Ana Peleteiro logra su oro más personal en el Europeo indoor: "Aunque quieran acabar conmigo, siempre salgo más fuerte"

Ana Peleteiro logra su oro más personal en el Europeo indoor: “Aunque quieran acabar conmigo, siempre salgo más fuerte”

A su manera, un éxito suyo, totalmente suyo. Hubo otras alegrías antes, concretamente siete, algunas mayores, como aquel bronce de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pero Ana Peleteiro recordará su oro este viernes en el Europeo indoor de Apeldoorn como su gesta más propia. Hasta ahora, sus victorias siempre tenían la firma de su entrenador, Iván Pedroso, el hombre que construyó su carrera; ya no. Lejos del cubano, en su casa en Galicia, trabajando junto a su marido, Benjamin Compaoré, Peleteiro volvió a la cima continental bajo techo, donde ya estuvo en 2019.

También campeona europea al aire libre el año pasado, era la favorita en la previa y favorita se quedó hasta el final. En su primer intento hizo nulo, pero fue un nulo tan largo, tan largo que ya presagiaba su victoria. En su segundo intento se colocó líder de la prueba (14,20 metros) y en su quinto intento se colgó la medalla más brillante. Como siempre, en el momento preciso, su mejor brinco de todo el año, tres saltos hasta alcanzar los 14,37 metros. Un buen registro, un registro notable, aunque quizá no un registro excelente.

NICOLAS TUCATAFP

En ediciones anteriores podría haberse quedado fuera del podio con esos números, pero en la final de este viernes le faltaban rivales. Excepto ella, sólo una competidora superó los 14 metros, la rumana Diana Ana Maria Ion, y lo hizo en su último brinco, por sorpresa, en el mejor día de su vida. El bronce sólo le costó 13,99 metros a la finlandesa Senni Salminen.

Cuando se supo la marca de Ion y se confirmó su triunfo, Peleteiro deshizo la serenidad que había mantenido durante todo el concurso para romper en lágrimas, más emocionada que nunca. Le lanzaron una bandera de España y posó con ella ante los fotógrafos, pero la naturaleza del pabellón Omnisport de Apeldoorn le arrebató parte de la celebración. Entre la pista de atletismo y las gradas hay un velódromo peraltado y un muro y por eso Peleteiro no pudo acercarse a Compaoré y abrazarle. Durante un rato, la española se quedó en la pista, sola, a lágrima viva, intentando comunicarse con su marido en la distancia. Luego, ya sí, le dejaron retirarse para festejar a su gusto.

"Este oro sabe a amor"

"Estoy muy emocionada. Cada vez me debería importar menos, pero cada vez me importa más porque se van acabando las oportunidades. Este oro sabe a amor y a sacrificio, es lo único que puedo decir. Le dedico esta medalla a mis padres, porque sin ellos esto sería inviable, y a mi marido y mi hija", explicó Peleteiro en zona mixta, donde admitió que sus molestias en la rodilla izquierda habían regresado y que esta semana sufrió un desagradable problema personal. "Hace tres días recibí amenazas y coacciones de alguien que apreciaba mucho", desveló sin dar detalles.

"Cada dos por tres me entierran, pero siempre resurjo. Aunque quieran acabar conmigo, siempre salgo más fuerte", proclamó con un nuevo objetivo muy, muy cercano. El Mundial indoor de Nankin tendrá lugar en sólo dos semanas y el oro, su primer oro mundial, es una posibilidad. Sin su antigua compañera de entrenamientos, Yulimar Rojas, que aún se recupera de una larga lesión, en el pasillo de triple salto todo es posible y Peleteiro, más que Peleteiro que nunca, sabe cómo aprovechar una oportunidad.

Ana Peleteiro critica a Televisión Española por relegar el Campeonato de Europa de Atletismo para emitir en directo el clásico de la Copa de la Reina de fútbol

Ana Peleteiro critica a Televisión Española por relegar el Campeonato de Europa de Atletismo para emitir en directo el clásico de la Copa de la Reina de fútbol

Actualizado Viernes, 7 marzo 2025 - 11:32

Ana Peleteiro ha criticado a Televisión Española por su decisión de no emitir en directo este jueves la primera jornada completa del Europeo de Atletismo en pista cubierta y que Teledeporte haya conectado a partir de las 21:00 horas.

Justo antes de esa hora la cadena pública optó por retransmitir en directo el partido de ida de las semifinales de la Copa de la Reina de fútbol que enfrentaba al Real Madrid y al Barcelona.

"Vengo por aquí a deciros algo súper rápido. Os he puesto que mi clasificación era hoy jueves a las 18:30, pero Teledeporte, una vez más, no conecta con el Campeonato de Europa de atletismo hasta las 21:00 de la noche", ha asegurado en una storie de Instagram la atleta, que logró la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Ana Peleteiro añadió un enlace al RTVE Play en su publicación en Instagram para poder ver la clasificación de la prueba de triple salto del Europeo de Apeldoorn: "Así que si queréis ver mi clasificación, os dejo un link porque hoy no lo vais a poder ver en directo... Mañana, si Dios quiere y estoy en la final, sí que creo que lo podréis ver... o eso espero. A lo mejor, no".

Posteriormente utilizó un popular meme del cantante canadiense Drake para volver a criticar a Teledeporte por haber elegido el partido de fútbol.

La española sí consiguió clasificarse para la final de este viernes y también volvió a repetir su malestar ante los medios de comunicación: "Es el Campeonato de Europa al que venimos con mejor equipo y más posibilidades tenemos, en común y en general, de ganar medallas; no darnos prioridad creo que es un error, pero bueno... ¡"Welcome to Spain!", aseguró.

Las quejas de la española tuvieron su réplica en uno de los periodistas de RTVE que cubre información deportiva, Paco Caro. "Que yo sepa el grueso de la jornada se ha ofrecido por RTVE Play y que yo sepa, también se va a ofrecer el resto del campeonato por Teledeporte. Igual lo cuestionable también es que no haya querido atender a un equipo de TVE que estaba a unos metros de esos compañeros... igual también", ha escrito en X.

Femke de Flandes

Femke de Flandes

Actualizado Jueves, 6 marzo 2025 - 22:21

En pacífica expedición, los Tercios españoles abrieron incruento fuego de metafóricos arcabuces en la pista del Omnisport de Apeldoorn (Países Bajos), a la conquista del Campeonato de Europa de Atletismo 'indoor'. Conquista relativa, dada la entidad de los rivales. Pero muy asequible a título propio si consideramos que, en el último Europeo, en 2023, en tierras-aguas del turco, en Estambul, las galeras españolas se quedaron con un flaco botín de un oro y una plata.

Casada con el rey Guillermo Alejandro, la reina consorte de (los) Países Bajos habla español. Nació en Buenos Aires y se llama Máxima Zorreguieta, de evidente estirpe vasca. Pero la reina 'plebeya' es una deportista, también máxima en categoría y popularidad, que atiende por Femke Bol.

Femke de Países Bajos, Femke de Flandes, recordando cuando en el País Bajo y el País Plano (Bélgica) brillaba el sol español y rebotaba en los cascos y las picas. Femke de Flandes, decimos, el príncipe noruego Jakob Ingebrigtsen y la damita ucraniana Yaroslava Mahuchikh son las grandes estrellas de la competición. La Europa monárquica y la Ucrania heroica.

Ingebrigtsen entró en escena en la primera de las semifinales de los 1.500. Salió a cola del grupo para evitar tropiezos. Muy tranquilo, casi desdeñoso, totalmente seguro de sí mismo. Le separan océanos de los demás. Este invierno, en su paso hacia el récord del mundo de la milla (3:45.14) hizo el de 1.500 (3:29.63). A falta de 800 metros, empezó a remontar. A falta de 300, se puso en cabeza. Ganó andando con 3:37.49. En la final de este viernes no le amenaza nadie. Y mucho menos los españoles, eliminados. Nacho Fontes por impotencia. Mohamed Attaoui, por insuficiencia y por los pelos. Imitó la táctica de Ingebrigtsen. Pero él no se puede permitir ese lujo.

Femke sí se puede permitir unos cuantos. Garantizaría el oro individual en los 400 metros en una ciudad a 44 kms. de su natal Amersfoort. Pero ha optado por compartir su suerte con parte de la nobleza local en los relevos 4x400: en los femeninos y en los mixtos. Apeldoorn no es un lugar cualquiera para ella. Sede habitual en los Campeonatos nacionales, Femke batió allí dos veces el récord del mundo. Una en 2023 con 49.26, y otra en 2024 con 49.24, antes de que, ese mismo año, realizara, en el Mundial de Glasgow, los vigentes 49.17.

Así que, en los relevos mixtos, prueba novedosa en el Campeonato, última de la jornada y primera final del Campeonato, Femke, última relevista para personalizar y resumir la victoria, cumplió todos los pronósticos. Acompañada por la condesa Saalberg, el vizconde Van Diepen y el barón Smidt, se deslizó hacia el triunfo. Con ese estilo suyo de larga zancada flotante, braceando muy poco, cogió el testigo a la par que sus principales adversarias. Se mantuvo con ellas durante la mitad de la carrera y luego aceleró sin esfuerzo, suavemente, hasta el oro.

Recién cumplidos, el 23 de febrero, los 25 años, es una mujer de rostro adolescente y voz de niña. Femke de Flandes.

Ana Peleteiro mantiene su revolución para asaltar el oro europeo: "Era algo que se me atravesaba desde hace años"

Ana Peleteiro mantiene su revolución para asaltar el oro europeo: “Era algo que se me atravesaba desde hace años”

En otoño Ana Peleteiro lo cambió todo, pero quiso cambiarlo todo, todo, todo, todo. Después de los Juegos Olímpicos de París 2024, dejó atrás a su entrenador en la última década, Iván Pedroso, y su casa de Guadalajara, para irse a su Galicia a prepararse con los consejos de su marido, Benjamin Compaoré. La mudanza, con razones profesionales y personales, ya era atrevida, pero la saltadora quiso llevarla más allá. A la misma pista, al mismo foso. De la mano de Compaoré, Peleteiro intentó modificar su pierna de batida, de la derecha, que había utilizado toda la vida, a la izquierda, para colmar así un viejo anhelo. Pese a que Pedroso lo desaconsejaba, Peleteiro siempre había pensado que con la otra pierna podría saltar más fácil y saltar más lejos y las primeras semanas le dieron la razón.

La que fuera bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 realmente volaba con su nueva técnica y soñaba con un futuro de marcas imposibles, quién sabe si más allá de los 15 metros. Pero empezaron los dolores en la pierna izquierda, la rodilla se quejó, y el doctor Pedro Guillén, especialista entre especialistas, mandó parar. Si quería seguir sana, tenía que volver a su batida de siempre.

Hace menos de un mes, aún curándose de esas molestias, Peleteiro regresaba a su técnica antigua en el Campeonato de España y triunfaba y se ganaba un lugar de privilegio en el Europeo indoor, donde este viernes (desde las 18.50 horas, Teledeporte) buscará el oro, pero al mismo tiempo se guardaba un secreto. Tiene que batir con la derecha como antes, pero ya no salta como antes. Si su estilo se basaba en unos brincos exagerados, arriba, muy arriba, ahora se impulsa sin coger altura. La revolución de Peleteiro se mantiene: consistir en volar bajo.

Peter DejongAP

"Estoy intentando saltar de forma más horizontal y mejorando de una vez por toda la técnica, que al fin y al cabo era algo que se me atravesaba desde hace años. La parte técnica es muy importante para ganar sobre todo en salud y longevidad. Benjamin es un crack planificando y confío mucho en su criterio. Las cosas están fluyendo muy bien y me encanta como entrenador", aseguraba este jueves, en la primera jornada del campeonato en Apeldoorn, Países Bajos, donde sólo hubo una final.

España, cuarta en el 4x400 mixto

En el nuevo relevo 4x400 mixto, España acabó cuarta por detrás de los Países Bajos de Femke Bol, de Bélgica y de Reino Unido. Fue un día con decepciones, como la eliminación de Mohamed Attaoui e Ignacio Fontes en los 1.500 metros y también con alegrías como la clasificación para la final de Esther Guerrero en los 1.500, de Jaime Guerra y Lester Lescay en la longitud y, claro, de Peleteiro en el triple salto.

Su clasificación fue breve. En el primer intento no consiguió el pase directo porque se dejó demasiada distancia en la tabla -36 centímetros-, pero en el segundo lo logró sin apuros. Campeona ya en el Europeo indoor de 2019 y subcampeona en 2021 -en la última edición estuvo ausente por maternidad-, pocas rivales parecen capaces de rebasarla. Con Patricia Mamona y Maryna Bekh-Romanchuk fuera de las pistas, su éxito depende de ella misma. Deberá observar a la turca Tugba Danismaz, campeona hace dos años, y a la finlandesa Senni Salminen, y esquivar sorpresas.

En todo caso, con su espíritu competitivo, parece más que preparada. "Estoy en un remanso de paz absoluto. Creo que la cabeza es un 80% y estar bien mentalmente me ha ayudado a estar bien físicamente. Me siento en el mejor momento de forma de toda mi carrera. Entreno todos los días al máximo y creo que aún no he tocado ni mucho menos mi techo", proclamaba Peleteiro en plena revolución.

Abel Jordán, la nueva estrella de la velocidad española: "Siempre fui más rápido que los que me rodeaban"

Abel Jordán, la nueva estrella de la velocidad española: “Siempre fui más rápido que los que me rodeaban”

El hombre más rápido de España es un chico de 21 años de Alcorcón, alto (1,93 metros) y espigado, que fluye sobre el tartán con la velocidad de los elegidos. "Siempre fui el más rápido de la clase", recuerda cuando se le pregunta por el don con el que sorprendió en el reciente Campeonato de España (oro en 60 metros y plata en 60 vallas, con dos récords de España y uno de Europa sub 23). Pero, cuando se pone las gafas, Abel Jordán (Vigo, 2003) es también un estudiante de Ingeniería Mecánica en la Universidad Estatal de California -lo que más echa de menos en Fullerton es.... "¡el Mercadona!"-, un friki de la Fórmula 1 y con una historia familiar llena de idas y vueltas: "Mis bisabuelos emigraron a Cuba y mis padres regresaron a España sin nada, en una situación precaria", explica en esta entrevista con EL MUNDO antes de afrontar el Europeo short track de Apeldoorn, donde buscará un histórico doblete.

Para saber más

Ya sorprendió en el pasado Campeonato de España al aire libre (campeón en 100 metros con 10.18 y tercero en 110 vallas con 13.55). ¿En Gallur fue su confirmación?
Llegaba con ganas de hacerlo bien y me fui con dos récords de España, un récord de Europa sub-23, por todo lo alto. Incluso habiendo quedado segundo en las vallas (por detrás de Quique Llopis) fue un fin de semana redondo. Me fui súper contento en general por el hecho de haber sido capaz de competir en ambas pruebas a un alto nivel. Ahora mismo a nivel mundial estoy como en el puesto 19 en ambas, idéntico.
Ya casi nadie dobla. En el Europeo afrontará seis carreras (si todo va bien) en apenas dos días.
Me gusta. Es una buena manera de despejar la mente. Mira, hoy justo hablaba con mi psicólogo y le comentaba la pereza que me daba la universidad con lo bien que me estaban yendo las competiciones. Él me dice que me viene bien para que no todo sea atletismo. Doblar me hace el mismo efecto. Muchas veces en las vallas no me he encontrado bien y siempre tenía el 60 como para despejarme y encontrarme. Y viceversa.
Puede volver con dos medallas, lo que ningún español hizo jamás en velocidad.
Lo afronto con las mismas expectativas que el Campeonato de España. Con las ganas de demostrar que soy bueno en los dos. No pienso tanto en medallas, lo que más contento me pondría es ser finalista en ambas. En el 60, por ejemplo, parto como colíder (tiene 6,54). Pero del tercero al octavo están todos en 6,56. Es una competición que se mide por detalles mínimos y que la suerte influye.
¿Qué medalla le haría más ilusión?
En vallas, claramente. No sólo por la técnica, sobre todo porque llego noveno. A nivel objetivo, soy contendiente a la medalla en el 60 lisos, en las vallas no estoy ni cerca. Si lo logro, es que habré hecho una competición excelente.
¿Cuándo se dio cuenta de que tenía el don de la velocidad?
Siempre fui el más rápido de mi clase. Siempre he sido más rápido que los que me rodeaban. Si teníamos que dar tres vueltas a la urbanización, no ganaba. La resistencia no era lo mío. Pero a una, hasta a los mayores. Eran pinceladas y decía 'tío, soy rápido'. Por todo eso me metí al atletismo y ya dentro, descubres tu prueba. Desde pequeño yo sabía que era rápido.
Abel Jordán, en acción en Gallur.

Abel Jordán, en acción en Gallur.SERGIO ENRIQUEZ-NISTALMUNDO

¿Cómo fueron sus primeros pasos?
Probé todos los deportes. Y fue gracioso, porque el conserje de mi urbanización me veía siempre corriendo de lado a lado. Era un niño muy inquieto que necesitaba gastar energía. Se lo dijo a mis padres, que ya estaban viendo que yo no estaba motivado con el fútbol. Tengo un buen recuerdo. Empecé por la tontería de 'soy muy rápido, seguro que se me da bien'. A los dos años creo que quedé cuarto de Madrid en los 60 metros. Hice longitud, peso, combinadas y a los 13 años probé las vallas. Me gustó bastante. Eran como un reto a superar, cada año eran más altas. Los entrenamientos eran divertidos. Ves cualquier entreno de un atleta de 400 y dices, no quiero hacer eso ni de broma.
¿Qué le queda por mejorar?
Un montón. En fuerza. No necesito demasiada, porque rompería el balance de mi cuerpo, peso menos y empujo más. Pero algo me vendría bien. Y luego, aprovechar mi velocidad en las vallas pero sin comérmelas. Aspectos técnicos muy pequeños, picar entre vallas, pasitos cortos con la velocidad que tengo.
Cuando escuchas que eres el hombre más rápido de España...
Sí, soy el hombre más rápido de España. Pero hoy. Y mañana ya veremos. Nadie me conocía el año pasado, así que mañana puede aparecer otro chico, hay un montón de calidad en las categorías inferiores en velocidad. El segundo del Campeonato de España es sub 20 (Jorge Hernández). Tengo que seguir trabajando.
¿Por qué eligió estudiar Ingeniería Mecánica?
Me gusta mucho el mundo del Motorsport, la Fórmula 1, Nascar... Lo más próximo es Ingeniería de Automoción, pero en mi Universidad no había. Por eso elegí Mecánica. Ir a EEUU fue idea de mi padre. A las muy malas, siempre podía volver. Me fui con 18 años, el primer año de Universidad lo hice en España, Industriales en Madrid, porque me pilló el año covid y casi no había becas.
Abel Jordán celebra su victoria en la prueba de 60 metros en los Campeonatos de España.

Abel Jordán celebra su victoria en la prueba de 60 metros en los Campeonatos de España.SERGIO PÉREZEFE

¿Cómo es Abel Jordán?
Un chico muy muy tranquilo, es difícil quitarme la paz. Cualquier problema siempre pienso que se va a solucionar. Eso quizá hace que en los tacos me cueste salir: soy demasiado tranquilo. Me cuesta ponerme nervioso o ansioso. Mi hobbie es la Fórmula 1, tengo un volante en mi casa con el que juego a la Play, porque me lo paso súper bien. También soy un poquito lo que llamarían friki: me gustan los datos frikis de todo tipo, sobre todo lo relacionado con ingeniería y matemáticas. O de aviones. Y eso que odio volar.
¿Tiene una historia familiar bastante peculiar?
Si tiras para atrás, sí que somos españoles. Mi madre se apellida Prats, que es muy catalán. Mi padre Uribe Etxebarría, que no puede ser más vasco. Por parte de mi madre, que es la historia que mejor me sé, mis bisabuelos emigraron a Cuba. Allí nacieron mis abuelos, mis tíos, mis primos... Mi abuela fue la primera en regresar, porque consiguió un trabajo en España como pianista, del que se retiró hace dos años. Mis padres fueron a vivir con ella en 2002 y por eso yo nací en Galicia. Vinieron sin nada, era una situación precaria. Mis padres conservan el acento cubano, él es ingeniero informático. Y mi madre trabaja en marketing, aunque estudió Derecho.
¿Cómo se ve España desde EEUU?
No estoy muy al tanto de todo lo que pasa aquí (la entrevista se hizo en Gallur, antes del Indoor Tour Gold). Pero ves similitudes. La batalla continua que hay en España entre izquierdas y derechas, también pasa en EEUU. Está todo muy politizado, allí con Trump y Kamala. No somos tan peculiares en nuestros problemas.
Lester Lescay, otro prodigioso saltador para España: "Quería vivir, no iba a pasar mi juventud en Cuba"

Lester Lescay, otro prodigioso saltador para España: “Quería vivir, no iba a pasar mi juventud en Cuba”

Viendo pasar su carrera como si mirara por la ventana de un tren en marcha, con la sensación de que tantos de sus saltos en los entrenamientos a las órdenes de Luis Felipe Méliz en la pista Fuente de la Niña de Guadalajara eran medallas que ganaban otros (sus 8,35 metros de 2024 hubieran sido bronce en los Juegos de París), Lester Alcides Lescay (Santiago de Cuba, 2001) esperó con la paciencia del que sabe que un destino le aguarda y con la determinación de quien tuvo claro que «no iba a saltar más por Cuba», su país natal.

El caso del saltador de longitud recuerda al de su compatriota Jordan Díaz, con quien de niño compartía entrenamientos y competiciones en la isla, y va por el camino de acabar igual, con gloria y éxitos para el atletismo español. AirLester, como se lee en su estado de whatsapp, debuta este fin de semana con la selección en el Europeo short track de Apeldoorn (unas molestias en el isquio le impidieron hacerlo hace unos días en el Campeonato de España en Gallur), con ambición y ganas acumuladas durante tres largos años. Aunque su DNI no llegó por vía de Consejo de Ministros. Él lo consiguió por su matrimonio con Beatriz.

Sobrino de la triplista Mabel Gay, plata mundial en Berlín 2009, Lescay cuenta su historia vital en EL MUNDO con simpatía y un discurso tan enérgico como sus saltos.

Desde el pasado 12 de enero puede, al fin, competir por España. ¿Ganas, ansiedad?
Simplemente estoy concentrado en lo que tengo que hacer. En entrenar, en cuidarme, en la dieta, en esas cosas. Si me presiono... En Tokio (diploma) me pasó. Tenía tantas ganas que luego no me fue bien, por la ansiedad. Así que ahora pienso en el camino, en hacer bien lo que tenga que hacer y cuando llegue la competición, resolver. Queda el dolor ese de no haber podido participar. La primera vez fue peor, pero te vas adaptando. También creces mucho mentalmente. El año pasado me perdí los Juegos. Me sentía súper bien, sabía que allí podía dar todo de mí. Fue duro, pero lo importante era que se resolvieran los papeles.
¿Cómo se ven por la tele unos Juegos sabiendo que uno podría ganar esa medalla olímpica?
A lo mejor hubiera ganado una medalla o a lo mejor no. Verlos por la tele me dolió en ese momento, pero es como te digo, ya estaba acostumbrado. Lo que sí que no iba a hacer es saltar más por Cuba. Fue una decisión que tomé y ya no había nada más. Y no es porque ellos me hayan hecho nada.
¿Cómo era su vida en Cuba? ¿Por qué decidió que no volvía?
A mí en Cuba nunca me faltó de nada. Sí que había cosas, pero mi mamá fue una mujer muy luchadora, siempre estaba en el extranjero y trabajaba mucho. Ella es médico. Yo era uno de los más privilegiaditos en Cuba. Algunos compañeros eran pobres, no tenían zapatos o les faltaba ropa. Yo gracias a mi mamá tenía esas cosas. Vivía súper bien comparado con mis amigos. Un pelín por encima del cubano pobre pobre, un poquitico. Las carencias las empecé a ver de verdad cuando empecé a cobrar. Dices, 'coño, si yo cobro esto que soy deportista y la gente en la calle cobra menos, ¿cómo hacen?'. Hablaba mucho con mi papá y mis amigos y sabía que eso no estaba bien. Mis padres están separados, son familias distintas, y mi papá no vivía tan bien. Yo quería vivir, no quería pasar mi juventud allí.
Lester Lescay ejecuta un salto, en Guadalajara.

Lester Lescay ejecuta un salto, en Guadalajara.RAFAEL MARTIN SOLANOAraba

¿Cómo recuerda el momento, a principio de 2022, en que decidió quedarse en España?
Fue en enero, cuando supuestamente no hice la marca para el Mundial de Belgrado. Era algo que ya tenía muy pensado y decidido. Aunque cuando llegó el momento, tuve muchos nervios. Es la adrenalina más grande que he sentido en mi vida. Ni Juegos ni nada.
Era no volver a tu país, pasar ocho años sin ver a tu familia.
Yo sabía que no iban a pasar ocho años sin verlos. Que en cuanto tuviera un dinero los iba a sacar de allí. Me lo prometí a mí mismo. Y en dos años lo pude hacer, gracias a Puma, por el contrato que me dieron.
A Beatriz, la que ahora es su mujer, ya la conocía por entonces.
Fue en una concentración antes de los Juegos de Tokio. Ella trabajaba en el Eurohotel en Castellón. Y el típico chico que va allí... Quedábamos, hablábamos y eso. Boberías. Cuando me fui a Cuba seguimos hablando. Y cuando regresé a España en invierno me quedé en su casa de Burriana.
¿Qué siente cuando le critican por cambiar de país?
No le presto atención. Yo me hice español por mi esposa, qué me van a decir, qué me pueden cuestionar. ¿Que me regalaron la nacionalidad? No, fue por mi esposa, con exámenes, a través de la justicia. Ha sido complicado. Cuando no tienes un enchufe o algo así... ¿Que un negrito va a representar a la bandera española? ¿Cuántos hay? No me pueden criticar.
Lestes Lescay.

Lestes Lescay.RAFAEL MARTIN SOLANOAraba

¿Cómo recuerda su infancia? ¿Cómo empezó en el atletismo?
Mi mamá fue la que me apuntó. Pero no empecé a destacar hasta octavo grado. Era malísimo. Me costó mucho ser campeón de Cuba. En el primer nacional quedé último, imagínate. Poco a poco, con disciplina... Los que eran mejores que yo lo fueron dejando y fui creciendo hasta llegar al equipo nacional. El primer año fui plata mundial y el segundo oro en los Juegos de la juventud. Y al siguiente, con 17 años, ya salté 8,03. Ahí fue la primera decepción que tuve con Cuba. Me mandaron para casa y me dijeron que había estado mal. Fue una desilusión. En mi último juvenil salté 8,28 y luego ya los Juegos. Pero ya no me sentía cómodo, no tenía motivación, no quería estar ya más en Cuba. A mí nadie me hizo nada, pero sabía que no iba a crecer mucho allí.
¿Quién fue su ídolo?
Siempre fue Dayron Robles (campeón olímpico en 2008 y ex plusmarquista mundial de 110 metros vallas). Lo fue hasta el día que le pasó lo del isquio en los Juegos de Londres. Yo era un niño y no sabía por qué se había parado. De niño no sabes ni lo que es un músculo, cómo se va a romper. 'Eres un pendejo', le dije. Me desilusioné mucho con él. Hasta que me pasó a mí lo del isquio, claro.
¿Le gusta que le comparen con Jordan Díaz?
Es un espejo para mí, claro. ¿Quién no quiere hacer lo que hizo Jordan en su debut con España? Fue lo más grande. Estamos juntos desde niños. En las categorías inferiores los dos hacíamos triple. Lo que pasa es que a mí no me gustaba mucho. Él era otro nivel. Con 16 años saltaba 17,30. Sin duda, fue lo mejor que vino a España. Miro los deportistas que se han quedado y de los fichajes que ha hecho España, ese muchacho es lo mejor.
Su tía es Mabel Gay.
Me ayudó mucho. En Cuba no es como aquí, que cuando eres niño compras un par de camisetas y ya está. A mí no me faltó de nada. Y ella también siempre me dio muchos consejos, cuando empezaba en el equipo nacional. Si no fuera por ella, no hubiera llegado hasta aquí tampoco.
¿Cómo es tu vida en España?
Entre Guadalajara y Castellón. Soy un chico de lo más normal. Me gusta caminar, coger el sol ahora en invierno, juego a la Play, veo mucho el teléfono. Hace poco me saqué el teórico del auto y ahora tengo que ver qué me pongo a estudiar para no pensar mucho en el deporte en los tiempos libres. Un chico súper simple.
¿Cuál es su sueño?
Mi objetivo es ser medallista en un Mundial, por lo menos. El tiempo y la disciplina dirán. Pero sé que lo voy a conseguir. Algo, aunque sea un bronce. Algo tengo que coger. Tengo que hacer algo. Algo, algo (repite). No sé si será hoy o mañana. Al Europeo llegaré al 100%.
¿Qué le sorprendió de España?
Lo que más me gustó cuando llegué es que en verano se hace de noche muy tarde, casi a las 11. Eso en Cuba no es normal. Cuando lo vi dije: 'Guau, ¿así todo el año?'. Me pareció muy curioso y muy bonito. Y la comida. La comida es muy buena.
¿Sueña con el salto perfecto?
Antes sí. Soñaba tanto que me fue perjudicando. Ahora espero a que salga. Tengo claro lo que tengo que hacer: centrarme en lo mío, mantener la disciplina fuera de casa, tratar de estar al 100% cuando llegue el momento. Si llego con salud, ya. Cuando era muy chico, iba caminando por una acera recta y sólo veía un pasillo de salto, enseguida me daba por correr, por saltar. Me volvía loco. En Cuba no hay tanta diversión como aquí, solo saltar, y me enfoqué tanto... mi mente solo estaba en eso, me agoté. Dije, a partir de ahora viviré la vida.
Radiografía del nuevo atletismo español: multirracial, joven y ambicioso

Radiografía del nuevo atletismo español: multirracial, joven y ambicioso

Lester Lescay es uno de los genuinos representantes de algunas de las más notorias características del actual atletismo español. Joven (23 años), talentoso (8,35 en salto de longitud en 2024, sexta marca mundial del año) y no nacido aquí. Lo hizo en Cuba, en Santiago.

Recién nacionalizado, forma con Jordan Díaz -naturalizado en 2022, plusmarquista nacional y campeón olímpico de triple salto, también cubano, de La Habana, 24 años recién cumplidos el 23 de febrero-, la pareja más notoria por origen y similitud de especialidades atléticas, del espejo deportivo español. El deporte como visible reflejo del paisaje sociológico y ciudadano del país.

Para saber más

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Lesionados, ninguno de los dos compitió en el recién finalizado Campeonato de España en Pista Corta (short track), la pista cubierta de siempre, celebrado en el pabellón madrileño Gallur. Pero sus figuras estuvieron latentes, mientras otras, numerosas, pintaban presencialmente el agradecido y agraciado lienzo étnico y generacional de nuestro atletismo. Multirracial en lo físico (pieles en distintos tonos oscuros, tostados, de Latinoamérica y África). Joven en lo cronológico (menos de 25 años).

Desplazados por razones políticas o económico-vitales, hay muchos, hombres y mujeres, de diferentes edades, nacidos o criados aquí, compitiendo en distintas modalidades, incrementando de continuo un fenómeno que empezó hace tiempo. Una característica global, pero más acusada, por razones culturales y geográficas, en España, que ha conducido momentáneamente a que, en pruebas olímpicas, siete récords de España masculinos y seis femeninos los ostenten atletas no nacidos entre nosotros.

Attaoui se proclama vencedor de la final masculina de 1.500 metros.

Attaoui se proclama vencedor de la final masculina de 1.500 metros.EFE

Es el caso de los actuales plusmarquistas españoles de 800 metros, ambos, de 23 años. El monarca al aire libre, Mohamed Attaoui, quinto en los Juegos Olímpicos de París, nació en Marruecos. El recordman en sala, Elvin Josué Canales, en Honduras. Attaoui ganó en Gallur los 1.500. Canales fue tercero en los 800. Los dos exhibieron su clase en pruebas de gran nivel general.

Entre las mujeres, Tessy Ebosele, de 22 años, lesionada en la final de salto de longitud cuando iba segunda a cuatro centímetros del oro, subcampeona mundial sub-20 de triple salto, y bronce en longitud en el Europeo sub-23, nació en Marruecos, pero de familia procedente de Nigeria. Con año y medio de edad, llegó a España con su madre en una patera y obtuvo la nacionalidad española en 2021.

María Vicente (23 años, Hospitalet de Llobregat), llamada a ser una de las mejores atletas de pruebas combinadas del mundo, con un deslumbrante historial juvenil, vendría a establecer un puente unisex entre las cunas extranjeras y las nacionales. De madre conquense y padre cubano, convaleciente de una rotura en el tendón de Aquiles sufrida en marzo de 2024, tampoco compitió en Gallur. Pero, en la ilusionada impaciencia de volverla a ver en las pistas, su imagen sobrevoló toda la competición.

Ebosele, durante la final de salto de longitud en Gallur.

Ebosele, durante la final de salto de longitud en Gallur.EFE

Noveles atletas de pura cepa española destacaron en Gallur y se proyectan con fuerza hacia el atletismo a cielo abierto. Jaime Guerra (25 años) saltó 8, 14 en longitud. Adrià Alfonso (22) estableció, con 20.65, un nuevo récord de España de 200 metros. Los 200 no se programan en los grandes campeonatos en pista corta, pero el registro de Alfonso es una interesante referencia para la larga de los estadios.

Sin parangón en el pasado, una reciente y nutrida generación femenina de cuatrocentistas siembra esperanzas de éxitos en los relevos 4x 400. El nacional de Gallur fue el aperitivo del inminente Europeo de Apeldoorn (Países Bajos), del 6 al 9 de marzo, y de todo lo que venga después. Lideradas por la veterana Paula Sevilla (27 años), lucen Blanca Hervás (22), Carmen Avilés (22), Daniela Fra (24), Eva Santidrián (25) y la benjamina Berta Segura (21).

Se anuncia una época brillante en los 110 vallas con los consagrados Quique Llopis (24 años, cuarto en los Juegos de París, único europeo en la final) y Asier Martínez (misma edad, campeón de Europa y tercero en el Mundial en 2022, sexto en los Juegos de Tokio). Se les ha incorporado el recién llegado Abel Jordán, 21 años, campeón de España de 100 metros y, en Gallur, de 60. Quedó segundo, tras Llopis, en los 60 vallas, a los que no accedió Asier al tropezar con uno de los obstáculos.

Blanca Hervás.

Blanca Hervás.Europa Press Sports

He ahí un humano mosaico territorial. Un valenciano, un navarro y un gallego. Rica dispersión para una más rica unión. Jordán, además, estudia en California. Personaliza el moderno internacionalismo de una vieja nación que se abre al mundo y, al mismo tiempo, hacia él se expande.

Quique Llopis hace valer su realeza y Mariano García se impone a todos en el 800

Quique Llopis hace valer su realeza y Mariano García se impone a todos en el 800

Actualizado Domingo, 23 febrero 2025 - 16:13

El Campeonato de España 'short track', la pista cubierta de toda la vida, acabó como un trueno con los 60 metros vallas. Estaban, en calles colindantes, máxima referencia para ellos y el espectador, Quique Llopis y Abel Jordán, el campeón en los 60 lisos. No, en cambio, Asier Martínez, que se 'comió' un obstáculo en la semifinal.

Llopis salió regular. Jordán, como un tiro. Pero Quique, de 24 años, hizo valer su realeza ante un delfín de 21. Lo alcanzó en la última valla y lo superó por un pelo en el breve tramo despejado hasta la meta. Marcó 7.50 por 7.53 de Jordán, de nuevo plusmarquista nacional sub-23. Ambos tienen por delante un ilusionante margen de progresión.

En las mejores finales anteriores, una recta llameante y agónica coronó en los 800 a Mariano García (1:46.05). 'La Moto', remontando por la cuerda, se impuso a un sorprendente y admirable Álvaro de Arriba (1:46.13) y al plusmarquista nacional, Elvin Josué Canales (1:46.31). Tres cuartos de hora antes, Mohamed Attaoui había ganado los 1.500 (3:48.61) dominando a Adrián Ben (3:49.00). Aunque ahorró todas las energías que pudo, acusó el esfuerzo y acabó último.

El fenómeno Maribel Pérez

Los 400 femeninos respondieron con creces a la expectación despertada. Nunca hubo un Campeonato de España "indoor" con tanto nivel general en esa prueba. Las seis mujeres hicieron marca personal y las cuatro primeras (Paula Sevilla, Blanca Hervás, Eva Santidrián, Daniela Fra) bajaron con holgura de los 52 segundos, con Paula, que ha subido de distancia desde la velocidad pura, en 51.20, sólo por detrás históricamente del enorme primado de Sandra Myers (50.99).

Los 400 masculinos, con Iñaki Canal bajando ampliamente de los 46 segundos (45.74) y Markel Fernández (46.24) bajando aún más claramente de los 47, no defraudaron (tampoco Bernat Erta tercero, pero descalificado por invadir calle). Tenemos unos grandes relevos, incluido el mixto, para los Europeos. Hubo un récord de España en los 200 masculinos a cargo de Adriá Alfonso (20.65). Pero no es una prueba que se dispute en Europeos y Mundiales. Vale, sin embargo, como referencia para el aire libre.

El homologable femenino de los 60, nos lo regaló el sábado Maribel Pérez. Una pequeña, compacta y madura centella sevillana de 1,60, 50 kilos, 32 años el 1 de marzo y entrenada por su tío Luis. Se refugió en el atletismo para escapar del acoso escolar. Era una niña que ganaba a los chicos y recibió a cambio, en otra de esas tan frecuentes muestras de crueldad infantil, acusaciones de 'machirulo'. "Quería volverme invisible, pasaba los recreos encerrada en el baño y los domingos lloraba porque tenía que volver a clase el lunes". Hoy es una atleta destacada y otro ejemplo de las propiedades curativas del deporte.

En el Campeonato ha habido mucha juventud y muchas pieles oscuras, especialmente, en ambos casos, entre las mujeres. Un espejo de la actual realidad sociológica española y una muestra de que muchas niñas no quieren ser princesas, o sea, futbolistas, sino atletas.

Recital de Maribel Pérez y otro título para Ana Peleteiro en Gallur

Recital de Maribel Pérez y otro título para Ana Peleteiro en Gallur

En las semifinales de los 60 metros, Maribel Pérez batió su propio récord nacional. Lo rebajó en una centésima para dejarlo en 7.15. Aunque no lo necesitaba, se esforzó hasta el último metro porque sabía que se hallaba en disposición de hacer algo sonado. En la final, Jaël Bestué, la defensora del título, le discutió el oro con zancadas como dentelladas. Maribel la superó en el último milímetro, tal vez la última micra, para ganar con 7.18, la misma marca que Jaël.

En el indeseable capítulo de los percances, Tessy Ebosele, segunda (6,46) en el salto de longitud tras Carmen Rosales (6,51), recogió, coja, vendada, su plata con lo que pareció, en una primera impresión, una rotura del tendón de Aquiles izquierdo. Reconocimientos posteriores descartaron la fractura. Por fortuna, el percance no degeneró en drama, aunque Tessy no pudo, por la tarde, tratar de discutirle el título de triple salto a una Ana Peleteiro que, sin molestias aparentes, ganó con unos esperanzadores 14,33.

Y Jorge Ureña, brillante líder del heptatlón luego de cuatro pruebas, a 22 puntos de su récord de España, tropezó con el obstáculo en la quinta, los 60 vallas, se fue estrepitosamente al suelo y perdió toda opción de medalla e incluso de un buen puesto. Terminó decimosegundo, lejísimos del vencedor, Pablo Roelas (5.727 puntos).

Como era de prever, Marta García y Águeda Marqués sólo pensaron la una en a otra a la hora de dedicarse a tratar de imponerse en los 3.000. Marta tiró y tiró hasta agotarse. Águeda aguantó y aguantó hasta agotarla. La superó en los metros finales (9:12.30). Pol Oriach no tuvo más que pensar en sí mismo para ganar (7:52.52) la prueba masculina.

Agueda Marqués celebra su victoria en la prueba femenina de 3000 metros.

Agueda Marqués celebra su victoria en la prueba femenina de 3000 metros.SERGIO PÉREZEFE

Algunas de las pruebas más interesantes de la jornada fueron aquellas que dieron paso a las, más interesantes aún, finales epilogales del domingo. Elvin Josué Canales, Mariano García y Mohamed Ataoui disputarán un 800 apasionante. Iñaki Cañal (formidable con sus 46.17), Óscar Husillos, Manuel Guijarro, Markel Fernández y Bernat Erta apuntan a las medallas en los 400. Lo mismo que Ignacio Fontes, Javier Mirón, Mohamed Attaoui, que está en misa y repicando, y Adrián Ben, en los 1.500.

También las mujeres del 400 justificaron la expectación despertada. Blanca Hervás, Eva Santidrián, Paula Sevilla, Daniela Fra y Carmen Avilés sostendrán una lucha cerrada para subir al podio y, como en el caso de los hombres, suscitan esperanzas de formar unos cuartetos de relevos (masculino, femenino y mixto) con posibilidades europeas de medalla.

Hay un chico nuevo en la ciudad, aunque ya en 2024 llamó la atención. Se llama, abreviando, Abel Jordán (Abel Alejandro Jordán Jul. AA.JJ). Tiene 21 años, es vigués, llegó de niño a Madrid y en 2022 se trasladó a California, donde estudia ingeniería mecánica. Un junco que corre con una elegante facilidad natural. Campeón de España absoluto de 100 el pasado año, es muy rápido y muy técnico. Tan rápido, que ganó los 60 con 6.54, récord de los Campeonatos, récord de España sub-23 y segunda mejor marca nacional de todos los tiempos tras los 6.52 de Yunier Pérez. Tan técnico, que les va a discutir a Quique Llopis y Asier Martínez el título en los 60 vallas.

Jaime Guerra brilla en la longitud después del chasco con el recién nacionalizado Lester Lescay

Jaime Guerra brilla en la longitud después del chasco con el recién nacionalizado Lester Lescay

Actualizado Viernes, 21 febrero 2025 - 22:10

La competición se abrió con un chasco-fiasco. La primera final del Campeonato de España en Pista Corta ('short track', la nueva denominación de la pista cubierta), y una de las más interesantes, la del salto de longitud, no gozó de la presencia de Lester Lescay. Con molestias en los isquios, el nacido en Santiago de Cuba arrió la bandera sin llegar siquiera a izarla.

El vacío dejado por el caribeño, recientemente nacionalizado español y que debutaba como tal, un hombre de 8,35 en 2024, sexta marca del año, puso el concurso en manos de Jaime Guerra y Eusebio Cáceres. El primero, la estrella de la jornada, compensó en buena medida la falta de Lescay con un brinco magnífico de 8,14, mínima para el Europeo y cumbre métrica de una convincente serie. Cualquiera de sus saltos le hubiera proporcionado el título. El peor fue de 7,83, tres centímetros más que los 7,80 de un Cáceres renqueante, como es, a su pesar, harto frecuente desde que entró en la élite. Incluso así, el alicantino mejoró su marca del año (7,73) y dio una lección de coraje. El bronce acabó en poder de Jan Díaz (7,59).

El pentatlón fue un canto a la nostalgia a causa de la ausencia de María Vicente, ya en proceso de retorno a la escena. Sin ella, con su sombra planeando quejumbrosa sobre la pista, la prueba, en la segunda y última final del día, se la llevó Alba Ramírez. En la otra combinada, excelente actuación de Jorge Ureña, que lidera el heptatlón con 6.93 en los 60 metros; 7,49 en longitud; 14,56 en peso y 2,02 en altura.

La final del 800, plato fuerte

El madrileño pabellón Gallur acoge hasta el domingo un campeonato interesantísimo, antesala clasificatoria del Europeo de Apeldoorn, entre el 6 y el 9 de marzo. Además de María Vicente, faltan algunas figuras. Especialmente Jordan Díaz, Adel Mechaal, Mario García Romo y Marta Pérez. Pero figuran en liza muchas otras. Se espera, en los 800, un duelo electrizante, a alto nivel internacional, entre Elvin Josué Canales, flamante plusmarquista nacional (1:44.65), Mohamed Attaoui, que doblará en los 1.500, y Mariano García.

Quique Llopis, Asier Martínez y Abel Jordan dirimirán la supremacía en los 60 metros vallas. Aunque con molestias en una rodilla, es favorita Ana Peleteiro en el triple salto. En gran condición ambas, Marta García y Águeda Marqués se disputarán el título en los 3.000. Muy atractivos los 400 femeninos, el de mayor fuste conjunto en los últimos años, con, sobre todo, Eva Santidrián y Paula Sevilla, que ha subido de distancia desde la velocidad, con, respectivamente, la segunda y tercera marca españolas de todos los tiempos, 51.70 y 51.79, sólo por detrás del récord de Sandra Myers (50.99).

Un sábado trufado de finales dará paso a un domingo atestado de ellas. Las más esperadas.