El alemán Alexander Zverev, que tuvo que remontar un set al canadiense Gabriel Diallo para avanzar a la segunda ronda del Open de Australia, recibió una propuesta de matrimonio de un hombre desde la grada de la pista Rod Laver.
Un aficionado portaba un mensaje en un cartón en el que ponía “cásate conmigo Sascha”, sobre lo que fue cuestionado por la ex jugadora alemana Andrea Petkovic, en la entrevista habitual en la misma cancha al final de cada partido.
Zverev, finalista el pasado año de esta competición, sonrió y se dirigió al hombre, al que le preguntó: “¿Dónde está mi anillo tío? No soy tan barato“, dijo el alemán, que accedió a la segunda ronda de Australia.
Zverev, quien perdió la final del torneo de 2025 ante Jannik Sinner, se impuso al canadiense Gabriel Diallo 6-7 (1/7), 6-1, 6-4, 6-2 en la Rod Laver Arena.
Con ello alcanzó la segunda ronda en Melbourne Park por décimo año consecutivo, en busca de frenar la hegemonía del italiano Sinner y el número uno mundial, el español Carlos Alcaraz, quienes se han repartido los últimos ocho títulos de Grand Slam.
El chico que ha pedido matrimonio a Zverev, a la izquierda con camisa estampada.JOEL CARRETTEFE
Pero debió trabajar fuerte para domar al espigado tenista canadiense de 24 años. “Definitivamente no me puse feliz cuando vi el sorteo”, admitió Zverev. Diallo “es muy talentoso e increíblemente agresivo. Fue difícil encontrar mi ritmo”.
Con su victoria, el alemán deberá enfrentar en segunda ronda al australiano Alexei Popyrin (N. 49) o el francés Alexandre Muller (N. 50).
Zverev, de 28 años, concluyó 2025 con un solo título en la temporada, obtenido en Múnich, después de sufrir varias lesiones. Pero eso le bastó para terminar de número 3 mundial, detrás de Alcaraz y Sinner.
Alguien gritó al pie del autobús, "¡Esa no, esa no, la otra. Patri, la otra!". Mientras Cristina Martín-Prieto no soltaba el bombo que animaba la fiesta, los fisios, megáfono en mano que a saber de dónde salió, comenzaron a cantar 'La morocha', la canción de la temporada en todos los vestuarios. Del autobús donde se refugiaban de la lluvia que caía en la noche de Zúrich bajaron todas las jugadoras a cantar y festejar.
Pero alguien pensó que no, que la noche en que España hacía historia derribando dos muros, el de Alemania, a quien nunca había vencido, y el de alcanzar una final de la Eurocopa, merecía otra banda sonora. Bajó Patri Guijarro, tan dueña de la playlist del vestuario como del equilibrio de esta selección, y con un altavoz que sujetaba Adriana Nanclares, pinchó El principio de todo. La La Love You y Samuraï pusieron a bailar a un equipo que vuelve a ser el principio de todo.
"Hemos vuelto a hacer historia. Estamos en la final ganando a Alemania. Es un orgullo pertenecer a esta generación de futbolistas que estamos viviendo tantos logros", decía Aitana con el MVP, el segundo consecutivo, en la mano. A ella y a Cata Coll les tocó ser protagonistas en este partido y al inicio de la concentración. Meningitis y amigdalitis se colaron en el equipo, pero no impidieron que las dos buscaran su momento.
Olga Carmona y Cata Coll, ayer.AFP
"A veces la vida da la vuelta y te da una alegría", recordaba la Balón de Oro. "Así lo ha querido el destino. Y me alegro porque las dos se lo merecen", decía Irene Paredes, que tampoco dudó en unirse a una fiesta que se prometía larga. "En el vestuario la están rompiendo. Nos queda un trayecto largo de bus hasta Lausana y espero que no haya silencio, porque la ocasión lo merece", reclamaba Aitana en las entrañas del Letzigrund. Martín-Prieto le tomó la palabra y, pese a que rompió la cinta del bombo que le prestaron los aficionados, siguió aporreándolo sin descanso mientras Cata le acompaña a las palmas.
"¿Dónde está la cerveza?", se preguntaba la guardameta, que disfruto del gol de Aitana y de su parada en el minuto 90. A por ella fueron a la carrera Nanclares, que sabe lo que eso significa, y Vicky López. No fue la capitana, pero se lo reconoció. "Fueron dos paradas de valor gol", decía Irene. Así que la cerveza se la tenía bien ganada.
Del "momento delicado" al trabajo de Tomé
Junto a las jugadoras, sin mirar demasiado pero con una sonrisa, pasó Montse Tomé camino de la parte delantera del autobús. Fue una noche en la que, por primera vez, la entrenadora contenida dio muestras de emoción. "Me siento realizada, feliz, siento que el trabajo ha dado su fruto. Hemos hecho un grupo muy bueno. Entramos en un momento delicado y, con trabajo y con tiempo, le hemos dado la vuelta. Hemos dedicado muchísimo tiempo para ver qué tecla tocar y poder acompañar a las futbolistas como se merecen", destacó.
Tomé, celebra el gol en el banquillo.AP
"Hemos dado un salto a todos los niveles. Las jugadoras son cada vez más competitivas y más fuertes mentalmente. Hoy hemos sufrido, pero ellas han sabido jugar y siempre he sentido confianza absoluta en este equipo", destacó la seleccionadora, que por si acaso tenía apuntados los penaltis.
"La hoja de cinco nombres la teníamos antes del partido. Teníamos una lista para los 90 minutos y otra para la tanda. Pero no ha hecho falta. Alemania no nos lo ha puesto fácil, pero hemos visto la foto que queríamos: todas en bloque bajo defendiendo [el gol de Aitana] porque teníamos que estar ahí", relató. Esa hoja con los nombres espera romperla tras ganar la final a Inglaterra.
Durante las pasadas Navidades, mientras se recuperaba en Memphis de una lesión en el tobillo que le mantuvo dos semanas alejado de las canchas, Santi Aldama acabó de leer The inner game of tennis (El juego interior del tenis), el libro de W. Timothy Gallwey que, sirviéndose del deporte de la raqueta, ahonda en la relación mental del deportista consigo mismo, en sus miedos y las barreras a superar. Porque los desafíos para el único español en la NBA se amontonan en su cuarta temporada.
El canario, auspiciado por su entrenador, ha adoptado un lema: "A man on a mission". Un mantra con el que afrontar la responsabilidad. La individual, enorme en su último año de contrato, y la colectiva, en unos Grizzlies que, esquivando lesiones y polémicas pasadas (como la suspensión de su estrella Ja Morant), crecen de tal forma que sólo la timidez de las casas de apuestas les aleja un poco de su realidad: ser uno de los favoritos a disputar las Finales de la NBA. En el tercer mejor equipo del Oeste y quinto por balance (27-15) de toda la competición, Santi es un elemento fundamental.
Es el cuarto máximo anotador (13,3 puntos) de un grupo liderado por Morant, pero con referentes como Desmond Bane o Jaren Jackson Jr., y el segundo reboteador (7,1). Todo, partiendo desde el banquillo. Un rol impuesto por Jenkins al que, como casi todo en esta liga, Aldama se ha adaptado sin rechistar. Son tales sus prestaciones, que, de refilón, le ha acudido otro propósito que jamás hubiera pensando. Se ha colado de lleno en la pelea por un galardón que ningún español ganó nunca: ser el mejor Sexto Hombre de la NBA. Un prestigioso premio que necesita un par de requisitos: para ser elegible todo jugador debe disputar más encuentros saliendo desde el banquillo que empezando titular, además de jugar al menos 65 duelos.
Santi Aldama, ante los Spurs.D. William AbateEFE
En las apuestas que lidera el escolta de los Celtics Payton Pritchard luce destacado Santi (De'Andre Hunter, Russell Westbrook y Amen Thompson son otros de sus rivales), con sus prestaciones y la variedad de su juego, capaz de defender exteriores, lanzar, jugar de cinco... Un papel de revulsivo que le sirve como acicate. Y así lo reflejan sus números, que hicieron cima este mismo viernes ante, nada menos, que Victor Wembanyama. Con el gigante francés de los Spurs enfrente, el español firmó su tope de anotación en la NBA (29 puntos, en 30 minutos): por primera vez, dos partidos seguidos por encima de los 20 tantos. Una clara señal de lo que está siendo su temporada. Anota, rebotea, asiste y roba más que nunca. Y eso que promedia un minuto menos por partido que el curso pasado: Aldama ha evolucionado claramente en acierto. Clava triples al 39,2%. En la maraña estadística, hay otro secreto que habla del estupendo desempeño del internacional español: se encuentra entre los 25 mejores jugadores de toda la NBA en la diferencia entre puntos a favor y en contra mientras está en cancha.
Al comienzo de curso, pese a que los Grizzlies no consideraron oportuno ejercer su opción de renovar a Aldama (tienen problemas con su espacio salarial), Jenkins quiso retar a su mejora. «Sigo diciéndole que sea un hombre con una misión en el campo. Tuvo dos veranos fantásticos en años consecutivos. La experiencia en la selección nacional realmente le ha dado un impulso de confianza». Un salto que, además, le proyecta en sus horizontes a la hora de firmar, próximamente, el primer gran contrato de su carrera. Aunque ha estado últimamente en medio de rumores de traspaso, será agente libre restringido el próximo verano. Las estimaciones hablan de que firmará por 40 millones de dólares para las próximas tres temporadas (la presente roza los cuatro). Novias no faltarán.