Aseguraba Juan Ayuso (23 años) que tras su integración en el Lidl-Trek nunca se había sentido tan respaldado por un equipo y que prometía rentabilidad pronto su fichaje. Advertía Iván Romeo (22) que en esta temporada elevaría el listón de objetivos con la conquista de rondas de una semana. Insistía el mexicano Isaac del Toro (22) que, en ausencia de Tadej Pogacar, estaba capacitado para asumir los galones del UAE. Advertía Paul Seixas (19) que no le pesa la responsabilidad de asumir el liderazgo de la nueva generación francesa.
Los niños cumplen sus promesas y el ciclismo se congratula por los triunfos cosechados en un fin de semana antológico en rondas de alto nivel y ante adversarios de primera categoría. Ayuso cerró su estreno en la Volta al Algarve con victorias en la general y en la última etapa y superando con facilidad a Joao Almeida. Romeo conquistó la Vuelta a Andalucía al dejar sin opciones a Tom Pidcock. De Toro se impuso en un Tour de UAE en el que doblegó a Remco Evenepoel. Seixas lideró la general de los jóvenes en el Algarve. La ambición y osadía de los hermanos pequeños de Tadej Pogacar cautivan al público y encandilan a los técnicos.
El ex ciclista Eduardo Chozas asegura que estamos ante una generación fenomenalmente preparada. El madrileño, en su tiempo, también fue un pionero, ganó la Vuelta a Andalucía en 1883 con 22 años, por eso sabe bien de lo que habla: «Yo di el salto con 19 años, mi caso fue extraño, pero lo que sucede ahora no es raro porque los chicos desde cadetes, con 16 años, ya cuentan con todos los medios técnicos, entrenador, dietista, preparador físico… En cuatro años, antes de cumplir los 20, ya están casi al 100% de rendimiento. Además, es que Ayuso, Romeo, Del Toro o Seixas, por naturaleza, tienen una gran calidad. Está tocados por una varita mágica».
Chozas afirma que los corredores de ahora atesoran una formación más robusta que sus predecesores: «Nosotros trabajábamos por sensaciones, nos entrenábamos con gente de mayor edad para aprender. Los chicos de ahora cuentan con más medios, por eso logran mayor rendimiento y alcanzan la forma óptima más rápidamente. Desde el principio de año salen muy fuertes, porque en pretemporada entrenan de una forma bestial. Hacen lo mismo que Pogacar, que desde el principio de curso va a por las victorias. Pero para eso hay que tener calidad y trabajar mucho».
Son chavales que han crecido observando las exhibiciones de Tadej Pogacar, eso imprime carácter y sirve de inspiración.
Estos jóvenes son apasionados de las innovaciones tecnológicas. En pasadas temporadas, Juan Ayuso innovó con la posición de las manetas, metiéndolas para dentro y reduciendo el espacio de separación, con ello ganaba cinco vatios de potencia. Los técnicos de la UCI observaron la estrategia y decidieron modificar el reglamento para establecer un espacio mínimo de separación entre las palancas. La pasada semana, en el Algarve, dijo que estaba expectante por probar «los nuevos materiales».
Alejandro Torralvo, mecánico español del UAE, el más veterano del pelotón, valora la formación técnica de la nueva generación: «Ayuso, Del Toro o Romeo quieren saber, se preocupan mucho por la características de las ruedas, frenos, ropa, pulsómetros, medidores de potencia… Estos chavales son unos fenómenos y, además, están muy preparados intelectualmente, hablan tres idiomas… Se fijan en Pogacar, que es un tipo con los pies bien asentados, muy educado», dice Torralvo.
«Son corredores preparados, a los que no les puedes engañar. Saben mucho de mecánica. Antes en las contrarrelojes, los directores iban con altavoces dando órdenes a los corredores, indicándoles cuando tenían que apretar o bajar el ritmo, muchas veces no les decían la verdad. A los de ahora, no les puedes mentir, porque tienen controlados todos los datos», añade Torralvo.
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