Los jugadores galos se habían comprometido a no firmar por ningún club ruso tras la invasión de Ucrania.
Heurtel, junto a Jaime Fernández, durante la final del Eurobasket.AFP
La Federación Francesa de Baloncesto (FFB) advirtió este jueves de que el base Thomas Heurtel, uno de sus pilares en el último Eurobasket, donde logró la medalla de plata tras perder la final contra España,quedará excluido de la selección si se confirman las informaciones de que ha firmado con el Zenit de San Petersburgo.
En un comunicado, la FFB señaló que esa exclusión por fichar con un club ruso, algo que los jugadores de la selección se habían comprometido a no hacer en respuesta a la invasión de Ucrania, tendrá efecto “para las próximas citas internacionales, incluidos los Juegos Olímpicos de 2024”.
El desencadenante es un mensaje en la cuenta de Twitter en la cuenta del Zenit de San Petersburgo, en la que indicaba que Heurtel había firmado con el club un contrato de un año, con opción para otra temporada más. El base jugó la última temporada en el Real Madrid, pero llegó a un acuerdo para desvincularse del club tras diversos problemas de indisciplina.
Negociaciones
La federación indicó que estaba al corriente de que el base tenía contactos con equipos extranjeros, entre los cuales había algunos rusos, pero puntualizó que “en ningún momento se le había informado de que se había firmado un contrato o se iba a firmar con un club ruso”.
Sobre todo, recordó que en la concentración de la selección a finales de julio había asegurado por escrito que ni tenía ningún compromiso con un club ruso o bielorruso ni tenía intención de firmar. Heurtel ha sido uno de los pilares de Francia en el último Eurobasket. En la final que perdió ante España el pasado domingo anotó 16 puntos. Solo le superó Evan Fournier, con 23 puntos.
El Valencia Basket se convirtió en el primer finalista de la Liga Endesa tras sumar su tercer triunfo ante La Laguna Tenerife en una gran actuación de Brancou Badio, autor de 28 puntos, bien secundado por Jaime Pradilla (19 y cinco rebotes) y Josep Puerto (13+8). [Narración y estadísticas (87-94)]
El equipo valenciano, que jugará la tercera final de su historia, supo esperar su momento y dar la vuelta al marcador en los instantes más importantes. Un parcial de 15-33 en el tercer cuarto acabó con las posibilidades del equipo de Txus Vidorreta, que había controlado la situación hasta el descanso.
Hubo muchas rotaciones por parte de ambas escuadras, pero la segunda unidad del Tenerife fue más efectiva. En los dos primeros cuartos el partido tenía un tono diferente al de los dos disputados en Valencia. Vidorreta, a base de cambios, no permitía ningún tipo de relajación defensiva, aunque en ataque el nivel de aciertos no era el mismo.
Malas decisiones
Lo cierto es que el Tenerife supo mantener su ventaja ante un rival que con un 1 de 9 en triples, no encontraba la fórmula de poder darle la vuelta al partido.
Tras el descanso, todo cambió todo en unas malas decisiones en ataque que permitieron al Valencia Basket ganar confianza. Los triples de Pradilla y Badio apretaron el choque (52-51) y el conjunto taronja empezó a acorralar a los locales, que ya no encontraban con facilidad el camino hacia canasta.
Poco a poco las diferencias fueron a más hasta y aunque en el último cuarto los tinerfeños tuvieron rachas buenas y opciones de volver a dominar el choque, el Valencia estaba mejor posicionado en la cancha y se lanzó a por la victoria. Un triple de Badio (78-87) y otro de Josep Puerto (84-92) pusieron punto final a la temporada del Tenerife y dispararon al Valencia a la tercera final de su historia.
El Real Madrid, campeón de Liga, de Champions, de la Supercopa de España, de la Supercopa de Europa y de la Intercontinental en 2024, ha perdido desde el mes de septiembre 1-0 contra el Lille, 0-4 ante el Barça, 1-3 frente al Milan, 2-0 contra el Liverpool, 2-1 ante el Athletic y 2-5 en el último clásico contra el Barça. Algunas han sido una leve piedra en el camino, un toque de atención, como la de Francia o la de San Mamés, pero las sonrojantes goleadas contra el Barça y la desgracia continental en Anfield y contra los italianos en el Bernabéu han levantado todas las alarmas, con sombras que se repiten en cada encuentro y que preocupan al cuerpo técnico, al vestuario y a la directiva de Chamartín.
La salida de Kroos y la llegada de Mbappé han desestabilizado a un equipo cuya mayor virtud, mencionada por Ancelotti en cada uno de sus éxitos, era el equilibrio. No lo ha hecho por los nombres, sino por los perfiles. El Madrid ha perdido cerebro y ha ganado gol cuando sin cerebro no existe gol. El mercado veraniego era exclusivamente para completar su galaxia con Mbappé y el centro del campo se entregó a Valverde, Tchouaméni y Camavinga. Los cromos eran ideales, pero el puzle de videojuego comenzó a desintegrarse.
Las lesiones de Carvajal y Militao han transformado por completo la plantilla, poniendo a Lucas Vázquez en un foco inesperado y a Tchouaméni en una posición que no domina. Al gallego se le vieron las costuras en aquella semana dramática ante Barça y Milan y el francés cuajó el domingo una de sus peores actuaciones, totalmente superado en la marca, en velocidad y en los duelos individuales.
El 4-2-4 y la parálisis
Al caer Tchouaméni a la posición de central y elegir Ancelotti a Rodrygo por delante de otro centrocampista, el Madrid se rompe, como se pudo ver ante el Barça. El equilibrio que le hizo campeón de Europa en ese 4-4-2 con Bellingham en la punta de un rombo liderado por Kroos ya no existe. Ahora es un 4-2-4 en el que pocas cosas fluyen, especialmente contra los grandes del continente.
En ataque está falto de ideas, paralizado ante equipos que, como el Barça, le dejan sin espacios. No puede dominar el juego como lo hacía con Kroos porque Camavinga y Valverde son todoterrenos imparables, no metrónomos. Y en defensa hace aguas, insistiendo Ancelotti en ese famoso bloque bajo con el que ganó dos Champions. No es otra cosa que cerrarse y buscar la velocidad al contraataque, simple y efectivo, pero imposible con el nivel actual de sus defensa, lastrada por ese Lucas-Tchouaméni del carril derecho y por la poca ayuda de Rodrygo y Vinicius a los laterales.
Y ante los problemas, la búsqueda de soluciones. El cuerpo técnico entendió después de los duelos ante Barça y Milan que Lucas no podía ser titular en partidos grandes y planeó situar ahí a Valverde. Pero perder al uruguayo en el centro del campo era demasiado riesgo. El mercado parece una opción casi obligada para cualquiera, aunque en la dirección de Chamartín se trabaja más por proyecto que por impulso. Los planes por encima de las necesidades puntuales.
Ancelotti y sus futbolistas, tras el 2-5 del domingo en Yeda.EFE
El fichaje de Alexander-Arnold va por buen camino, pero más para verano, cuando sea libre, que ahora en invierno pagando un traspaso al Liverpool. Como el curso pasado, tras las lesiones de Militao y Alaba, la urgencia deportiva no parece que vaya a cambiar el mapa de los despachos. Ni fue así antes ni parece que vaya a ser así ahora salvo que en Anfield rebajen sus pretensiones.
En el conjunto blanco señalan ese plan como la base principal de sus éxitos recientes. Si uno analiza los fichajes del Madrid en el último lustro, no hay urgencias y sí realidades. La respuesta al adiós de Benzema fue la cesión de Joselu (y adelantar a Bellingham) las llegadas hace tiempo que son 'jugadores inversión', como los llaman en Valdebebas, o gangas a coste cero. De Camavinga y Tchouaméni a Alaba o Rüdiger. El próximo sería Arnold.
Plan deportivo
Hay un plan económico y deportivo sobre la mesa que, de momento y condicionado por las lesiones, deja al vestuario con varias sombras complicadas de corregir. Se buscará un centrocampista organizador y con calidad, pero no en invierno ni con prisa, esperando un paso adelante de Valverde y Camavinga. Se buscará un central joven asumiendo la edad de Alaba o Rüdiger y los problemas físicos de Militao, pero tampoco será con urgencia. Tchouaméni y Asencio son, para el club, soluciones de emergencia y se espera a Alaba.
Se considera que hay piezas suficientes y que es deber de Ancelotti y de los futbolistas a nivel individual hacerlas funcionar. El lateral, conscientes de que Lucas está sólo y que Valverde es mediocentro, podría ser el foco de interés para un parche, pero siempre, como lo que fue Joselu, a coste mínimo.
En la última Asamblea, el Madrid anunció una cifra de negocio de 1.073 millones, 150 más que en 2023, un saldo en tesorería de 83 (40 millones menos), un presupuesto de gasto de plantilla de 482 millones (20 menos que la anterior), una subida en los ingresos de marketing de 90 millones (hasta los 426) y un presupuesto para este curso de 1.127 millones, sin contar los conciertos, pendientes de la pelea legal con los vecinos. Dijo Florentino que no hay que darle "mucha importancia al tema de los ingresos, porque el grueso viene de patrocinadores y estos son espectaculares". Hay dinero, parece, pero también un plan, un carril. Balones a Ancelotti.
España consiguió su victoria número 100 en un campeonato europeo tras aplastar a la selección de Reino Unido (70-85), a la que llegó a ganar hasta por 34 puntos en el tercer cuarto, en su encuentro perteneciente al grupo D del Eurobasket 2025, que se disputa en Grecia, Italia, Alemania y República Checa hasta el 29 de junio.
Las de Miguel Méndez no mostraron piedad ante las británicas, que llegaban al duelo sin haber ganado ni un solo encuentro de preparación, para iniciar con un triunfo su andadura en este campeonato mostrándose como un bloque sólido y alejado de individualidades.
El acierto de España
España comenzó de mejor manera el encuentro, con un juego muy abierto para aprovechar las penetraciones de sus jugadoras exteriores y de situaciones dentro para Awa Fam, que, desde el principio, tuvo que fajarse en la pintura ante la británica Temi Fagbenle.
Los rápidos ataques de Reino Unido fueron contestados por la presión en línea de pase de las españolas, que forzaron seis pérdidas y obtuvieron ocho puntos gracias a la recuperación de balón. Sólo el rebote ofensivo parecía dar rédito a las británicas, que conseguían no despegarse del marcador en los primeros diez minutos (13-18).
En el siguiente cuarto, España continuó en la misma línea y provocó dos pérdidas en la reanudación gracias a Iyana Martín, autora de 11 puntos en la primera parte con 3/4 desde el perímetro, que generaron la primera gran ventaja a favor de 'La Familia' en el partido (15-25) y obligaron al primer tiempo muerto de Anna Montañana.
Reino Unido no dio síntomas de mejora, mientras que la segunda unidad española cimentaba su defensa mediante actividad, ayudas y cambios tras cada bloqueo directo, lo que, sumado al buen porcentaje en el lanzamiento -76,5 en tiros de campo y un 80 en el triple- y el pobre balance en cancha propia de las británicas, dejaba al descanso la máxima diferencia del choque (25-48).
La nula reacción de Reino Unido
Las excelentes sensaciones del segundo cuarto continuaron tras el paso por vestuarios. Reino Unido era incapaz de conectar a sus piezas interiores y caía una y otra vez en la red defensiva de las de Miguel Méndez, que volaban sobre el parqué.
Sólo las británicas Catriona Henderson y Sam Ashby insistían en no capitular tan temprano. Gracias a su empeño y al dominio del rebote, redujeron la sangría en el marcador, que llegó hasta los 34 puntos de diferencia en este periodo, y maquillaron el resultado para llegar el último cuarto con un desfavorable pero menos catastrófico 49-68.
Con Fagbenle en el banquillo, la pívot Cheridene Green asumió galones y surgió como la solución interior en el juego de Reino Unido, que terminó ganando los dos últimos cuartos y reduciendo la desventaja hasta el 70-85 final, ante una coral España que acabó con Helena Pueyo, con 18 tantos, como jugadora mejor valorada del partido, y con el regreso de Raquel Carrera, que sumó minutos con el equipo tras su lesión de tobillo.