Hace un año, Rafa Jódar era un estudiante más de la Universidad de Virginia, en Estados Unidos, con su beca de tenista; mochila y raqueta, clases y entrenamientos, nadie más allá de su entorno sabía de qué era capaz. Hoy, después de sólo cinco meses en el circuito profesional, llega a Roland Garros, el segundo Grand Slam de su vida, como una de las amenazas para JannikSinner, favoritismo al título. Las apuestas sitúan al español como sexto favorito, algo que ni le va ni le viene. Ni le alegra ni le atemoriza. Como hacía antes, él va a lo suyo. Con la única compañía de su padre Rafael, entrenador, preparador físico, mentor y compañero de viaje, su intención sigue siendo disfrutar del juego sin más y los resultados ya irán viniendo.
«Mantendré el mismo equipo», confirma a EL MUNDO en las entrañas de la pista Philippe Chatrier antes de su debut (13.00 horas, Eurosport) en el torneo ante el estadounidense Aleksandar Kovasevic, que viene de ser semifinalista en el ATP 500 de Hamburgo derrotando a rivales como Félix Auger–Aliassime. No será fácil, pero Jódar está preparado. Hace un año, era un estudiante universitario más y ahora, siendo el mismo, sin necesidad de cambiar nada, ya es una estrella mundial.
- ¿Siente que su vida ya ha cambiado?
- Para mí no ha cambiado para nada. A lo mejor la gente de alrededor piensa que sí, pero yo sigo siendo la misma persona. Sé que a mucha gente en España le gusta el tenis, que el listón está alto con todos los jugadores buenos que hemos tenido y que esperan muchas cosas. Pero yo estoy contento de cómo está yendo, nada más.
- ¿Disfruta o padece esa expectativa que hay alrededor?
- La disfruto porque disfruto del proceso y es una parte. Ahora tengo la oportunidad de jugar en grandes escenarios, con mucha gente animando y es bonito. No disfruto especialmente de que la gente me dé la enhorabuena, pero lo agradezco. Quizá lo que más me llena de todo son los ánimos de la gente que ha estado conmigo desde que era pequeño.
- En el Mutua entre ese público que le daba la enhorabuena estaba Jude Bellingham, ídolo suyo.
- Sí, me gusta mucho el fútbol y fue especial ver a Jude. Pero de verdad me quedo con las personas que han estado en todos los momentos de mi infancia, cuando crecía, cuando simplemente disfrutaba de este deporte. Me quedo el apoyo con quienes han estado en los buenos momentos y en los menos buenos.
- ¿Se ha adaptado a la vida como profesional? Viajes, público, medios…
- Llevo sólo cinco meses, así que tampoco puedo decir mucho. De momento me está gustando mucho, especialmente viajar, conocer nuevos sitios, porque para mí todo es nuevo. Y también convivir con jugadores profesionales que llevan muchos años en el circuito. Eso es una alegría.
- El resto de tenistas ya le deben ver como rival. ¿Cómo es la relación?
- La gente en el circuito es muy maja. Nos vemos prácticamente todas las semanas, entrenamos juntos antes de los torneos y nos llevamos bien. Cuando empieza el torneo cada uno va más por libre, pero la relación es muy buena entre todos.
- En el pasado Open de Australia, su primer Grand Slam, atendió a EL MUNDO y admitió que los estudios son «muy importantes». ¿Tiene tiempo para seguir estudiando?
- Fuera de la pista siempre me gusta hacer algo que no tenga que ver con la raqueta. Si estás pensando todo el día en el tenis, te puedes quemar rápidamente. Hablo con mis amigos, con mi familia, leo y aprendo un poco de todo. Y tengo intención de dar alguna clase online para retomar los estudios y no dejarlos del todo aparcados.
Las opciones de Jódar
Jódar aparece en París como el 29 del mundo, el tercer español en la lista, y sobre todo como un tenista capaz de dominar en tierra batida. Pese a su juego agresivo, al ataque, de intercambios cortos, en el Conde de Godó, el Mutua Madrid Open y el Masters 1000 de Roma alcanzó los partidos decisivos con victorias de mérito como la que protagonizó ante Alex de Miñaur y una prometedora derrota ante Sinner.
Con ese resto y ese revés nadie se le quiere poner delante, aunque queda la duda sobre su físico. En los pocos partidos largos que ha disputado se le ha visto sufrir –como le ocurrió ante Luciano Darderi– y en los grandes, a cinco sets, la resistencia es importante.
- Parece otro jugador respecto al Rafa Jódar que cayó en segunda ronda en Australia, ya no hablar del Rafa Jódar de 2025. ¿Qué ha cambiado más?
- Sigo siendo el mismo jugador, pero con un nivel un poquito mejor. La mejora viene dada por todos los partidos que he jugado en todas las superficies. Si estás compitiendo contra jugadores de mucho nivel y quieres estar a la altura, no digo ganarles, sino competirles, tienes que subir tu nivel. Y eso es lo que de verdad te lleva a la mejora.
- En ese sentido, ¿Qué aprendió de la derrota ante Sinner?
- Fue una experiencia muy positiva y con mucho aprendizaje. Jugar contra el número uno del mundo te hace ver exactamente dónde está el nivel y qué cosas tienes que mejorar para llegar algún día hasta ahí. Pero todavía me queda mucho. Si quiero mantenerte en lo más alto tengo que tener una regularidad muy grande, hacerlo muy bien no solo durante un año, sino durante muchos años.
- ¿Con qué partido se queda de los disputados estos últimos meses?
- Con alguno de los partidos que jugué en la pista central del Mutua. No me puedo quedar con uno solo, pero alguno de esos seguro.
EFE
- Las apuestas le sitúan sexto favorito en Roland Garros. ¿Qué le parece?
- Yo no miro eso. Todo puede pasar en un Grand Slam, sobre todo cuando es a cinco sets, que el partido se alarga y hay más cambios de guión. No me pondría como favorito. Intentaré hacerlo lo mejor posible y nada más. Habrá muchos Roland Garros si me lo permite el ranking.
- ¿Le preocupa que se alarguen los partidos a cinco sets?
- Me veo preparado. Iré set a set, punto a punto, dando mi mejor nivel sin ninguna expectativa. Si doy mi mejor nivel tendré más posibilidades de ganar sea en partidos cortos o en partidos largos. No hay secretos.
- Creció viendo a RafaNadal ganar aquí una y otra vez. ¿Es Roland Garros su Grand Slam favorito?
- Siempre ha sido especial, sobre todo por ser el único en tierra batida y por todo lo que han hecho allí los jugadores españoles, especialmente Rafa. Eso está claro. Cuando yo era pequeño y le veía ganar era emocionante. Es un Grand Slam que a los jugadores españoles siempre nos gusta mucho. Para mí será muy especial debutar aquí.
- Recordando a Nadal, una duda: ¿Tiene ya alguna superstición antes o durante de los partidos?
- De momento estoy libre de todo eso. Soy nuevo en el circuito y todavía no me ha dado tiempo a desarrollar ninguna manía. Pero seguro que con los años saldrá alguna. Qué remedio. Si en el futuro lo necesito, habrá que implementar alguna rutina, seguro.






