La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado el acuerdo entre el Ayuntamiento de Getafe y el Getafe C.F de retirar el nombre del exjugador Alfonso Pérez del Coliseum tras sus declaraciones contra la equiparación salarial del fútbol femenino en una entrevista en EL MUNDO.
“La dictadura de la izquierda es asombrosa: un veterano exjugador de fútbol no puede ni dar su opinión si no le agrada al poder”, ha escrito la dirigente madrileña en su cuenta de ‘X’, antiguo Twitter.
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En un comunicado conjunto, el Consistorio y el club han apuntado a que Alfonso Pérez señalaba en la entrevista “la imposibilidad de que una jugadora cobre lo mismo que sus compañeros varones”, y han puesto el foco en que esto traslada idea de que el fútbol es un “mero negocio económico, en lugar de ensalzar aspectos tan importantes en el deporte como la superación, el esfuerzo o la igualdad”.
«No puede entrar a ver una película de Brigitte Bardot. Para recibir el sueldo, los billetes con los que le pagan, su padre tiene que actuar en su nombre». Esto escribía Nelson Rodrigues, uno de los más influyentes periodistas de Brasil, acerca de un muchacho de 17 años que no podía acceder a nada de eso y, sin embargo, podía marcar dos goles en la final de un Mundial y tres en la semifinal. Ese muchacho era Pelé.
Luca Hoek Le Guenedal sí puede ver una película de Brigitte Bardot, pero no puede votar, ni conducir, etc., porque, al igual que Pelé entonces, es menor de edad. Tiene también 17 años, cumplidos en marzo. No puede hacer nada de eso, pero sí competir en el Mundial de Natación que se celebra en Singapur e ilusionar al aficionado español.
Luca, sin embargo, era francés hasta hace dos años y competía como infantil por Francia, el país de su madre. A su padre, neerlandés, lo trajeron tempranamente los abuelos a Sitges y allí, ya mayorcito, conoció a mademoiselle Le Guenedal. Luca nació en Sant Pere de Ribes, a cinco kilómetros de Sitges, y empezó en la natación como actividad extraescolar. A los nueve años, descubierto por Emilio Huete, pasó a entrenarse en el Club Natació Sitges.
marcas excepcionales
Ben Titley, el reputado técnico británico, ex técnico de estrellas como Summer McIntosh, Kylie Masse o Penny Oleksiak, responsable del CAR de Sant Cugat, lo reclutó para el Centro, lo incluyó en una concentración del equipo nacional con gente como Mireia Belmonte y Hugo González, y lo convenció para que adoptara la nacionalidad española. No tuvo que insistir mucho. Luca, que ha pasado a segundo de Bachillerato, seguirá en el CAR durante todo este ciclo olímpico y después ya decidirá dónde y qué estudiar.
Su irrupción en la natación nacional ha sido la de un maremoto, con marcas excepcionales a los 15 y 16 años. Para el gran público ha aflorado a los 17. Brilló en los trials de junio, que le proporcionaron el pasaje a Singapur y explotó en el Europeo Júnior, del que salió con dos oros (100 libre y relevo mixto 4x100 libre) y dos bronces (50 libre y 4x100 estilos). En el 4x100 libre mixto realizó, en el primer tramo, 48.14, por debajo del récord absoluto de España de Sergio de Celis (48.34). La marca no fue homologada al ser establecida en una prueba mixta.
Horas después dejó el primado en 48.25. Y, además, rompió el de los 50. Lo esculpió en 21.99, borrando los 22.04 que ostentaba Javier Noriega desde 2009, cuando Luca tenía un añito, en los tiempos del poliuretano. Se convertía de ese modo en el séptimo nadador de la historia menor de 18 años en nadar los 50 por debajo de los 22 segundos. Luca, que se mira en el espejo de David Popovici, es, pues, un velocista puro que, mientras va fortaleciendo un cuerpo todavía en formación, no se va a prodigar en los 200. En Singapur nadará los 100 y los relevos 4X100 libre. Es algo atrevido, pero no descabellado, colocarle en la final individual. Tendría, probablemente, que bajar de los 48 segundos. No es imposible, dada su progresión. Para el equipo es más factible entrar entre los ocho primeros.
Luka Hoek, con una de sus medallas.RFEN
María Daza, también aún de 17 años (cumplirá 18 en agosto), brilló asimismo en esos Europeos Júniors con dos oros (4x100 libre y 4x100 libre mixto) y dos platas (100 y 200 libre). Como curiosidad, la espaldista Carmen Weiler Sastre (20 años), que nadó los 100 en los Campeonatos de España en un registro (58.83) que le hubiera supuesto el quinto puesto en París, creció en Singapur.
Una mujer de mundo. Hija de padre alemán y madre española (valenciana), nació en Bangkok, se crió, como decimos en Singapur, y reside en Estados Unidos, donde estudia Ciencias Biológicas en el Instituto Politécnico de la Universidad Estatal de Virginia. Un buen sitio para estudiar y nadar. Al mando de la piscina figura Sergi López, un prestigioso técnico, afincado desde hace muchos años en EE.UU. y cuyas enseñanzas han contribuido a forjar grandes campeones. Sergi, bronce en los 200 braza en los Juegos de Seúl88, fue cocinero antes que fraile. Carmen está en buenas manos.
El Barça volvió a doblegar este viernes al Mónaco en el cuarto duelo de los cuartos de final de la Euroliga, disputado en el Palau Blaugrana (79-72) y, tras un duelo de poder que no se decidió hasta el último minuto, forzó el partido de desempate, que se disputará el próximo martes a las 19:00 CET en el Principado.
Fue un encuentro trepidante, de una exigencia física máxima. Tras un arranque arrollador de los azulgranas (21-6, min.9), el cuadro monegasco reaccionó antes del descanso (35-38) y presentó batalla hasta el suspiro final, alimentado por las pérdidas (19) y los rebotes ofensivos (13).
Pero pese al arreón final del alero Alpha Diallo (13 puntos) y el talento de Mike James (16), el cuadro azulgrana, liderado en ataque por el ala-pívot Jabari Parker (22) de inicio y por el escolta Darío Brizuela (17) después, jugó mejor las posesiones decisivas y ratificó su mejoría defensiva, después de haber encajado más de 90 puntos en los dos primeros partidos. Un salto competitivo que le ha permitido igualar una serie que perdía 2-0 y gracias al que luchará el próximo martes por el billete a la Final a Cuatro.
Un desenlace que pudo intuirse en el arranque. El Barça entró al cuarto partido como si el tercero no hubiera terminado, alentado por el Palau Blaugrana de las grandes noches europeas, que ya rugía con 7.018 gargantas durante el calentamiento y celebró con estruendo las dos primeras pérdidas del Mónaco, preludio del vendaval barcelonista que estaba por llegar.
Porque el equipo de Peñarroya saltó al parqué con dos marchas más y atropelló al Mónaco, condenado a fallar lanzamientos lejanos (3/9) y perder balones (7). Mientras, el Barça, sólido en el rebote y duro en defensa, corría, compartía el balón y anotaba con mucho acierto. Nadie brilló en esos minutos como Parker, autor de 11 puntos y tres triples sin fallo.
El festival azulgrana tocó techo con un triple de Brizuela (21-6, min.9), y de ahí en adelante el Mónaco empezó a crecer. La energía de la segunda unidad cortó la sangría al final del cuarto (23-14), y el regreso de los titulares confirmó la reacción del cuadro visitante, que asfixió al Barça con su agresividad defensiva y cogió ritmo en ataque (27-30, min.18) de la mano de James (12 puntos al descanso).
Tuvo que reaparecer Brizuela, con dos triples, para terminar con la sequía del equipo catalán, que se marchó en desventaja al descanso (35-38) tras una acción de cuatro tiros libres de Strazel por una falta de Satornasky, castigado luego con técnica por protestar. El checo y sus compañeros enfilaron el camino de vestuario molestos con los árbitros, que fueron abucheados por la afición local.
Tras el receso, el Barça regresó algo descentrado: perdió varios balones, concedió rebotes, encajó puntos fáciles y falló tiros claros (36-44, min.23). Pero poco a poco, se ordenó en el ataque estático, recuperó la confianza, subió el listón físico y cargó al Mónaco de faltas.
Aunque los del Principado no se arrugaron y movieron el balón con criterio, con Strazel como acicate ofensivo, Punter apretó el partido desde la línea de tiros libres y Anderson empató al contraataque tras un robo de Satoransky al término del tercer cuarto (58-58).
Llegaban los minutos calientes y Brizuela entró en erupción. El guipuzcoano forzó dos faltas en ataque, anotó cinco puntos y levantó al público de sus asientos. Le relevaron Parker, con cinco puntos, y Hernangómez, certero en los tiros libres, pero las concesiones del Barça en el rebote, las pérdidas y la irrupción de Diallo mantenían el partido en un puño (73-70, min.37).
Con todo, el Barça llegó con tres puntos de ventaja a un último minuto marcado por los nervios. Parra falló un triple liberado con 55 segundos en el crono y Loyd hizo lo propio a 27.2 del final. Punter situó el +5 desde la línea con 14.9 por delante, James se jugó un triple inverosímil que fue al hierro y Parra capturó el rebote para sellar con dos tiros libres el victoria del Barça, que empató la serie y el próximo martes peleará por el pase a la Final a Cuatro.