Francia tritura el sueño polaco con una paliza histórica

Francia tritura el sueño polaco con una paliza histórica

EuroBasket


Polonia 54 Francia 95

Actualizado

Los galos, que habían sobrevivido con fortuna a Turquía e Italia, lucharán por el oro tras pasar por encima de Polonia. Yabusele, el mejor

Yabusele, ante Polonia.FILIP SINGEREFE

Polonia era el patito feo en las cumbres de este Eurobasket de las estrellas. Con MVP’s de la NBA de vuelta a casa demasiado pronto y Luka Doncic derrotado por ese antihéroe que es Ponitka, un alero que ni siquiera ha sido capaz de dominar en Euroliga. Y hasta semifinales llegó su sueño, un despertar doloroso ante Francia. Eso sí, más lejos de lo que jamás hubiera soñado y con la lucha del bronce como acicate para el domingo. Rudy Gobert y compañía fue como chocar de repente contra un muro para los impetuosos polacos, que no resistieron ni 10 minutos (54-95). Una paliza histórica.

La mayor jamás vista en estas alturas del torneo. Sólo dos semifinales en la historia habían terminado con una diferencia de 30 puntos o más. En 1963, los propios polacos cayeron con la Unión Soviética (89-51). Y en 1967, Hungría también fracasó con la URSS (108-68).

Buscarán los galos su segundo oro continental, nueve años después de aquel de Ljubljana. Otra medalla más en una sucesión sólo comparable a la de España y EEUU en el panorama mundial: plata olímpica en Tokio, bronce mundial en Pekín… Su generación de talentos no tiene fin. Tras un torneo trémulo (terceros en el Grupo B), y con la fortuna como aliada, en la semifinal no mostraron ni un resquicio: al descanso Polonia sólo había sido capaz de anotarles siete canastas. Plantados en la final, pocos se acordaran ya los cuatro tiros libres fallados (dos Cedi Osman en octavos, dos Simone Fontecchio en cuartos), que les hubieran mandado directos a París.

El dominio de Gobert

Gobert ejerce un dominio tal de las pinturas que resulta un rompecabezas para cualquiera. Más para los polacos, exhaustos y dóciles tras su alarde del miércoles contra Eslovenia. Sólo los triples de AJ Slaughter fueron sostén en el amanecer. Lo demás resultó para olvidar. En cuanto la defensa francesa subió otro punto la intensidad, se quedaron tiesos.

Yabusele, Tarpey, Fournier… Los del eterno Vincent Collet se dispararon. Al descanso mandaban por 16 y no aflojaron a la vuelta, con máximas sonrojantes (30-59…). No había ni rastro de Ponitka, que venía de firmar el tercer triple-doble de la historia de los Europeos y se quedó en siete puntos, un rebote y dos asistencias. El espectáculo devino en algo impropio de una semifinal de un Eurobasket. Yabusele, en su mejor partido del torneo, se puso las botas: anotó 14 puntos en el tercer acto (un total de 22 en 22 minutos). El último cuarto, todo roto ya, sirvió a ambos para dar descanso: unos pensando en el oro y los otros en el bronce.

kpd