“Ha jugado bien, no fue un tenis excepcional, pero ha jugado bien. Hay una cosa que voy a evitar en el futuro, es tomar pastillas de melatonina y hacer una pequeña siesta justo antes de un partido, no me ha ido bien”, declaró el griego en rueda de prensa, todavía conmocionado por su derrota; 6-2, 6-1, 7-6 (7/5) en poco más de dos horas.
Por su parte, Alcaraz, número 1 del mundo, ha destacado que su partido ante Tsitsipas había sido “uno de los mejores de su carrera”. El murciano jugará este viernes las semifinales ante Novak Djokovic.
“La programación ha sido un poco difícil desde hace algunos días. He tenido sesiones de noche, no muy tarde, pero sí bastante para mí, para desajustar mi programación de sueño”, señaló Tsitsipas.
“Y el sueño es vital, esencial. La recuperación es lo más importante en la competición y cuando juegas Grand Slam”, continuó.
“No quiero quitarle nada a Carlos, es un chico que juega muy bien… Pero me enfada que la melatonina haya tenido este efecto sobre mí. ¡Seguimos hacia adelante!”, concluyó.
Copa Davis
JAVIER MARTÍNEZ
@JavierMartnez5
Actualizado Jueves,
23
noviembre
2023
-
22:51El cruce entre Serbia e Italia en semifinales alumbra un nuevo enfrentamiento...
El pasado julio, Alexander Zverev visitó Mallorca. Un alemán en Baleares, dirán, menuda novedad. Pero el número tres del mundo no estaba de vacaciones, no quería pisar la playa ni tomarse una cerveza en un pub: estaba en un viaje espiritual. Durante 10 días se recluyó en la Rafa Nadal Academy de Manacor en busca de inspiración. A sus 28 años, con tres derrotas en sus tres finales de Grand Slam, necesitaba ayuda, alivio, apoyo, y encontró todo ello en Rafa Nadal.
"No sé cuántas veces me dijo que tenía que ser más agresivo y valiente. Sé que debo hacerlo, pero escucharlo de él, con quien he jugado partidos importantes...", aseguraba Zverev. En las semanas posteriores parecía un tenista nuevo, se le veía cambiado, pero igualmente perdió en tercera ronda del US Open. Ni Nadal puede hacer ciertos milagros. ¿Será distinto este Open de Australia? A juzgar por el sufrimiento del alemán en primera ronda ante Gabriel Diallo, no lo parece.
El tenis se ha instalado en una era previsible: Carlos Alcaraz o Jannik Sinner ganarán este Grand Slam, como hicieron en los anteriores. Es lo más probable. ¿Lo único posible? La alternativa es Novak Djokovic, una leyenda de 38 años, y más allá es difícil confiar en alguien. Ya cayó eliminado un Top 10, Felix Auger-Aliassime, y el resto aceptan que sus opciones son remotas.
El estadounidense Taylor Fritz, número nueve del mundo, comentó durante el verano de 2024 que "si alguien tiene una buena semana, cualquier cosa puede pasar". El pasado domingo en Melbourne se lo recordaron. "¿Yo dije eso? ¿Cuándo? ¿Hace tres o cuatro años? No, no, ahora realmente todo depende del Big Two", reconoció, como uno de tantos adversarios a años luz de los dos dominadores del circuito.
JAMES ROSSEFE
Ante otros tenistas, el estadounidense es poderoso, pero nunca ha ganado a Alcaraz en sus cinco enfrentamientos —sí lo hizo en la exhibición de la Laver Cup— y la única vez que derrotó a Sinner fue en 2021, cuando este tenía 19 años. Entre los mejores del planeta se acumulan estadísticas igual de sonrojantes, aunque ninguna como la que sufre el local Alex de Miñaur, número seis del mundo: ha jugado cinco veces contra Alcaraz y 13 contra Sinner sin ganar nunca. 18 derrotas en 18 partidos. El público local le adora, pero es difícil considerarle candidato en un Grand Slam a cinco sets.
La resignación de Medvedev
"Carlos y Jannik juegan mejor al tenis que nosotros, simplemente es eso. No me da vergüenza decir que si juego 10 partidos contra Carlos y 10 contra Jannik perderé la mayoría de las veces. Pero podría ganar alguno. El resto tenemos que tener esa mentalidad. He jugado contra muchos grandes nombres de la historia del tenis y también tienen días malos", analizaba el lunes Daniil Medvedev, posible rival de Alcaraz en semifinales.
El ruso es una rareza entre los aspirantes porque sabe qué es llevarse un 'grande' —el US Open de 2021— y sabe qué es vencer tanto a Alcaraz como a Sinner, aunque de todo ello ha pasado ya tiempo. A sus 29 años asume su declive, y quizá ese sea el punto diferencial con otras épocas. Entre 2005 y 2007, Rafa Nadal y Roger Federer encadenaron 11 Grand Slam consecutivos, pero ya amenazaba un joven Novak Djokovic, junto a Andy Murray, Stan Wawrinka o Juan Martín del Potro. Ahora los posibles adversarios del Big Two son mayores que ellos, y a los coetáneos —Ben Shelton, Lorenzo Musetti, Jack Draper o Holger Rune— les queda más de un paso por dar.
LUKAS COCHEFE
En las orillas del río Yarra, más allá de los jugadores australianos, todos los carteles de promoción del Open de Australia tienen las mismas caras: las dos de siempre, Sinner y Alcaraz. Eso desvela la parte problemática de su dominio. La repetición de duelos entre ambos es una bendición para los amantes del tenis —el año pasado hubo seis finales memorables—, pero también puede ser un problema a corto o medio plazo. A su sombra no crecen otras figuras y si uno de los dos se lesiona, los torneos perderán interés.
Además, las marcas se concentran en ellos y las diferencias económicas son abismales. Según la revista Forbes, en 2025 Alcaraz y Sinner fueron los tenistas con más ingresos del mundo. Djokovic no se quedó lejos, pero el cuarto clasificado, Fritz, ingresó un tercio de lo que ingresaron ellos. Coco Gauff, Aryna Sabalenka, Qinwen Zheng e Iga Swiatek ganaron más dinero que él.
El tenis celebra la excelencia de Alcaraz y Sinner, dos jugadores camino de convertirse en leyendas. Pero necesita que aparezca un tercer nombre, o un cuarto, o un quinto, para que la monotonía no rompa la magia.
Carlos Alcaraz inició la temporada de tierra con autoridad y comenzó la defensa del título de Montecarlo que logró hace uno año con un contundente triunfo ante el argentino Sebastian Báez por 6-1 y 6-3, en una hora y 10 minutos. Alcaraz acepta el desafío de Jannik Sinner; ambos asumen que el punto de partida de esta etapa de arcilla es un mano a mano por el número uno del mundo.
El murciano, que ya sumó su sexta victoria seguida en el Principado y la decimotercera consecutiva sobre polvo de ladrillo, respondió al estupendo arranque del transalpino que todo lo que gane le supone puntos en su cuenta. Sinner, que previamente ganó con facilidad a Ugo Humbert 6-3 y 6-0, no disputó nada hasta el Masters 1000 de Roma por la sanción de dopaje. Lo que acumule ahora, en estas semanas, será de más. Todo lo contrario que Alcaraz que defiende los títulos de Montecarlo, la final de Barcelona, el éxito en Roma y en Roland Garros. Solo se perdió Madrid.
Pero si Sinner tuvo un arranque autoritario en Montecarlo también lo tuvo Alcaraz que ganó por 6-1 y 6-3. Sinner tardó 65 minutos en atravesar la segunda ronda. El murciano, 70. El pulso está en lo alto.
Carlos Alcaraz ganó por cuarta vez a Báez en otros tantos enfrentamientos para citarse en tercer tramo con el ganador del duelo entre el también argentino Juan Martín Etcheverry y el que se imponga en el partido entre el francés Terence Atmane y el estadounidense Ethan Quinn.
No tuvo casi contratiempos ante Báez verdugo en primera ronda del veterano Stanislas Wawrinka y sumar su sexta victoria seguida en Montecarlo y catorce del tirón en arcilla. "Estoy muy contento, hace casi un año desde el último partido en tierra y ya la echaba de menos. Tenía ganas de ensuciarme los calcetines", bromeó el español en la pista, tras ganar a Báez." Creo que he jugado un gran partido. Me he preparado muy bien. Estoy muy contento y veremos a dónde lleva la semana", añadió Alcaraz que dijo que antes o después, lo normal "es perder el número uno".
"Sinner no defiende puntos y es normal que tarde o temprano lo pierda. Luego me tocará recuperarlo", dijo Alcaraz que este año se convirtió en el jugador más joven en ganar los cuatro Grand Slam al vencer en el Abierto de Australia.
El ganador de siete grandes, que el pasado año se apuntó un registro de veintidós victorias y solo una derrota en este tipo de superficie, fue a toda prisa a por su primera victoria en pista de tierra. No dio opción al argentino en el primer parcial y en el segundo con 4-1 perdió por primera vez su saque. Sin embargo, compensó pronto la situación y evitó que Baez equilibrara el choque que cerró en poco más de una hora.
Alcaraz inició su semana 67 como número uno del mundo. Sinner, que llegó a Montecarlo tras vencer en los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, se lo arrebatará si gana el torneo.