La Fiscalía Provincial de Barcelona acusa al ex presidente del FC Barcelona Josep Maria Bartomeu y a sus principales directivos de un delito continuado de administración desleal por el pago de comisiones en fichajes de futbolistas y honorarios jurídicos. El Ministerio Público sostiene en la denuncia interpuesta contra Bartomeu, a la que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO, que “omitió sus deberes de diligencia y lealtad en la gestión de un patrimonio que le era ajeno, usurpando además una capacidad que le correspondía a la Junta Directiva, a quien ocultó la realidad de varias operaciones”.
La denuncia se centra, entre otras cuestiones, en el fichaje del jugador Malcom Filipe Silva, procedente del Girondis de Burdeos, por el que, subraya la Fiscalía, se abonaron comisiones superiores a los diez millones de euros. Así, el Ministerio Público arguye que el Barça “acordó el abono a intermediarios con los que el club no había contratado determinadas cantidades derivadas de labores para la contratación” del futbolista. “Causando, en consecuencia, un perjuicio económico al club”, agrega.
También reprueba la Fiscalía los pagos de honorarios de abogados realizados para alcanzar una conformidad en el denominado ‘caso Neymar‘, desvelado por este periódico, y que consistía en la creación de contratos simulados para disimular el precio real de la adquisición del futbolista brasileño al Santos.
Para alcanzar un acuerdo con Hacienda, el FC Barcelona abonó una minuta de 1,7 millones al letrado José Ángel González Franco, destaca la Fiscalía, “sin haber informado ni haber sometido a votación dicho acuerdo a la Junta Directiva” y pone en duda incluso la realidad de los servicios realizados.
Por último, la denuncia de la Fiscalía considera ilegal un pago de 1,5 millones de euros llevado a cabo por el club para acometer el denominado ‘Espai Barça’ y le atribuye a Bartomeu en esta operación un nuevo quebranto a las arcas de la entidad azulgrana.
La acción de la Fiscalía se produce a instancias de una denuncia del actual presidente del Barça, Joan Laporta, que encargó un informe ‘forensic’ sobre la gestión de Bartomeu al frente del club. A raíz de la denuncia del Ministerio Público, el Juzgado de Instrucción 16 de Barcelona ha imputado a Bartomeu, quien fuera su máximo ejecutivo, Óscar Grau, y otros directivos, que tendrán que declarar a finales del próximo mes de octubre.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) recibirá el próximo día 12 de mayo a una delegación del Ayuntamiento de Vigo para exhibirle el expediente de las puntuaciones de la sedes del Mundial 2030 en el que quedó excluido el estadio de Balaídos tras el amaño de las clasificaciones desvelado por EL MUNDO.
El organismo que preside Rafael Louzán ha accedido a que el Consistorio Gallego consulte 'in situ' en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas la documentación del proceso de selección de las 11 sedes de la cita mundialista que organizará España de forma conjunta con Portugal y con Marruecos tras requerirlo durante meses el alcalde Abel Caballero.
La RFEF ha remitido una carta al Consistorio que dirige el primer edil socialista, a la que ha tenido acceso este periódico, en la que le emplaza para consultar en persona la información que obra en poder del organismo federativo respetando las normas de confidencialidad impuestas por la FIFA.
"La RFEF reafirma su voluntad de facilitar la consulta de la documentación requerida en el marco de la transparencia institucional y dentro de los límites establecidos por las normativas aplicables", subraya el organismo que rige el fútbol español.
Añade en la misiva que la denuncia de Vigo por la manipulación de las puntuaciones, que dejó fuera a la ciudad gallega después de ser alterada la clasificación inicial en beneficio del estadio de Anoeta, es "un asunto de máxima relevancia tanto para esta Federación como para el propio Concello de Vigo", por lo que ha encargado al secretario general, Manuel Lalinde, su "adecuada atención".
La polémica
Cabe recordar que el escándalo desembocó en el despido de la ex responsable de la candidatura mundialista, María Tato, que admitió la alteración de la primera clasificación que elaboró el Comité Ejecutivo del Mundial 2030 pero arguyó que tuvo que hacerlo porque había cometido un "error" en las valoraciones.
Tato sostiene que esa manipulación la llevó a cabo de manera colegiada con el resto de responsables del Comité en una reunión supuestamente celebrada en la cafetería de las instalaciones de la RFEF que, sin embargo, estos niegan por completo.
"Durante la consulta se facilitará el acceso a los documentos relativos a la candidatura del Ayuntamiento de Vigo y, en su caso, a aquella información de las demás candidaturas que no se encuentre protegida por cláusulas de confidencialidad ni por derechos de terceros", prosigue la carta enviada a Vigo.
De manera paralela, el Ayuntamiento vigués tiene en marcha la vía judicial tras encargar el caso al Bufete Montero Aramburu, que está elaborando un dictamen para diseñar la estrategia a seguir. El alcalde Caballero ya ha anunciado que llegará hasta el final en este asunto porque se ha desposeído ilegalmente a Vigo de su plaza, lo cual reportaría a la ciudad unos beneficios económicos de más de 100 millones de euros.
"Soy la víctima de una tormenta perfecta en la que confluyen intereses políticos y venganzas de los miembros del Comité del Mundial". La ya ex directora de la Candidatura del Mundial 2030, María Tato, dio su versión en exclusiva a EL MUNDO horas antes de poner su cargo a disposición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tras acreditarse la manipulación de la puntuación de las 11 sedes.
Tato reconoce que confeccionó una primera clasificación en la que estaba incluido el estadio de Balaídos y que la cambió apenas 24 horas después porque asegura que se había "equivocado". "Me limité a corregir unos errores de interpretación al aplicar los criterios y no lo hice sola".
Según la ya ex responsable federativa, esta alteración de las puntuaciones, que acabó dejando fuera al estadio vigués y dando entrada al de Anoeta, se materializó en una reunión que mantuvo el pasado 26 de junio en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas con otros dos miembros del Comité del Mundial: Fernando Sanz y Jorge Mowinckel.
Según ha podido saber este periódico, durante los últimos días Tato ha precisado a la cúpula de la RFEF que dicho encuentro tuvo lugar en la cafetería de las instalaciones. Sin embargo, Sanz y Mowinckel niegan rotundamente que dicha reunión tuviera lugar y se desvinculan por completo de la variación en las calificaciones introducida por Tato.
"No ha habido ninguna irregularidad",
"No ha habido ninguna irregularidad", dice a este periódico la ex responsable federativa, que insiste en que durante las últimas horas el resto de integrantes del Comité del Mundial han mentido al intentar desvincularse de la puntuación de los 11 que estadios que acogerán los partidos dentro de cinco años.
El problema radicó, según detalla Tato, en que no aplicó correctamente los criterios de la FIFA en lo que respecta a las obras que requerían los estadios y, concretamente, el de Anoeta. Reconoce que de la primera reunión que mantuvo con sus compañeros salió una primera clasificación de la que todos eran conocedores y que luego este listado se varió al día siguiente. "Tengo todos los mails y todas las pruebas de que digo la verdad", enfatiza.
Como prueba de que no quiso beneficiar ni perjudicar a nadie esgrime que ella es aficionada al Athletic de Bilbao y que si hubiera querido manipular el resultado nunca hubiera beneficiado a la Real Sociedad.
La ex miembro de la comisión, en un momento de la charla.Alberto Di Lolli
La que era única superviviente de la comisión de la candidatura española del Mundial cree que es un "daño colateral", en primer lugar, de una guerra abierta "entre la RFEF y el Consejo Superior de Deportes (CSD)". Pero también confirma las malas relaciones que existían entre ella, Sanz y Mowinckel, los otros miembros de la comisión de los que el presidente Louzán decidió prescindir en diciembre del año pasado.
Tato defiende su intervención en el proceso de selección de sedes y explica a este periódico que las modificaciones se realizaron "siempre con criterios objetivos", pero que éstos se ajustaron hasta llegar al excel definitivo en el que entraba Anoeta entre las 11 sedes y salía Vigo de la clasificación.
Insiste en que los cambios entre los diferentes documentos elaborados por la comisión los conocían todos los miembros de la misma: "Fernando Sanz miente cuando dice que no sabía nada al respecto".
El informe
En el informe en el que se explica el proceso de elección, al que ha tenido acceso este periódico, se abordan cuatro factores de decisión: Proyecto Técnico (40%), Operatividad (15%), Estructura Financiera (15%) y Dotación de ciudades (30%). El primer factor, además, contaba con los subfactores: Nivel de intervención, Sostenibilidad medioambiental, Calendario de ejecución y Capacidad del Estadio.
Son esos subfactores, según Tato, los que modificaron la puntuación de varias de las sedes entre el primer encuentro de la comisión realizado el 25 de junio de 2024 y el siguiente. "Sobre todo era el tema de la sostenibilidad, Balaídos es un estadio nuevo que habría que haber remodelado mientras que otros ya tenían espacio en la grada y era una cuestión de poner más asientos", apuntó.
La ya ex directora de la comisión mantiene que lo que se produjo en ese segundo encuentro fueron unos ajustes a los criterios que se habían valorado inicialmente basados en "los usados por la FIFA en el último Mundial elegido: Brasil 2027 Femenino".
Tato, durante su encuentro con EL MUNDO.Alberto Di Lolli
El actual presidente de la Federación era la persona a la que Tato reportaba el proceso de selección, pero asegura que ni él ni nadie le indicaron que modificase el excel que terminó con Balaídos fuera de las 11 sedes seleccionadas.
Enfrentamiento con el Gobierno
Mantiene que Louzán, entonces vicepresidente de Pedro Rocha, que se hallaba en la Eurocopa de Alemania aunque sería inhabilitado semanas más tarde, no se interesó por el proceso hasta que el CSD expresó ciertas modificaciones. "Si quieren decir algo que vengan a mi casa", cuenta la ex directora que manifestó el dirigente ante las presiones del Gobierno respecto a los criterios de selección. Admite que le reportaba el estado del proceso y sostiene que colaboró con el equipo del Mundial.
La propuesta gubernamental era que se introdujeran, además, "criterios estratégicos" que debían contar con un peso de un 35%. El Ejecutivo quería premiar la "vecindad", es decir, "aquellas sedes que estén cerca de la frontera de los otros dos países" y que ese criterio "únicamente afecta a Vigo".
En los correos remarcaba al mandatario federativo que le facilitaba la información "únicamente a efectos de su conocimiento y del presi". Tato apostilla: "No dimito porque sea culpable de algo" y añade "en un país en el que no dimite nadie". Sino que lo hace porque "no quiere seguir soportando" la situación en la que se encuentra tras estallar el escándalo.