El triatleta de 49 años que permanecía ingresado en el hospital Arquitecto Marcide de Ferrol (A Coruña), tras desvanecerse durante su participación en el Northwest Triman de As Pontes el pasado 25 de junio, ha muerto en las últimas horas.
Fuentes consultadas por Europa Press han confirmado este jueves la muerte que avanzó en la tarde del miércoles el portal Triatlon Channel.
Inmediatamente después fue trasladado al hospital Arquitecto Marcide de Ferrol, en cuya Unidad de Cuidados Intensivos permanecía ingresado desde entonces.
Según señalan desde la organización, el problema de salud se produjo cuando encaraba la segunda mitad de la prueba de natación, la primera de las tres partes de un triatlón.
Un miembro de la organización fue quien tras recibir el aviso de otro participante y darse cuenta de que el hombre flotaba inconsciente, se lanzó al agua para actuar con la mayor rapidez posible y proceder a su reanimación.
Después de que personal médico de la organización le practicase el masaje cardíaco durante más de 20 minutos, fue trasladado al hospital Arquitecto Marcide de Ferrol, en cuya Unidad de Cuidados Intensivos permanecía ingresado desde entonces.
El triatleta madrileño L. A.V.G. sufrió un desvanecimiento súbito y se descarta como causa el sobreesfuerzo ya que era aún el inicio de la prueba. No ha trascendido si el triatleta tenía algún tipo de patología previa que pudiese desencadenar la pérdida del conocimiento.
UEFA Nations LeagueOpinión
JULIÁN RUIZ
Actualizado Viernes,
16
junio
2023
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00:01Joselu marcando el gol de la victoria de España.Martin MeissnerAPEl nombre...
El lateral izquierdo y capitán del Valencia, José Luis Gayà, no estará con España en la Eurocopa de Alemania. El jugador, que tenía hueco en la lista de 26 jugadores que el próximo lunes convocará el seleccionador Luis de la Fuente, se ha resentido de la lesión en el cuádriceps de la pierna izquierda y no podrá recuperarse antes de que arranque la competición.
El jugador se lesionó el pasado 18 de marzo en un duelo ante el Villarreal y, desde entonces, ha trabajado en su recuperación con vistas a la Eurocopa. Entró por primera vez en la convocatoria de Rubén Baraja para el duelo ante el Rayo en Mestalla, pero no salió del banquillo. Cuatro días después, ante la Real en San Sebastián, jugó 30 minutos en la segunda parte. Tampoco fue titular ante el Girona. Los planes, pactados entre técnico y jugador, era volver a darle media hora para que fuera recuperando sensaciones de cara a la llamada de la Selección. Saltó en el minuto 61 para sustituir a Cenk y, apenas 11 minutos después, fue sustituido por Almeida.
El jugador se marchó directo al vestuario y las sensaciones ya no eran buenas. Volvía a resentirse de la zona, las primeras pruebas señalaban que existía un edema y la resonancia ha confirmado que se trata de una rotura cuyo alcance aún no ha comunicado el club pero que le aparta de la convocatoria con España.
La mala fortuna vuelve a cebarse con Gayà. Tuvo que volverse del Mundial de Qatar en noviembre de 2022 por una lesión en un tobillo que Luis Enrique no quiso esperar a ver su evolución y también se perdió la Nations League de 2021, en la que España cayó ante Francia, y la de 2023 porque De la Fuente, tras una temporada de altibajos, no confió en él. Recuperada la fe del seleccionador, llega este varapalo.
La ausencia de Gayà se une a la de Balde y deja a De la Fuente una incógnita. Con Grimaldo apuntando a titular, Cucurella o Fran García han sido sus alternativas, pero el seleccionador podría tener que abrir el abanico.
Seis victorias seguidas después de la derrota del Metropolitano hablan a la perfección de cómo el molde de Alonso comieza a cuajar en el césped del Bernabéu. Ante el Valencia y otra vez con Mbappé como estrella anotando un doblete, acompañado de los golazos de Bellingham y Carreras, el conjunto blanco sumó el décimo triunfo en Liga en 11 encuentros, el 13º si contamos los tres de Champions. Unos datos que asustan camino de Anfield y que zanjan el ruido de la polémica con Vinicius. [Narración y estadísticas (4-0)]
Xabi Alonso anunció el viernes que no habría «ninguna represalia» hacia el brasileño por su reacción al cambio del clásico y lo cumplió. El delantero fue titular, recibió el cariño de la grada, como su entrenador, fue parte del triunfo de su equipo ante el Valencia y terminó sustituido en el minuto 79 justo a la vez que Mbappé. Decisión inteligente de Alonso y choque de manos entre ambos en el área técnica. «Asunto zanjado», como advirtió en la previa, y a mirar hacia otro lado hasta que el foco mediático apriete de nuevo.
Sobre el césped, el Madrid de Xabi clavó una tabla más en la vía que quiere construir para que su tren llegue a estaciones más lejanas que el curso pasado. Fue intenso en la presión, vertical hacia la portería rival y fino en la definición. Todo, claro, ante un Valencia inerte, hundido anímica y futbolísticamente, incapaz de respirar con balón y distraído en las acciones defensivas. Un cúmulo de situaciones que dejaron el corto 3-0 del descanso. Pudo ser peor.
A la espalda de los mediocentros
Con Güler y Bellingham sueltos por delante de Tchouaméni, Mbappé moviéndose con libertad y Mastantuono y Vinicius muy abiertos en las bandas, el Madrid se impuso con lógica en los espacios, aprovechó la debilidad valenciana en la espalda de los mediocentros y llegó con facilidad al área de Agirrezabala.
En los primeros 15 minutos, Mbappé, Bellingham y Vinicius probaron al portero y el Valencia apenas pasó del medio del campo, aguantando el empate hasta que una mano de Tárrega en un córner, revisada por Busquets Ferrer en la pantalla del VAR, permitió a Mbappé abrir el marcador desde el punto de penalti. El galo, que había fallado ante el Barça, repitió el lado del clásico pero definió abajo, superando la estirada del guardameta.
El tanto hundió todavía más el duelo hacia las redes de los de Corberán y el Madrid disfrutó. Movió rápido la pelota, se asoció, intercambió posiciones y estuvo muy intenso en la defensa tras pérdida. En el 30, uno de esos movimientos lo aprovechó Güler para situarse sin marca en la frontal del área. Lo vio Bellingham al hueco, el turco tuvo pausa, vio a Mbappé en el área y le puso un balón medido para que el francés rematara cómodo el 2-0.
Bellingham, ante Santamaría, el sábado en el Bernabéu.EFE
Al Valencia le temblaban las piernas fruto de una delicada situación en la tabla, con nueve puntos en diez encuentros. Los pases no eran finos y llegaban tarde a muchos duelos. Como Thierry, que hizo penalti sobre Carreras en el 41. Un penalti de falta de concentración y de olvido del contexto. A pesar del error del lateral, Vinicius, obsequiado por Mbappé con el lanzamiento, envió el balón al cuerpo de Agirrezabala.
Se mantuvo el 2-0, pero sólo por un minuto, porque Bellingham se sumó a la fiesta con un disparo potente desde la frontal que sorprendió al portero y se coló por el lateral interno de la red. El inglés, en el tercer encuentro consecutivo marcando, mostró de nuevo que parece haber recuperado la chispa.
El gol, más allá del tópico, fue psicológico para todos. Alonso retiró del campo a Tchouaméni, con amarilla, y a Güler, con molestias en un tobillo, y dio entrada a Ceballos y Camavinga. El cambio llamaba a un fútbol de más control y así fue. Los blancos durmieron el duelo y las sustituciones del Valencia tampoco abrieron demasiado el partido. Al revés. El cuadro de Corberán firmó los tres de desventaja y quiso resguardarse para intentar algún contragolpe imposible que, claro, no sucedió.
Primer gol de un español
El partido se aceleró cuando quiso Vinicius, que protagonizó los mejores momentos de la segunda parte hasta que Xabi decidió enviarle al banquillo en el 79. Antes, había corrido por banda para asistir a Mbappé y a Bellingham, pero se encontraron con el portero.
A partir de los cambios de los dos delanteros, el Madrid y la noche vivieron en los pies de Rodrygo y Endrick, haciendo el joven brasileño su debut esta temporada entre rumores de una posible cesión en enero. Provocó una amarilla, fue intenso en los duelos y vio desde el área el golazo de Carreras por la escuadra desde el pico izquierdo del rectángulo. El primer gol de un español en el Madrid este año, que consolidó las sensaciones de un partido roto.
El Madrid aterrizará en Anfield con seis triunfos seguidos y con la moral en el cielo, consciente de que llega a una plaza que el curso pasado cimentó su techo definitivo en Europa. Eran otros tiempos. Otro entrenador y otro Madrid.