El presidente de LaLiga, Javier Tebas, aprovechó un acto de su organización contra la violencia, el racismo y la xenofobia en el fútbol, encuadrado en la iniciativa LaLiga VS, para cargar duramente contra el grupo ultra Frente Atlético.
“Estamos trabajando para que se disuelva judicialmente el Frente Atlético, que no exista como organización. Ese es nuestro objetivo y creo que ya lleva un historial de actos que merecen que sea disuelto”, apuntó el máximo mandatario de LaLiga.
Precisamente, en el partido del domingo ante el Leganés, el Atlético de Madrid cumplía su partido de sanción por los incidentes ocurridos en el derbi. “Se puede decir que son 60, 100, pero en el entorno hay mucha gente que el silencio, la conducta o reírse de las actuaciones y consentirlas es tan grave como hacerlas”, añadió Tebas.
Faltaron ayer las casi 5.000 personas que componen el fondo sur del estadio Metropolitano y las sustituyó una lona que indicaba el siguiente mensaje: “El fútbol que queremos”. Pero para Javier Tebas, las sanciones y las medidas adoptadas por comités y club Atlético de Madrid son diferentes a las que habría adoptado él.
“Lo que haga el Atlético de Madrid, yo no voy a juzgar si es lo correcto y si tiene o no posibilidades de hacerlo”, comenzó el mandatario para luego apuntar que hubiesen ido a “una identificación mucho mayor de espectadores” y que dispondrían de la “tecnología adecuada en ciertas zonas de los estadios para poder localizar mejor a todo aquel que cometa actos de violencia, intolerancia o tira objetos al terreno juego”.
El presidente de LaLiga ha recordado, no obstante, que la Agencia de Protección de Datos no les ha permitido instalar tornos biométricos en los accesos a las gradas de animación de los estadios con amenazas de “graves sanciones” y reclama una unión de todos los estamentos por medio de una reforma para poder disponer de la tecnología adecuada.
Tebas ha vuelto a reclamar competencias sancionadoras, pero no ha querido aclarar si él habría sancionado al Atlético y en qué grado. Lo que sí ha reivindicado respecto a las quejas del cierre completo de una grada por culpa de unos pocos es que “a veces lo más preocupante ya no solo es el que tira, sino el que consiente y ríe la gracia, y eso también hay que acabar con ello”.
Homenaje del Athletic
El presidente también ha aprovechado la pregunta de un periodista para comentar acerca del homenaje que el Athletic de Bilbao al alpinista, Martín Zabaleta, con vínculos con la banda terrorista ETA y la decisión de su institución de no retransmitirlo. “Ya visteis la decisión. Con eso está mi opinión”, declaró.
No se trata sólo de hablar de ese primer día, sino del aterrizaje de un joven de 23 años en el club en el que se convirtió en historia. Todo empezó un 28 de julio de 2014, cuando Antoine Griezmann salió de la clínica Fremap en Majadahonda con los informes médicos bajo el brazo. Con un sol cegador, sonreía a los fotógrafos que le esperaban consciente de que virtualmente, al poner un pie en la calle con todo el cuerpo revisado, ya era jugador del Atlético de Madrid.
A 9.348 kilómetros de distancia, sus compañeros, con una hora de retraso por un pinchazo en el autobús, vencían ese mismo día en la tanda de penaltis al San José Earthquakes en California tras empatar a cero en el tiempo reglamentario. Nadie lo sabía aún en ambos lados del Atlántico, pero una leyenda comenzaba a forjarse en el Atlético de Madrid. "A nivel técnico le vimos algo diferente. Los controles, los gestos, lo listo que era y su inteligencia en el juego. Era especial", confiesa Carlos Menéndez, preparador físico del Basilea y entonces en el club rojiblanco.
Precisamente, le tocó a Carlos acompañar al francés en su primer entreno como rojiblanco poco después de firmar su contrato. Fue apenas un día después del reconocimiento médico, cuando el galo saltó por primera vez al césped del Cerro del Espino a hacer carrera continua con el preparador físico tras una primera parte en el gimnasio. "El chico era un niño, jovencito, que llegaba a un club grande y con una ilusión enorme. Pero era muy trabajador y muy profesional", apunta Menéndez.
En esa sesión, coincidiría con otros compañeros ausentes de la gira. Unos con los que ya tenía mucho en común ya que les saludó imitando el acento argentino y mate en mano, costumbre adoptada de Chory Castro. "Traía esa cultura de tomar mate de la Real Sociedad, por eso hizo piña con los uruguayos y argentinos», expresa Iván Díaz Infantes, preparador físico del Aulas y antes del club rojiblanco. La amistad con Koke, su compañero inseparable, se forjó ya más tarde.
Porque el capitán, sólo unas horas después, se encontraba jugando el segundo partido de la Gira Americana del vigente campeón de Liga ante el América de México, duelo que esta vez perdería en los penaltis tras empatar de nuevo a cero. Mientras, en Madrid, se preparaba la presentación de la nueva estrella rojiblanca. "Nosotros ya le fichamos sabiendo que era un jugador diferente", dicen desde el club de una llegada que supuso 30 millones de euros a sus arcas.
Selfie de Griezmann en su presentación.ATM
Más de 6.000 personas le esperaban el 30 de julio en el Calderón para verle con su flamante número siete a la espalda, heredado de David Villa. El francés, tras adoptar el «partido a partido» del Cholo ya en su primera comparecencia, se hacía cientos de fotos incluído un selfie para mostrar su peinado mullet y su eterna sonrisa. "Su alegría hace que le quiera todo el mundo desde que le conoces", cuenta Díaz Infantes.
Esa actitud la comprobarían sus compañeros el día 1 de agosto, cuando los rojiblancos que volvían de la gira coincidían en el Cerro del Espino con los fichajes y los que no habían ido. "Él disfrutaba de cada entrenamiento, incluso el primero, que les suele costar a todos", revela Díaz Infantes sobre su actitud. Y en ese momento en el que le ve el cuerpo técnico por primera vez, se huele algo especial. "Los entrenadores enseguida vieron que tenía algo diferente. El Mono, Cholo y Vizcaino, que habían sido jugadores, lo detectaron pronto", recuerda Menéndez.
Humildad
El francés parece olvidar que viene de meter 20 tantos en la Real Sociedad y convertirse en una estrella de LaLiga y muestra "una idea de trabajo impecable". Es un jugador al que todos ven talento, físico, genética y aptitud, los cuatro pilares sobre los que debe desarrollarse un futbolista y así lo hace. "Siempre me mandaba audios de whatsapp y me decía: 'Profe, ¿cómo va a ser el entrenamiento de mañana?'", rememora Díaz Infantes.
Uno de sus primeros duelos de rojiblanco.EM
Pero pese a la actitud, pese a su ética, las cosas no fueron una línea recta. "Recuerdo que a Antoine le costó un poco la primera vuelta adaptarse a un equipo que venía obviamente de ser campeón, que ya estaba hecho", explica su excompañero Raúl García. Él venía de ser un extremo ofensivo en la Real, y Simeone le pedía mucha más responsabilidad. "Es difícil adaptarte al Cholo, pero cuando aceptas ese cambio de hacer más distancia, más metros a alta intensidad...", apunta Díaz Infantes.
Explosión
Fueron tres meses de cambio mental, pero de nunca rendirse. De terminar un partido y meterse con Carlos en cubetas de hielo para recuperar las piernas. Y entonces, una vez demostró la "capacidad física y psicológica de adaptarse", Griezmann explotó. "Creo que fue por diciembre, ya en un partido contra Athletic, que hizo un hizo hat-trick. A partir de ahí arrancó y la verdad que era un jugador diferencial, muy inteligente y que le daba mucho al equipo", dice García.
Quizás el club y los técnicos vieron el talento, pero nadie esperó esa evolución. Un crecimiento "sin cambiar un ápice su personalidad", según fuentes rojiblancas. La alegría perenne, la inteligencia constante y un primer toque maravilloso. "Se le echará mucho de menos", cuentan desde el club poco antes del último duelo del jugador en el Metropolitano. 212 goles y 500 partidos después, Griezmann dice adiós. 4.311 días de sonrisas en rojiblanco.
533 días después de que un beso reventara la celebración de un hito histórico en el fútbol femenino de nuestro país como es la consecución del Mundial, Luis Rubiales se sentaba en el banquillo de los acusados del Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional para ser juzgado por dos delitos de agresión sexual y coacciones por los que la Fiscalía le solicitaba 2 años y medio de prisión.
El ex presidente de la Real Federación Española llegaba el primero a la sede del juzgado situada en San Fernando de Henares. Lo hacía en taxi poco después de las 9.10 de la mañana, con gesto serio y acompañado de su abogada Olga Tubau. Poco después lo hacía la víctima, Jenni Hermoso, con la que no quiso cruzar la mirada ni cuando entró en la sala para su declaración.
Rubiales rehuyó a la futbolista española, con la que tenía una buena relación, según confesó ella en el juicio, durante las dos horas y media que duró la declaración de Hermoso. Serio y apuntando cosas constantemente en una libreta que llevaba, el ex presidente de la Federación Española intentó mantener la calma hasta que mediado el testimonio de la víctima se puso a susurrar cosas tanto a su letrada como a Jorge Vilda, ex seleccionador nacional femenino, otro de los imputados en el juicio.
El banquillo de los acusados lo completaban Albert Luque, ex director de fútbol masculino y Rubén Rivera, director de marketing al que, en un lapsus, la fiscal que lleva el caso, Marta Durántez, llamó Albert Rivera.
Ante los continuos susurros, el magistrado Jose Manuel Clemente se vio obligado a llamar la atención a Rubiales después de que Hermoso se detuviera su declaración por "estar escuchando ruido". El momento se produjo cuando la futbolista expresó que había tenido que dejar "su vida en standby" después de que todo lo que rodeó al beso no le dejara "disfrutar de haber conseguido un campeonato del mundo".
Luque, que llegó junto a su mujer, Marta Luna, 25 minutos antes del inicio, era el más estoico de los acusados mientras que Rivera fue el que más gestos realizó cuando la declaración de la víctima refirió el episodio de las supuestas presiones que la futbolista recibió en Ibiza. El ex director de marketing negaba constantemente con la cabeza y se mordía el labio mientras Hermoso respondía a las preguntas de la fiscal Durántez.
Quien estuvo especialmente estricto con el desarrollo de los interrogatorios fue el juez Clemente. El magistrado interrumpió varias preguntas tanto de la defensa como de la acusación, especialmente referentes al consentimiento del beso, apuntando que la víctima ya había referido en varias ocasiones que ella no había consentido.
Tensión por las preguntas
El momento más tenso lo vivió el abogado de Hermoso cuando preguntaba por una frase de la víctima a Patricia Pérez, ex jefa de prensa de la selección femenina, en la que decía "haced lo que queráis". El juez le tuvo que llamar a capítulo por dirigir a la testigo. "Letrado, si sigue así le doy la sentencia para que la ponga ella" y poco después volvió a interpelarle: "no sé si hablo para chinos" respecto a una declaración de la misma testigo.
En torno a las dos de la tarde, tras declarar como testigos la citada Pérez y la ex responsable de marketing, Ana Álvarez, finalizaba la primera sesión de un juicio que se extenderá durante 10 días más y en el que están acreditados más de 100 medios de comunicación. La sentencia se demorará probablemente varias semanas.
Primera RFEF
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Jueves,
23
noviembre
2023
-
22:53El CD Castellón lleva 34 goles en 13 jornadas, tres más que...