Un total de once relojes y varias joyas valoradas en medio millón de euros fueron robadas este sábado a los futbolistas Douglas Luiz y Alisha Lehmann, ambos jugadores de la Juventus de Turín y pareja sentimental, ocupados con sus compromisos deportivos con el club turinés durante el atraco.
El robo tuvo lugar durante la tarde-noche de este sábado, tal y como reconstruyen los medios italianos. Fue cuando el jugador brasileño llegó a casa después del partido ante el Lazio (1-0) cuando se dio cuenta de lo sucedido y llamó a la policía para denunciar el robo.
Las autoridades se presentaron en el lugar y tomaron muestras para abrir la correspondiente investigación.
Su pareja, la suiza Alisha Lehmann, estaba concentrada con la Juve femenina para el partido ante el Inter de Serie A, por lo que no se encontraba en el domicilio en el momento de los hechos.
La residencia de ambos, que llegaron a la vez este verano a la ‘Vecchia Signora’, se encuentra en una de las zonas más prestigiosas de Turín, en la que habitan muchos jugadores del club.
Según el Corriere della Sera, la policía investiga si este robo tiene alguna relación con otros ocurridos contra jugadores de la Juventus en el pasado. En junio de 2023, fueron asaltadas las villas de Kaio Jorge y Moise Kean en la misma zona. Unos meses antes, los ladrones intentaron entrar en la casa de Ángel Di María.
Robert Lewandowksi ha confirmado este sábado que abandonará el Barcelona al final de la presente temporada en un mensaje publicado en su perfil personal de la red social Instagram.
El internacional polaco, que cumple 38 años en agosto y terminaba contrato este verano, ha disputado cuatro temporadas como azulgrana, en las que ha contribuido con sus goles a ganar tres Ligas, una Copa de Rey y tres Supercopas de España.
"Después de cuatro años llenos de retos y de trabajo duro, es el momento de cambiar. Me voy con la sensación del deber cumplido. Cuatro temporadas, tres campeonatos. Nunca olvidaré el amor que he recibido de los aficionados desde mi llegada. Cataluña es mi lugar en la tierra", ha afirmado Lewandowski.
El futbolista del Barcelona ha agradecido el apoyo a todas las personas que ha conocido en estos "hermosos cuatro años" y, en especial, al presidente Joan Laporta por darle "la oportunidad de vivir el capítulo más importante" de su carrera.
"El Barça vuelve a estar donde merece. Visca el Barça. Visca Catalunya", ha zanjado el jugador.
Lewandowski podrá despedirse de su afición este domingo en el Spotify Camp Nou en el último partido de la temporada del Barcelona en su estadio, contra el Betis, en la penúltima jornada de LaLiga EA Sports.
Fue una noche delirante en Bratislava, un desenlace como no se recuerda, la agonía y lo asombroso elevado a su máxima potencia. España, bloqueada en la recta de meta, lo tuvo completamente perdido, pero Yusta se inventó dos triples en el final de la primera prórroga, el segundo, puro milagro, tras un robo sobre saque de fondo cuando quedaban cuatro décimas. La canasta de su vida para una victoria ante Eslovaquia que es mucho más que un alivio. [72-76: Narración y estadísticas]
El "momento crítico" lo había llamado Scariolo, consciente de que ya no queda espacio para la relajación, aunque el rival no asuste a priori. Un toque de atención que no sirvió para mucho en Bratislava, donde la selección protagonizó una segunda parte espantosa y se salvó de la hecatombe por un cúmulo de guiños del destino. Al cabo, un triunfo que es un paso de gigante hacia el Eurobasket, allá donde España, pese a su nueva realidad, no puede faltar. Por tradición y por competitividad: no se ausenta desde 1957 y defiende el oro de Berlín.
Y eso que la puesta en escena fue esperanzadora, especialmente en defensa. Sin NBA, ni NCAA ni Euroliga, Scariolo exigió "energía, agresividad, rebote, ritmo". Todo eso lo cumplieron los 'veteranos', especialmente de estas ventanas, y los noveles. En una tarde que quedará como la del debut oficial de Izan Almansa, Mario Saint-Supéry y Sergio de Larrea, tres perlas.
Recibió la selección 10 puntos en el primer acto y 15 en el segundo. No hay mejor pilar desde el que paliar las propias carencias ofensivas. Se apoyó en el absoluto dominio del rebote (nueve ofensivos), en los puntos fáciles en la pintura de Fran Guerra (también se hizo fuerte ahí Almansa). Y, aunque tardó en llegar el primer triple en un equipo sin especialistas, pronto también acudió la confianza desde el perímetro, especialmente con dos seguidos de Yusta que agrandaron la distancia justo antes del descanso (25-38).
Todo parecía controlado, pero a la vuelta de vestuarios había susto. Ya un 7-0 de salida que cabreó, cómo no, al seleccionador. Mal síntoma. Un toque de atención y vuelta al tajo, algo de concentración recobrada y un triple de López-Aróstegi, la que era la primera canasta del capitán, para que la ventaja se mantuviera. España había controlado al único jugador eslovaco de nivel, pero Brodziansky despertó de pronto con siete puntos consecutivos para encender todas las alarmas justo antes del cuarto final (46-48). El del UCAM Murcia iba a ser una pesadilla.
De repente, el duelo dio un vuelco y España no supo mantener su pujanza, pese a un primer intento de reacción de Alocén, que encontró en un buen compinche en Almansa. A falta de cuatro minutos, Brodziansky puso por primera vez por delante a los locales, para delirio de las tribunas, y en duelo entró en una locura de desenlace. Respondió Pradilla y ya todo fueron fallos y más fallos (intimidados por el gigante Fusek y sus seis tapones), incluido un mate del propio jugador del Valencia y dos tiros libres de Yusta. También erró Brodziansky a falta de cuatro segundos y en la última posesión los árbitros obviaron una clarísima falta sobre Pradilla con empate a 59.
Nadie era capaz de anotar tampoco en la prórroga, el puro fango. Pero cuando Krajcovic (otro demonio) clavó su tercer triple, todo pareció sentenciado. Sumando los últimos cuatro minutos de partido y la prórroga, España había sido incapaz de anotar una canasta en juego en Bratislava. Hasta que Yusta se inventó dos triples a la desesperada, el segundo tras robo en línea de fondo a falta de un suspiro.
En la segunda prórroga, para frotarse los ojos, todo fue de nuevo una moneda al aire. Otro triple de Krajcovic, respondido esta vez por Salvó, otro héroe después sentenciado con los tiros libres. La más absoluta de las agonías escondía un premio final.