Camino plácido el que tendrá España hacia la Eurocopa femenina que se celebrará en 2025 en Suiza. En el sorteo que se ha celebrado este martes en Nyon, la selección campeona del Mundo y de la Nations League ha caído emparejada con Dinamarca, Bélgica y la República Checa.
La selección de Montse Tomé, número 1 del ranking mundial, tendrá que acabar entre las dos primeras del grupo para conseguir su clasificación directa sin necesidad de acudir a una repesca, algo que no se antoja complicado para unas futbolistas que sólo perdieron un partido en Australia, ante Japón, y la Nations League, frente a Italia. Ninguno de sus tres rivales en esta clasificación está encuadrado entre las diez mejores selecciones.
España superó al conjunto danés (0-2) el pasado julio en el último amistoso antes de viajar a Nueva Zelanda para el Mundial, y también le derrotó (0-1) en la fase de grupos de la anterior Eurocopa en 2022. Su último enfrentamiento con Bélgica fue en un amistoso en junio de 2021 saldado a favor de España (3-0), que también venció a la República Checa en su último duelo en la Copa de las Naciones de Australia (3-0) en febrero de 2023.
La clasificación se disputará ante de los Juegos Olímpicos de París. Arrancará el 3 de abril, con una primera ventana que dejará partidos el 3 y 9 de ese mes. Seguirá una segunda entre el 29 de mayo y el 3 de junio y las dos últimas jornadas se disputarán entre el 10 y el 16 de julio, coincidiendo con el tramo decisivo de la Eurocopa masculina en Alemania.
Si a España el sorteo le puede haber sido favorable, nada benévolo ha resultado para sus principales rivales. Francia, Inglaterra y Suecia, junto a España y Países Bajos las tres selecciones más fuertes del continente, han sido encuadradas en el mismo grupo, que completa Irlanda. Una de ellas tendrá que buscar la clasificación en las repescas de noviembre.
Además del grupo de España y del grupo de la muerte, Países Bajos se enfrentará a Italia, Noruega y Filandia y Alemania a Austria, Islandia y Polonia.
Las bajas por lesión y las sanciones han sacudido la lista del seleccionador Luis De la Fuente para la segunda fecha de la Nations League en la España se enfrenta a España con Dinamarca en Murcia el próximo sábado 12 y a Serbia en martes 15 en Córdoba. Sin embargo, el seleccionador no deja a mirar a jugadores que ya conoce y no hay debutantes.
Pau Cubarsí, Pedro Porro y Mikel Merino son las principales novedades de una convocatoria a la que vuelve Álvaro Morata después de cumplir su partido de sanción y recuperarse de un problema físico y en la que se mantiene Dani Carvajal, que no podrá jugar ante Dinamarca por sanción. El defensa del Barça entra por la lesión de Le Normand, mientras que el lateral derecho es llamado por segunda vez por el seleccionador ante la escasez de jugadores en esa demarcación, que se agudiza por el castigo a Carvajal.
Si bien repiten Aleix García y Óscar Mingueza de la anterior citación es llamativa la ausencia de Ayoze Pérez, que ha arrancado la temporada con seis goles en el Villarreal. Ni Sergio Gómez ni Samu Omorodion, otros dos jugadores en un gran momento, han tenido hueco para dar el salto a la absoluta en esta ventana internacional.
La entrada de Mikel Merino, recuperado de la lesión en el hombro, mitiga la lista de bajas, entre las que están jugadores clave para De la Fuente como Unai Simón, Rodrigo, que se perderá toda la temporada o Dani Olmo.
Porteros: Raya, Remiro y Robert Sánchez.
Defensas: Cucurella, Grimaldo, Laporte, Pau Torres, Cubarsí, Vivian, Mingueza, Pedro Porro y Carvajal.
La UEFA ha impuesto una sanción histórica de seis partidos al jugador del Benfica Gianluca Prestianni por una "presunta conducta discriminatoria" hacia Vinicius en el duelo del playoff en la Champions League disputado en Lisboa el 19 de abril, aunque parte de ella está condicionada.
El Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA ha decidido castigarle tras las acusaciones del jugador brasileño de haberle llamado "mono", algo que no fue recogido por las cámaras ni escuchó el colegiado, que sí activó el protocolo antirracista. Además, el propio Vinicius y otros jugadores del Real Madrid, como el astro francés Kylian Mbappé, denunciaron esos supuestos insultos racistas que ahora la UEFA considera una discriminación.
El argentino, quien entonces negó las acusaciones en sus redes sociales, tendrá que cumplir en firme tres partidos de sanción en competición europea. Como uno de ellos ya le cuenta el partido de vuelta de esa eliminatoria en el Bernabéu. Por tanto, ahora le quedan dos.
Prestianni, encarado con Vinicius en el duelo en Lisboa.EFE
Además, la UEFA, al tratarse de un jugador sudamericano, propone a la FIFA que extienda el castigo a las competiciones internacionales que pueda disputar con su selección. Por tanto, si Scaloni decidiera incluirlo en la lista del Mundial, no podría jugar los dos primeros partidos con Argentina en la Copa del Mundo ante Argelia y Austria.
Los otros tres partidos que completan los seis solo tendrá que cumplirlos si reincide en este tipo de comportamientos en los próximos dos años. La UEFA le concede un "periodo de prueba".
Esta decisión sienta un precedente porque la sanción a Prestianni se aplica sin que haya prueba evidente de que esos insultos racistas se produjeron y se sustenta en el testimonio del jugador afectado y las declaraciones de sus compañeros.
Han pasado 17 años desde que Javier Arizmendi, en el minuto 88 de un duelo empatado dos goles, batía a Casillas para que aquel Valencia de Koeman que también coqueteaba con el descenso ganara en el Bernabéu. Aquella victoria ha sido desbancada por una de mayor mérito, porque la diferencia entre los rivales es abismal y porque el testarazo de Hugo Duro en el 94 que batió al debutante Fran González permite al Valencia agarrarse a una salvación en la que ya se cree, empujado por la fe que despertado Corberán. Sólo el Barça (0-4) y el Atlético (1-1) se había llevado puntos del inexpugnable estadio madridista, lo que agranda la proeza.
El Valencia se sacudió mil demonios de un plumazo. Volvía a ganar en el Bernabéu, sumaba su primera victoria lejos de Mestalla por primera vez en un año y lo hacía sin tres de sus mejores futbolistas pero recuperando a otros tres que se antojan esenciales para el arreón final. Corberán no dudó en reconocer que su equipo rozó la perfección desde Mamardashvili, que volvió a ser un portero que da puntos con sus paradas a Mbappé y Valverde y el penalti de Vinicius, a Rafa Mir y Hugo Duro, que volvió a mostrar su olfato en el área por puro tesón.
«Había que tener personalidad y no dejarse intimidar por la atmósfera de este estadio y había que tener concentración, y solo en la jugada que han visto penalti la hemos perdido. Hemos hecho un ejercicio de resistencia y también de saber atacar. Y todo eso al máximo nivel. Ha sido un ejercicio de resistencia y fe. No lo hemos hecho todo perfecto, pero hemos encontrado a Giorgi Mamardashvili, que ha sido uno de los nombres de este partido», explicó el técnico que cogió al equipo con 12 puntos y le ha hecho sumar 22. «Detrás de eso hay mucho trabajo», puntualizó el entrenador revelación, que no abandonó su rictus serio al recordar que todavía queda camino.
Ahora bien, el equipo golpeado con los peores registros goleadores de las grandes ligas, acostumbrado a deshacerse en defensa al más mínimo golpe, se ha convertido en resiliente. «Ante el golpe como el que hemos recibido en la segunda parte [el gol de Vinicius] y en un escenario donde el Real Madrid se ha acostumbrado a remontadas heroicas, tener la fuerza para levantarnos era importantísimo. Porque si no, no se gana», resumió.
No lo vio de la misma manera Carlos Ancelotti, que no restó mérito al "gran trabajo" del Valencia ni evitó reconocer que la Liga se les complica. "Tenemos menos opciones al título. Hemos perdido la oportunidad de pelear con más contundencia", reconoció antes de poner matices a la derrota. "Las hemos tenido merecidas, pero esta no lo ha sido. No ha faltado la actitud. Hemos creado un montón de oportunidades y hemos estado cerca de marcar. Nos ha faltado un poco de efectividad y se podría hacer mejor en la recuperación del balón, a nivel defensivo. En este momento, para que nos hagan gol los equipos rivales no necesitan mucho. Uno ha sido a balón parado y luego hemos arriesgado porque el punto no servía para nada", se lamentó.
Se encontró el Real Madrid con la confianza que ha despertado la personalidad de jugadores del Valencia como Diakhaby, que marcó con un cabezazo impecable el primer gol para cerrar un círculo: hace uno año se hizo añicos la rodilla al caerle encima Tchouanémi en el partido en Mestalla. "Me lesioné contra ellos y ahora marco en el Bernabéu. Quiero disfrutar de eso", decía el central, al que no le hundió ni el gol en propia puerta que el VAR anuló.
¿Quién será el lanzador de penaltis?
Tampoco lo hizo Tárrega, convertido en uno de los cinco centrales más difíciles de driblar de las cinco grandes ligas, en la disputa con Mbappé que Cuadra Fernández vio como penalti. Ahí emergió Mamardashvili por primera vez ante Vinicius, que falló su segundo lanzamiento de la temporada. Lo hizo ante el Atlético en Champions y de nuevo ante el georgiano. Eso provocó pitos en la grada y quizá que Ancelotti designe otro lanzador. "Vamos a ver", se limitó a decir. "Ha sido una temporada complicada para los lanzadores. Falló Bellingham en Valencia, Mbappé contra Liverpool y el Atlético y Vinicius contra el Atlético y también hoy. Pero está muy focalizado en lo que hace. Le puede ir bien o mal, pero lo da todo", justificó el italiano.
Vinicius, en el lanzamiento de penalti que erró.chema moyaEFE
Mientras en el Real Madrid surgen las dudas, más aún a la espera del Arsenal, en el Valencia nadie se arruga. Empezando por el portero, que ha tenido fallos garrafales esta temporada que empieza a enmendar. "Todos tenemos días malos, pero tenía que demostrar quién soy como he hecho", advirtió el georgiano en un mensaje quizá para oídos en Anfield. Tuvo arrestos hasta para apostarse 50 euros con Vinicius. "Le pregunté si quería jugarse 50 euros y me dijo que sí. Se lo paré y gané. Me lo tenía que pagar después del partido, pero aún no me lo ha dado. No pasa nada", sonreía el guardameta.
A ese crecimiento se suman el argentino Enzo Barrenechea o André Almeida, con galones en el control del juego, no desentonaron un esforzado Jesús Vázquez y un cumplidor Max Aarons, con apenas titularidades, y emergió Javi Guerra fajado con Modric, Valverde o Brahim. «Hemos venido a crecer, a trabajar y nos hemos llevado los tres puntos cuando aquí no puntúa casi nadie. No hay mejor escenario», recordó el centrocampista. Dijo Ancelotti que el Real Madrid mereció ganar y los números dicen que remató a puerta nueve veces. Dos lo hizo el Valencia, pero fue el equipo que quiso ganar.