El Real Madrid sigue acumulando futbolistas en la enfermería antes del último partido de Liga. El conjunto blanco, que este sábado disputa ante la Real Sociedad la jornada 38 del campeonato, ha conocido hoy la lesión de Endrick, una importante, porque tampoco podrá participar en el Mundial de Clubes.
El delantero brasileño, titular en el último duelo ante el Sevilla, sufre una lesión del tendón conjunto de los isquiotibiales de su pierna derecha, según anunció el club en un comunicado, y estará alrededor de dos meses de baja. El torneo de Estados Unidos comienza el próximo 14 de junio en Miami y se alargará, si los blancos llegan a la final, hasta el 13 de julio.
La baja de Endrick para la última jornada se une a las de Alaba, Rüdiger, Mendy, Militão, Carvajal, Vinicius y Camavinga, mientras que Lucas y Brahim parecen recuperados de sus molestias musculares. De todos ellos, Camavinga, Mendy y Militao se perderán también el Mundial, mientras que el resto se espera que puedan incorporarse al grupo en las próximas semanas.
A la oposición a la gestión de Joan Laporta como presidente del Barça no le tiembla el pulso. Víctor Font, candidato en las elecciones de 2021 y líder de la plataforma Sí al futur, ha sido tremendamente claro. Desde su punto de vista, la actual directiva mintió al apuntar que veía posible cerrar el fichaje de Nico Williams este mismo verano y, ante lo que considera como una mala gestión del club, reclama que los comicios se adelanten a 2025 en lugar de celebrarse en 2026, tal y como recogerían los estatutos. Incluso, aunque es consciente de que este tipo de figura debe ser algo excepcional, no descarta recurrir a una moción de censura.
«Pedimos a la junta que convoque elecciones en verano de 2025. Necesitamos que el cambio se haga lo antes posible», lanzó Font en una rueda de prensa celebrada, ayer, en Barcelona. «Esta es una de las épocas más frustrantes que recuerdo en la historia del club. No hay plan, improvisamos. Cada vez hay menos gente buena en las estructuras del club y, cuando lo mezclas todo... También hay errores de gestión que terminan en un relato lleno de promesas que no se cumplen, medias verdades e, incluso, mentiras. Esto es inaceptable. Los socios exigimos que se explique la verdad, que no se nos engañe», acusó el ex candidato.
«Improvisamos, damos un golpe de timón y a cruzar los dedos. Si la pelota entra, todos contentos, pero los resultados mantenidos se logran si se hacen bien las cosas. De los 30 fichajes, sólo ocho están en plantilla. Empezamos el verano diciendo que la prioridad es un mediocentro y un extremo, y terminamos fichando a Dani Olmo y diciendo que Ilkay Gündogan se ha ido por razones deportivas, cuando nos consta que no es así», recalcó un Víctor Font que se mostró especialmente disgustado con la forma en que se ha manejado la posible llegada de Williams. «Sabía que nos estaban engañando. La gente se cree el relato del club, pero, tras prometer muchas veces algo y que no se cumpla, pasará como en el cuento del pastor y las ovejas», advirtió.
«Sólo tiene sentido si hay delitos»
Desde su punto de vista, además, los números no están tan saneados como señala la actual junta azulgrana. «En la parte económica, no sé cuántas veces se nos ha dicho que hemos salido del túnel y que podemos operar con normalidad pues, por desgracia, no. No es una opinión de la oposición, es el club. No podemos decir que el club ha sido salvado económicamente si no logramos resolver el pufo Barça Studios y demostrar que el club puede generar beneficios de forma sostenible», aseveró. «No haber generado más ingresos ni firmar con Nike nos ha mantenido bloqueados. Las inscripciones de este verano vienen por excepciones. Los jóvenes los puedes incribir, el técnico también, pero ¿dónde tendríamos a Iñigo y Olmo si no hubiera lesionados? Y encima decimos que no hemos llegado al 1-1 porque no queremos», continuó.
Desde su punto de vista, falta transparencia. Tanto, que incluso no descarta presentar una moción de censura. «Sólo tiene sentido si hay delitos. Obviamente no se descarta pero poner palos en las ruedas no tiene sentido. Por eso pedimos que se acabe la temporada», aseguró un Font que, por lo pronto, ya tiene su futura candidatura muy avanzada. «Deberíamos ir todos a una. El rival está en Madrid, en Manchester, pero en lugar de sumar, el presidente se está quedando solo. No tiene mucho sentido. Coincidí con él este verano y no le hizo mucha ilusión que fuese a saludarlo», zanjó.
¿Cómo jugar con la urgencia del drama? ¿Cómo hacerlo con varios niños que aún ven lejos la Primera División? Esa doble dicotomía se debía resolver esta noche en el Sánchez Pizjuan. Era un duelo de supervivencia para unos y de entreguerras para otros. Empezar en descenso la jornada 31 ya no es mirar el abismo desde lo alto de un acantilado, es hacerlo con un pie en tierra y el otro suspendido en el aire. Los sevillistas quisieron agarrarse a la tierra, volvieron a respirar gracias a los tantos de Adams y Gudelj. De poco sirvió el tanto del canterano Boñar más que para la emoción del joven rojiblanco. [Narración y estadísticas, 2-1]
El heptacampeón de Europa notaba la brisa de Segunda en su nuca y, pese a los cambios de entrenador, la situación no había mejorado hasta este punto crítico del que le debe sacar Luis García Plaza, el último de los bomberos. Y en ello está un técnico llamado habitualmente para estas lides. El fuego del Pizjuan crepitó desde los primeros minutos. Mal negocio es este Atlético, aunque haya venido vestido de colegial a Sevilla. De hecho, su primera posesión fue de 1 minuto y 23 segundos, sin embargo, tan pronto cogió el balón el Sevilla, los hispalenses tuvieron una doble ocasión ante Musso.
El argentino es una de las mejores noticias de este nuevo Atlético. Las manos que sacó a un disparo de Manu Bueno fueron de las que habitualmente hace un tal Jan Oblak. Pero en ese barullo, el VAR llamó a Díaz de Mera por una inocencia de Daniel Martínez. Penalti y terrible debut para un canterano. El cancerbero casi le detiene la pena máxima a Akor Adams, pero la fuerza del disparo le impidió rechazarlo.
Adams anota el penalti en el Sánchez- Pizjuán.CRISTINA QUICLERAFP
El partido siguió esa tónica extraña de este nuevo Atlético que está en esa transición de atacar mejor y defender peor, como resaltó su técnico recientemente. La posesión fue monopolizada por los, ayer, blanquiazules, que sobaban sin filo. Todo lo contrario que el Sevilla, cuyas intenciones cuando recuperaban el esférico eran verticales y de pocos pases. Vargas hizo pasar un pequeño calvario al joven Boñar en el ala izquierda y Adams aprovechó su espalda en una contra para amenazar con el segundo tanto sevillista.
Pero el fútbol tiene esas cosas de generar grandes historias, inesperadas a veces, y le tocó al canterano colchonero en el 35. Un defensa muy goleador en el Madrileño mostró su buena llegada arriba para rematar un centro de Julio Díaz y empatar el encuentro. La cara de emoción del joven de 20 años mostró lo que es el Atlético para un chico que siempre sintió la rojiblanca.
Boñar, tras marcar su gol en Sevilla.CRISTINA QUICLERAFP
Antes del descanso mostró Gudelj, de nuevo, la inocencia de la línea defensiva improvisada de un Atlético de Madrid cuyas batallas están en otros territorios. El futbolista serbio remató solo un córner en área pequeña y daba una bombona de oxígeno a los hispalenses en el descuento del primer tiempo. El suspiro de Luis García Plaza movió hasta las ramas de los numerosos naranjos de la capital hispalense.
La Champions estaba en el horizonte y eso le valió al Sevilla para disfrutar de un rival poco habitual y poco habituado, sin los automatismos necesarios que se ven, especialmente, en la última línea. No es poca ventaja esa cuando uno está con el agua al cuello. Salir del vestuario fuera del descenso es un alivio, pero el objetivo era hacerlo transcurridos los 90 minutos.
Sufrimiento y victoria
Nada cambió en el segundo tiempo. Monólogo rojiblanco con balón y los hispalenses con el cuchillo entre los dientes para salir rápido a la contra. Isaac Romero perdonó el tercero tras un gran cruce de Agoumé en una de esas salidas. La pregunta sería si lo terminará echando de menos el equipo sevillano. Lo cierto es que los de García Plaza dieron un paso adelante conscientes de que jugar cerca de Odysseas era un peligro para sus intereses. A veces cuesta porque el miedo atenaza, pero un botín menor no era una opción para un equipo cuyo final de temporada debe plantearse casi como un título.
Con el puesto de Champions casi asegurado, el Atlético pareció conformarse con pelear y no morder. Apenas generó ocasiones para empatar el encuentro en un acto involuntario de solidaridad para salvar a un histórico español. Además, la pelea es el martes. Ahí está la temporada... y el sábado. También en Sevilla. Todo pasa por la capital hispalense. Derrota dulce de entreguerras, la Champions y la Copa esperan.