Suiza consiguió su primera victoria con suspense. Por mucho que firmara un primer tiempo aseado, en el que se impuso a Hungría por un incluso corto 0-2, gracias a los goles de Duah y Aebischer, los húngaros, mejorando sus prestaciones tras el descanso, se las arreglaron para hacerles sudar. Varga fue quien se encargó de marcar un 1-2 que impulsó a los suyos a amenazar el triunfo de los suizos hasta el final. Una amenaza que enterraría Embolo con el 1-3 tras aprovechar un fallo en despeje de Orbán. [1-3: Narración y estadísticas]
Los helvéticos dejaron el duelo aparentemente visto para sentencia en la primera mitad con dos tantos en los que Aebischer fue protagonista. Por un lado, asistió a Duah para el 0-1 invalidado inicialmente por fuera de juego, pero finalmente concedido a instancias del VAR, cuando apenas se había jugado 12 minutos. Y, por el otro, materializó el 0-2 cuando se enfilaba el descanso con un disparo fuera del área en el que el meta rival, Gulacsi, estaba tremendamente tapado por una nube de jugadores tanto propios como contrarios.
Hungría, a pesar del mazazo, saltó al césped en la reanudación convencida de sus opciones y apretó para acosar la portería de Sommer. Una circunstancia que Suiza aprovecharía también para amenazar con materializar un 0-3 que podía sellar definitivamente su triunfo. Ni unos ni otros, no obstante, acertaron inicialmente con sus llegadas. Hasta que Varga, casi seis minutos por encima de la hora de juego, consiguió recortar distancias para los húngaros con el 1-2. El tanto le puso algo de incertidumbre a un desenlace del encuentro muy movido, en el que Suiza encontró la sentencia en el añadido por medio de Embolo.
Entre el segundo y el tercer set, Carlos Alcaraz caminaba hacia el vestuario y con sólo dos gestos resumía sus problemas a su equipo. Con el dedo índice se señalaba la cabeza. Y luego, con el mismo dedo, anotaba que no. Todavía no había acabado el partido, pero ya estaba fuera del US Open: desconectado, desanimado, desganado. En su peor actuación en un Grand Slam, Alcaraz perdió ante el neerlandés Botic van deZandschulp, el actual número 74 del mundo, por 6-1, 7-5 y 6-4 y se despidió de Nueva York en segunda ronda.
Como ya avisó en el Masters 1000 de Cincinnati con aquella raqueta rota y en primera ronda del mismo 'grande' ante el australiano Li Tu, Alcaraz confirmó que está agotado después de una increíble racha veraniega -con los títulos en Roland Garros y Wimbledon y la plata en los Juegos Olímpicos de París- y que necesita un descanso. A los 21 años le sobran piernas y el circuito ATP no para, pero no hay mente que aguante tanta exigencia, tantas emociones, en definitiva, tanto tenis. En las próximas semanas ha prometido su presencia en la fase de grupos de la Davis, la Laver Cup, el ATP 500 de Pekín, el Masters 1000 de Shanghai, un torneo de exhibición en Arabia Saudí, el Masters 1000 de París-Bercy, las ATP Finals y las finales de la Davis, pero sería una imprudencia seguir con el plan. Alcaraz precisa olvidar la raqueta más de dos o tres días.
Este jueves en Nueva York quedó a la vista. A Alcaraz no le falló el tenis porque no hubo tenis. Simplemente no estuvo sobre la pista. Desde el primer set, que perdió en sólo media hora sin conseguir ni un solo golpe ganador, no fue él. Fue un tenista que no quería estar sobre la pista, jugar era un suplicio, competir ya era una quimera.
CHARLY TRIBALLEAUAFP
Sólo en dos momentos del encuentro, Alcaraz amagó con despertar. Unos cuantos "¡Vamos!", un par de golpes suyos, incluso alguna sonrisa. Sucedió al principio del segundo set, cuando devolvió con rabia un break a Van de Zandschulp y al final del tercer set, cuando ya no había marcha atrás. Entonces, con su entrenador, JuanCarlosFerrero, insistiéndole para que lo intentara, Alcaraz empezó a jugar con ironía, por diversión y hasta hubo espectáculo, pero para remontar dos sets se necesita mucho más que eso. Al final el neerlandés cerró la victoria y se llevó la ovación de su vida, la más inesperada.
El acierto de Van de Zandschulp
También lo mereció. Si el nivel de Alcaraz estuvo muy por debajo del habitual, el nivel de Van de Zandschulp estuvo muy por encima. Hace nada, en mayo, después de caer en primera ronda de Roland Garros, el neerlandés de 28 años confesaba que estaba planteándose la retirada porque tenía demasiados días malos. Con un puesto número 22 en 2022 como cima de su carrera, en los últimos meses había caído mucho en el ranking y llegaba al US Open con derrotas clamorosas sobre su espalda, como la que sufrió en su debut en el humilde Challenger de Zug.
Ante Alcaraz, Van de Zandschulp desplegó unos recursos muy superiores a esos resultados. Con contundencia en el saque y la derecha, apostó todo a unas subidas de vértigo a la red y le salió bien. Allí ganó 28 de los 35 puntos que intentó, una constante. Desde el primer punto devolvió al español todos sus golpes, le mareó con dejadas, le superó con globos, en definitiva, completó un gran partido y se mereció el triunfo. Alcaraz este jueves no estaba en condiciones de responderle.
LaLiga EA Sports
Real Madrid - Las Palmas (2-0)
ABRAHAM P. ROMERO
@AbrahamRomero_
Actualizado Miércoles,
27
septiembre
2023
-
20:52Ver 11 comentariosBrahim y Joselu...
El cortador de céspedOpinión
JULIÁN RUIZ
Actualizado Miércoles,
3
mayo
2023
-
00:19Ancelotti, ante la Real Sociedad.Juan HerreroEFEMilitao y su regalo al...