Un castigo excesivo malogró el gran sueño del bético. Fue una derrota criminal, porque el primer tiempo del Betis de Pellegrini fue una exhibición táctica, técnica y maravillosa. Quizá el solitario tanto de Abde fue precario dado el mérito del Betis.
¿Por qué perdió por cuatro goles a cero en el segundo período? Mi opinión es que fue que el desgaste físico y psíquico de la primera parte. A falta de pulso rítmico y juego para seguir imponiéndose, no tuvo más remedio que replegarse y doblegarse.
El Chelsea tardó, porque el sistema de Enzo Maresca es excesivamente fijo posicionalmente , con jugadores como de futbolín. Los futbolistas parecen castigar a una unidad de juego que precisamente no tiene mucha imaginación goleadora.
Tuvo que ser el talento de Palmer el que abrió la imaginación. Su centro sobre Enzo fue magistral. Era sólo el empate, pero para el equipo de Pellegrini fue como una losa .
Tiró la toalla psíquicamente. Se vio ya perdido. Los cambios vitales del poderío millonario del Chelsea hicieron el resto, con una goleada final absolutamente humillante, donde marcó hasta Caicedo.
Por cierto, vaya bendición de jugador. Es técnico, no se cansa nunca. Me recordaba al estilo de Makelele y encima casi nunca se equivoca. Él y Palmer fueron los dos jugadores fundamentales para la exagerada goleada del Chelsea.
¿Qué decir de Isco? Que es maravilloso y único hasta que le fallan las fuerzas, pierde físico como fue costumbre en toda su carrera. Él sólo no puede con todo el peso del equipo cuando el centro del campo no le ayuda y encima Antony no apareció en todo el partido.
Y sin Antony no hay oasis goleador. Es cierto que Cucurella tuvo gran culpa de que el brasileño no fuera lo que es.
En fin, da rabia y tristeza que el Betis haya casi besado su gran sueño y el beso fuera borrado abruptamente por el poderío y el dinero del Chelsea.
En cualquier caso, jugar una final de una competición europea ya es una hazaña de por sí. Y el primer tiempo del Betis en Polonia quedará inscrito en mayúsculas en la historia del Betis.
Son curiosos los nombres de las aperturas en ajedrez. Los primeros movimientos de una partida suelen bautizarse en honor a su creador o al lugar donde se hicieron populares, lo que permite un nacionalismo suave y sano. En la duodécima jornada del torneo de Candidatos, el único gran maestro francés jugó contra una defensa francesa, el italoamericano eligió la apertura italiana y uno de los indios optó por la defensa nimzoindia. El ruso esta vez jugaba con blancas, pero siempre que ha podido ha apostado por la defensa rusa, por supuesto. ¿Casualidad?
Lo que no es fruto del azar es lo apretada que está la cabeza del torneo, del que saldrá el próximo retador del campeón mundial. Ian Nepomniachtchi, líder en solitario, nunca pareció perseguir la victoria contra el indio de 18 años Praggnanandhaa Rameshbabu, quien demostró mucho más coraje y un nombre como mínimo igual de complicado de deletrear. Puede que fuera una estrategia premeditada del ruso, que la jornada anterior se encontró con un regalo de Vidit Gujrathi. Si fue así, no le salió bien porque Pragg no perdió la cabeza y las tablas permitieron a la jauría de perseguidores dar caza al gran oso ruso.
En las dos rondas que quedan, podría pasar de todo. Además de Nepo, ocupan la cabeza el estadounidense Hikaru Nakamura, que lleva tres victorias seguidas tras su debacle contra Vidit, y el indio Gukesh D, que está jugando el ajedrez más serio de todos los participantes. Tampoco debemos olvidar que el ruso es el único invicto hasta ahora y, sobre todo, que siempre ha ganado este torneo cuando lo ha jugado. Su calma es proverbial y su habilidad para defenderse en posiciones delicadas lo ha salvado ya varias veces. Judit Polgar, la mejor ajedrecista de la historia, destacaba ayer en la retransmisión la fuerza mental de Nepo, que curiosamente tiene fama, seguramente injusta, de venirse abajo en cuanto sufre alguna contrariedad. El problema para los demás es que casi nunca le ocurre.
Pasión contra frialdad
Como en una película de espías, el americano Hikaru Nakamura es todo lo contrario. Solo hay que ver su rostro para saber que donde el ruso pone frialdad él derrocha pasión. En contra de lo que enseñan a los principiantes, Naka no dudó en lanzar su dama al ataque en las primeras jugadas. Es algo que solo hacen los niños (véase 'En busca de Bobby Fischer'), las máquinas y los ajedrecistas suicidas. En la jugada número 18, Naka ya estaba bastante mejor y su rival, el francés Alireza Firouzja, exprimía su reloj en busca de soluciones.
Nakamura no supo rematar, sin embargo, y su oponente inició una defensa numantina. Los apuros de tiempo son algo curioso. Cuanto menos tiempo le quedaba a Firouzja, mejor se defendía, mientras el estadounidense iba perdiendo su ventaja. Cuando llegaron al control de la jugada 40 y Alireza pudo pensar, porque ahí los ajedrecistas reciben una inyección de 30 minutos, cometió el error decisivo, que le acabó costando la partida.
Gukesh lo tenía más difícil porque jugaba con las piezas negras, y más fácil porque su rival era Abasov, probablemente con el ánimo por los suelos. El indió arriesgó desde el principio y llegó a una posición dudosa, a juicio de Polgar, pero difícil de castigar por un humano. Las ventajas pragmáticas de la elección eran evidentes: jugar en territorio desconocido es muy complejo, incluso con ventaja, sobre todo si el enemigo se ha molestado en dibujar un mapa y conoce los sitios donde preparar las mejores emboscadas. La guerra de guerrillas del indio dio sus frutos y fue ganando posiciones como un tanque, lento pero seguro, hasta que las defensas enemigas se derrumbaron.
Fabiano Caruana, el cuarto beatle
El estilo de Fabiano Caruana no es tan agresivo, aunque preparó una idea con veneno en la apertura italiana, con ayuda de uno de sus segundos, el español Miguel Santos. La línea funcionó y Vidit se fue quedando cada vez más tieso.
El rey negro cruzó el tablero en busca de refugio, pero como en la vieja historia de la muerte en Samarra, esa huida le permitió a Caruana prepararle una encerrona justo en el flanco en el que pretendía contruir su barricada. Con sus vaivenes, la partida siempre estuvo más cerca de la victoria blanca, que al final llegó, que del empate que buscaba el indio.
Fabiano está a medio punto de los tres líderes y aún tiene opciones, si demuestra la misma eficacia que ayer en las dos partidas que quedan. Antes, este viernes viviremos una jornada de descanso.
Una china jugará el Mundial femenino
En el Candidatos femenino, harían falta varios milagros para que no ganara la actual líder, Tan Zhongi, o su compatriota Lei Tingjie, que está a medio punto. La primera se libró ayer de una derrota que parecía segura, pero en este torneo se están perdonando aún más vidas que en el absoluto.
Las dos rusas en liza, Kateryna Lagno y Aleksandra Goryachkina, están ya a dos puntos de la primera clasificada, al igual que la india Humpy Koneru. Todas parecen agotadas y solo Vaishali Rameshbabu, hermana de Pragg, le está dando vidilla a la última fase del torneo. Lleva tres victorias consecutivas, todas ellas trufadas de momentos en los que no es difícil echarse las manos a la cabeza.
"Aquí manda usted", le dijo en una ocasión Luis Aragonés a Xavi Hernández. Tras esas palabras, llegó la mejor selección española de la Historia, la única que ha logrado de manera consecutiva Eurocopa, Mundial, Eurocopa. El Sabio de Hortaleza sabía que en el pequeño mediocentro de Terrassa estaba la clave del juego del equipo y así se lo hizo saber. El fútbol, a día de hoy, debe mucho a una posición desde la que hay un especial conocimiento del juego.
"Yo a mis mediocentros, sólo tenía que mirarlos y ya me colocaban al equipo". Es Juan Antonio Anquela, 'Anquelotti', el entrenador de aquel maravilloso Alcorcón que sorprendió al Real Madrid en una Copa del Rey con un juego vistoso el que alaba esa posición y lanza la tesis del razonamiento: "Normalmente, son la conexión con el entrenador".
Carlo Ancelotti, Pep Guardiola, Xabi Alonso, Arteta, Simeone o el citado Xavi, entre otros muchos, fueron "conexiones con el entrenador" en sus carreras como jugadores. Ahora, ocupan los principales banquillos de Europa, unos con más éxito que otros. Estamos en la época de los entrenadores mediocentros.
Ancelotti en el encuentro ante el Leipzig.EFE
"Quizás la posición sí te permite entender mejor las fases del juego", comienza el gran organizador y hoy entrenador, Rubén de la Red. El que fuera futbolista del Real Madrid, Getafe y de la Selección Española tuvo que dejar el fútbol muy pronto. Tenía 25 años cuando anunció su retirada por problemas de salud, era 2010 y desde ese momento ya se puso con los carnets de entrenador. Probó un poco de comentarista de televisión, pero en seguida se dio cuenta que lo suyo eran los banquillos.
"Estar en el medio te obliga a entender mejor la situación de cada uno de tus compañeros, ahí sí creo que tenemos un plus a la hora de ser entrenadores", apunta De la Red, aunque no cree que el hecho de haber sido mediocentro te convierta en un buen entrenador per se sino que hace falta mucho "trabajo y capacidad de adaptarte a nuevas situaciones".
Esas características son las que ensalzan en la Escuela de Entrenadores de la Real Federación Española de Fútbol de la que Pep Sansó fue director. "Ser capaz de entender el juego es un punto diferencial", destaca Sansó porque es lo que te permitirá posteriormente "crear tu propia idea de juego". Los mediocentros no juegan solo por intuición sino que añaden conocimiento de juego y eso, "sin ser un requisito imprescindible, ayuda mucho a ser luego entrenador", aprecia el formador.
Simeone observa el partido ante el Sevilla.EFE
Por la escuela en el tiempo en que Sansó era director han pasado los Raúl, Xavi o Xabi Alonso, entre otros muchos. "Alumnos especiales", les califica el formador por las vivencias que han tenido en su carrera, pero les divide en dos tipos: los que llegan con una idea fija como Xavi o Guardiola y los que se adaptan al equipo o a la idiosincrasia del club en el que recalan. "Xabi Alonso ha bebido de muchísimas fuentes y esa influencia se nota en su potencial como entrenador", destaca Sansó. El donostiarra ha pasado por las manos de Mourinho, Benítez, Guardiola o Ancelotti. Casi nada a la hora de ampliar su riqueza táctica en los banquillos.
Porque eso, el estilo o la idea, es lo que define a los técnicos más allá de lo que hayan sido en sus carreras como futbolistas. No obstante, como dice el refranero español, la cabra tira al monte, así que muchos entrenadores tienen un modo de juego, normalmente, parecido al que desarrollaron en el campo. "Mira al Cholo o Xavi. Es un rasgo que aportas al equipo. Inconscientemente tiras hacia lo que más te llena y son tus condiciones como futbolista", cuenta De La Red.
Xavi en el duelo ante Granada.AP
Otra de las cosas que beneficia a los mediocentros a la hora de convertirse en entrenadores es su capacidad de "hablar, mandar y corregir", como destacaba De La Red de su época de jugador. Esa personalidad ayuda a llevar plantillas, que no es una parte pequeña del trabajo de técnico. "Lo más difícil de un entrenador es manejar el vestuario y que los futbolistas crean en lo que les dices", expresa Anquela.
No se puede decir, precisamente, que José Mourinho sea un mal entrenador. Sin embargo, el mensaje dejó de calar en el vestuario de la Roma. Llegó Daniele De Rossi y el equipo romanista obtuvo 4 victorias en sus primeros cinco partidos. La derrota se la infligió el Inter de Milan, líder destacado de la Serie A italiana. "Soy hijo futbolístico de Spalleti, él dice: 'si juegas bien y pierdes, significa que algo has hecho mal", valoró el que fuera mediocentro y capitán del equipo de la capital italiana.
Mayoría en LaLiga
Xavi, Xabi Alonso, Guardiola, Arteta, Ancelotti, Simeone, cada uno en su estilo, pero todos observando el campo desde los 360º, como le gusta decir a De la Red. Otro jugador que militó en esa posición acaba de ocupar un puesto de entrenador en LaLiga EA Sports. Íñigo Pérez, ex mediocentro de Athletic Club y Numancia entre otros clubes, es el sustituto de Francisco en el banquillo del Rayo Vallecano.
Los mediocentros están de moda en los banquillos. Nueve entrenadores de LaLiga EA Sports han desempeñado su carrera de jugadores en esa posición. Hay una anécdota que cuenta Sansó en unas jornadas de evaluación a los nuevos técnicos en 2018, en las que Luis Enrique bromeó diciendo que no se podían hacer más cursos de entrenadores porque allí había 800 aspirantes a sólo 40 banquillos profesionales.
Afortunadamente, como dice el ex director de la escuela, "el entrenador español es muy valorado en todo el mundo" porque entiende muy bien el juego, lo que le abre la puerta a otros lugares del globo. Si además ha sido mediocentro, en los tiempos que corren, parece que las posibilidades se multiplican.