“Doy las gracias al Real Madrid por la ayuda a los pueblos de Valencia”. Seria, en pie, con ese mensaje escrito a mano en un cartel, la imagen de una aficionada del Valencia se ha convertido en viral en las redes sociales desde el partido que el viernes por la noche disputaron ambos equipos en Mestalla.
La aficionada, cuyo nombre no ha trascendido, captó la atención de las cámaras y de los periodistas que cubrían el encuentro. “Por todo lo que ha pasado en Valencia, que ha sido una catástrofe horrible, y el detalle que tuvo el primer club de España, un club señor”, manifestó cuando le preguntó un periodista de Real Madrid Televisión.
Se refería esta aficionada a la donación de un millón de euros que el Real Madrid anunció rápidamente al conocerse el alcance de la catástrofe causada por las riadas de noviembre. “Yo el otro día estuve en Catarroja y en varios pueblos y no os podéis imaginar… No es lo mismo estar aquí que allí… La gente destrozada, las plantas bajas, los garajes, están luchando” contaba, antes de mencionar de nuevo “estos gestos tan bonitos, humanitarios”.
Pero su agradecimiento iba más allá de la ayuda monetaria. Tanto en el cartel que mostraba como en sus palabras ante el micrófono de Real Madrid TV citaba “el emblema del Valencia, la senyera, el gesto que tuvieron que fue de verdad emotivo”. Aludía en esta ocasión a la senyera gigante que el club blanco desplegó en la grada antes de los encuentros contra Osasuna, en Liga, y Milan, en la Champions. Dos partidos que se disputaron en los días posteriores a la DANA.
Posteriormente, esa bandera fue donada por el Real Madrid al Valencia, que la mostró sobre el césped en su primer encuentro después de la tragedia. Precisamente este viernes el capitán valencianista Gayá, devolvió el detalle regalando al del Real Madrid, Lucas Vázquez, una foto enmarcada de la enseña en el estadio del club valencianista.
“Yo soy del Valencia y quiero que gane mi equipo pero agradezco mucho esos detalles y hay que reconocerlo y decir, cuando es verdad, que ha pasado ¿no?” insistía este viernes la aficionada con el cartel. Su gesto se hizo en viral al ser difundido y comentado por numerosas cuentas de aficionados del Real Madrid. Su deseo deportivo, sin embargo, no pudo cumplirse: el partido acabó con remontada y victoria (1-2) del equipo de Ancelotti.
No había terminado de dejar la maleta en casa tras un mes ayudando como buzo de rescate en las inundaciones de Dajla (Marruecos) cuando Eduardo Blasco recibió una llamada de un compañero del equipo del Club Natación Aldaia: "Todo está destruido". Era 30 de octubre de 2024 y la dana había sumergido varias zonas de la provincia de Valencia. "Yo me dije: 'Tengo que ir, son amigos y es mi club'", cuenta a EL MUNDO.
Así, en unas horas y sin esperar un mandato público, desde su residencia en Canarias se dirige a Valencia, primero vía Madrid y luego, ante el colapso de las líneas ferroviarias, en coche desde Barcelona. "Cuando llego, la primera sensación es que estaba viendo lo mismo del desierto, como si volviera a estar en Dajla. Me encuentro la peor situación que podía imaginar", apunta. Tardan tres días en localizar a su entrenador, Hugo Sáez, uno de los fundadores del club, y a varios de sus compañeros, por las dificultades que entrañan las comunicaciones en la zona afectada.
Afortunadamente, no hay daños personales que lamentar, pero son muchos los desperfectos materiales que sufren los miembros del equipo: coches, negocios, casas... El polideportivo en el que se sitúa la piscina de sus entrenamientos termina arrasado, pero el vaso y los vestuarios, de manera milagrosa, se salvan de la catástrofe. "Nuestras instalaciones las usaron los voluntarios para ducharse, dormir, comer... aunque teníamos piscina no podíamos entrenar", explica Sáez sobre un club que cuenta con 110 deportistas federados, de los que 96 fueron directamente afectados por las inundaciones.
"salir del barro"
Blasco pasó 41 días trabajando y ayudando en Valencia cuando su plan vital pasaba por entrenar para el Campeonato de España Master que se celebraba en Valladolid en febrero de este año. Después de haber estado en Siria, Gaza y Marruecos, las consecuencias psicológicas le llevaron al límite. "Me planteé abandonar la temporada", revela. Y a eso se sumó Valencia. "La conversación más difícil fue cuando nos tuvimos que poner a entrenar, a todo el mundo le daba igual, 41 días en la dana y nadie tenía ganas", añade.
Voluntarios del club, en las calles inundadas.E.M.
Así que el Club de Natación de Aldaia retoma los entrenamientos en la piscina de la población limítrofe de Alacuás. Apenas dos días a la semana, cuando una preparación para un campeonato requiere seis como mínimo, y en horas intempestivas. "Lo hacíamos en apenas dos calles, con 17 deportistas en cada una", apunta Sáez. Pero la gente comienza a agradecer volver a la rutina, a la normalidad, a "salir del barro". "Al haber estado limpiando y desescombrando, se había trabajado involuntariamente la fuerza durante el periodo de inactividad", cuenta Sáez, además de fundador, entrenador en el Aldaia.
Mientras, Blasco vuelve a Canarias y comienza a entrenar por su cuenta, sin presión. "Inicié la temporada como si fuera septiembre. Suave, sin aspiraciones", admitiendo que poco a poco se empezó a "sentir mejor" y los tiempos empezaron a llegar. "El entrenamiento me sirvió de alivio, descargué toda mi frustración en él", añade.
Llega la primera competición en diciembre, el campeonato de España absoluto de Salvamento y Socorrismo. El Club de Natación Aldaia se presentó gracias a un autobús que les proporcionó la Federación Valenciana de Salvamento y Socorrismo, porque la gran mayoría de los participantes habían perdido sus coches en la dana. "Aunque apenas entrenamos, fuimos a competir para desconectar, por quitarnos el barro de la cabeza", desvela Sáez.
Récords de España
En esos campeonatos, Carlos Coronado consiguió dos medallas en categoría absoluta en las pruebas de 100 y 200 metros combinadas. En los siguientes, también de España pero de categoría Máster (a partir de 30 años) celebrados en febrero, el Club de Natación Aldaia se llevó seis preseas. Eduardo Blasco consiguió el oro en 50 metros remolque y, además, batió el récord de España. "No sé cómo lo hicieron. Le he estado dando mucho al coco con todo esto y le doy mucho peso a la preparación psicológica. Una explicación razonable no hay, la mente es un arma importante para competir", intenta explicar Sáez.
Carlos Coronado, con su medalla de oro.E.M.
Blasco, con su oro y récord de España habla de la resiliencia, de la importancia de mantenerse centrado para "superar situaciones complicadas". "Siempre hay que intentarlo porque uno nunca sabe qué puede salir si lo intenta", concluye el deportista y buzo de rescate. Nunca un club se había levantado del barro con esta fuerza. Ahora, Coronado, uno de los mejores nadadores del Aldaia, nadará en los próximos World Games en China (una especie de Juegos Olímpicos de deportes no olímpicos). "Nosotros, que somos de salvamento, nos ha ayudado a mejorar como personas", apunta Hugo y más después de, como dice, "estar con la sensación de tenerlo todo controlado a no tener nada".
Los efectos de la devastadora DANA que ha asolado el levante español se están viviendo en todos los ámbitos de la sociedad, también en el deportivo. Tras la cancelación de varios partidos de fútbol, baloncesto, balonmano y otros muchos deportes, el Gran Premio de MotoGP de la Comunidad Valenciana, previsto del 15 al 17 de noviembre de 2024, ha sido también cancelado, informaron fuentes del Circuito Ricardo Tormo, ubicado en Cheste, población afectada por el temporal, según cuenta Efe.
Los accesos y los aparcamientos del Ricardo Tormo resultaron "seriamente dañados" el pasado martes por la DANA y este sábado se ha comunicado la suspensión de la prueba motociclista que cerraba ese fin de semana el calendario de MotoGP de 2024.
Las víctimas mortales en la provincia de Valencia a causa de la devastadora DANA ha aumentado este viernes hasta las 202, según el último recuento facilitado por el Centro de Emergencias de la Generalitat Valenciana.
La mayoría de los pilotos ya se pronunciaron en la jornada del jueves contrarios a correr en Cheste por razones éticas debido a la tragedia que viven miles de afectados por el temporal.
Todo de negro y enorme carga emotiva en el césped y en la grada de La Cerámica. El Villarreal, tras el partido aplazado en la anterior jornada, regresó a la actividad de la liga con un homenaje a los damnificados por la maldita riada. Este sábado, el equipo castellonense, en su cita ante el Alavés (finalizó 3-0, con goles de Ilias Akhomach, Comesaña y Dani Parejo, de penalti) prescindió de su habitual uniforme para presentar una vestimenta de luto. En el preámbulo del encuentro, ambos conjuntos exhibieron durante unos minutos camisetas (amarillas el equipo local y blancas, los visitantes) con un lazo negro y el mensaje Força València. Los jugadores posaron entrelazados en un minuto de silencio que terminó con aplausos y lágrimas de espectadores, jugadores y entrenadores. Todos profundamente conmovidos al escuchar el himno de la Comunidad Valenciana.
Villarreal y Alavés enviaron un mensaje de ánimo y de resistencia a esas miles de personas que han sufrido los efectos de una DANA perversa.
En el inicio del partido se pudo ver en el banquillo a Marcelino García Toral con los ojos humedecidos. El técnico de Villarreal, como no podía ser de otra manera, ya mostró, en la previa del partido, su dolor por la tragedia que ha asolado la Comunidad Valenciana. Ahora, para él, el fútbol es algo secundario. «Estoy de acuerdo con todos los compañeros que tenía que aplazarse la jornada pasada en su totalidad, pero la vida sigue y tenemos que hacer nuestro trabajo», dijo el asturiano.
El entrenador asturiano también elogió la iniciativa de su club de vestir de negro. «Es un detalle que creo que es necesario tener. El Villarreal siempre demostró que está cerca de la gente. Todos hemos tenido desgracias cercanas y hay que seguir», comentó el técnico, que recordó que tres días después del fallecimiento de su padre dirigió un partido del Villarreal.
«Cada persona siente la emotividad y la tristeza a su manera», añadió. También dijo que como ciudadano siente una profunda tristeza e indignación por las consecuencias y la gestión de la DANA que asoló la provincia de Valencia la pasada semana: «Hemos vivido y estamos viviendo un momento de gran dificultad. Siento tristeza porque hay más de 220 fallecidos y 70 desaparecidos, porque muchas personas han pedido a familiares y amigos, sus casas y todo lo que tienen».