El pasado mes había sido convocada por la Federación Española de Ciclismo para participar en la Copa del Mundo de Ciclocross, en Benidorm
La ciclista Estela Domínguez en el pasado Mundial de ciclocrossEM
La joven ciclista vallisoletana Estela Domínguez, de 18 años, ha fallecido tras ser arrollada por un camión en Salamanca. El suceso se producía, según detalla el 112, tras recibir varias llamadas que informaban de un accidente entre un camión y una ciclista, en la N-620 a la altura de la salida del polígono industrial de Villares de la Reina. Según la información aportada, la joven, que circulaba en bicicleta, resultó herida y se encontraba inconsciente.
La sala de operaciones del 112 dio aviso de este suceso al subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Salamanca y al Centro Coordinador de Urgencias de Emergencias Sanitarias-Sacyl, que movilizó una Unidad Medicalizada de Emergencias. En el lugar, los servicios de emergencia confirmaron el fallecimiento de Estela Domínguez, de la localidad vallisoletana de Íscar; era hija del ciclista profesional ya retirado, Juan Carlos Domínguez, quien como profesional llegaba a ganar una etapa en el Giro de Italia. Estela Domínguez se encontraba en Salamanca, donde cursaba los estudios de de Relaciones Laborales y Recursos Humanos en la Universidad salmantina.
Su pasión por la bici le venía de su padre, pero Estela era una todoterreno que tocaba todos los palos de la baraja de las dos ruedas: el ciclocross, la carretera, la bici de montaña y la pista. «Le gusta todo, tiene el mismo ‘defecto’ que yo: nos gusta todo lo que tiene dos ruedas», explicaba el propio Juan Carlos Domínguez en un reportaje en este periódico hace unos años. Estela despuntó también sobre la BTT, donde había sido campeona de Castilla y León. Debutaba en la categoría Élite/Sub23 el pasado año, con el equipo vizcaíno Sopela Team UCI World Tour. Además, el pasado mes había sido convocada por la Federación Española de Ciclismo para participar en la Copa del Mundo de Ciclocross, en Benidorm.
El neerlandés Max Verstappen (Red Bull) se impuso este sábado en una carrera al esprint en el Gran Premio de Miami que dominó de principio a fin y en la que, aunque vio continuamente por el retrovisor a Charles Leclerc (Ferrari), controló al completo la carrera para acabar con tres segundos de ventaja sobre el monegasco.
Verstappen, que lideró los diecinueve giros al circuito urbano de Miami, insistió en ese dominio que se alarga durante cuatro temporadas y estuvo acompañado en el podio por Leclerc, segundo, y el mexicano 'Checo' Pérez (Red Bull), que fue tercero a apenas cinco segundos de su compañero de equipo.
Por su parte, el español Carlos Sainz (Ferrari) terminó quinto tras no poder superar al australiano Daniel Ricciardo (Visa Cash App RB), la gran sorpresa, mientras que el español Fernando Alonso (Aston Martin) acabó decimoséptimo después de que un incidente con el británico Lewis Hamilton (Mercedes) y el canadiense Lance Stroll (Aston Martin) le obligara a pasar por boxes en la primera vuelta de carrera.
«No decidirán nada, ninguna sanción, porque Hamilton no es español. Ha arruinado la carrera de mucha gente. No teníamos ningún interés en la carrera al esprint, solo ver la degradación de los neumáticos. Era como un entrenamiento libre", se quejó después amargamente el español.
No dio opción Verstappen, que consiguió la segunda carrera al esprint de la temporada y que afianzó, aun más si cabe, su liderato en este sexto gran premio del año que se ha marcado en rojo y en el que acumula ya tres primeras plazas: la del primer entrenamiento libre, la de la clasificación al esprint y la de la carrera al esprint a falta de los dos momentos más importantes del fin de semana, como son la clasificación y la carrera de este domingo.
Fernando Alonso, durante la carrera al sprint.GIORGIO VIERAAFP
Fue una carrera en la que, como de costumbre, pasaron muchas más cosas en la zona media que en los puestos de cabeza, liderados siempre por un infatigable 'Mad Max', que no ceja en su empeño de arrasar con todo lo que puede y que sumó ocho puntos que le ayudan a seguir dejando atrás a Pérez -que consiguió seis- en la carrera por el mundial de pilotos.
Sólo Ricciardo sorprendió en el vagón delantero sobrepasando en la primera vuelta a 'Checo' Pérez, pero el mexicano devolvió el adelantamiento minutos después, justo después de que se acabara un 'safety car' provocado por el incidente entre Stroll, Hamilton y Alonso y que terminó con el abandono del canadiense y del británico Lando Norris (McLaren).
Toque de Alonso
Y es que las opciones de puntuar de Alonso se fueron al traste en la primera curva, momento en el que el asturiano tuvo que apartarse de Hamilton que, tras salir duodécimo, estiró demasiado la frenada y se abalanzó sobre el español, que pegó en el lateral del coche de Stroll y el canadiense, como si de un lanzamiento de bolos se tratara, impactó sobre el monoplaza del inglés Norris.
El propio Norris se quedó fuera de la pista, lo que obligó a los comisarios a sacar un coche de seguridad que propició que pilotos como Verstappen, que habían salido con neumáticos medios usados, ganaran tiempo y el efecto de las gomas medias nuevas se redujera.
Sin embargo, en cuanto se acabó el 'safety car', el mexicano 'Checo' Pérez se echó sobre Ricciardo, que había adelantado al mexicano en la salida. Lo aprovechó Sainz para aproximarse también al de Visa Cash, aunque ni aun así pudo sobrepasarle.
Adelantar en el circuito urbano de Miami es muy difícil. Además, los pilotos se quejaron de que no había apenas agarre para poder competir con los de delante. Fue inviable para Sainz, pero también para Alonso con el francés Esteban Ocon (Alpine), pero también con Hamilton y el danés Kevin Magnussen (Haas).
Así, el primer conato de carrera de este fin de semana tuvo el ganador de casi siempre, el tricampeón del mundo que busca un cuarto mundial de pilotos. Verstappen todavía no ha hecho ninguna 'pole position' en Miami, pero parece que este mismo sábado puede romper ese registro.
Kylian Mbappé dice estar "liberado y aliviado" tras el anuncio ayer de su fichaje por el Real Madrid. El deportista francés, que se expresa por primera vez tras oficializarse su nuevo club, se ha defendido de los que critican que ha hecho una temporada floja y ha dicho que Luis Enrique, su entrenador en el PSG, y Luis Campos, le han salvado en este periodo. "Sin ellos no habría pisado el terreno de juego, por eso mi ambición este año era diferente", ha dicho.
El Real Madrid hizo oficial ayer el fichaje de Mbappé, que dice adiós a su etapa francesa tras siete años en el PSG. En este equipo no ha logrado ganar una Champions ni hacerse con el Balón de Oro, dos de sus ambiciones, que espera alcanzar en su nuevo club.
"Es un placer inmenso, un sueño hecho realidad. Estoy muy orgulloso de poder llegar a este club donde siempre soñé estar. Llego con mucha humildad", ha dicho al comienzo de una rueda de prensa con el seleccionador nacional, Didier Deschamps.
Mbappé ha hablado sobre su etapa en el PSG, de esta última temporada, que ha sido complicada para él, pues ya sabía que iba a marcharse. El futbolista decidió no renovar con el equipo parisino un año más. "No puedo decir que he sido infeliz en el PSG, aunque hay cosas que me hicieron infeliz, pero que no puedes mostrar porque yo era un líder y tú no sigues a alguien que arrastra su tristeza", ha asegurado el deportista.
"Haber jugado ya es una temporada ganada"
"Pensé que no jugaría. Desde el momento en que pisé el campo, creo que ha sido una temporada exitosa. Estoy más orgulloso de esa temporada cuando sé todo lo que tuve que pasar para jugar. E incluso en términos de rendimiento, aunque está por debajo de mis estándares, creo que es la mejor temporada de mi carrera".
La marcha de Mbappé, casi un secreto a veces desde hace meses, ha sido casi un asunto de Estado. El francés renunció a renovar un año más con el PSG y a raíz de ahí se desataron todos los rumores, y el malestar dentro del club parisino.
"Me lo dijeron a la cara, me hablaron violentamente así que estaba convencido de que no iba a jugar. Me salvaron Luis Enrique y Luis Campos. Sin ellos no habría vuelto a poner un pie en el campo. Por eso mi ambición ese año era otra. Era inferior a mis estándares, pero jugar, repetir partidos y ganar trofeos era mi mayor orgullo", ha dicho.
Mbappé en principio no está en la lista de convocados para los Juegos Olímpicos que se celebran este verano en París. Emmanuel Macron quería que así fuera, pero el pulso lo ha ganado Florentino Pérez.
Sí jugará la Eurocopa. Sobre la selección francesa, el futbolista ha dicho: "Siempre quise brillar con los 'blues' (la selección francesa). He intentado hacerlo lo mejor posible, no tendré más ganas y no tendré menos a partir de ahora porque ya estaba al máximo. Siempre he tenido este orgullo, esta ambición de darlo todo y dejar una huella en el fútbol francés".
Bajo la espada de Damocles del DRS de Max Verstappen, acuciado por la aterradora sombra del tetracampeón, Lando Norris sólo pudo respirar tranquilo cuando cruzó la meta de Albert Park. Un sublime desenlace para el GP de Australia, marcado por la lluvia y por seis abandonos, entre ellos los de Carlos Sainz y Fernando Alonso. Una gran carrera de supervivencia, donde el error de Oscar Piastri quebró el esperado doblete de McLaren.
La fortuna, tantas veces favorable, dio esta vez la espalda al Verstappen , a bordo de un Red Bull que sólo él puede convertir en aspirante a la victoria. En el instante en que se jugaba todo, cuando Piastri se marchó por la hierba y Norris entró en boxes para montar los neumáticos de agua, Red Bull soñó con un safety car que alzaría a su tetracampeón a la gloria. Sin embargo, a diferencia de las últimas temporadas, el timing no cuadró al holandés. Tampoco a Ferrari, enfangado en las primeras luchas entre Charles Leclerc y Lewis Hamilton. El soberbio adelantamiento del monegasco, por el exterior de la curva 1, no debe ocultar las carencias del SF25. Un octavo y un décimo puesto, formando sándwich con Piastri, ni siquiera se antojan como premio de consolación para la Scuderia.
Mercedes, al menos, puede poner rumbo al GP de China con el podio de George Russell y el quinto puesto de Andrea Kimi Antonelli, que sólo perdería la cuarta plaza tras recibir cinco segundos de sanción por un unsafe release. Aun en segundo plano, las Flechas de Plata minimizaron los daños, ofreciendo sensación de solidez. Claro, que en un domingo tan enrevesado, esas dosis de paciencia pesan tanto como la velocidad pura.
El desliz de Sainz
De inicio, la crueldad iba a cebarse con Isack Hadjar, un chico de 20 años llegado casi de rebote a la estructura de Red Bull. Nada más empezar la vuelta de formación, el piloto de Racing Bulls abrió demasiado gas en la primera curva, destrozando el alerón trasero contra las protecciones. El llanto bajo el casco dibujaba la impotencia de Le Petit Prost. Durante su paseo de regreso al paddock, a modo de calvario, al menos encontró las palabras de consuelo de Anthony Hamilton, padre del heptacampeón.
Con esa desgracia muy presente, los otros cinco rookies en liza debieron contener la respiración antes de la salida en parado. Sin dejarse arredrar, Verstappen ganó de salida la posición a Piastri, al tiempo que Charles Leclerc ganaba dos puestos ante Alexander Albon y Yuki Tsunoda. Cuando aún no se había cumplido el primer giro completo, Jack Doohan sufrió aquaplanning en una de las rectas y destrozó su Alpine contra los muros.
A la inmediata aparición del safety car siguió la tragedia para Sainz. Camino de la curva 14, previa a la entrada a la recta de meta, el madrileño aplicó demasiada potencia cuando pisaba una línea blanca. "Aumento masivo del par motor", denunció por radio el madrileño. Un desliz impropio, por mucho que se encuentre en periodo de adaptación al FW47. Un revés para James Vowles, team principal de Williams, consciente del potencial de un coche que Albon, cuarto, impulsaría a las puertas del podio.
El FW47 de Sainz, sobre la grúa, tras su accidente en Melbourne.AP
El caótico arranque confirmaba los presagios de Alonso, formulados a última hora del sábado: "En condiciones de mojado este circuito no es divertido, porque aquí las rectas son como curvas, con poca visibilidad". El asturiano había aprovechado las desgracias de Hadjar y Sainz para trepar a la décima posición, aunque esa alegría quedase de inmediato atenuada por los comisarios, presurosos para investigar una irregularidad de Fernando con el safety car. También las de Yuki Tsunoda y Lewis Hamilton, aunque terminaron descartándolas todas.
Mientras el asfalto se secaba, los más previsores refrescaban sus neumáticos por algún charco. Así que hubo que esperar a la vuelta 15 para disfrutar del primer adelantamiento, obra de Antonelli sobre Nico Hulkenberg. Pronto habría de lamentar tanta ambición el novato de Mercedes, autor de un trompo en la curva 4. Esas condiciones mixtas del asfalto, delicadísimas, pasarían factura al mismísimo Verstappen, que se marcó un recto en la curva 11, despejando el paso a Piastri.
Al tiempo que buscaba un resquicio para rebasar a Albon, Hamilton reportaba problemas en la sincronización de los cambios. Leclerc tampoco hincaba el diente a Russell, quejándose de un asiento inundado por el agua. Pese al liderato de Norris, el más afinado en ese tramo era Piastri, autor de varias vueltas rápidas ante un desfondado Verstappen. En 10 giros, el vigente campeón perdió 15 segundos frente al ídolo local.
Alonso, en el piano de la curva 6
Tanto apretaba Piastri que en la vuelta 30, traspasado ya el ecuador, se colocó en zona de DRS con Norris. Un momento delicadísimo para Zak Brown, jefe de McLaren, que debía decidir entre mantener las jerarquías o dar carta blanca a Piastri. Para su fortuna, el accidente de Alonso iba a facilitarle las cosas.
En la vuelta 36, cuando Antonelli afilaba el DRS para intentar el adelantamiento, el ovetense pisó el piano exterior de la curva 6, uno de los sectores más peligrosos de Albert Park. Poco antes, allí mismo, Piastri acababa de sufrir un susto por el estilo. El AMR25 quedó varado en una zona de mucho compromiso para la grúa. Por tanto, mientras se sucedían los trabajos, el safety car abriría una ventana de oportunidad para los favoritos. Ambos McLaren optaron por el compuesto duro de Pirelli, al igual que Russell o Leclerc. Verstappen, por el contrario, se decantaba por el medio.
En realidad, igual daba uno que otro, porque la lluvia reventaría cualquier estrategia. Cuando empezaron a descargar las nubes por el tercer sector, a 12 vueltas para el final, Norris y Piastri nada pudieron hacer para sujetar el timón camino de la curva 14. El británico, al menos, pudo enfilar hacia el pit-lane, mientas su compañero bastante tenía con extraer su monoplaza de una pradera deslizante como el hielo. Como por ensalmo, Verstappen se veía líder, seguido de los Ferrari.
Cualquier safety car le abriría las puertas de la victoria, pero ya no había ningún carril seco sobre el que hacer equilibrios. A regañadientes, el holandés pasó por boxes para montar las gomas de lluvia. A diferencia de los dos últimos años, cuando la fortuna le sonreía en este tipo de situaciones, esta vez el destino quiso que justo nada más regresar del pit-stop, el director de carrera tuvo que recurrir al coche de seguridad para retirar los vehículos de Gabriel Bortoleto y Liam Lawson. Un alivio para McLaren y Norris, que supo contener los nervios para abrochar su primera victoria en Melbourne. Este dominio de McLaren, previsiblemente, debería quedar aún más evidencia el próximo fin de semana en Shanghai.