Roberto Carlos, actual embajador del Real Madrid, sufrió el martes un grave problema cardiaco y está ingresado en un hospital de Sao Paulo. El ex internacional brasileño, de 52 años, fue sometido a una cirugía y se encuentra en situación estable.
Según ha podido confirmar EL MUNDO, el susto ha sido grande para el entorno del ex futbolista blanco, aunque afortunadamente ahora ya se encuentra fuera de peligro.
Todo se desencadenó a propósito de un chequeo rutinario en Sao Paulo, donde Roberto Carlos venía disfrutando de sus vacaciones navideñas. Los médicos, pendientes de un trombo en una pierna, descubrieron una anomalía cardiaca y se vieron obligados a intervenir de urgencia.
La operación transcurrió con normalidad, por lo que el campeón del mundo con Brasil en 2002 podrá abandonar el hospital en las próximas horas.
Roberto Carlos, considerado uno de los mejores laterales zurdos de la historia, disputó 11 temporadas con la camiseta blanca (1996-2007). En 597 partidos y marcó 69 goles, conquistando cuatro títulos de Liga y tres de Champions, entre otros trofeos.
El español Alejandro Davidovich, número 60 del mundo, dio este viernes la campanada en el ATP 250 de Delray Beach ante el estadounidense Taylor Fritz (n.4) y jugará las semifinales frente al italiano Matteo Arnaldi (n.38), informa Efe.
Octavo favorito de este torneo, Davidovich eliminó por 7-6(4) y 7-6(5) en dos horas y 25 minutos a un Fritz que era el primer cabeza de serie de Delray Beach tras haber ganado las dos últimas ediciones de esta cita de la ATP en Florida (EEUU).
Después de deshacerse del vigente campeón en una jornada en Delray Beach afectada por la lluvia, el malagueño, que ha empezado 2025 con prometedoras sensaciones, se verá las caras en semifinales ante Arnaldi, quien doblegó al estadounidense Brandon Nakashima (n.43) por 7-6(2) y 6-4 en una hora y 43 minutos.
Davidovich tendrá así la opción de vengarse de un Arnaldi que le superó la semana pasada en los octavos del ATP 500 de Dallas (Texas, EEUU). El italiano ha ganado las dos ocasiones en que se ha medido al español.
Por el otro lado del cuadro se jugarán un puesto en la final el estadounidense Alex Michelsen (n.37) y el serbio Miomir Kecmanovic (n.56).
El Tribunal Supremo ha absuelto de manera definitiva a Neymar y a los exdirectivos del FC Barcelona que le ficharon en 2013. Ambas partes estaban acusadas de los delitos de corrupción en los negocios y estafa impropia en la modalidad de contrato simulado. Finalmente, la gran sala ha resuelto en el mismo sentido que la Audiencia Provincial de Barcelona.
La sentencia recoge en sus hechos probados que la mercantil DIS, que fue la querellante, "adquirió en fecha 6 de marzo de 2009 los derechos económicos derivados de los derechos federativos del jugador de fútbol profesional Neymar Da Silva Santos Júnior, que en ese momento pertenecía a la plantilla del Santos Futebol Clube. A cambio de la adquisición de esos derechos, DIS le pagó cinco millones de reales brasileños".
Posteriormente, el Barça firmó un pacto con el jugador para que cuando quedara libre firmara por ellos y abonó una cantidad sobre la que la querellante entiende que hubo fraude porque debió estar integrada en sus derechos económicos a percibir como indemnización. No obstante, el club adelantó su fichaje a 2013 y mantuvo que no sólo pagó el pertinente traspaso sino también la parte que correspondía a DIS, que se cifra en 6,8 millones de euros.
Para el alto Tribunal la clave es que ser titular del 40% de los derechos económicos del jugador no te convierte en el de los derechos federativos, que son los que permiten que el jugador pueda fichar por otro club. Eso se produce, según normativa FIFA, en el momento del transfer, que es cuando ambas entidades se ponen de acuerdo para el traspaso.
La sentencia, por tanto, descarta que existiera una simulación contractual o un soborno encubierto. Para los magistrados, no hay pruebas de que las partes actuaran con mala fe para defraudar a DIS. De hecho, interpretan que los acuerdos eran reales y que perseguían un objetivo deportivo legítimo: garantizar el fichaje del futbolista brasileño antes de otros clubes europeos.
De guión de película, pero de película mala. La andadura de Argentina en los Juegos Olímpicos se ha visto truncada por un pie más adelantado de lo debido y un gol anulado por el VAR una hora y cuarto después del supuesto final del partido entre la albiceleste y Marruecos. Pero empecemos por el principio.
En un mal partido por parte de la selección que dirige Javier Mascherano, que perdía por 2-0 en el minuto 50, el gol de Giuliano Simeone en el 67' dio alas a los sudamericanos que buscaron la portería marroquí con insistencia.
Entonces, la ininterrumpida salida de espontáneos, algo poco habitual en una cita tan importante y controlada como la olímpica, obligó al árbitro del encuentro, el sueco Glenn Nyberg, ha decretar una prologanción de 16 minutos.
En el descuento, concretamente en el 106', Medina, tras una jugada con hasta tres largueros, metió el tanto del empate para delirio de los jugadores argentinos. En la celebración del tanto, un petardo cayó cerca de los futbolistas y luego se produjo una invasión de campo que obligó al colegiado a meter a los deportistas en los vestuarios.
Invasión de campo frustrada por los stewards.ARNAUD FINISTREAFP
Ya a puerta cerrada, y tras volver los jugadores de ambos conjuntos a realizar ejercicios de calentamiento, se reanudó el partido. Lo hizo con la revisión del tanto por parte del VAR que decretó fuera de juego por la punta de la bota de un futbolista argentino en medio de esa jugada embarullada.
Si hubiera sido gol válido, varios medios argentinos informan de que se hubiera terminado ahí el partido. Como resultó invalidado, se disputaron los últimos tres minutos del encuentro correpondientes a la revisión por parte del videoarbitraje.
Vista del estadio tras la interrupción del partido.ARNAUD FINISTREAFP
Finalmente, Argentina no consiguió empatar y terminó cediendo los tres puntos al conjunto africano. "Es el circo más grande que he visto en mi vida", cuentan que se escuchó decir a Javier Mascherano. "Escándalo" se leía de la boca de varios futbolistas argentinos.
Mal inicio para los chicos de Mascherano en el grupo B, aunque aún les queda el enfrentamiento ante Irak o Ucrania para intentar enderezar su camino. No obstante, el primer sainete de los Juegos Olímpicos no se los quita nadie.