Pasan solo unos minutos de las nueve de la noche en Bahréin y en el cuartel general de Ángel Ayora ya pliegan armas para afrontar una nueva semana de competición en el DP World Tour. “Tiene que estar durmiendo a las 22:15”, comenta Juan Ochoa al otro lado del teléfono cuando le preguntamos por Ayora. El entrenador del golfista malagueño es el artífice del fichaje más comentado del momento. Juan Carlos Ferrero vuelve a entrenar, pero no será a un tenista, sino a una de las más prometedoras estrellas del golf. Ayora tiene 21 años y en su primer año en la primera división europea fue el único jugador en acabar con 10 torneos entre los 10 primeros y rozando la gesta de conseguir la tarjeta del PGA Tour.
Actualmente, en el puesto 115 del ranking mundial, todos coinciden en que técnicamente es uno de los jugadores más brillantes que han surgido. Tanto sorprendió su incursión, que los codazos se sucedieron el LIV por fichar al joven español, que por otro lado tiene las ideas muy claras. Plató primero a Martin Kaymer y más tarde la oferta de Sergio Garcia para incorporarse a los Fireballs. Y es que el dinero no es la motivación principal de Ángel Ayora.
Solo hay un pequeño ‘pero’ en el incipiente camino de Ayora: todavía no ha ganado en el Circuito Europeo. Y hay que ponerle remedio cuanto antes. “Llevábamos un tiempo buscando un psicólogo o coach mental, pero no es fácil. Ángel quería a alguien que le ayudara con la actitud mental en el campo con la experiencia de haber competido”.
En medio de esa desalentadora búsqueda, las condiciones de los grandes gurús resultaban inasumibles para el joven Ayora. En el pasado Open de España, Ochoa coincidió con Carlos Alcaraz en el madrileño Club de Campo y ya entonces le propuso una partida de golf con él y Juan Carlos Ferrero. “Simplemente quería tener una conversación y aprender de Ferrero a nivel entrenador y ver cómo podría ayudarme a mejorar en mi labor”.
El tiempo pasó, la partida nunca llegó y los acontecimientos se precipitaron: la famosa ruptura del número uno del tenis con su mentor fue el detonante que hizo que en estas Navidades, Ochoa se animó a contactar con Ferrero. “Pensé que a lo mejor le venía bien alejarse un poco del tenis y venirse al golf, aunque fuera algo esporádico”, comenta Ochoa. Hablaron por mensaje una noche de diciembre y al día siguiente hubo una conversación telefónica. Días más tarde, Ferrero quedó en Sotogrande con Ayora y su equipo para conocerse. El fichaje ya estaba hecho. “Tuvo una noche para pensárselo y nos dijo que sí”, explica Ochoa. “Cuando nos preguntó, le dijimos que nuestro objetivo es ser número 1 del mundo”. Tanto del lado de Ayora como del propio Juan Carlos nos confirman que encima de la mesa había suculentas ofertas de nombres del tenis. “Está claro que el dinero no ha sido la motivación de estar con nosotros”, aclara Ochoa, agradeciendo la generosidad del ex número uno del tenis.
El golf es la otra gran pasión de Juan Carlos Ferrero. Empezó jugando en el año 2000 de la mano de Sergio García. “Yo le enseñaba a perfeccionar su tenis y él a mí a jugar al golf”. Pronto se hicieron tan amigos que Ferrero acompañó dos años al de Borriol al Masters de Augusta e incluso le hizo de caddie en un torneo profesional en Bangkok, donde García terminó entre los diez primeros. “La semana siguiente jugué el peor golf de mi vida, quería pegar los mismos golpes de Sergio”, comentaba hace unos meses Ferrero en el pódcast PlayGolf.
Ferrero es hándicap 1 y precisamente espera aportar su experiencia y ayudar a Ayora, sobre todo en el plano más mental. “Siempre ha habido la discusión sobre qué deporte es más mental, si el tenis o el golf. En el golf tienes más tiempo para pensar, puede ser bueno o malo…”, explicaba.
Tanto Ochoa como Ferrero aclaran que la técnica estará fuera de las competencias del nuevo fichaje. “Todo el tema mental, la actitud a la hora de competir, la planificación como deportista, el desarrollo profesional, generar rutinas”, serán algunas de sus responsabilidades. “Explica las cosas desde la experiencia y al final te llegan mucho más”. Ya en su primera semana integrado en el equipo se han ido notando los detalles. “En un momento dado Juanki vio que Ángel bostezaba mucho y enseguida chequeamos los datos de la Whoop“, comentaba Ochoa, refiriéndose a la pulsera que llevan algunos deportistas y que aporta gran cantidad de datos. “Es otra perspectiva más en el equipo y muy importante y además me quita un poco de presión en el día a día”, aclara Ochoa.
Al equipo de Ayora también se sumó desde hace tiempo Álex Ruiz, nutricionista de Carlos Alcaraz; todos, están conectados.
Juan Carlos Ferrero estuvo la semana pasada en Dubái, donde pudo seguir de cerca a su pupilo y anunciar en redes sociales su nueva incorporación. “Necesitaba un cambio de aires. Recibí ofertas para seguir en el tenis, en los circuitos ATP y WTA, pero surgió la oportunidad de trabajar con Ángel en un mundo que conozco y me gusta”, aclaraba al portal especializado Tengolf.
“Es difícil ver a Carlos Alcaraz competir y a todo tu equipo sentado en la silla. No es fácil lo que sientes”, se sinceraba. En las próximas horas, Juan Carlos llegará hasta Bahréin para afrontar una nueva semana con una nueva ilusión, de momento fuera del tenis.








