con el récord de España de 5.000 metros en pista cubierta, además de la mínima olímpica para París. Fijó el 14:46.37 en Boston, 40 segundos por debajo de la marca de Carmela Cardama (7 de diciembre de 2019). Al mes siguiente, en febrero, también en Boston, pulverizó las plusmarcas nacionales de 2.000 (5:45.33) y 3.000 metros indoor (8:38.44). Tres récords de España en una semana.

Ese mismo mes, en Ourense, se proclamó campeona de España de 3.000 en pista cubierta y en marzo, en Glasgow, fue 10ª en el mundial indoor en esa misma distancia en la que en mayo, en Oslo, fijó ya al aire libre su mejor marca personal (8:29,32).

Una de las cumbres de su año llegó con el bronce en el Europeo de Roma en 5.000 metros, donde además batió el récord de España. En La Nucia, en junio, se proclamó campeona de España -también, antes, batió el récord de España de 2.000 en Mónaco-de una distancia en la que no pudo brillar sin embargo en los Juegos de París, eliminada en semifinales, el único pequeño borrón a su temporada de lujo. Que ha culminado a lo grande en la Vallecana (tres días antes ganó la San Silvestre de León y hace unas semanas fue sexta y primera española en el Cross de Itálica).

El cénit de Marta García, de su chasquido, de su sonrisa y de su competitividad.

Aregawi y Marta García reinan en la San Silvestre Vallecana

Aregawi y Marta García reinan en la San Silvestre Vallecana

Actualizado Miércoles, 1 enero 2025 - 08:39

El etíope Berihu Aregawi revalidó este martes su triunfo del pasado año en la San Silvestre Vallecana al entrar en meta al esprint junto con el ugandés Jacob Kiplimo (26:32), en una edición histórica para el atletismo español puesto que Adel Mechaal fue tercero y la palentina Marta García logró el triunfo con la mejor marca nacional (31:19) y la segoviana Águeda Marqués la acompañó en el podio en el tercer cajón.

La San Silvestre Vallecana, fundada en 1964 por Antonio Sabugueiro, celebró su 60 aniversario con el reconocimiento unánime de los mejores atletas españoles de la historia como "una de las mejores carreras de diez kilómetros del mundo".

La carrera internacional se antojaba como un duelo entre Jacob Kiplimo, bronce olímpico en Tokio 2020 en 10.000 metros, y Berihu Aregawi, que este año se subió al segundo cajón del podio de los Juegos Olímpicos de París para recoger una plata en 10.000 metros, y así fue, ya que ninguno de los dos atletas africanos defraudó sobre el asfalto de Madrid.

Desde el principio, tanto Kiplimo como Aregawi, tomaron el mando de la carrera y, al filo del kilómetro tres, se marcharon en solitario sin encontrar oposición en el resto de atletas dando un recital hasta los últimos metros y entrando en meta juntos.

La victoria fue para Aregawi, que, por centésimas aunque con el mismo tiempo (26:31), se llevó la victoria sobre Kiplimo ante la ovación del público que acudió a presenciar el final de la carrera en el Estadio de Vallecas.

Al terminar, ambos posaron junto con el fundador de la prueba, Antonio Sabugueiro, con el cartel del récord de la prueba, ya que ambos mejoraron el anterior mejor crono (26:41), que precisamente había establecido en 2018 Kiplimo.

Tercero en meta fue el español Adel Mechaal, que hace un mes logró en la Zara Speed Run de Madrid la mejor marca española (26:46) en 10k y refrendó su buen momento con un tercer puesto y un tiempo de 27:40, bajando de 28 minutos por quinta vez en su carrera.

"El objetivo era estar en el podio. Estoy muy contento por la marca y cerramos muy bien el año. Esta carrera es histórica", dijo Mechaal al término de la prueba.

Marta García gana la prueba femenina de la San Silvestre Vallecana.

Marta García gana la prueba femenina de la San Silvestre Vallecana.EFE

En la categoría femenina la victoria fue para la española Marta García, que sorprendió a la keniana Ruth Chepngetich, plusmarquista mundial de maratón, que tomó la salida en Madrid con el objetivo de batir los 29:54 que estableció en 2018 la keniana Brigid Kosgei.

La palentina, que este año batió cuatro plusmarcas nacionales entre aire libre (2.000 y 5.000 metros) y pista cubierta (3.000 y 5.000 metros) y logró un bronce en los Campeonatos de Europa al aire libre en 5.000 metros, se pegó a Ruth Chepngetich y, pasado el ecuador de la prueba, cambió de ritmo y se marchó en solitario llegando a meta en 31:19.

Segunda fue Chepngetich (31:32) y tercera la española Águeda Marqués, que redondeó un año redondo marcado por su final olímpica en París en los 1.500 metros con un podio gracias a los 31:34 que marcó en meta.

La última vez que una española ganó la San Silvestre Vallecana internacional fue Marta Domínguez en 2008.

La carrera popular, con 40.000 participantes con dorsal, más otros 10.000 estimados sin él, se la adjudicó Mohamed Massat (29:07), en categoría masculina, y la salmantina Esther Ramos (34:38), en la femenina.

La San Silvestre Vallecana, con su habitual salida en la Avenida Concha Espina y meta en la calle Candilejas, en el caso de la popular, y en el interior del estadio de Vallecas, en la internacional, es una de las cuatro pruebas de diez kilómetros de todo el mundo con el certificado oro de World Athletics.

Gout, al cuadrado

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Este domingo cumplió 17 tiernos años un australiano con genética de Sudán del Sur. Una deslizante, elástica anguila de carreras que atiende por Gout Gout. Nombre y apellido intercambiables, redundantes, onomatopéyicos. Gout al cuadrado.

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Maria Petit, la corredora ciega que conquista montañas: "No veo el paisaje, pero lo siento"

Maria Petit, la corredora ciega que conquista montañas: “No veo el paisaje, pero lo siento”

Actualizado Jueves, 26 diciembre 2024 - 19:05

Fue un martes 13, la madrugada del martes 13 de julio de 2010, cuando el mundo de Maria Petit cambió. Volvía de fiesta en moto junto a una amiga, no pudo esquivar a un camión de harina mal aparcado y el impacto fue violento. Por suerte -y seguramente gracias al casco que llevaba puesto-, salvó la vida, pero perdió la vista. A los 17 años pasó de adolescente «que salía mucho» a...

«A buscar mi sitio de nuevo como podía. Con los estereotipos que tenía creía que o me ponía a vender cupones o me convertía en paralímpica», recuerda en conversación con EL MUNDO Petit que, al principio, optó por el segundo camino. O, mejor dicho, se lanzó de cabeza al segundo camino. Corrió, corrió y corrió hasta llegar a la final del Europeo de atletismo paralímpico de 2014, hasta completar los 100 metros en 14 segundos, hasta que se dio cuenta que se estaba equivocando. «Corría por inercia, para demostrar que seguía siendo válida, pero no era lo que necesitaba. No me había adaptado a la ceguera, no era independiente. Podía competir en el Europeo, pero no salía sola de casa. Decidí parar. Y, entonces sí, fue muy duro, pero llegó la adaptación real», rememora Petit, un torbellino, purito nervio, que ahora sabe dónde descargar toda su energía.

Su técnica en la montaña

Mientras estudiaba Integración Social y encontraba su sitio en el mundo laboral -hoy trabaja en la comunicación de Hallotex, una empresa textil de Mataró-, probó el yoga, probó el surf, probó el fútbol, probó la escalada en roca, probó el kayak y, entre otras muchas cosas, probó el trail running. Y ahí se enganchó. ¿En el trail running? Sí, sí, en el trail running. Correr por la montaña no parece lo más recomendable para una persona invidente, pero Petit ha hallado la manera. Con su método ha finalizado las pruebas cortas del Trail Moixeró o de la Gorbeia Suzien y recientemente completó los 44 kilómetros de los Tres Días Trail Ibiza en un tiempo destacable.

MATIAS NOVOARISTA

¿Cómo lo hace?
Correr en asfalto es relativamente fácil. Si las piernas te funcionan puedes incluso ir rápido con la ayuda de un guía. Pero en la montaña es diferente. Llevo dos guías, una delante y la otra detrás, y las tres vamos cogidas a una barra. La guía de delante es quien da las instrucciones, quien avisa de piedras, de raíces, de agujeros, de ramas, y la guía de detrás lleva el timón. Se necesita valentía, ganas de vivir emociones fuertes y mucha confianza en el equipo. En las bajadas vamos rápido y hay mucha tensión, pero es divertidísimo.

Petit confiesa que acaba las carreras con las piernas hechas trizas y que ha perdido la cuenta de las caídas sufridas, pero no va a parar. «No veo el paisaje, pero siento el paisaje. Lo distingo a través de mis pies. La tierra, la vegetación. Cuesta explicarlo, pero yo también siento que estoy en contacto con la naturaleza, vivo esa libertad, noto esos estímulos distintos», revela la corredora que sueña con correr un maratón de montaña, aunque es complicadísimo soportar el desgaste.

La dificultad de entrenar

Más allá del cansancio físico -de correr y de sostener la barrer-, la exigencia psicológica es alta y prepararse es casi imposible. Cada vez que quiere salir a correr por la Serralada Litoral que rodea Vilassar de Mar, su pueblo, a unos 25 kilómetros de Barcelona, Petit tiene que cuadrar la agenda de tres personas: toda una gesta. «Corro por asfalto, que es más fácil, y hago ejercicios de fuerza. Pero sé que será difícil. No pienso eso de 'si quieres, puedes'. Hay mensajes motivacionales que blanquean la discapacidad. Yo no soy una superheroína, ni tampoco un ser de luz. Tengo mucha empenta, pero llego donde llego y no soy ni más buena ni más mala que antes», aclara quien desde la Fundación Adecco lucha por favorecer la integración laboral de las personas con discapacidad.

MATIAS NOVOARISTA

«Para mí es más fácil subir al Kilimanjaro o al Aneto que bajar a la calle a tirar la basura. Sigue habiendo obstáculos, pero puedo cumplir con mi trabajo sin problema. Utilizo el móvil, el Whatsapp, las redes sociales, ha habido muchos avances en eso», expone Petit, que asegura que ha vuelto a subir a una moto y que, en realidad, apenas piensa en el martes 13 de julio de 2010 en el que su mundo cambió.