Enrique Llopis tras imponerse en la final del World Indoor Tour in Karlsruhe.Redes Sociales
El atletismo, en sus distintos escenarios y modalidades, no se detiene nunca. Empieza en primavera, alcanza la cumbre en verano y se reengancha en otoño e invierno con el campo a través, que enlaza con la pista cubierta. Ésta, cuando expira, le da la
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El ciclismo no para. Tras el cierre de la temporada en ruta, aunque Isaac del Toro la ha prolongado en el Campeonato de México con sus 17º y 18º triunfos del año, se ha abierto la de ciclocross. Casi a la vez se ha presentado el Tour2026 e inaugurado el Mundial en pista. Y se siguen perfilando las plantillas para el siguiente curso, en el clásico trasiego de nombres y formaciones
El Movistar ha mostrado gran actividad en este último batiburrillo. Con el patrocinio asegurado hasta, al menos, 2029, se ha puesto en marcha para consolidarse en el pelotón y sentar algunas bases con vistas al futuro. Ha despedido a Fernando Gaviria, Gregor Mühlberger, Ruben Guerreiro, Antonio Pedrero, Will Barta y Davide Cimolai. Renovado a Nairo Quintana, Jefferson Cepeda, Nelson Oliveira, Orluis Aular, Jorge Arcas y Albert Torres. Y fichado a Raúl García Pierna, Roger Adrià, Juanpe López, Domen Novak y, sobre todo, en una operación relámpago, al joven belga (22 años) Cian Uijtdebroeks.
Procedente del Visma, ganador del Tour del Porvenir en 2022 y octavo en la Vuelta de 2023, está llamado a repartirse con Enric Mas el liderazgo en las grandes rondas. Permanecen con contrato en vigor, notoriamente, Iván Romeo, Pelayo Sánchez, Javier Romo, Pablo Castrillo y Carlos Canal. Sigue faltando una gran figura.
El plantel, concentrado junto al femenino estos días en el pamplonés Castillo de Gorraiz, queda fijado, salvo sorpresas de última hora, en 27 mimbres. A ellos se han unido en los "ejercicios espirituales" los mozalbetes del nuevo equipo de desarrollo, el Movistar Academy Team, formado por 12 ciclistas, seis de ellos españoles, de entre 17 y 21 años.
En el accionariado de Abarca Sports, la empresa que gestiona el equipo, entró en abril Quantum Pacific Engagement, un grupo inversor con propietario israelí y sede entre Londres y Singapur, con el 43% del capital. Tamaño porcentaje lo convierte prácticamente en copropietario. Hay más dinero en la caja de los telefónicos. Pero poco que ver con los rollizos presupuestos de las grandes escuadras. Con la inyección económica, el de Movistar permite crear ese equipo de formación y pensar en mejorar en 2026 las nueve victorias logradas en 2025. Magro botín. Colocaron al grupo en el decimotercer lugar entre los 18 de la máxima categoría.
El Movistar debería ser en ciclismo lo más parecido a la Selección española de fútbol. Pero se le han escapado nuestros mejores talentos madrugadores: Juan Ayuso, Carlos Rodríguez, Pablo Torres, Markel Beloki, Marcos Freire, Benjamín Noval... Cuestión de dinero, lisa y llanamente. Poderoso caballero... El Movistar tiene que ser más listo que los ricos, ya que no puede ser más rico que los listos. Ha de anticiparse a los potentados y pescar antes que ellos en el caladero nacional, que lo tiene más cerca que nadie. La creación del equipo de desarrollo va en esa dirección con los 17 años de Ibai Villate, los 18 de Markel Aranaz, Eric Igual y Javier Cubillas, y los 19 de Tomás Pombo y Roger Pareta.
A la vez que se reconstruye y rearma, el Movistar se reinventa.
Está inscrito. Pero... ¿Saltará? ¿No saltará? ¿Lo intentará siquiera? Hay informaciones contradictorias y opiniones opuestas. Quizás no lo sabremos hasta el último momento. La incógnita Jordan Díaz tratará de despejarse, al menos de entrada. La incertidumbre Jordan Díaz intentará aclararse, al menos momentáneamente. El misterio Jordan Díaz buscará resolverse, al menos en parte.
Será este sábado en Valencia, en la final directa del triple salto en la 69º edición del Campeonato de España "Short Track" (pista cubierta, para entendernos), que se extenderá desde el viernes hasta el domingo. Tres días de buen atletismo nacional en el tradicional Palacio-Velódromo Luis Puig, donde se han batido 37 récords nacionales. Los atletas tienen este fin de semana la última oportunidad para lograr las marcas mínimas que conducen al Mundial, del 20 al 22 de marzo en Polonia.
Con Díaz, campeón olímpico, nunca se sabe en los últimos tiempos. Está prácticamente inédito desde aquella final parisina, el 9 de agosto de 2024. Un año después, el 3 de agosto de 2025, realizó un único salto, en Tarragona, de 17,16, para ganar de sobra el Campeonato de España. No necesitó más. Y desde entonces, nada. En el Mundial de Tokio, el pasado septiembre, en la calificación, echó a correr por el pasillo de saltos. A mitad de camino, se detuvo llevándose la mano al cuádriceps derecho.
Esta vez no era el tendón rotuliano de la misma pierna. Iba a reaparecer, el pasado día 12 en Liévin. No compareció, aquejado de molestias en los isquios. El estado de Díaz, que cumplió 25 años justamente el 23-F, alarma y no es asunto baladí. Aunque nacido en Cuba, es el mejor atleta español. Veremos qué ocurre el sábado... si ocurre algo. Bueno, algo ocurrirá en algún sentido.
Faltan, por unas u otras razones, varias de nuestras figuras: Abel Jordán, Maribel Pérez, Ana Peleteiro, María Vicente, Marta Pérez, Esther Guerrero... Pero están Mohamed Attaoui, Adrián Ben, Mariano García, Quique Llopis, Asier Martínez, Jaël Bestué, Paula Sevilla, Marta García, Fátima Diame...
Parece ser que Adrián Ben, inscrito en 800 y 1.500, se ha decidido por el kilómetro y medio, a causa de un calendario "mortal" y unos adversarios duros. Mohamed Attaoui, que también acarició la idea de doblar, ha optado por el 800. Marta García, en cambio, se atreverá con los 1.500 y los 3.000. El programa también es agotador. Semifinales de 3.000 el viernes por la tarde. De 1.500, el sábado por la mañana. Final de 3.000, el sábado por la tarde. De 1.500, el domingo por la mañana.
Es arriesgado, pero no tanto como parece, si nos fijamos bien. Marta, que viene de batir la plusmarca española de 3.000 (8:34.28), se encuentra en magnífica forma, y las rivales la ven de lejos. Puede reservar energías en las semifinales. En la historia de los nacionales "indoor", sólo Adel Mechaal, y en cuatro ocasiones, ha repetido oro en ambas pruebas en la misma edición del Campeonato.
Con el Mundial de fútbol como gran evento deportivo para 2026, el año traerá sus citas habituales e imprescindibles para los reyes del deporte mundial. Algunos de los más grandes deportistas actuales afrontan un calendario repleto de desafíos concretos que puedan seguir potenciando sus figuras y enriqueciendo todavía más su palmarés.
TADEJ POGACAR
Muy pocas veces un deportista domina el ecosistema de su profesión como el fenómeno esloveno (27 años) el ciclismo. La bicicleta gira a su alrededor como una reina sumisa a un rey de rostro aniñado que se eleva por encima de su propia época, a la que define, caracterizada por la presencia de estrellas de extraordinario brillo: Jonas Vingegaard, Primoz Roglic, Remco Evenepoel, Mathieu van der Poel, Wout van Aert...
Pogacar y Eddie Merckx.MUNDO
Gigante en las grandes rondas, coloso en las clásicas, Pogacar no es invencible. No puede ganar todas las carreras. Pero nadie gana tantas como él. Ni, cuando pierde, se queda tan cerca de la victoria. En 2025 obtuvo 20 triunfos, líder del año, en 58 días de competición y elevó a 108 su cifra total de triunfos.
En 2026 le esperan varios desafíos de primer orden, entre ellos vencer en San Remo y en Roubaix. Pero, sobre todo, hacerse con su quinto Tour de Francia. Sentarse a la misma mesa que Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain. Y a partir de ahí...
LAMINE YAMAL
Lamine Yamal todavía no tendrá 20 años en 2026. En julio cumplirá 19. Pero, renovado hasta 2031, ya es alguien en completa disposición de aspirar a todos los trofeos individuales y liderar a sus equipos, el Barcelona y la selección nacional, en persecución de los colectivos.
Balón de Plata, por así decirlo, tras Dembélé, Premio Kopa al mejor jugador joven y triplemente homenajeado en los Globe Soccer Awards, sus metas ya están fijadas para 2026: La Orejona con el Barça. El Balón de Oro en el Barça. Y una estrella en la camiseta con, en y para La Roja.
Desde el otoño se vio limitado por una pubalgia de la que, a tenor de sus últimas actuaciones, parece recuperado. Según la lista de Transfermarket de diciembre, es el futbolista más valorado del planeta. Se le tasa en 200 millones de euros, los mismos que Kylian Mbappé y Erling Haaland. Pero su menor edad lo coloca por delante de tan distinguido dúo, que, pese a su juventud, no tiene tanto tiempo por delante.
CARLOS ALCARAZ
El año acabó con la sorprendente, dolorosa para el tenis, ruptura no aclarada del todo de Carlos Alcaraz con Juan Carlos Ferrero después de haber logrado juntos 24 torneos y seis Grand Slams. Ya sin Juanqui, Carlitos penetra en 2026 con el propósito de revalidar su número 1 mundial mientras se reencuentra de sopetón, a las primeras de cambio, con el Abierto de Australia, único Grand Slam que (aún) no ha ganado. Avanzando el año, abriga la intención de llegar hasta los 10 títulos, una cifra redonda y siempre provisional en su caso, de esos Grand Slams que marcan las jerarquías en el circuito y sitúan a los tenistas en los lugares más altos en la historia de la raqueta.
No le será fácil, naturalmente. No puede serlo. Pero, en todo caso, lo tendrá menos difícil que Rafa Nadal, que lidió durante muchos años con Roger Federer y Novak Djokovic (y ellos con Rafa). En el camino de Carlos sólo se interpone realmente Jannik Sinner. Y viceversa. Mejor para ambos. Peor para todos los demás.
LINDSEY VONN
En los Juegos Olímpicos de Vancouver, en 2010, Lindsey Vonn, la reina de la velocidad sobre unas tablas, obtuvo, en la prueba de descenso, su única medalla olímpica de oro (acompañada por el bronce en el eslalon supergigante). En Pyeongchang, en 2018, ya veterana y machacada por las lesiones, accedió casi milagrosamente al bronce en el descenso. Aquel oro solitario, magra recompensa para tan excelsa esquiadora (83 triunfos y 143 podios en la Copa del Mundo), buscará, 16 años después, una eternidad en el deporte, compañero de color y brillo, en febrero, en los Juegos de Milán-Cortina dAmpezzo.
Lindsey Vonn.Pier Marco TaccaAP
No es ninguna utopía para la estadounidense. A sus 41 años y con su prótesis de titanio en una rodilla, esta temporada ganó el primer descenso de St.Moritz. En otras pruebas ocupó una segunda posición, dos terceras y una cuarta. Está en una condición asombrosa. Inimaginable a su edad. En enero tendrá tres descensos y tres supergigantes antes de los Juegos.
MARC MÁRQUEZ
En 2020, tras su caída en Jerez, Marc Márquez, ya campeón de Moto GP por cuarta ocasión consecutiva con Honda, vivió en el purgatorio de las lesiones y las operaciones, tan lejos del infierno de la retirada como del cielo de los triunfos. Salía del quirófano, se subía a una moto, se caía, regresaba al quirófano, tornaba a cabalgar la máquina y a caerse. Muchos le daban por muerto.
En 2025 resucitó. Ha continuado, como todo piloto sobre dos ruedas, cayéndose y encaramándose de nuevo a la moto, esta vez una Ducati al rescate del campeón en apuros bajo el ojo escéptico del aficionado. Y 2.184 días después de su último título mundial, el octavo, alcanzó el noveno (séptimo en MotoGP). Lo hizo, además, matemáticamente, a falta de cinco carreras para el final del Campeonato. Todavía convaleciente de su última intervención, tres meses después del percance que la motivara, ya piensa en ascender en 2026 al cielo de los 10 títulos, allí donde sólo moran Ángel Nieto y Giacomo Agostini. Para empezar, ya se ha subido a la Ducati de cross, la Desmo 450 MX.
LANDO NORRIS
En la Fórmula 1, en la fusión hombre-coche, es imposible saber qué porcentaje del éxito o del fracaso corresponde a uno u otro. Depende, se supone, de, entremezcladas en distinta proporción, las concretas e independientes calidades de la persona y la máquina. En cualquier caso, mucha gente piensa que en la adjudicación del título de campeón del mundo en 2025 han pesado más las bondades del vehículo en cuestión, el McLaren, que las de su conductor, Lando Norris.
El piloto británico (26 años) superó a Max Verstappen y su netamente inferior Red Bull por sólo dos puntos: 423 contra 421, la diferencia más escueta en términos absolutos en la historia de la Fórmula 1. Fue el triunfo de la regularidad. Norris acopió siete victorias, una menos que Verstappen, pero pisó tres podios más. Es una estrella y, a la vez, un meritorio que aspira en 2026 a convencer al entero universo de las cuatro ruedas de que es un campeón legítimo. Cuenta para ello con su talento y, claro, con su McLaren. ¿Quién le deberá más a quién?
JORDAN DÍAZ
El 9 de agosto de 2024, Jordan Díaz se proclamó campeón olímpico de triple salto. Desde entonces, estorbado por lesiones recurrentes, ni graves ni leves, en la rodilla y el cuádriceps, sólo realizó, en 2025, un salto en el Campeonato de España, suficiente para ganar, antes del Mundial de Tokio. Y en la capital japonesa, en el primer intento de la calificación, se volvió a lesionar. En resumen, Díaz sólo ha hecho dos saltos en casi año y medio. Así que 2026 se anuncia esperanzadoramente como el regreso al aplazado presente de un saltador excepcional. Un superdotado que cumplirá 25 años el 23 de febrero y que con 18,18 de marca, récord de España, amenaza el mundial de Jonathan Edwards (18,29), que data del año 1995.
Otros deportistas afrontan sus propios desafíos y cultivan sus propias ilusiones. Aitana Bonmatí piensa en su cuarto Balón de Oro consecutivo. Y, aunque en 2026 no hay Mundial ni Juegos Olímpicos, Sydney MaLaughlin (47.78 en 2025), en romper el récord del mundo de los 400 metros (47.60), en poder de Marita Koch desde 1985. Léon Marchand ganó en París el oro en los 200 braza, los 200 mariposa y los 200 y 400 estilos. Es el plusmarquista mundial en estas dos últimas pruebas. Y quiere el récord en las otras dos para cerrar el cuádruple círculo.