Todo lo que Musa pudo ser: “El Real Madrid es un animal grande”

Todo lo que Musa pudo ser: "El Real Madrid es un animal grande"

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Cuando Dzanan Musa fichó por el Real Madrid en 2022, era un jugador en el camino del reencuentro. De sí mismo. Otra estrella precoz triturada por la NBA, por las comparaciones generacionales con Doncic, por la falta de oportunidades. De vuelta a Europa, a la casilla de salida, relanzado desde el humilde Rio Breogán. Ese impulso gallego (MVP de la ACB) le llevó a las órdenes de Chus Mateo, a ganar su segunda Euroliga -«la primera en la que participaba», puntualiza de su paso sin gloria por el Efes-, de nuevo las expectativas disparadas. «Tres años especiales, seis títulos. Serán muchas emociones», admite ahora el bosnio desde Dubai, en conversación con un reducido grupo de periodistas españoles, donde este jueves (17.00 h., Movistar) se reencontrará con sus ex compañeros, con sus amigos.

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Recién cumplidos los 26 -«aunque mi cuerpo tiene 36», bromea, de tantas experiencias vividas-, Musa hace balance de una etapa blanca en la que la sensación final es que se quedó corto. En rendimiento, especialmente en algunos partidos clave, y hasta en carisma. Quizá por ello no se cerró su renovación y acabó en el millonario proyecto árabe. El alero lo explica sin rencor. «No hablamos con el Chacho. Hablamos con Juan Carlos Sánchez, muchas veces, pero no estuvimos en la misma página. Después, cuando había fichado por el Dubai, el Chacho me llamó para hablar de renovar», admite sobre los cambios que se produjeron este verano en el club y que pudieron influir en su marcha.

El Madrid le marcó. Aunque todo lo de después se ha ido complicando. Una lesión abdominal le hizo perderse el Eurobasket. Y unas dolencias en la rodilla le han tenido meses en el dique seco con su nuevo equipo. No jugó en el Palacio hace unas semanas, donde hubiera sido ovacionado. Sin duda. Musa repasa lo que pudo ser y no fue, más allá de los seis títulos alzados. «Hemos tenido tres años muy buenos. Mi mujer y yo hablamos de comprar una casa en Madrid, porque nos gusta muchísimo. Edy [Tavares] y yo también hemos hablado muchas veces de que nos echamos de menos, porque somos muy buenos amigos», admite con nostalgia, destacando también su buena relación con «Rudy, el Chacho y Sergio (Llull)».

Musa, en su último partido con el Madrid, en la final ACB contra el Valencia.ACBPhoto

En esa amalgama novedosa y millonaria que es el Dubai Basketball, que se pasará más de 22 días (si se suman todas las horas) volando para sus desplazamientos por Europa -«pero en un avión muy bueno, con camas…»-, Musa trata de aplicar una receta que conoce para que el equipo despegue en su primera participación en la Euroliga (marchan 13º, con 12 victorias y 14 derrotas). La que conoció vestido de blanco. «Cuando vienes del Real Madrid a otro equipo, quieres implementar cosas del Madrid. Ese ADN ganador. Quieres ganar títulos. He estado lesionado tres meses y medio y he hablado cada día sobre cosas que hacíamos en el Madrid y por qué ganamos tantos títulos», cuenta.

Y mira el presente de su ex equipo desde el conocimiento absoluto, pues no se pierde un partido. De la presión sobre los nuevos fichajes y el nuevo staff técnico, encabezado por Scariolo. «El Real Madrid es el Real Madrid: esté o no en la Final Four, va a luchar por ello. Es un animal grande. Si no estás cada día al 200% en los entrenamientos, no vas a jugar. Hay tantos jugadores buenos que no es fácil: Kramer que es increíble, Procida también. Mario, Abalde, Sergio, Facu, ahora Maledon, Andrés Feliz… Por ejemplo, Feliz está jugando y después no. En otros equipos podría ser base titular. No es fácil».

En el repaso de su etapa blanca, Dzanan se detiene en dos nombres propios, dos que, como él, salieron del Madrid este verano. Con especial cariño a ambos. Habla de Chus Mateo, «un gran tipo», con el que intercambia mensajes. «Hablamos hace un mes, de mi lesión: me preguntó cómo estaba, me dijo que me echaba de menos en la cancha, preguntó por mi familia. Ahora tiene una posición increíble. Es entrenador de una España que está entre las tres mejores del mundo. Le deseo lo mejor», reconoce. Y de Hugo González, «un talentazo que tiene una personalidad muy buena», al que recuerda haciendo test del colegio en la habitación del hotel antes de un partido contra el Panathinaikos. «Voy a ser fan suyo. Ese tiro del otro día contra Miami…», se rinde al alero ahora de los Celtics.

kpd