El fútbol sevillano se encuentra de luto desde que se conociera la muerte de José Manuel Rodríguez Rojas, Chapi, el pasado domingo en un accidente de tráfico.
El joven, de 30 años, falleció tras sufrir un accidente y arder el vehículo en el que se desplazaba en el municipio de El Palmar de Troya (Sevilla), según informó el centro coordinador de emergencias 112.
El accidente se produjo a las 20:30 horas del domingo en la carretera A-394, cuando el vehículo en el que viajaba Chapi se salió de la vía en el kilómetro 33.
Chapi, nacido en Utrera, jugaba en el Club Deportivo El Palmar Vereda Real. El equipo despedía a su jugador el lunes en las redes sociales.
“Sin poder todavía siquiera asimilarlo, hoy lloramos la pérdida de nuestro compañero y amigo Chapi. Una persona que no sólo brillaba en el campo, sino también en la vida. Su carisma, energía contagiosa y sonrisa eterna llenaban de alegría a quienes tenían la suerte de conocerle”, asegura la publicación.
“Chapi no era solo un jugador; era parte esencial de nuestra familia. Su carácter único y su forma de ser hacían que todos lo quisieran. Él siempre decía con orgullo que era “el mejor”, y hoy queremos recordarle como tal: el mejor compañero, el mejor amigo, el mejor ejemplo de amor por este deporte”, destaca el CD El Palmar.
El jugador del Real Madrid, Dani Ceballos, también nacido en Utrera, se unió a los mensajes de pésame por la muerte de Chapi. “Tu pueblo, tus amigos, tu familia… Nadie podrá olvidar tu sonrisa”, ha escrito en una story de Instagram.
En las horas previas la ATP anunciaba que era el primer enfrentamiento entre Carlos Alcaraz y Pedro Martínez, compañeros en la Copa Davis con España, pero no era cierto. En 2019, en el challenger de Murcia, un Alcaraz de apenas 15 años ya venció a Martínez, entonces de 21, y estableció las diferencias entre ambos. Martínez, un tenista capaz de aguantar largos intercambios, sufrió entonces con su servicio y acabó derrotado por Alcaraz, pese a su adolescencia, pese a su falta de experiencia. Este viernes, en los cuartos de final del ATP 500 de Rotterdam ocurrió lo mismo. De hecho, los seis años de diferencia entre ambos enfrentamientos lo único que hicieron fue exagerar su distancia.
Como le ocurrió en el encuentro anterior ante Andrea Vavassori -que también disputó aquella edición del challenger de Murcia-, Alcaraz volvió a disfrutar de una victoria plácida, en este caso por 6-2 y 6-1 en una hora y 10 minutos de juego. Por su superficie, el torneo holandés se planteaba como una dura prueba para el español y de momento está siendo sólo un entrenamiento. Este sábado, en semifinales, ante el ganador del duelo entre Andrei Rublev y Hubert Hurkacz tendrá un verdadero test; si lo vuelve a superar con holgura, ya sólo le quedará la final ante Alex de Miñaur o el sorprendente Mattia Bellucci.
Ante Martínez, Alcaraz tan sólo necesitó concentración. Desde el primer juego, el número tres del mundo se abalanzó sobre el débil servicio de su compatriota y dominó el encuentro. Martínez apenas logró el 50% de sus puntos con su primero y un 40% con su segundo para ceder un break tras otro. Su estrategia era valiente: notable defensor, propuso un juego creativo, con muchos cambios de ritmo y muchas subidas en la red, pero con ello apenas logró estirar el encuentro. Poco más. Muy consistente con su saque, Alcaraz nunca llegó a dudar. Ganando 29 de sus 36 puntos al servicio, sólo necesitaba esperar para apretar a Martínez en su turno.
Sander KoningEFE
Le queda a Martínez el consuelo de su buen resultado en Países Bajos después de ganar a Roberto Bautista en primera ronda y de superar a Holger Rune en segunda ronda. Pese a los problemas físicos del danés, afectado por un catarro, quedará igualmente como la primera victoria del español ante un Top 10 en pista rápida. El próximo lunes Martínez aparecerá en el número 40 del ranking ATP y volverá a su lucha por escalar en los torneos grandes.
Una camiseta del legendario jugador de béisbol Babe Ruth pulverizó el récord de la venta deportiva más cara jamás vista en una subasta.
La camiseta, con los colores de los Yankees de Nueva York, fue comprada por más de 21 millones de euros, incluidos comisiones y gastos, en una venta organizada por la casa de subastas Heritage Auctions.
La subasta en línea duró varias semanas. Desde finales de julio se daba por hecho que la túnica del "Bambino", uno de los apodos de Babe Ruth, rompería el récord.
La prenda destronó a una carta de béisbol de otro jugador de los Yankees, Mickey Mantle, vendida por más de 11 millones de euros en agosto de 2022, en otra subasta organizada por Heritage Auctions.
En lo que respecta a equipamiento usado en uno o más partidos, el récord lo estableció en septiembre de 2022 la camiseta que vistió Michael Jordan en el primer partido de la final de la liga de baloncesto NBA de 1998. Se vendió por más de 9 millones de euros en una subasta de Sotheby's.
Símbolo del auge de este mercado, antes de 2022 ningún objeto deportivo de colección había sobrepasado el techo simbólico de más de 9 millones de euros.
Babe Ruth (1895-1948) vistió la camiseta subastada en un histórico encuentro contra los Chicago Cubs en la final de la Serie Mundial de 1932.
"Hemos hecho una plantilla de grandes jugadores de la que soy el único responsable. Les he maleducado y se han confundido. He actuado como un padre por darle lo mejor a los niños y eso hace que se confundan. Soy el único culpable". En poco más de un mes se cumplen 20 años de la dimisión de Florentino Pérez, un momento clave en la historia moderna del Real Madrid. Después de caer contra el Arsenal en la ida de los octavos de Champions y ante el Mallorca en Son Moix, el presidente del conjunto blanco decidió poner fin a la primera era Galáctica del Bernabéu. Lo hizo con una Copa de Europa, la de 2002, como techo de una galaxia convertida en el club con mayores ingresos del mundo. Pérez terminó echándose a un lado "para que los jugadores vean que lo único importante es el Madrid". Esas reflexiones del presidente sobre el vestuario tienen su eco ahora, en la realidad actual del club tras los últimos meses y el desastre de Albacete.
Dos décadas después, la nueva galaxia del Madrid (basta cambiar a Beckham, Zidane, Ronaldo o Robinho por Vinicius, Bellingham o Mbappé) afronta algunos de los problemas que tuvo la primera. Pérez regresó en 2009 con los errores aprendidos e inició una segunda etapa extraordinaria e irrepetible, con seis Champions y decenas de títulos que le han puesto por encima de Bernabéu en la historia de la institución, situado de nuevo el club como la organización futbolística con mayores beneficios, remodelado el estadio y ganando Balones de Oro más allá de Cristiano Ronaldo. Pero el paso de esa segunda galaxia (Cristiano era su rostro visible) a la tercera acumula 18 meses con más defectos que virtudes. Sin Modric, Kroos, Benzema, Marcelo o Casemiro, jugadores que fueron parte de la etapa dorada y sirvieron de puente entre galaxias (y que, por cierto, no responden al estereotipo de galácticos fuera del campo), el vestuario parece descompuesto.
La eliminación ante el Albacete, 17º clasificado en Segunda División, en los octavos de la Copa del Rey es un ejemplo más de esa situación. Una derrota que ha puesto en el punto de mira, más que nunca, a los futbolistas. No a Xabi Alonso, tampoco al recién llegado Álvaro Arbeloa, que intentó asumir la culpa del fracaso en la Mancha a pesar de llevar 24 horas en el cargo y quiso proteger a la plantilla, quizá no con las frases adecuadas. "Hay que agradecer a Vini que haya querido estar aquí", dijo exhibiendo, por un lado, pleitesía ante lo que debería ser normal y, por otro, abriendo la opción de pensar en cuál fue la postura de otros jugadores ante el partido de Albacete. No viajaron, sin aparente problema físico (el jueves entrenaron con normalidad) Bellingham, Mbappé, Tchouaméni y Carreras. Unos futbolistas que, más allá de la táctica de quien les dirige, llevan mucho tiempo lejos de su mayor nivel técnico, físico y mental.
El enfado de Vinicius, "un antes y un después"
Según fuentes cercanas a la plantilla del Madrid, el enfado de Vinicius en el clásico fue "un antes y un después" en Valdebebas. La protección de la dirección del club al brasileño, que no mencionó a Alonso en su comunicado de disculpas, provocó una catarata de actitudes en el día a día que agrietaron la relación con el entrenador y dieron mucho mando en plaza a los futbolistas. "Ahí supieron que tenían mucho poder", admiten en el entorno de uno de los pesos pesados de la plantilla. "En los años anteriores no había esa sensación", insisten, a pesar de que en el mes de diciembre, en plena crisis de resultados después de las derrotas contra el Celta y el City, el club les advirtió que serían los próximos señalados si no mejoraban su actitud.
El presidente, durante la última asamblea de socios.GETTY
Para la zona noble del Madrid, los jugadores siempre han sido más importantes que los entrenadores. Es un hecho y la forma en la que se han construido los éxitos dentro y fuera del campo de la era reciente del club. Un éxito rotundo a nivel futbolístico y económico. Las estrellas marcan goles, venden camisetas, consiguen patrocinios y llenan el estadio. Son activos económicos que generan trofeos y riqueza. Mientras, los técnicos son temporales. Van y vienen, con más o menos tiempo en el cargo, pero son prescindibles. Aún así, el Madrid de los últimos años solo ha ganado en Europa con dos: Ancelotti y Zidane.
Entrenadores que han tenido una buena relación con las estrellas, que dejaban hacer pero que también eran duros cuando había que serlo... Y lo eran porque el club también lo era. Los casos de Cristiano o Ramos, a los que Florentino abrió la puerta cuando tantearon con su futuro en el Madrid, muestran la dureza del presidente en determinados momentos.
"Hemos tocado fondo"
Ahora, la salida de Alonso parece algo diferente. El vasco llegó como una apuesta a medio-largo plazo para liderar la transición entre galaxias después de triunfar en Alemania con el Leverkusen. Era una leyenda del club, un caso distinto al de Benítez o Lopetegui, pero ha durado seis meses. Parte del vestuario se rebeló frente a las altas esferas del Bernabéu por sus métodos y Florentino decidió elegir a Arbeloa, que ha admitido a Pintus a su lado y en Albacete rechazó criticar a sus nuevos jugadores: "No puedo reprocharnada. Han querido ganar".
El Madrid ha pasado del vestuario "más sano al que he entrenado", como admitía Ancelotti en 2024, a uno que parece corrompido por el prematuro éxito. "Hemos tocado fondo estrepitosamente. Tenemos que hacer autocrítica a nivel individual y colectivo", reconoció Carvajal en Albacete. El capitán es el único superviviente de la segunda galaxia dentro de una plantilla joven que ha ganado una o dos Champions al abrigo de futbolistas que son leyenda de la institución. "Estamos a tiempo de reaccionar, quedan dos títulos", admiten en el club. La sombra de la primera galaxia es alargada.