Rafael Nadal volvió a darse un baño de realidad y sensaciones en Riad. El español, que venía de perder ante Alcaraz hace un par de días, se regaló un rato de tenis ‘antiguo’ para competirle a Novak Djokovic un segundo set glorioso. Perdió ante el serbio, pero recuperó chispa y ganas camino de la Copa Davis, el último torneo de su carrera. Nole, de más a menos, se llevó el tercer puesto del Six Kings Slam superando al de Manacor por 6-2 y 7-6.
Nadal arrancó con nervios, quizás más pendiente de no fallar que de intentar hacer daño a su rival. Perdió el servicio en el primer juego del partido y a partir de ahí le costó reengancharse al set. Nunca tuvo opción de break y volvió a perder su saque en el 5-2 que aceleró la primera manga para el serbio.
Tras el parón, un nuevo break de Djokovic parecía sentenciar el duelo, con un Nadal fuera de ritmo y de toque, errático en cualquier intento de derechos y débil al servicio.
Sin embargo, algo hizo ‘clic’ en el español al verse fuera del partido. Se relajó y comenzó a disfrutar. Rompió el saque de un Djokovic que pensaba ya en siguientes citas y se enganchó al set. Pudo volver a romper el servicio del serbio en el 3-3 y estuvo a punto de perder el suyo en el 3-4. Aguantó, y de nuevo hincó la rodilla al ponerse 5-4 abajo tras el break en blanco de ‘Nole’, pero resucitó.
El español se sacó de la manga tres puntos gloriosos para romper el saque del serbio, empatar a 5 y asegurar luego un tiebreak que provocó el delirio en Arabia.
En el momento definitivo, Rafa se centró en mantener su saque y en encontrar alguna debilidad en Djokovic, y sobrevivió hasta que el minibreak del 5-4, momento clave del tiebreak. Con 6-5 para Nole y saque para Nadal, el español envió una pelota a la red, se lamentó y sonrió camino del saludo con Djokovic.
En el partido 60 entre ambos, el último, Nadal fue de menos a más y recuperó sensaciones. Las necesitaba él y las necesitaba el equipo español camino de la Copa Davis.
Europa League
INMA LIDÓN
@inma_lidon
Actualizado Jueves,
9
noviembre
2023
-
21:41El Villarreal remonta ante el Maccabi Haifa en Europa League pero el...
En la primavera de 2022 un vídeo apareció en las pantallas de los usuarios de Instagram y TikTok de todo el mundo, al menos de aquellos cuyo algoritmo incluía el tenis. En el IMG Future Stars, un torneo en Estados Unidos para jugadores de entre 10 y 12 años, un búlgaro llamado Teodor Davidov había ganado a Jaime Alcaraz, hermano de Carlos, por 6-1 y 6-0. Lo más extraño, sin embargo, no era el marcador: el niño no había pegado ni un solo revés. ¡Era ambidiestro! Tan pronto golpeaba de derecha con la mano derecha como con la izquierda.
Los highlights de sus partidos empezaron a acumular espectadores y sus padres, Kalin y Elina, recibieron varias ofertas de patrocinio. Quizá un pelín exagerado. Era una rareza, sí, pero a su edad no merecía tanta atención. El mismísimo Rafa Nadal jugaba con las dos manos hasta los ocho años, y ha habido algún que otro profesional con esa técnica, como el estadounidense Luke Jensen, campeón de Roland Garros en dobles en 1993.
Pero ahora Davidov sí debe ser observado.
Aquel niño de 11 años es hoy un adolescente de 15 y ya luce un título con pedigrí: es el más joven del ranking ATP. En el pasado torneo M15 de Naples, también en Estados Unidos, ganó dos partidos y alcanzó los cuartos de final, sumando tres puntos en la lista. Entre sus rivales, el brasileño Karue Sell, que llegó a ser número 258 del mundo. ¿Puede dar el salto a la élite con dos derechas? Todo apunta a que sí.
Dieta y yoga
Aunque todavía le falta altura, le sobra potencia en ambas manos para empezar a construir una carrera, y está plenamente entregado a la causa. Según su padre Kalin, entrena cerca de 30 horas semanales, incluyendo levantamiento de pesas y series de velocidad en pista de atletismo. Además, ha adoptado una dieta vegetariana y sin gluten siguiendo un enfoque holístico similar al de Novak Djokovic.
El origen de este fenómeno tiene mucho que ver con la familia. «Cuando Teo estaba a punto de cumplir ocho años, decidí que empezara a jugar con la mano izquierda para activar el hemisferio derecho de su cerebro. Es muy extrovertido, muy fogoso, un poco intranquilo, así que quería trabajar ese hemisferio utilizando la parte izquierda de su cuerpo», cuenta Kalin en un documental de Tennis Channel.
De Sofía, capital de Bulgaria, él y su mujer se trasladaron a Denver poco después del nacimiento de Teodor para impulsar sus carreras profesionales. Kalin, exjugador de voleibol, es profesor de educación física; Elina, que fue saltadora de trampolín, trabaja como fisioterapeuta. Amantes del yoga y del ayurveda -la medicina tradicional integrativa de India-, apostaron por Estados Unidos en busca de más clientes, y acertaron. Cuando el negocio ya les funcionaba, no dudaron en dar un paso más: con sus ahorros se mudaron a Florida para que Teodor pudiera trabajar con mejores entrenadores.
La apuesta parece estar dando sus frutos. El revés ni siquiera está sobre la mesa. «Al principio sus oponentes le obligaban a jugar la mayoría de veces con la izquierda porque era su brazo más débil, pero en realidad le estaban haciendo un favor. Con el tiempo fue mejorando y fortaleció ese golpe. Ahora tiene más potencia con la derecha, pero puede dominar también con la izquierda», explica su padre.
"Quiero ser el mejor"
En los últimos meses, además del buen resultado en Naples, Davidov ganó el Mundial sub-14 por equipos representando a Estados Unidos junto a otro prodigio, Jordan Lee —también viral por su parecido con Lamine Yamal— y participó en torneos de promesas de todo tipo, como el afamado Petits As, donde se proclamó campeón en dobles. También realizó una minigira por España con torneos júnior en Girona, Tarragona y Lleida, donde decepcionó con tres derrotas en cuatro partidos.
«No solo quiero ser un jugador profesional, quiero ser el mejor tenista de todos los tiempos», asegura el joven en palabras recogidas por Babolat, la marca que le patrocinaba el año pasado. Ahora utiliza raquetas Yonex. Sus ambiciones son elevadas, pero al menos ya merece que se le tome en serio. Un tenista ambidiestro es el más joven del ranking ATP, y sus golpes deberían volver a aparecer en las pantallas de Instagram y TikTok de todo el mundo.