La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha rechazado el recurso de Luis Rubiales y ha confirmado la condena al ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol a una multa con una cuota de 20 euros al día durante 18 meses por el beso no consentido a la futbolista Jenni Hermoso.
La Sección Cuarta del Tribunal mantiene, no obstante, la absolución del delito de coacciones al dirigente y al resto de acusados en el procedimiento: Jorge Vilda, exseleccionador femenino, Albert Luque, exdirector de Fútbol de la sección masculina y Rubén Rivera, responsable de marketing de la Federación.
Además del recurso de Rubiales, la sala también ha resuelto los presentados por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y las acusaciones particular y popular manteniendo la confirmación íntegra de su sentencia del pasado 20 de febrero.
Se mantiene la confirmación de la orden de alejamiento de Rubiales respecto a Jenni Hermoso en un radio de 200 metros así como cualquier otra comunicación con la víctima en el espacio de un año. Pese a la petición de 50.000 euros por parte de las acusaciones en concepto de indemnización, la Audiencia mantiene el importe en 3.000 euros más los intereses generados en este periodo.
Se confirman así los hechos probados en la sentencia respecto a la agresión sexual sufrida por la jugadora durante la entrega de medallas del Mundial de Australia en 2024, en el que la selección española de fútbol femenino se proclamó campeona. Así como que la futbolista no sufrió ningún tipo de coacciones en el retorno del equipo nacional a España ni tampoco en el viaje posterior a Ibiza, como premio a la consecución del título.
El niño Givanildo Vieira de Souza (Paraíba, 1986) recorría su casa de Campina Grande en Brasil levantando cosas para emular a su gran héroe. Un personaje del que se obsesionó tanto que pidió a sus padres que le bautizaran con su nombre. Sus progenitores, viendo las costumbres del pequeño, decidieron concederle su deseo. Pero a Givanildo, o Hulk, le ha faltado la fortaleza o la constancia en su carrera que su ídolo ha mostrado siempre en los cómics de Marvel o en la serie televisiva El Increíble Hulk que veía con fruición.
El delantero de 38 años afronta este sábado su última oportunidad de convertirse en el héroe que tanto ha elevado. No lo hará pintado de verde, sino con la camiseta del Atlético Mineiro, club brasileño al que llegó tras su aventura china en 2021. La Copa Libertadores, que le enfrentará al también carioca Botafogo, puede ser un broche de oro a una carrera extraña y con altibajos.
Ya es raro que un niño elija a Hulk como ídolo por delante de Superman, Batman o Spiderman, pero este brasileño nunca ha sido convencional, de hecho está casado con su sobrina política. Así, apenas jugó dos partidos en su país de origen antes de realizar una prueba con el Oporto, que le descartó "por gordito". Así, el futbolista tuvo que emigrar a Japón donde comenzó a labrarse una gran fama de goleador. En el país del sol naciente jugó un total de 111 partidos en los que anotó 74 goles, 0,66 por partido.
El crecimiento del futbolista no fue sólo deportivo, en el que destacaba su velocidad y potente disparo, también físico. Givanildo transformó su cuerpo hasta asemejarlo al de su héroe. De ahí que compañeros suyos como Marcelo y David Luiz, compañeros de la canarinha en la que estuvo 9 años y con la que conquistó la Copa de Confederaciones en 2013, hayan dicho que "un codazo suyo te deja doblado" o que "hay que tener cuidado cuando toma carrera porque es como tratar de detener a una locomotora". Recientemente se hizo viral un vídeo de un encontronazo con Franco de Paula Ferreira en el Brasileirao y del vuelo que dio el jugador del Uberlandia.
El futbolista entrenando con su equipo.ATM
Sus números en Japón, le granjearon una nueva llamada del Oporto. Fue más una redención del presidente Pinto da Costa que del propio futbolista. Compraron sus derechos por 5,5 millones y en Portugal formaron una estrella mundial, que se compenetró a la perfección con otros grandes nombres como Falcao, pareja con la que marcó 74 goles en una temporada, o James Rodríguez.
En esos años, no sólo consiguió grandes títulos a nivel colectivo como varias ligas, copas y supercopas portuguesas así como una Europa League, sino que su rendimiento individual también le valió varias distinciones como su elección en el Top 10 Rising Stars de la UEFA. El futbolista estaba llamado a triunfar en un grande pero... nunca se dio o nunca quiso.
De su asombro futbolístico en Oporto, donde no todo fueron capítulos gloriosos y cabe recordar su mítica pelea en el túnel de vestuarios contra los jugadores del Benfica que le supuso una sanción de cuatro partidos, pasó al del mercado. Hulk eligió el Zenith de San Petesburgo como siguiente paso en su carrera, aunque toda Europa suspiraba por sus servicios.
Su fútbol se fue olvidando así como su gallarda figura y decidió convertirse en el fichaje más caro de la historia del fútbol chino. En aquellos años, antes de la burbuja económica futbolística que se formó a raíz del traspaso de Neymar al PSG, Hulk había sido uno de los jugadores que más dinero había movido en traspasos con 115 millones. Hoy está, por poco, entre los 50 primeros.
Cartel de la Libertadores junto a Deyverson.ATM
Con 35 años, Hulk decidió volver a Brasil, país en el que sólo había jugado 7 minutos como profesional en dos partidos. El delantero recaló en el Atlético Mineiro de Jorge Sampaoli y siguió haciendo lo que mejor sabe hacer que es marcar goles. Han sido 113 en 214 partidos, algo más de uno cada dos duelos y este año, junto con Deyverson, y con el mítico central de la liga española Gabi Milito a los mandos, es una de las grandes amenazas del equipo brasileño.
En la final de la Libertadores, Hulk deberá cambiar la historia, de los 50 duelos previos, el Botafogo ha ganado 24 por los 15 del Mineiro. En esta temporada, de hecho, ha vencido en un duelo y ha empatado el otro, pero en ambos partidos hubo expulsados, con lo que se prevé una final muy tensa. A fútbol y a golpes... Hulk tiene ventaja, pero deberá elegir su primera opción para honrar al héroe de su infancia.
Puede estar en una recta. Puede estar en una lanzadera, pero este Atlético va a todo gas. Jorge Martín, reciente campeón mundial de MotoGP, una persona que ha llegado a rodar a 363 kilómetros por hora, lo pudo comprobar in situ tras aparecer en el Metropolitano montado en su nueva Aprilia.
Este Atlético muerde, domina, va arriba y no especula. Hubo debates sobre si esto era posible, hubo amagos de hacerlo otras temporadas anteriores, pero cuando los resultados fallaban, la idea titubeaba. Como una vela sensible a cualquier brisa. Pero esta vez la base es firme y también la mano que la sostiene. No necesitó más que un gol de Sorloth para hacerlo, pero no siempre se alcanza la excelencia. Ya son once victorias seguidas, casi nada. [Narración y estadísticas, 1-0]
Se asienta en un 4-4-2 con clara vocación ofensiva. En nombres que no estaban, como Julián Álvarez, en otros que no contaban, como Javi Galán y en otros que han encontrado su mejor versión, como Rodrigo De Paul. Luego está el sospechoso habitual, un francés que mejora las jugadas rojiblancas y que, cuando toca, las culmina. Dos dobletes en los dos últimos partidos para seguir engordando su nombre en la historia rojiblanca. Un tal Antoine Griezmann.
Falta que se incorporen otros, como Samu Lino. Indispensable en épocas pasadas e intermitente en este nuevo tiempo. Mezcla una de cal y otra de arena, cosa no muy del agrado del entrenador. Ante el Getafe comenzó con dos de arena tras sendos grandes pases de Giuliano y De Paul. El argentino, por su parte, pudo hacer el primero tras una gran dejada del Cholito, pero estaba costando romper la tela de araña del Getafe.
Salieron los azulones con un planteamiento muy defensivo por parte de Bordalás, dejando grandes armas de ataque como Uche en el banquillo y volviendo a apostar por los niños en las bandas. Pero los madrileños no eran los mismos que el año pasado, a lomos de Greenwood, terminaron con la racha de victorias seguidas en el Metropolitano del Atlético, a 20 se llegaron, con un tres a tres abrumador.
No quiso especular más Simeone tras los primeros 45 minutos pese a las claras ocasiones que disfrutó su equipo. Cambió el Cholo a Lino por su hijo, otra jornada del brasileño en la que pensar en su efectividad. Y empezó el Atlético a buscar el coliderato con más ahínco. Barrios tuvo la primera tras una buena jugada rojiblanca, pero la estrelló en el lateral de la red.
Luego quiso el Cholo llamar a la historia con un cambio entre leyendas. Salió Griezmann del terreno de juego para dar entrada a Koke. La idea era recuperar el medio campo, algo que se había escapado un poco con la salida de Uche y Sola en el conjunto azulón e intentar abrir la lata, que se resistía por un gran desempeño defensivo de los de Bordalás, que terminaron por adelantar las líneas a ver si pescaban a un cansado Atlético.
Tiempos pasados
Y cuando parecía que las tornas cambiaban, cuando parecía que el Getafe buscaba la machada en el Metropolitano, llegó el martillo noruego para rematar un soberbio centro de Molina. De esas bananas que son un pecado no aprovecharlas. La pregunta que se hizo el respetable es, ¿ahora qué?
Volvió el Cholo a tirar al monte. Sacó a Le Normand por Barrios y el equipo pasó a defensa de cinco. Raro, pero efectivo. Se buscaba la victoria y se consiguió pese al susto de Milla. Habrá otros días para conseguir brillo. En Barcelona, ¿quizás?
Todos los aficionados al motor contuvieron la respiración en las primeras curvas del GP de Catalunya de 2023. En el primer giro a izquierdas, Enea Bastianini se fue al suelo y se llevó consigo a Alex Márquez, Johann Zarco, Marco Bezzechi y Fabio Di Giannantonio. Pero lo peor llegaría en el cambio de dirección siguiente.
Pecco Bagnaia, que lideraba la carrera, aceleraba para levantar la moto y enfilar la curva dos cuando su montura le pegaba una volada que le dejaba en el asfalto a merced de sus perseguidores.
En un milagro de estos que se ven a menudo en las motos, el italiano consiguió librarse de lo que pudo ser una muerte segura si le llega a impactar un compañero. Finalmente, 'solo' fue la moto de Brad Binder la que le pasó por encima de las piernas.
Contra todo pronóstico, el Bagnaia salió del incidente sin ninguna fractura y apenas con varios traumatismos. "Me siento afortunado por estar aquí", dijo el piloto de Ducatti desde Misano, en el siguiente Gran Premio, el de San Marino, en el que finalizaría en tercera posición.
Otros a los que le pasó lo mismo y en el mismo punto del circuito de Cataluña no pudieron contarlo. "En los cambios de dirección te arriesgas a este tipo de cosas, en las chicanes y cosas así se ven cosas peligrosas", explica Efrén Vázquez, piloto de motociclismo, actualmente probador de KTM de Moto3.
17 años y una semana antes del accidente de Bagnaia, Rubén Torres, de 18 años, sufrió una caída en el mismo sector que el italiano. El piloto de la categoría de Supersport se vio envuelto en un accidente múltiple y, cuando intentaba rodar para salirse del asfalto, una Yamaha le pasó por encima y le dio un golpe mortal.
El parte médico fue "hemorragia interna masiva, hemoneumotórax bilateral, rotura de tráquea, hemoperitoneo y traumatismo craneoencefálico grave". Mientras su hermano Jordi quedaba segundo de esa carrera, Rubén perdía la vida camino del Hospital General de Catalunya.
Pecco Bagnaia vuelve al lugar donde pasó todo. A un trazado que siempre le ha gustado mucho pero... "Definitivamente no es el más seguro en el Campeonato del Mundo debido al asfalto. Por eso es peligroso correr allí, pero es uno de los circuitos más hermosos y característicos", opinaba en los días previos al GP de Catalunya de MotoGP.
En 2022, por cierto, también terminó por los suelos poco después de la salida. "Me derribaron en la primera curva y el año pasado me caí en la segunda. ¡Al menos esta vez espero hacer cuatro curvas!", declaró en un medio especializado.
Para Efrén Vázquez el circuito catalán es una referencia en seguridad que ha sufrido muchas actualizaciones para evitar más tragedias como la de Rubén Torres o la de Luis Salom, el piloto mallorquín de Moto2 que falleció en 2016 después de salirse con su moto en la curva 12 del trazado. "No deja de ser un circuito de 1990", apunta Vázquez.
La velocidad
La reflexión respecto a la seguridad del piloto vasco no trata tanto de poner el punto en los trazados clásicos como el de Lemans o Sanschering, "preciosos" pero con "partes inseguras" por muchas actualizaciones que hayan sufrido. Vázquez apunta más hacia la evolución de la velocidad de las monturas.
"Creo que las motos de MotoGP corren demasiado", sentencia el probador y adelanta las evoluciones que van a sufrir las monturas para los años venideros en los que se reducirá la aerodinámica de las mismas así como las asistencias, que permiten más tracción, pero a la vez también mayor velocidad. "Será un paso importante para el espectáculo porque se favorecerán aún más los adelantamientos", explica.
El mundo del motor siempre trata de buscar los cambios que favorezcan la emoción en las carrers y que a la vez resulten seguros para los principales protagonistas: los pilotos.
El último fallecido en el circuito de Catalunya fue Andreas Pérez en 2018 y tenía 14 años. Ocurrió en una caída tumultuaria de la prueba del Mundial Junior de Moto3 en la curva 5 del trazado. Varios pilotos que venían por detrás no pudieron evitarle y le arrollaron. "Aunque los médicos han intentado hacer todo lo posible y lo imposible", explicaron en su momento fuentes del equipo Reale Avintia, al que pertenecía Pérez, "finalmente nuestro piloto ha fallecido. Andreas no ha podido ganar esta carrera", concluyeron. Y no hay carrera más importante.