El TAD le había impuesto una sanción de tres partidos por su expulsión ante Osasuna
Robert Lewandowski, en uno de los partidos del Mundial de Qatar.EFE
El delantero del Barcelona Robert Lewandowski podrá disputar este sábado el derbi de LaLiga Santander ante el Espanyol después de que se le ha haya suspendido cautelarmente la sanción de tres partidos por su expulsión ante Osasuna.
Según ha informado el club catalán, el delantero polaco “podrá jugar mañana contra el Espanyol (14:00 horas en el Spotify Camp Nou), después de que el Tribunal Central Contencioso de Madrid haya concedido una medida cautelar a la sanción impuesta por el TAD”.
Es el vértigo de asomarse al precipicio, en este caso, al 'Muro' de Dortmund. Es la "ilusión, el entusiasmo, la adrenalina, los nervios, los miedos y las responsabilidades" de volver a meter al Atlético de Madrid entre los cuatro mejores de Europa. "Lo importante es el todo y el que lo interprete mejor estará en la siguiente fase", contaba Diego Simeone en la rueda de prensa previa al enfrentamiento ante el Borussia de Dortmund.
Se ha movido el Cholo muchas veces con el Atlético de Madrid por estas latitudes, seis concretamente, de las que ha conseguido salir victorioso en tres ocasiones. En todas ellas, dos en la final y una en la semifinal, su verdugo fue el mismo: el Real Madrid.
En esta ocasión se trata de otro equipo, "muy fuerte en su casa", según definió el propio Simeone y con gente hábil en las bandas y con mucha intensidad. El argentino mencionó expresamente a Bynoe-Gittens, aunque le adjudicó otro número al que le corresponde, que "la rompió".
El argentino cree que hay que fortalecer la parte mental de los jugadores, pero que no hace falta alimentarles la moral. "Cualquier futbolista en cuartos y en puertas de los mejores cuatro de Europa es una ilusión enorme", apuntaba el técnico argentino.
Witsel, en la previa del encuentro.Bernd ThissenAP
Lo que hay que domar serán los nervios y, sobre todo, el ambiente. Una grada que conoce bien Axel Witsel, futbolista del Borussia Dortmund durante cuatro años y hoy en el conjunto rojiblanco. "Es uno de los mejores ambientes, pero como lo es el de nuestro estadio", reflexionaba el belga en la misma comparecencia que su entrenador.
Witsel ha asumido el discurso de partido a partido de su entrenador y no se quiere imaginar nada más allá del partido en el Signal Iduna Park. "Los partidos son detalles. Las oportunidades que tengamos tenemos que meterlas y estar atentos defensivamente. Los detalles cuentan", admitía el futbolista.
Precisamente, uno de esos detalles es intentar poner el cerrojo en la portería de Jan Oblak, perforada en los últimos diez partidos y motivo de preocupación tanto para el entrenador como para la defensa rojiblanca.
Récord
Witsel y Simeone coinciden en que el grupo está listo para afrontar este reto y confían en la experiencia de muchos de los jugadores rojiblancos que ya han jugado en varias ocasiones a estas alturas de la competición. El PSG o el Barcelona les esperará al otro lado.
Más allá de lo que pase en el terreno de juego, fuera el club ha registrado el mayor desplazamiento de aficionados de su historia sin contar las finales de Lisboa y Milán. Serán 4.000 los hinchas rojiblancos que intentarán evitar a sus jugadores y a su entrenador el vértigo de asomarse al Muro de Dortmund.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha despedido este miércoles al director deportivo de la selección, Albert Luque, y otros ocho directivos por "la pérdida de confianza" después de su implicación en el caso Jenni Hermoso y el caso Brody. Según adelantó la cadena SER y confirmó EL MUNDO recibió la notificación de su cese del organismo que preside Pedro Rocha.
Luque ya estaba apartado de sus funciones desde el pasado mes de marzo, cuando fue citado como investigado por sus supuestas coacciones a Hermoso después de la final del Mundial de fútbol femenino. "En este sentido, el director de Marketing, Rubén Rivera, y el responsable deportivo de la selección, Albert Luque, dejarán de ejercer sus tareas hasta que se esclarezca este asunto judicial", informó entonces la RFEF en su comunicado de prensa.
Entre los despedidos también se encuentra Rubén Rivera, director de marketing, también implicado en el caso Jenni Hermoso así como Pedro González o Javier Jiménez, del departamento jurídico y logístico, que forman parte de la instrucción del caso Brody.
La decisión de Pedro Rocha coincide con su viaje a Bangkok para asistir al 74º Congreso de la FIFA, que se celebrará este viernes. Allí, justo al llegar, el presidente de la RFEF se reunió con su homologo portugués, Fernando Soares Gomes da Silva. "Es una gran ocasión para encontrarse con los representantes de otras federaciones que, en diciembre, votarán la sede del Mundial 2030", comentó el dirigente español al aterrizar en Tailandia.
La Fiscalía turca informó este viernes de que ha ordenado la detención de 21 personas, entre ellas 17 árbitros y el presidente de un club de la Superliga no identificado, como parte de una investigación sobre presuntas apuestas en partidos de fútbol.
Hasta ahora, 18 de los 21 sospechosos han sido detenidos, según informó la agencia estatal Anadolu.
La medida llega una semana después de que la Federación Turca de Fútbol (TFF) suspendiera a 149 árbitros y asistentes tras una investigación que descubrió que los colegiados que trabajan en las ligas profesionales del país estaban apostando en partidos de fútbol.
La Fiscalía de Estambul señaló que la detención de los 17 árbitros se debe a abusos de función y manipulación de resultados. También se ordenó la detención de un presidente de club de la Superliga, un antiguo propietario de club y un ex presidente de la asociación por presunto amaño de partidos, añadió.
Otra persona fue detenida por difundir información engañosa en redes sociales, como parte de la operación llevada a cabo en 12 ciudades de Turquía, según el comunicado.
En una investigación separada, el comité disciplinario de la TFF ha impuesto sanciones que van de ocho a doce meses a 149 oficiales por su implicación en actividades de apuestas.
El presidente de la TFF, Ibrahim Haciosmanoglu, calificó la situación de "crisis moral en el fútbol turco". Su investigación reveló que 371 de los 571 árbitros activos en las ligas profesionales de Turquía tenían cuentas de apuestas, y que 152 de ellos estaban apostando activamente.
Un árbitro había apostado 18.227 veces, y 42 árbitros habían apostado en más de 1.000 partidos de fútbol cada uno. Otros sólo habían realizado una apuesta.