Nico Paz celebra su gol al Napolés.OSCAR DEL POZOAFP
El gol de Nico Paz en la pírrica victoria del Real Madrid ante un desordenado y obtuso Nápoles, salvó los desprecios de Ancelotti. El caduco técnico italiano sólo cuando se ve con la soga del ahorcado utiliza a una cantera blanca que está repleta de
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LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Miércoles,
29
noviembre
2023
-
20:11El canterano del Atlético de Madrid terminó el choque con molestias.Pablo Barrios en...
El ex portero del Steaua de Bucarest Helmuth Duckadam, conocido como el "Héroe de Sevilla" tras detener cuatro penaltis en la final de la Copa de Europa de 1986 contra el Barcelona, falleció el lunes a los 65 años.
Aquel 7 de mayo de 1986, el Steaua empató 0-0 con el Barça en la prórroga, la primera final de la Copa de Europa que acabó sin goles, y pese a fallar sus dos primeros penaltis ganó la tanda por 2-0 gracias a la heroicidad de Duckadam, que detuvo los cuatro lanzamientos del club azulgrana.
"Fue un partido de lógica. Después de parar el primer penalti a Alexanko, me puse en la posición del lanzador, pensando: 'Si el portero hubiera parado un penalti a la derecha, ¿qué haría yo ahora?", declaró años después a la UEFA. "Lo normal es que el portero se cambiara a la izquierda, así que yo me fui a la derecha. Y eso se vio mejor en el tercer penalti, cuando estaba seguro al 100% de que Pichi Alonso apuntaría también a la derecha".
Schuster, en el taxi
En el segundo turno, el joven Ángel Pedraza tampoco pudo derribar el muro rumano, ni Marcos Alonso en el cuarto intento, al lado izquierdo del guardameta. Pese a desperdiciar sus dos primeros intentos, obra de Mihail Majearu y Laszlo Böloni, al equipo dirigido por Emerich Jenei le bastó con transformar los dos siguientes, gracias a la templanza de Marius Lacatus y Gabi Balint.
De los 120 minutos de final, una de las más aburridas de la historia, sólo quedó memoria de Miodrag Belodidici, un joven central de 21 años que cinco temporadas después también alzaría la Orejona con el Estrella Roja. Tras el estallido de la Guerra de los Balcanes, el defensa llegó a la Liga, donde dejó constancia de su calidad en Valencia, Valladolid y Villarreal.
El Barça, por su parte, tardó en recuperarse de aquella debacle, que se llevaría por delante a Bernd Schuster, gran estrella del equipo. La gota que agotó la paciencia del centrocampista alemán fue la decisión de Terry Venables de sacarle de la final en el minuto 85, cediendo su sitio a Josep Moratalla. Tras un fugaz paso por el vestuario, el ex futbolista del Colonia salió del estadio a toda prisa a bordo de un taxi y se enteró de la derrota en el hotel del equipo.
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El triunfo del Steaua supuso la primera vez que un equipo de Europa del Este ganaba el máximo torneo continental. "Cuando volvimos a casa al día siguiente, más de 15.000 personas nos esperaban en el aeropuerto de Otopeni", declaró Duckadam, que más tarde se convertiría en presidente del club.
El camino de los campeones se había iniciado en dieciseisavos ante el Vejle danés (1-1, 4-1), para más tarde superar al Honvéd húngaro (0-1, 4-1), el FC Lahti finlandés (0-0, 1-0) y el Anderlecht belga (0-1, 3-0), una de las grandes potencias continentales del momento.
Hagi, nueve meses después
Aquel grupo liderado por Victor Piturca (cinco goles en el torneo) encadenaría cinco títulos de liga y cuatro copas de Rumanía, incluido un récord de 104 jornadas ligueras sin conocer la derrota. En febrero de 1987, Duckadam vio desde el banquillo cómo sus compañeros, dirigidos ya por Anghel Iordanescu, derrotaban al Dinamo de Kiev en la Supercopa de Europa (1-0). El héroe de aquella final fue Gheorghe Hagi, autor de un libre directo que tropezaría en la barrera para despistar por completo a Viktor Chanov.
Asimismo, el Steaua llegaría a las semifinales de la Copa de Europa de 1988, donde cayó ante el Benfica (0-0, 0-2) y la final de 1989, donde fue arrasado en el Camp Nou por el Milan de Arrigo Sacchi (4-0).
"Al salir del aeropuerto, decenas de miles de personas nos aplaudieron hasta que llegamos al estadio. Era un ambiente fantástico, algo que sólo se vive una vez en la vida. O nunca". Duckadam, que disputó dos partidos con Rumanía en su carrera, fue nombrado mejor futbolista rumano del año.
La afición del Barça ni perdona ni olvida. Luis Figo puede atestiguarlo. De primerísima mano. El ex futbolista portugués, que protagonizó una sonada salida hacia el Real Madrid hace más de 25 años como baza ganadora en las primeras elecciones a la presidencia del club en que logró hacerse con el triunfo, escuchó una serie de exabruptos muy poco amables.
Para no entrar en detalles escabrosos, quizás bastará con señalar que los cánticos, a los que también tuvo que enfrentarse en su momento Cristiano Ronaldo, por ejemplo, hacían referencia tanto a su nacionalidad como a su progenitora. Con muy malos modos.
De nada importó que, horas antes del partido, Joan Laporta asegurara que esperaba que la grada le brindara al ex jugador luso un recibimiento diametralmente diferente. "Figo es miembro del Board de UEFA y para nosotros es absolutamente respetable. Ha sido jugador del Barça, recordamos las tarde y noches de gloria que nos dio, luego él tomó una decisión, pero la vida ha continuado y ha evolucionado. Será recibido con todo el respeto que corresponde", aseveró el presidente barcelonista antes de la protocolaria comida entre directivas.
Antes, el ex presidente Joan Gaspart, que vio precisamente como el ex punta tomaba el puente aéreo en los primeros compases de su etapa en la presidencia barcelonista, había expresado una opinión muy diferente en declaraciones recogidas por el programa Què t'hi jugues. "No saludaré a Figo en el palco", aseguró el que fuera también vicepresidente deportivo en la etapa de Josep Lluís Núñez al frente de la entidad azulgrana.
"Ha sido un partido bueno para ver dónde estamos. Nosotros somos un equipo top en Europa. Esta vez ganaron ellos, pero queda mucho todavía por jugar en la Champions. Aunque duele haber perdido, no es determinante", aseveró en Movistar Frenkie de Jong una vez acabado el partido.
"Creo que ellos estaban mejor en la fase final y la segunda parte en general. Empezamos mejor el partido. Ha sido un poco de tú a tú pero es cierto que en la segunda parte ellos estuvieron mejor que nosotros", abundó el holandés.
"Estamos fastidiados. Creo que la primera parte hemos estado bien, hemos tenido ocasiones y hemos controlado el juego. Cuando nos han metido el primer gol hemos bajado la presión y salían más fácil y, en la segunda parte, hemos ido a remolque y nos ha costado mucho. Teníamos el empate que servía de consuelo, pero al final nos han metido el segundo", reflexionó por su parte un Eric García que fue sustituido al final porque, según confesó, se le subía el gemelo.
"Se ha visto un partido excelente. Cuando ves jugar a dos equipos que no dan patadas, que juegan e intentan jugar y hacerse daño con el balón... Ha sido un encuentro muy completo. Ellos fueron superiores hasta, pero nos hemos recuperado y Nuno ha hecho una jugada increíble. En la segunda parte, mientras, creo que hemos sido superiores", explicó un Luis Enrique que, más tarde, en la sala de prensa, quiso agradecer el gesto del Barça de cederle las camisetas del partido para que sean subastadas en beneficio de la Fundación Xana, creada en memoria de su hija pequeña, fallecida en 2019 a los nueve años, a causa de una enfermedad.
El astuariano, en su intervención en la sala de prensa, señaló que ve al Barça como favorito para ganar la Champions "junto con algunos más que no pienso decir", seguramente en una referencia más o menos velada al Real Madrid. "La primera parte jugamos mucho mejor que en la segunda. Hemos concedido demasiado, porque estábamos cansados, pero lo cierto es que el PSG es un equipazo, tiene jugadores muy jóvenes y muy rápidos y han hecho un partido fantástico. No hemos jugado a nuestro mejor nivel y contra un rival así es necesario. Al final, ellos se han merecido la victoria", sentenció por su parte Hansi Flick al término del duelo.