Diego Fumero ha muerto en Tenerife, su tierra natal, donde pasaba unos días de vacaciones al aprovechar un parón en la competición
El Juventud Torremolinos, club malagueño que milita en la Segunda RFEF, ha mostrado este viernes su pesar por el fallecimiento uno de sus jugadores de la categoría juvenil A, Diego Fumero, quien ha muerto en Tenerife, su tierra natal, donde pasaba unos días de vacaciones al aprovechar un parón en la competición.
“Hoy es un día muy triste para nuestro club. Ha fallecido nuestro jugador del Juvenil A Diego Fumero, que se incorporó recientemente al venir a estudiar a Málaga procedente de Tenerife. Descanse en paz”, ha señalado el club de la localidad malagueña en un comunicado.
En el Juventud Torremolinos, según han informado fuentes de esta entidad, desconocen las causas exactas del fallecimiento, aunque señalan que después de un entrenamiento particular que desarrolló se desvaneció sin poder recuperarse.
El presidente del Juventud Torremolinos, Alain Patrick, ha viajado a Tenerife para acompañar a la familia en estos momentos y la alcaldesa de la localidad, Margarita del Cid, también ha expresado sus “mas sinceras condolencias en nombre del equipo de gobierno por tan dolorosa pérdida para su familia, amigos y para el Juventud de Torremolinos. Descanse en Paz”.
El tan deseado estreno oficial del Spotify Camp Nou ya tiene fecha definitiva: el próximo sábado 22 de noviembre. El club azulgrana ya cuenta con la licencia 1B y, de esta manera, podrá jugar frente al Athletic Club que dirige precisamente un ex entrenador del conjunto barcelonista, Ernesto Valverde, a partir de las 16.15 horas con un aforo de unos 45.401 espectadores.
El entrenamiento a puertas abiertas del primer equipo del pasado 7 de noviembre ya fue una primera prueba de fuego y evidenció las muchas ganas que tienen los aficionados culés de volver a pisar el estadio, por mucho que las obras sigan aún en marcha. Sobre todo, con un partido oficial de por medio. Y el sueño está ya muy cerca de verse al fin cumplido.
La propia entidad que preside Joan Laporta anunció la consecución de la licencia a través de sus redes sociales con un mensaje cargado de alegría y optimismo. "Tornem a casa" ("Volvemos a casa") es la breve pero contundente frase que puede leerse sobre una imagen aérea del estadio en la que se enmarcan, además, tanto los escudos de ambos contendientes, el Barça y el Athletic como, en letras mayúsculas, la tan esperada fecha. "Hemos soñado con el regreso. Ahora lo vivimos. Volvemos a casa. Volvemos al Spotify Camp Nou", señalaba la entidad en el texto que acompañaba a la imagen.
Según ha explicado el propio club azulgrana a través de su página web oficial, la licencia de primera ocupación concedida, correspondiente a la fase 1B, "permite ampliar el aforo hasta los 45.401 espectadores" con una autorización que incluye toda la zona lateral y que se suma a la licencia ya concedida de la Fase 1A, que comprendía por su parte tanto la tribuna como el gol sur, zona esta última donde se ubica la nueva grada de animación.
Para saber más
La entidad, mientras, sigue trabajando para conseguir la licencia correspondiente a la fase 1C, que permitiría añadir también el gol norte y está también en conversaciones con la UEFA para conseguir que el próximo partido que jugará el equipo en casa, frente al Eintracht de Frankfurt, pueda disputarse en el Spotify Camp Nou, dado que, según insisten en su comunicado "se cumplen los requisitos necesarios".
Por ahora, se está a la espera de recibir una confirmación definitiva por parte del máximo organismo del fútbol europeo. En caso de recibir la correspondiente luz verde, el palco, según explicó el propio Joan Laporta una vez terminado el entrenamiento de puertas abiertas del pasado 7 de noviembre, podría ubicarse provisionalmente en la zona cubierta de la primera gradería, dado que la UEFA exige que esta zona esté convenientemente resguardada de posibles inclemencias meteorológicas.
La preventa de entradas del duelo entre el Barça y el Athletic ya está abierta para los socios del club, la de las entradas VIP debería estar abierta también este mismo lunes y la del público en general, mientras, se pondrá en marcha este martes a partir de las 16.00 horas. Teniendo en cuenta que las del entrenamiento abierto se agotaron, es muy previsible que la grada presente un aspecto inmejorable.
El Barça que avasallaba en Liga fue un espejismo. No aparece y el campeonato se le atraganta ahora que sus rivales se aceleran. Hace tiempo que perdió su ventaja y la alegría que muestra en las copas y en Europa se esfuma y flaquea cuando debe engancharse a la pelea doméstica. Se enredó en el Coliseum y mira de lejos el liderato que un día atesoró. [Narración y estadísticas (1-1)]
El Getafe es experto en preparar encerronas. Desde 2019 había conseguido que el Barça cayera en la trampa una y otra vez. No sólo no ganaban los culés, sino que en las últimas cuatro temporadas no habían ni siquiera conseguido marcar. La dificultad parecía que iba a durar nueve minutos. Quiso Bordalás ahogarles en la zona de creación, evitando que el balón fluyera a los costados para Lamine Yamal y Raphinha. Pero la efervescencia de su plan la desbravó Pedri encontrando un pasillo imaginario al corazón del área donde apareció Koundé con un desmarque en diagonal. Se lanzó Soria a los pies del francés sin quedarse un balón y, a trompicones, lo mandó el lateral al fondo de la red.
Con la ventaja pareció que el Barça podía desmadejar a un equipo en el que sólo Coba por la orilla izquierda mostraba ímpetu en ataque. Volcados en la contraria estaban los azulgrana, encontrando flancos por donde perforar el muro. Lo pudo hacer Raphinha cabeceando un centro de Koundé, otra vez en el área. Flick se llevaba las manos a la cabeza porque Lamine había retado a Rico para encontrar a Gavi, que vio aparecer al lateral francés y dejó que pusiera la asistencia. Se habían colado por las grietas del Getafe sin aprovecharlo para engordar el marcador. Y eso, en el Coliseum, se paga.
protocolo antirracismo
En una contra, fueron los hombres de Bordalás los que se sacudieron el primer golpe. Una jugada iniciada por Aleñá, que se apoyó en Milla, facilitó el remate de Coba en el segundo palo. El rechace de Iñaki Peña acabó en los pies de Arambarri, quien sólo tuvo que empujar el balón a la red. Koundé rompió el fuera de juego. El equipo menos goleador había descosido al Barça, que tenía que empezar a roer de nuevo el hueso para no ver como espectador la pelea por el título.
Nunca es el Getafe un rival cómodo en su fortín, pero al Barça ya no le quedan vidas. La exhibición en el Clásico de la Supercopa o ante el Betis no suman puntos, ni siquiera parecen haber dado el impulso suficiente. Lo sabe el técnico alemán, que volvió a llevarse las manos a las cabeza cuando, al filo del descanso, Lewandowski tampoco acertó a cabecear entre los tres palos un centro telegrafiado de Balde. La necesidad empujaba a los dos equipos a desatarse en la segunda parte, que arrancó con González Fuertes activando el protocolo antirracismo por la denuncia de gritos desde la grada.
Flick buscó hacer correr más la pelota poniendo a De Jong al mando. Casi lo nubla Arambarri después de que Uche corriera a la espalda de Cubarsí y encontraran con un taconazo a Djené para que se la dejara del cara a uruguayo, que tuvo doble castigo: su remate acabó en las manos de Iñaki Peña y se lesionó.
Los futbolistas del Barça, tras el 1-1 de Arambarri.AP
No tardó en responder el Barça con una escapada de Raphinha que buscó a Lewandowski y el polaco a Lamine, que apareció para pegarle mordida. Ante la necesidad, la estrella comenzó a soltar chispazos que electrizaron a los culés. No fue suficiente para tumbar a un equipo acostumbrado a mascar hormigón y esperar el error del rival. Lo pudo provocar Uche en un contragolpe y Flick respondió mandando al campo a Dani Olmo. La aceleración tenía que ser máxima sin caer en la precipitación.
Nada le salía porque enfrente tenía a un rival curtido en estas batallas, capaz de compactarse y volverse pétreo al tiempo que explota su capacidad de sorpresa, como hizo Djené rematado a las nubes un centro de Uche o Diego Rico cazando una carambola tras un córner que estrelló en el pecho de Iñaki Peña. El Getafe no dejó de buscar su oportunidad sin olvidarse de los deberes encomendados por Bordalás. Y si fallaban, estaba David Soria, que salvó con la manopla un disparo lejano de De Jong.
Reclamó el Barça penalti por un abrazo de Uche a Koundé y Lamine siguió insistiendo en buscar centros a Raphinha, que remató a bote pronto al lateral de la red. No había manera de encontrar la vía de tumbar al Getafe y la losa de haber sumado seis puntos de los últimos 24 es ya demasiado pesada.