Cuatro jornadas, cuatro equipos y un drama por esquivar. La lucha por evitar el descenso en la Liga Endesa ha devenido en un sprint final tan igualado como no se recordaba. Mientras el Obradoiro ya logró el billete para volver a la elite y el Covirán Granada se resiste al destino que tiene marcado desde hace semanas (apenas ganó uno de los 21 primeros partidos) dando sustos aquí y allá, Morabanc Andorra, Dreamland Gran Canaria, Casademont Zaragoza y San Pablo Burgos -cuatro proyectos tan dispares en lo deportivo y lo económico- hacen cábalas para no ser quien acompañe a los nazaríes a la Primera FEB.
Nueve victorias en 30 partidos para cada uno. Con varios duelos directos, algún encuentro aplazado y muchas cuentas por hacer. Empezando por quien menos hubiera esperado encontrarse en semejante tesitura, el Granca, que ha disputado los últimos cinco playoffs de la ACB y el año pasado fue subcampeón de la Eurocup, intenta renacer de la mano de un entrenador revulsivo, el argentino Néstor Che García, que tardó demasiado en sustituir a Jaka Lakovic, y de algunos refuerzos (Chimezie Metu, Brandon Jefferson, Kassius Robertson…) como parches a una plantilla que nunca rindió como se esperaba. Este jueves, los amarillos se la juegan ante La Laguna Tenerife en un derbi de fuego. Lleida y Manresa, sin mucho en juego ambos, serán sus siguientes citas antes de acabar el curso visitando el Roig Arena.
Perder la categoría sería un drama para el club que preside Sitapha Savane, por estatus y presupuesto. Del cuarteto, es el menos acostumbrado a estos terrenos y eso juega en su contra. Mientras su equipo femenino no deja de brillar (se acaba de meter en la final de Liga), tampoco hubiera imaginado encontrarse ahí el Zaragoza, una plantilla que cuenta con elementos que cualquiera envidiaría: desde Santi Yusta, a Devin Robinson, pasando por la experiencia de Bojan Dubljevic o el talento de Trae Bell-Haynes (que acaba de volver tras varias semanas de lesión). Todo se enredó desde el inicio con un entrenador novato (Jesús Ramírez) y algunos refuerzos que acabaron en fracaso (Stevenson, Joel Soriano, Kabaca…). En plena crisis, el club maño acudió al bagaje de Joan Plaza -curiosamente, despedido días atrás del Andorra- y todo pareció ponerse en orden.
Sin embargo, las dos últimas derrotas, incluida la última en casa con el casi desahuciado Granada -“Hemos colapsado, el miedo y la ansiedad ha podido con nosotros”, admitió Plaza-, han dejado contra las cuerdas al Casademont. Aplazado su partido de esta jornada contra el Valencia, le queda visitar Manresa, recibir al pujante UCAM y, en la última jornada, ir a un Breogán que nada se jugará. De los cuatro, es el que mejor lo tiene en caso de empate por basket-average.
Los jugadores del Morabanc Andorra celebran una acción, la última jornada.EFE
Pese a su abultada derrota del domingo ante el Barça (no pudo contar con su estrella, Gonzalo Corbalán) por sensaciones e incluso calendario, a priori, para el que mejor pinta tiene la situación es para el Recoletas Salud San Pablo Burgos. Los refuerzos (Ethan Happ, Jaden Shackelford, Max Heiddeger…) y Porfi Fisac, que sustituyó al brasileño Bruno Savignani (el entrenador que obró la histórica temporada pasada del ascenso) en la jornada 10, reanimaron al club castellano, que recientemente ganó a Manresa y Lleida. En su calendario, este jueves aparece el Unicaja y después un duelo directísimo en Andorra. Tras visitar al Joventut, cierran en el Coliseum ante un Granada seguramente descendido.
Ese encuentro en el Principado del próximo domingo decidirá tantas cosas. Porque al Andorra -también cambió a su entrenador, de Joan Plaza a Zoran Savic– muchos le daban por descendido y, sin embargo, sus dos últimas victorias han dado mucha vida. También añadió nuevas piezas (Sir Jabari Rice, Kostadinov…) y su calendario incluye las visitas al Joventut y al Lleida y una última jornada en casa contra el Barça.











