El Comité de Apelación de la RFEF ha rebajado a tres partidos la sanción de cierre parcial que Competición impuso el pasado lunes a la grada de animación del campo de Mestalla por los insultos a Vinicius Jr. en el duelo ante el Real Madrid.
El Valencia, que solicitó ayer la suspensión cautelar y presentó alegaciones tras conocer que los argumentos del comité se basaban en vídeos de redes sociales, acudirá al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) para conseguir una cautelar que le permita abrir la grada el próximo domingo en el vital partido que el equipo de Rubén Baraja jugará ante el Espanyol con la permanencia en juego.
Apelación, además, ha rebajado también de 45.000 a 27.000 euros la multa que le imponía al club.
Francia espera a España con el recuerdo vivo de la semifinal de la Eurocopa en Múnich, el colmillo más afilado y la necesidad de encajar todos los quilates que tiene en el ataque al tiempo que suturar las grietas en su defensa. Didier Deschamps asume el reto de solventar un rompecabezas de talento para que la campeona de Europa no le vuelva a alejar de la pelea por un título.
El primer paso es encontrar cómo encajar en el once a jugadores que viven su momento más dulce. Si hace un año Francia salió de la Euro con solo cuatro goles a favor -dos en propia puerta-, ahora tiene una pléyade de cañoneros en pico de forma. Imprescindible es Kylian Mbappé con sus 43 goles en todas las competiciones esta temporada, que vivió a medio gas y enmascarado el pasado verano. Pero ha sumado a Ousmane Dembélé, mejor jugador de la Champions que en 2025, y como falso 9 de Luis Enrique, ha marcado 33.
El seleccionador galo juega al despiste sobre darle descanso ante España y no alinearlo como titular, y es que para las bandas también tiene a dos de sus escuderos en el PSG: Doué, que recién cumplidos los 19 ha marcado 21 goles, y el joven a quien ha quitado el sitio, Bradley Barcola, que ha sumado 21, sin olvidar a Olise, que ha hecho 21 con el Bayern. A ellos se acaba de sumar Cherki, ha logrado 21 con el Olympique de Lyon y a quien Francia quiere retener ante la tentación de Argelia. Para la posición de delantero centro clásico aparecen Kolo-Muani (10) y Thuram (18). En total, estos futbolistas suman 169 goles y dejan a Deschamps ante el enviado problema de gestionar tanto talento.
Desajustes y lesiones
Los mayores problemas los tendrá en defensa y, aunque no son nuevos, se han agigantado. Francia acabó la fase de clasificación para esta final four como el equipo más goleado. Recibió seis goles por los cinco que encajó Portugal y los cuatro de Alemania y España. La eliminatoria de cuartos ante Croacia le permitió maquillar esa estadística y llevarla al empate con todos menos España, a quien Países Bajos le aguó con los cinco goles que se endosaron mutuamente.
En ese desajuste han ido pesando las lesiones. De la defensa que alineó como titular en la Eurocopa ante España, Deschamps solo tiene disponible a Theo Hernández en el lateral zurdo. El resto, lo tiene que remendar porque faltan Koundé, Saliba y Upamecano, todos lesionados.
Nico Williams y Lamine Yamal
Además, de los que ha citado no todos pasan por su mejor momento. Lucas Hernández , y Konaté apuntan a la titularidad con Pavard, que no aguantó los 90 minutos de la final del Champions, y Malo Gusto disputándose el lateral por donde se cruzarán con Nico Williams. Es a Theo Hernández a quien le tocará el baile con Lamine Yamal mientras Lenglet y los debutantes Badé y el central de la Juventus Pierre Kalulu esperan su momento junto al villano Lucas Digne.
«Obviamente, cuando se trata de España, no es lo ideal», admitió el seleccionador francés ante tanta baja. Así que no tendrá más remedio que ampararse en la efectividad de sus dos hombres que considera merecedores del Balón de Oro: Mbappé y, sobre todo, Dembélé.
El final de la fase liguilla del nuevo formato de la Champions permite hacer un primer balance de la apuesta de la UEFA que lleva a una conclusión: en estos 144 partidos ha habido más goles, una emocionante última jornada y ha provocado alguna sorpresa entre los modestos, pero el dominio de los grandes, salvo en el caso del Manchester City, no se ha visto amenazado. También ha dejado ya suculentos premios: casi 1.300 millones de los que un buen bocado se los han llevado los equipos que han hecho los deberes.
Más goles y más goleadas
470 se han visto en este primer tramo de la competición, 3,27 por partido o, lo que es lo mismo, se ha celebrado un gol cada 28 minutos. Esta cifra contrasta con los 375 que se marcaron en toda la competición la pasada temporada y se debe no sólo al incremento de equipos y partidos, sino también a que el formato ha desterrado la especulación y ha restado valor a los empates. De poco servía hacer cuentas y, en muchas ocasiones, el orden en la clasificación lo ha marcado la diferencia de goles. Eso ha llevado a que en 19 partidos se haya visto a un equipo marcar al menos cinco goles. La mayoría de los tantos se han visto en las segundas partes y, especialmente, en los tramos finales. De los 470 goles, el 35%, 169, se han marcado del minuto 61 al pitido final.
LETAL BARÇA
En este apartado goleador brilla especialmente el FC Barcelona, que lidera la tabla de equipo más goleador con 28 tantos, seguido del Borussia Dortmund (22) y el Atlético y el Real Madrid, con 20. El equipo de Flick, además, lidera esta estadística sin ser el equipo que más ocasiones ha creado, que es el Bayern con 184. Hay que bajar al décimo puesto para encontrar a los azulgranas, que tampoco es el que más ataca. En ese ranking son octavos y lo lidera el Manchester City de Guardiola. Con lo que le costó evitar la eliminación a los citizens, también aparecen en los datos como el equipo que más ha disparado a puerta , con 17 intentos de Haaland, y que más pases con éxito ha dado.
GUIRASSY Y LEWANDOWSKI
Buena parte del éxito del Barça está en el rendimiento de Robert Lewandowski. El polaco está al frente de la tabla de goleadores con 9 tantos, los mismos que ha sumado Guirassy con el Dortmund. A ellos se suma Raphinha, que ha marcado ocho, uno más que Vinicius y dos más que Julián Álvarez. El capitán del Barça también se cuela entre los mejores asistentes junto al delantero del Atalanta De Ketelaere. La pelea por el título de máximo goleador estará cara, mucho más que la pasada temporada. Se lo llevó Mbappé, con ocho goles para llevar al PSG a semifinales, empatado con Harry Kane y con dos tantos más que Rodrygo, que acabaría con la mayor alegría de proclamarse campeón.
DEFENSA: MÓNACO E INTER
Hay que destacar que ha sido el Atlético el tercer mejor equipo en labores defensivas sin liderar las estadísticas de portería a cero y sin tener al mejor guardameta. En el desempeño defensivo global, destaca el Mónaco, con 371 balonces recuperados frente a los 367 del Brest, pero ninguno se han colado en el Top 8 y los rojiblancos sí. También lo han hecho los equipos que han dejado su portería a cero más veces: el Inter (7), el Liverpool y el Arsenal (5). El mejor portero salvando de goles ha sido el danés Vindahl para el Sparta de Praga: 41 paradas que no han evitado la eliminación. En el cuatro lugar de esta estadística aparece Courtois, con 38 .
VINICIUS, BELLINGHAM... y casadó
La irregular trayectoria del Real Madrid en esta liguilla no sólo le ha dejado fuera del Top 8 sino que también ha impedido que sus estrellas lideren alguna estadística. Vinicius aparece cuarto en la tabla de goleadores, con seis tantos, y Belligham como segundo en balones cortados, con 29. Curioso es que estos datos los lidera Marc Casadó, con 33.
LIVERPOOL, INTRATABLE EN PREMIOS
No es que haya acabado como primero en esta liguilla, es que no ha perdido ni un partido y es el equipo que más dinero se embolsa: 56,22 millones. Le sigue el Barça con 54,5 millones que alivian sus cuentas. Para el Atlético la bolsa asciende a 53 millones. La UEFA subió la parte fija de ingresos por participar y el premio por pasar de ronda y ha repartido casi 1.300 millones. Como buena parte los fio al desempeño deportivo, la undécima posición del Real Madrid lo deja con 37,3 millones, 17 menos que el conjunto azulgrana.
Recomponerse en medio de la locura fue lo que hizo el Barça ante el Benfica para entrar en los octavos de final de la Champions. Lo cerró Raphinha en el tiempo añadido después de picar piedra contra el rival y la desgracia. De una sacudida en 30 minutos y un sinfín de disparates que parecieron dejarlo aturdido a una remonta para la historia. [Narración y estadísticas (4-5)]
El Benfica golpeó tres veces con rapidez, la primera sin que los azulgrana rompieran a sudar. El gallego Álvaro Carreras se convirtió en un martirio con sus escapadas por la orilla izquierda y en la primera se plantó en el lateral del área para poner un centro al punto de penalti que Pavlidis le ganó a Pau Cubarsí. Primera mueca de Hansi Flick en el banquillo porque intuyó que el joven lateral iba a ser un quebradero de cabeza. En tres minutos ya tuvo certeza cuando, de nuevo, calcó la jugada sin que esta vez cazara la bola el noruego Aursnes.
Antes de recibir más latigazos, el Barça se estiró buscando la igualada. Pedri filtró un pase a Lewandowski para que entrara en juego, pero fue un pisotón de Tomas Araujo a Balde lo que provocó que, de penalti, el polaco lograra el empate con un lanzamiento impecable. Era el minuto 11 y el partido parecía que iba a asentarse después de un arranque frenético. El equipo culé quiso manejar y el guardameta Trubin tuvo que sacar una mano para evitar que Gavi enviara al fondo de su portería el rebote que, por instensidad, se llevó ante Antonio Silva. El crecimiento del Barça lo frenó en seco uno de sus propios jugadores.
Los errores de Szczesny
Había apostado Flick por darle la titularidad a Szczesny en la portería y, desde el minuto 22, debió de arrepentirse. Primero porque abandonó el área para cazar un pelotazo larguísimo a la espalda de la defensa y que también perseguía Balde y acabó arrollando a su lateral y dejando el balón franco para que Pavlidis marcara su segundo gol de la noche. Sin tiempo para asimilar el mazazo de tener que nadar contra corriente, de nuevo se lanzó a los pies de Aktürkoglu. Tocara balón o no, el colegiado neerlandés no lo dudó y el VAR tampoco: penalti que lanzó el héroe griego de la noche. Pavlidis, que sólo había marcado un gol con el Benfica esta campaña, se convirtió en el primer jugador que le hace un hat trick al Barça en Europa en apenas medida hora.
La remontada se antojaba complicada para un equipo al que le costaba jugar y no dejaba de acumular desgraciados errores. Pero aún había tiempo. Mucho tiempo. El Benfica iba a fiar el resto del partido a armar contras, a correr por los costados para sorprender una vez más. Ante eso, el Barça intentó llegar al descanso con presión alta y robos en la salida de pelota, y tuvo sus ocasiones. Primero Lamine Yamal, que no enganchó al segundo palo un centro de Raphinha desde el costado izquierdo. Después fue el propio capitán quien armó a bote pronto un disparo tras una recuperación de Lewandowski de los pies de un central. No parecía infalible el Benfica, pero tantas fueron las facilidades que, en muchos momentos, lo pareció.
No tuvo más remedio el Barça que intentar recomponerse, a pesar de que los lisboetas volvieron a inquietar, como en la carrera que Cubarsí le ganó a Aursnes. Buscó Flick a De Jong para darle el mando y liberar a Pedri y el colmillo de Fermín. Antes probó Lamine desde la frontal a la grada y Pedri hizo pasearse una pelota por el área pequeña que no acertó a empujar Lewandowski. Hasta se animó el canario al disparo viendo que no había manera de acortar distancias.
El malentendido entre Szczesny y Balde que dejó en bandeja el 2-1.AP
Entonces Trubin devolvió parte de los regalos de su compañero en la portería contraria. Un saque de puerta cómodo se le quedó bajo y acabó en la cabeza de Raphinha para espolear al Barça... unos segundos. Porque un centro lateral de Schjelderup lo empujó Araújo antes de que llegara a atraparlo Szczesny.
Todo en este partido era sobreponerse a la desgracia. Y el Barça lo hizo. Encontró otro penalti, esta vez de Carreras a Lamine, que marcó Lewandowski para estrechar el marcador y un testarazo inapelable del recién incorporado Eric García al perfecto centro de Pedri que pareció salvar un punto. Entonces emergió Raphinha para, en una contra, obrar la proeza y colocar al Barça entre los ocho que avanzan directamente a octavos.
Trifulca en el túnel
La efervescencia del partido no acabó con el pitido final. Antes vio una tarjeta roja Cabral en el banquillo del Benfica y, ya en el túnel, Raphinha fue protagonista de un enfrenamiento con jugadores locales en el que tuvo que intervenir la policía.
"Al salir del campo me han insultado y yo devolví los insultos, aunque sé que no se debe hacer. Soy una persona que no se lleva nada para casa y si me dicen, también va a escuchar. Al final nos calentamos todos", explicó el capitán, en declaraciones a Movistar Plus, antes de reconocer que esta temporada está siendo la mejor de su carrera.