En medio de la inconsolable añoranza por Lindsey Vonn, operada por tercera vez de sus fracturas y que habría sido una de las favoritas, el supergigante (Super-G) femenino se resolvió con una fiesta italiana. Federica Brignone, apodada con justicia “La Tigresa”, se alzó con un oro especialmente celebrado.
El pasado 3 de abril, en los Campeonatos de Italia, se rompió la tibia y el peroné, además de sufrir daños en los ligamentos de la rodilla izquierda. Se llegó a pensar que su carrera había terminado. En uno de esos episodios que evidencian la grandeza del deporte, reapareció esta temporada en el gigante de Kronplatz, 237 días después, con un excepcional sexto puesto. Ha llegado a tiempo, ¡con 35 años!, para los Juegos. Aunque todavía con algunas molestias, le ha dado a su país el primer oro en el esquí alpino.
Fue 41 centésimas más rápida que Romane Miradoli —de nombre muy italiano, aunque francesa— y 52 más que la austriaca Cornelia Hütter. La amargura de los cuartos puestos se mostró esta vez especialmente cruel: otra austriaca, Ariane Rädler, se quedó a una sola centésima del bronce.
Brignone, de tez morena y cabello oscuro y rizado en un mundo de pieles blancas y melenas rubias y lisas, salió con el dorsal 6 y arrebató el primer puesto a su compañera Laura Pirovano, que había partido con el 2. Desde ahí resistió los ataques de sus rivales, incluido el de Sofia Goggia. La italiana más rápida de la historia esquió como una “loca”, con la garra y el riesgo que la caracterizan y que tantas victorias le han dado… cuando no se cae o se sale sin remedio del trazado, como le ocurrió en esta ocasión.
La pista estaba difícil, con nieve blanda y una ligera nevada cayendo desde un cielo bajo. Hubo bastante “mortandad” en forma de salidas de pista y caídas. Besaron la nieve, de forma notoria, Ester Ledecká —oro en Pyeongchang— y Breezy Johnson, campeona hace unos días en el descenso. Su accidente, similar al de su compatriota Lindsey Vonn, causó inquietud durante unos instantes, aunque la estadounidense se levantó sin daños.
El esquí alpino descansa este viernes y regresa el sábado con el eslalon gigante masculino.






