El pívot español firma un contrato de ‘dos vías’ para jugar entre la NBA y la G-League
Garuba machacando el aro con España.MariscalEFE
El pívot español Usman Garuba acordó este viernes su fichaje por los Golden State Warriors tras dejar este verano a los Houston Rockets y convertirse en agente libre.
Garuba alcanzó un acuerdo con los Warriors de Steve Kerr para un contrato de ‘dos vías’ (two way contract, en inglés), por lo que dividirá su tiempo entre la franquicia de la Bahía y la liga de desarrollo G League, adelanta el portal ‘The Athletic’.
El pívot, nacido en Madrid hace 21 años, acaba de disputar el Mundial de baloncesto con España del que fueron eliminados en la fase de grupos.
Crecido en el Real Madrid, Garuba fue elegido en la posición 23 de la primera ronda del ‘draft’ de 2021 por los Houston Rockets, pero no ha tenido protagonismo en la franquicia texana.
El año pasado promedió 2,8 puntos y 3,9 rebotes con los Rockets, a los que dejó al acabar la temporada. En los Warriors, compartirá el vestuario con estrellas como Steph Curry y Klay Thompson.
La dupla Jaylen Brown y Jayson Tatum llevó de la mano este lunes a los Boston Celtics en el triunfo por 102-105 en el campo de los Indiana Pacers que cerró con un contundente 4-0 las finales de la Conferencia Este y envió al equipo de Joe Mazzulla a las Finales de la NBA.
Los Celtics irán a por el decimoctavo título de su gloriosa historia en las Finales NBA que comenzarán el próximo 6 de junio en Boston contra el mejor del pulso entre los Dallas Mavericks del esloveno Luka Doncic y los Minnesota Timberwolves, serie que ve a los texanos por delante 3-0.
El TD Garden de Boston volverá a acoger unas Finales NBA por segunda vez en tres años, después de que en 2022 los Golden State Warriors negaran la gloria a los Celtics.
Jaylen Brown, elegido MVP de las finales de la conferencia Este, brilló con 29 puntos y seis rebotes y Jayson Tatum selló 26 puntos, trece rebotes y ocho asistencias en una nueva noche en la que el equipo de Joe Mazzulla logró el triunfo en un final apretado.
Los Celtics, que estuvieron a un paso de la derrota en el primer partido de la serie y que remontaron 18 puntos en el tercero, cerraron el duelo de este lunes con un parcial de 15-4 que tumbó a unos Pacers por segunda vez consecutiva huérfanos de su estrella, Tyrese Haliburton.
Los de Boston sellaron la victoria en un día de conmoción por el fallecimiento del legendario Bill Walton, campeón de la NBA con los Celtics en 1986. El ex de UCLA murió a los 71 años tras una larga lucha contra el cáncer y fue honrado en los prolegómenos del partido con un minuto de silencio.
Volvieron a lucir una defensa feroz en los momentos de máxima necesidad los Celtics, liderados por un impresionante Derrick White, que selló cinco robos y tres tapones, además de 16 puntos, cuatro rebotes y cuatro asistencias. Jrue Holiday acabó con 17 puntos, nueve rebotes y dos asistencias.
El dominicano Al Horford, de nuevo titular en el quinteto de Joe Mazzulla, aportó siete puntos, ocho rebotes y cinco asistencias. Suma 181 partidos de 'playoffs' en su carrera e irá a por el título, tras quedarse a las puertas de la gloria en 2022.
Triunfaron los Celtics tras un duelo muy apretado, en el que los Pacers tomaron la máxima ventaja de la noche en nueve puntos en el cuarto período, sin poder defenderla.
El propietario de los Celtic, Wyc Grousbeck, levanta el trofeo de campeones del Este.JUSTIN CASTERLINEAFP
Andrew Nembhard volvió a brillar con un doble doble de 24 puntos y diez asistencias tras los 32 puntos sellados en el tercer partido. Pascal Siakam aportó 19 puntos y diez rebotes y TJ McConnell metió 15 puntos saliendo del banquillo.
McConnell disparó las alarmas en el cuarto período cuando acabó tendido al suelo tras recibir un fuerte golpe en la cara por parte de Brown, de forma involuntaria. Los árbitros revisaron la jugada, pero decidieron no pitar una falta flagrante.
Y el parcial de 15-4 con el que los Celtics cerraron el partido acabó con las opciones de los Pacers, que pagaron su falta de experiencia en estos escenarios.
El equipo de Rick Carlisle volvía a las finales del Este por primera vez en diez años y no pudo frente a unos Celtics que llegan a las Finales tras ganar todos los partidos disputados fuera de casa en esta postemporada.
Tendrán ahora varios días de descanso los Celtics antes de comenzar las Finales, con toda probabilidad contra los Mavericks de Doncic.
Sigue sin esclarecerse la muerte en diciembre pasado del internacional letón Janis Timma, de 32 años, cuyo cuerpo sin vida fue hallado junto a un edificio en el centro de Moscú. Preliminarmente se consideró un suicidio pero la Fiscalía rusa ha ordenado una investigación adicional, informa Efe. "La Fiscalía devolvió los materiales de la investigación preliminar a los investigadores, que realizarán una verificación adicional", indicó una fuente policial citada por la agencia oficial rusa TASS.
Con anterioridad, los familiares de Timma habían presentado un recurso contra la decisión de la Policía de no incoar un caso penal por la muerte del baloncestista al estimar que se trató de un suicidio.
Según informaron diversos medios rusos, Timma, quien militó la pasada temporada en el Monbus Obradoiro y que, entre otros equipos jugó en el Baskonia, publicó días antes de su muerte mensajes depresivos en las redes sociales.
En estos insinuaba la posibilidad de poner fin a su vida tras divorciarse de la cantante y actriz ucraniana Anna Sedokova, a la que acusaba de haber cambiado el amor "por dinero".
El matrimonio había sido tormentoso, ya que según ellos mismos confesaron anteriormente, se habían separado una veintena de veces antes de tomar la decisión de divorciarse.
En uno de los mensajes citado por el canal de Telegram BAZA, que publicó varias capturas de pantalla con las reacciones de sus suscriptores, el deportista incluyó vídeos con montones de pastillas o una ventana abierta desde la cual hacía un enfoque de la cámara en dirección al vacío como si desease lanzarse.
Las últimas imágenes del deportista, difundidas por el canal de Telegram MASH, fueron registradas por la cámara de seguridad de la entrada al edificio donde fue hallado su cuerpo sin vida: Timma, con un vaso en la mano trata de entrar al local y envía varios mensajes de voz, presuntamente a su ex esposa.
Tras hacerse pública la muerte del jugador letón, Sedokova publicó un vídeo en Instagram donde entre lágrimas pide privacidad para ella y su hijo de siete años. "Ustedes no imaginan en qué infierno viví en los últimos años. Debo salvar a mi hijo de esta información", afirmó.
En Instagram se desató una polémica entre los seguidores de la cantante, parte de los cuales exige abrir una causa penal en su contra por "llevar a una persona al suicidio" mientras que otros reclaman respeto para su privacidad.
Sedokova podría ser vista a partir de ahora como una 'femme fatale', ya que Timma es el segundo ex esposo deportista que muere tras el divorcio: el anterior fue el futbolista bielorruso Valentín Belkevich, con quien estuvo casada dos años y falleció después de la separación a causa de un aneurisma.
El agotamiento, que también tiene mucho que ver (o casi todo) con la motivación, hizo mella. No podía ser de otra forma en un Real Madrid metido de lleno en su semana cuádruple, tres de sus cuatro citas a domicilio. Se topó con un Covirán Granada ambicioso y valiente y no se llevó un disgusto de milagro. Después de verse sin salida, apareció Mario Hezonja para capitanear una corajuda remontada. La octava victoria en los últimos nueve encuentros. Una resurrección dentro de otra resurrección. [79-84: Narración y estadísticas]
Porque realmente el Granada tenía contra las cuerdas al Madrid. El modesto poniendo en un aprieto al grande, sacándole los colores cerca de tres cuartos de choque, viéndose 15 arriba ante un rival que movía y movía el banquillo y no encontraba respuesta. Pero es tal el poderío que maneja Chus Mateo (clave también fue su paciencia) que finalmente halló el resorte. Un tipo dispuesto a romper el guion, a contagiar a sus compañeros y en evitar un tropiezo que parecía inminente. Hezonja, despliegue de calidad, firmó 23 puntos y ocho rebotes y no hubo nada que el Covirán pudiera hacer para evitarlo.
En mitad del frenesí, a Chus Mateo no le quedó otra que aplicar la lógica del reparto de esfuerzo, aunque eso supusiera un claro riesgo. O, al menos, intentarlo. Con Rathan-Mayes y Eli Ndiaye en el quinteto inicial, los planes pronto los hizo añicos un Granada que salió con fuego en las piernas y descaro para repartir. La primera mitad de los de Pablo Pin resultó sublime, un ciclón, la única forma de intentar dar la sorpresa ante el poderoso en mitad de la semana.
Le miró a los ojos al Madrid y le desafío con un baloncesto sin complejos dirigido por Jonathan Rousselle y ejecutado principalmente por el atildado Amine Noua. Los blancos fueron un desastre defensivo, ni rastro de la energía y del colmillo que parecía recuperado últimamente, sin ir más lejos el lunes en el Buesa.
Rathan-Mayes, defendido por Rousselle y Clavell en Granada.miguel angel molinaEFE
Encajó 48 puntos el equipo de Mateo, incapaz de arrimarse pese a acabar la primera parte ya con todas las estrellas en pista, con ese quinteto que casi siempre es garantía. Pero ni Tavares se imponía en la zona ni Campazzo en la dirección, ahogados por la agresividad granadina, que forzó hasta nueve pérdidas blancas.
La esperada reacción no se produjo inmediatamente a la vuelta de vestuarios. El contagio de desidia ya estaba extendido en el Madrid y ni Garuba logró hacerle espabilar. Es más, ahora con la electricidad de Gian Clavell, el Granada estiró la distancia (53-38), cuando Mateo decidió mandar al banquillo hasta sus dos puntales, Campazzo y Tavares, aguardando a que escampara. No había forma de acercarse. Sólo cuando Hezonja fue llamado al rescate, con su despliegue de cualidades y una calma asombrosa, acompañado de Ibaka, Ndiaye, Andrés Feliz y un decisivo Hugo González en un improbable quinteto, logró el primer destello de un equipo que no se reconocía.
Prendió la mecha y el Granada, tan bravo hacía nada, se fue deshaciendo mientras sus fuerzas le abandonaban. Scott Bamford y Jacob Wiley intentaron evitar la remontada, pero el Madrid ya había olido sangre. Cuando volvió Campazzo, ya poco podía hacer. Cinco puntos del argentino pusieron al Madrid por delante por primera vez (75-77), a falta de tres minutos. No iba a tardar Hezonja en sentenciar, el hombre de la noche.
El Granada tendrá que seguir picando piedra para escapar de los puestos más bajos. El Madrid ya se arrima peligrosamente al liderato de Unicaja y Valencia y tiene a tiro ser cabeza de serie de la Copa.
Sin respiro, el viernes se enfrenta en Kaunas al Zalgiris en Euroliga.