En los Juegos Mundiales Universitarios de Chengdu (China) la brasileña Silva Mourao ha conseguido la medalla de oro en la prueba de 100 metros lisos.
Una carrera que no habría trascendido de no ser por la presencia de Nasro Abukar, la participante somalí que tardó el doble que sus competidoras en alcanzar la meta, ya que, según Mohamed Barre Mohamud, ministro de deportes, “no es ni deportista ni corredora”.
Sin embargo, sí que es la sobrina de Khadijo Aden Dahir, la presidenta de la Federación de Atletismo de Somalia, quien la habría incluido en la prueba falsificando documentos en colaboración con la Asociación Deportiva Universitaria del país, una organización “que ni siquiera existe”.
Ante la situación, el Ministerio de Deportes ha decidido destituir a Dahir por cometer actos de “abuso de poder, nepotismo y difamación del nombre de la nación en el ámbito internacional”.
El vídeo de la competición se ha hecho viral en redes sociales, con muchos usuarios destacándolo como un ejemplo de los niveles de corrupción de Somalia, un país que vive en un estado de guerra y caos desde 1991 cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre.
Hace unos días, Ana Peleteiro anunció, a través de sus redes sociales y por sorpresa, su decisión de "abrir una nueva etapa" y dejar de contar con el que ha sido su entrenador durante los últimos ocho años, Iván Pedroso.
Un cambio de rumbo en su carrera que ha querido explicar en una rueda de prensa convocada en la Federación Española de Atletismo. "Me he preparado algo por primera vez en mi vida", apuntaba antes de comenzar a narrar los motivos que la han llevado hasta aquí: "La razón de más peso es personal: la maternidad es un tarea complicada y conciliar cuando estás lejos de la familia es difícil".
"Tras trece años fuera, mi corazón me pedía volver a mi refugio, a Galicia. Cuando soñaba con ser madre quería que mi hija creciera con un ambiente que aquí no tengo. Eso me iba entristeciendo y aunque quería despistar el sentimiento, seguía dentro de mí y cada día me pesaba más", ha comentado casi entre lágrimas.
En el terreno deportivo, Peleteiro ha confirmado que Benjamin Compaoré, su marido, será a partir de ahora su nuevo entrenador: "He sido yo la que se lo ha ofrecido a él y en ningún momento me lo ha propuesto. Quería evitar mezclar lo profesional y lo personal, porque sé que a veces no sale bien pero, después de París, se lo expuse y él lo valoró para decidir lo más adecuado para nuestra familia", ha enfatizado.
"Mi cuerpo y mi cabeza me piden cosas nuevas. Cuando te sabes los entrenamientos de lunes a sábado a la perfección, de memoria, hay veces que tu cabeza te pide algo nuevo. El deportista no solo es un máquina, también puede verse afectado por la rutina", ha explicado Peleteiro, consciente de las "dudas" y "críticas" que hayan podido surgir acerca de un cambio que, asegura, es "muy común" entre los atletas.
Sobre los rumores que han circulado al respecto, también ha querido dejar claro la gran profesionalidad de su nuevo técnico. "Le he podido ver durante estos tres años. Ha habido días en los que he tenido la suerte de recibir sus consejos y descubrir su forma de ver el triple salto. Ha conseguido objetivos increíbles con sus atletas", ha señalado.
"Quiero alcanzar los 15 metros"
Con Campaoré su lado, Peleteiro ha explicado que ambos quieren "ayudar a que otros niños y niñas no tengan la necesidad de salir de Ribeira (Galicia) para cumplir el sueño de ser deportistas de alto nivel" y que, al contrario de lo que se ha dicho, "no es para bajar el nivel deportivo, es para intentar mejorar y alcanzar, de una vez por todas, los 15 metros"
Además, para despejar todo tipo de especulaciones, la atleta ha confirmado que "no se va París", y que "en ningún momento" ha contactado con la Federación Francesa para entrenar allí. "No sé ni como se hace eso", ha comentado.
Su amistad con Iván Pedroso
Finalmente, acerca de la relación que continúa manteniendo con Iván Pedroso, la saltadora ha afirmado que "es una persona increíble" y que, cuando tuvo explicarle la decisión, Pedroso le dijo que "su amistad será eterna" y que "seguirá celebrando sus victorias porque es una luchadora". Un momento en el que tampoco ha podido evitar emocionarse.
España también celebra éxitos que se crearon en otros lugares, especialmente en Cuba, como el oro de Jordan Díaz en los últimos Juegos Olímpicos o el bronce de Lester Lescay en el último Europeo en pista cubierta, pero mientras asciende una generación tan propia como las precedentes, formada en sus escuelas, enseñada por sus entrenadores. Si en los primeros casos se entiende el debate, en los segundos carece de argumentos. En el Mundial indoor de Nanjing que acabó este domingo, la selección de atletismo acabó con tres medallas, un número que no alcanzaba desde hace 15 años, gracias a Ana Peleteiro, Fátima Diamé y Josué Canales, tres atletas que maduraron en los tartanes del país. Si acaso la diferencia con los medallistas de Doha 2010, el proscrito Sergio Sánchez, Natalia Rodríguez y Ruth Beitia, está en la piel.
Después del éxito de Peleteiro el sábado, los bronces de este domingo de Diamé en la longitud y Canales en los 800 metros confirmaron la ascensión de un grupo que en este ciclo olímpico debería confirmarse como histórico. Junto a ellos, estos años, otros como Mohamed Attaoui o Paul McGrath, de apellido foráneo, hechos en casa.
La emoción de Canales
«He venido para quedarme y quiero seguir dando alegrías al atletismo español», proclamaba Canales, el descubrimiento del campeonato. Nacido en Honduras y criado desde los tres años en el barrio de Santa Eugenia, en Girona, al lado de Salt, esperó una eternidad para poder correr como español y, en cuanto lo hizo, se colocó entre los mejores del mundo. Nadie como él ejemplifica el valor del conjunto. Hijo de padres adolescentes, víctima de un mal divorcio, acabó corriendo de casualidad, pero en el club GEiEG le enseñaron a disfrutar del deporte y en el CAR de Sant Cugat, a disfrutar de la vida. Por eso antes de cada carrera señala su número de habitación en el centro, el 313; un agradecimiento. El otro, este domingo, fue para su abuela, Ruth Liliana, Nana, que voló de Tegucigalpa a Girona cuando él era adolescente para construirle un hogar, un lugar donde vivir en paz.
Dar YasinAP
«La dedicatoria de esta medalla tiene nombre y apellido, mi abuela Ruth Liliana. Yo no sería nada de esto si no hubiera sido por ella. Le debo el cielo a esa señora, la amo con todo mi corazón», se emocionó Canales que también agradeció a su entrenador, el ex maratoniano Carles Castillejo. En pruebas anteriores, Canales lo había perdido todo por no creérselo, «el síndrome del impostor», como reconoció, pero esta vez nada de eso. En la final, donde dominó el estadounidense Josh Hoey, se pegó a la espalda del belga Eliott Crestan y con él se fue hasta el podio.
El salto que espera a Diamé
Queda por ver a Canales -amigo íntimo de Attaoui- brillando en una competición al aire libre, pero a sus 23 años tiene mucho tiempo por delante para hacerlo. Como Diamé pese a sus 28 años. Horas antes que el mediofondista, la saltadora de longitud también acabó en tercera posición, la misma que hace un año en el Mundial de pista cubierta de Glasgow. De padres extranjeros como Canales, en su caso de padre senegalés y madre portuguesa, Diamé nació en Valencia y vivió tan cerca de sus pistas de atletismo del cauce del Turia que acabó apuntándose casi sin querer. Todos los días, a todas horas, veía gente corriendo, saltando, lanzando, ¿Qué hacer si no?
Desde hace unos años entrena en Guadalajara a las órdenes de Iván Pedroso y su progresión es innegable, pero continúa en busca de su gran salto. Este domingo, de hecho, acabó entre la alegría y la decepción por no haberlo conseguido. «Pensaba que podía llegar a 6,85 metros, pero es una medalla, no me voy a quejar», comentó después de quedarse con los 6,72 metros de su primer intento, superada por la estadounidense Claire Bryant (6,96 metros) y la suiza Annik Kalin (6,83 metros). Con molestias en la pierna derecha, su pierna de batida, durante todo el invierno, el bronce ya era mucho.
EFE
Johannesburgo
Actualizado Viernes,
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