La Liga, antes del parón, se ha puesto al día en la cuarta jornada. Pero con la tercera en pleno desarrollo, los equipos andaban aún ajustando las plantillas. En unas faltaban jugadores. En otras sobraban, tratando todos de encajar en un puzle con el tablero en movimiento. Sujetos a las distintas circunstancias de transacciones o de inscripciones, había nombres llamativos: Dani Olmo, Dani Ceballos, Julián Álvarez, Conor Gallagher, Vitor Roque, Er
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Tadej Pogacar es el ciclista centenario. La victoria número 100 de su carrera llegó en una etapa del Tour, la cuarta, para la historia, para celebrar una efeméride impactante. Tadej ha llegado a esa cifra a los 26 años y 290 días. Sólo Giuseppe Saronni, Eddy Merckx y Freddy Maertens alcanzaron más jóvenes semejante honor. Dado que Saronni y Maertens eran fundamentalmente sprinters, fecundos especímenes que, por sus características, coleccionan muchos triunfos, la pugna con Merckx se mantiene desde las alturas más inaccesibles del ciclismo.
El esloveno ebatió in extremis a Mathieu van der Poel, ambos en un grupito selecto en el que figuraban Jonas Vingegaard y Remco Evenepoel. Pero no Primoz Roglic y Enric Mas. No era Normandía país para velocistas puros y sí para que los primeros de la general jugasen sus bazas buscando morder o, algo menos, arañar segundos. Sobre el Tour sobrevolaba la figura eximia de Jacques Anquetil, el ciclista con la mezcla más atractiva de calidad y glamour de la historia, el primero en ganar cinco Tours. La etapa concluía en Rouen, donde nació en 1934 (en realidad, en un pueblo de su distrito) y fue a morir en 1967. Y quien mejor le homenajeó mientras se homenajeaba a sí mismo fue Pogacar.
Hay etapas de montaña y etapas con montañas. Las primeras, etapas de guerra, indican un recorrido compacto de altas cumbres. Las segundas, etapas de guerrillas, un trayecto más o menos quebrado con picos no tan temibles. A veces sólo molestos. Y hay etapas con montañas en las que éstas, montañitas en realidad, pero con su dureza, se apretujan en muy pocos kilómetros, generalmente los finales. Etapas como ésta de Rouen, en la que, en los últimos 50 kilómetros del corto parcours de 174, se apiñaban cinco subidas, dos de tercera y tres de cuarta. Etapa de esfuerzos breves pero muy próximos entre sí, muy concentrados. Etapas así, más que otras, son como los melones. No se sabe cómo van a salir hasta que se abren.
zafarrancho múltiple
Y ésta salió en dos actos con una fuga de cuatro hombres desde el principio y un zafarrancho múltiple, la parte mollar, al final. El pelotón, controlado por el Alpecin del líder, dejó que el danés Kasper Asgreen (Education First), el noruego Jonas Abrahamsen (Uno-X) y los franceses Lenny Martínez (Bahrain) y Thomas Gachignard (Total Energies) abrieran camino. Pero no les permitió que cogieran poco más de dos minutos. Atraparon a todos menos a Martínez en la segunda cota, la de Belbeuf. A Martínez le echaron mano en la tercera, la de Bonsecours.
A partir de ahí empezó a arder Troya. El UAE endureció la carrera. Las fieras coronaron la cuarta cota, la de GrandMare con Tim Wellens (UAE) defendiendo su jersey de lunares. Pero no estaba ahí la pelea. Estaba más lejos en la pretensión y más cerca en la distancia. Estaba en la etapa. Estaba en el número 100. Estaba en los segundos que se odían arrebatar entre sí los grandes.
Van der Poel, en el pelotón, camino de Rouen.AFP
En la quinta cota, la se Saint-Hilaire (800 brutales metros al 10,6% de media y tramos del 15%) ya no ardía Troya. Estallaba. Atacaba Pogacar, que coronaba en cabeza. Se le unía Vingegaard. Ahi estaban los dos. Ellos por delante y encima de todos. Luego en el descenso, Remco y su grupito cerraban el hueco. En el brevísimo pero intensísimo repecho final, Pogacar se adelantaba a Van der Poel y a Vingegaard. El neerlandés conserva el amarillo gracias a las bonificaciones.
Y ahora llega, el miércoles, la primera contrarreloj de las dos de este Tour: 33 kms., bastante larga para lo que se estila en estos tiempos. Llana donde las haya, la de menos desnivel de toda la Grande Boucle. La parte más alta del recorrido se alcanza a los 62 metros sobre el nivel del mar. Marcará diferencias. Jornada ideal para los especialistas. Sobre todo para Evenepoel. ¿Y para el multiusos Pogacar?
El paso del tiempo y el peso de la clase contribuyeron a que Mireia Belmonte perdiera el récord del mundo de los 200 mariposa. El paso del tiempo reside en que hacía 10 años que Mireia, los nadó en 1:59.61. El peso de la clase lo expresa Summer McIntosh, que lo ha hecho en 1:59.32. Que en natación haya durado tanto un récord habla elocuentemente de la excelsa categoría de Mireia. Y otro tanto que haya tenido que existir alguien como McIntosh para que la española sea ahora una ex plusmarquista.
Mireia se ha inclinado ante una "niña milagro", una chiquilla canadiense de 18 años, que desde los 15 viene estableciendo hitos y rompiendo moldes. El récord de McIntosh estaba cantado. Ninguna sorpresa, pues. Ninguna incertidumbre. Y sirva esta plusmarca de homenaje doble: a la joven canadiense, en la plenitud creciente de sus dones, y a la veterana española, todavía oficialmente en activo, pero fuera ya de los focos, incluso en las piscinas nacionales.
Mireia ha sido plusmarquista mundial de 400, 800 y 1.500 libre. Y de 200 mariposa y 400 estilos. Fue perdiendo algunos de esos récords. El de 400, en los que también reina ahora McIntosh, a manos de Jianjahe Wang. El de 800, nada menos que por el empuje de Katie Ledecky. El de 1.500 se lo arrebató Sarah Köhler-Wellbrock, antes de que a ésta se lo arrebatara Katie Ledecky.
Mantenía los de 200 mariposa y 400 estilos. Ya sólo conserva este último. Toda esta relación de récords expresa la importancia de Mireia en la natación mundial y su trascendencia sin parangón en la española. Casi somos ahora más conscientes de semejante título que cuando Mireia reinaba en el agua. El paso del tiempo inmortaliza a veces las hazañas en lugar de tender a borrarlas. Y en cuanto a peso de la clase, Mireia lo poseía a toneladas.
En la tercera jornada del Campeonato, Gretchen Walsh también rompió un récord del mundo. Dejó el de los 100 estilos, en las semifinales, en 55.71. En la misma prueba masculina, Carles Coll pasó a la final con el cuarto tiempo de los participantes y un nuevo récord de España: 51.30. El sexto en estos Campeonatos. En ausencia de Hugo González, era el líder del equipo español, y está haciendo honor a la púrpura.
El ruedo ibéricoOpinión
CARLOS TORO
Actualizado Domingo,
30
abril
2023
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