Novak Djokovic anuló por completo este viernes a Grigor Dimitrov (6-2 y 6-3) y se clasificó en 70 minutos para la octava final de su carrera en el Masters 1000 de Miami donde peleará por su séptima corona en Florida y por el título 100 de su carrera.
Djokovic, de 37 años, empató al suizo Roger Federer como únicos jugadores capaces de alcanzar al menos una final en el Tour ATP en veinte temporadas consecutivas y espera en la final al ganador de la semifinal entre Taylor Fritz y Jakub Mensik .
El serbio alcanzó la final número 60 de su carrera en los Masters 1000 e igualó las ocho finales de Andre Agassi en Miami, donde solo perdió una de sus anteriores siete partidos por el título.
Curiosamente, el único en negarle el título de Miami en la final fue Andy Murray, que ahora entrena a Djokovic.
Ante la mirada de Leo Messi, quien acudió a la pista central junto a su mujer, Djokovic ofreció un monólogo y desactivó a un Dimitrov (n.15), que el año pasado había sido finalista en este torneo.
El serbio incrementó su balance contra Dimitrov a 13-1 y a un perfecto 9-0 en pista rápida. La única victoria del búlgaro llegó en Madrid 2013.
Solo hubo un momento de esperanza para Dimitrov, que logró una rotura a quince en el primer juego del partido. Pero Djokovic se la devolvió de forma inmediata y logró un total de tres roturas en el primer set para llevárselo con un 6-2.
Dimitrov estuvo condicionado por un problema con un aficionado que aparentemente le increpó entre el segundo y el tercer juego. El juez bajó de su silla y ordenó que la persona fuera alejada de la pista.
No cambió el guión en el segundo parcial, en el que Djokovic se escapó rápido hacia el 3-0 y no dio oportunidades a Dimitrov de volver a meterse en el partido. El serbio tan solo cometió cinco errores no forzados por los 32 de Dimitrov.
La otra semifinal, entre Mensik y Fritz, se disputará este mismo viernes a partir de las 19.00 locales (00.00 en España), mientras que la final masculina se jugará el domingo.
Sergio Llull cumplirá 20 temporadas en el Real Madrid tras hacer oficial el club blanco la renovación del base, que es el jugador de baloncesto que más veces ha vestido la camiseta madridista. El canario ha firmado por una temporada más.
El base, que el próximo 15 noviembre cumplirá 38 años y que aterrizó en el Real Madrid en mayo de 2007 procedente del Baxi Manresa, equipo al que había ayudado a ascender a la ACB, ha conseguido 29 títulos con los madridistas, entre los que destacan 3 Euroligas, 9 Ligas, 7 Copas, 9 Supercopas, y una Intercontinental.
De esta forma, está a solo cuatro de los 33 que logró Clifford Luyk y a tres de los 32 de Rafael Rullán.
La próxima temporada coincidirá con el técnico Sergio Scariolo, quien le hizo debutar con la selección española en el Eurobasket 2009 consiguiendo el oro.
El menorquín ha conseguido multitud de reconocimientos, siendo su mejor año el 2017, cuando consiguió el MVP de la ACB, de la Euroliga y de la Copa del Rey -también consiguió este galardón en 2012-.
Además, fue el mejor de las finales de la Liga Endesa en 2015 y 2016, en la Supercopa de España en tres ocasiones (2014, 2018 y 2021) y en 2015 en la Intercontinental.
En 2023, su canasta a falta de tres segundos en la final de la Euroliga frente a Olympiacos fue decisiva para que el conjunto blanco fuera campeón de Europa de baloncesto por undécima vez.
Había brujas que exorcizar en Bélgica. El Jan Breydel Stadium es una pesadilla para el Atlético y eso que este conjunto arquitectónico de cemento con capacidad para 30.000 ruidosos aficionados no es uno de los fortines europeos. Cero victorias en la historia rojiblanca. Había que apelar a la magia. Y los hechiceros del Atlético aparecieron, pero luego se dejaron engatusar hasta perder una triple ventaja. El Atlético se deja deberes para la vuelta y la maldición continúa vigente. Hay que sudar los octavos. [Narración y estadísticas, 3-3]
El partido comenzó frío, como no podía ser de otra manera. Una lluvia helada te calaba los huesos y complicaba la precisión rojiblanca. No obstante, los colchoneros querían apabullar a un Brujas que no terminaba de encontrarse cómodo. En el minuto tres, una jugada al primer toque estuvo a punto de cazarla Griezmann al costado izquierdo de Mignolet. El balón terminó en córner y a raíz de ese saque de esquina Seys decidió cometer la imprudencia que ya no permite el VAR ni el nuevo reglamento. Dos minutos de suspense... penalti.
Fue Julián no sólo el que lo marcó sino el que fue a por la pelota decidido a ejecutar su lanzamiento. Su falta de confianza ya es historia. Descorchó la botella ante el Barça y ahora no hay corcho que le sujete. Se adelantó el Atlético en un campo maldito. E iba a costar la maldición, porque el tanto del argentino espoleó a los belgas que se echaron encima de la portería de Oblak con Tresoldi.
El Atlético empata contra el Brujas en Champions: "Faltó contundencia defensiva"
El ataque belga era tan violento que cualquiera diría que en frente estaban los tercios españoles. Jugaban sin red y buscaban el fallo en salida del Atlético y lo encontraban. Molina y Llorente tuvieron algunos capitales que el Brujas no aprovechó y eso que se encontró con una jugada calcada a su penalti, pero la mano de Hancko estaba más abajo.
Pese al acoso belga, las oportunidades más claras antes de que Nyberg pitara el descanso fueron para Lookman. El nigeriano a punto estuvo de doblar la ventaja tras una gran jugada de Giuliano, pero tapó de manera milagrosa Sabbe. Sin embargo, lo consiguió tres minutos más tarde tras un saque de esquina maravillosamente sacado por Griezmann. Había mucho ganado con ese otro tanto antes del descanso, pero no todo.
De hecho, los belgas recortaron nada más volver de vestuarios. De nuevo, un córner. Un barullo en el área encontró la testa de Tresoldi pero su remate fue bien respondido por Oblak, que no pudo atajar la respuesta de Onyedika. El VAR dio algo de suspense al tanto por la posición del italiano, pero finalmente le dio validez. Nada es fácil en esta Champions. Tampoco Brujas, un equipo que cuenta con una grada caliente pese la temperatura que gastan en invierno.
Onyedika y Tresoldi, los goleadores del Brujas.NICOLAS TUCATAFP
Los belgas se agarraban al buen hacer del espigado Vannaken, capitán y general del conjunto azul y negro, y al menudo Stankovic, que lanzaba a placer a Diakhon a falta de Forbes. De hecho, el francés encontró en una de sus internadas a Tresoldi que batió a Oblak casi en área pequeña. Todo lo remado y conseguido se esfumaba en 10 minutos fatídicos. Había que ver la manera de recuperarse del golpe. Simeone lo quiso hacer a través del balón y para ello sustituyó a Lookman por Baena. Mucho que exigir al almeriense según el argentino.
Sorloth no pudo
Pero el que ya no tiene nada que demostrar, a juzgar por su rendimiento en el último mes, es Sorloth. El noruego sustituyó a Griezmann y la primera que tuvo la mandó a la cruceta. Con él se ganaba la profundidad que estaba faltando desde la ventaja en el marcador. La volvió a tener tras un pase de Baena que detuvo Mignolet y luego despistó a Ordóñez para que el central se la metiera en su portería.
Se las prometían felices los rojiblancos, pero las brujas tienen muchas vidas como demostraron en el 90. Tzolis definió la última oleada belga y apagó las ilusiones de romper la maldición, pese a la última opción de Sorloth. Malditas Brujas.