El deportista ha muerto de forma repentina mientras estudiaba en su domicilio
Jorge Iglesias, en un documental sobre lucha leonesa
El joven luchador de lucha leonesa Jorge Iglesias Oricheta ha fallecido este lunes de manera repentina a los 20 años mientras estudiaba en su domicilio de la capital leonesa, ha informado la Federación de esta modalidad deportiva.
Iglesias Oricheta, del club Aluches Tierras de León, debía partir este mismo lunes a Eslovenia, donde tenía previsto cursar este año académico con una beca Erasmus, después de que el pasado sábado en el corro de Las Manzanedas recogiera un premio.
Jorge, hijo del actual presidente del club Aluches Tierras de León, era una de las grandes promesas de la lucha leonesa y se había convertido en el primer luchador del Bierzo en ganar un corro de la liga senior durante la pasada campaña.
Tras concluir la pasada campaña como el segundo luchador en la categoría de ligeros tras David Riaño, en la actual se había pasado a la de medios ganando en tres corros consecutivos en el mismo fin de semana, Posada de Valdeón, Cistierna y Mansilla de las Mulas.
En su última competición en la Romería de las Manzanedas, se impuso en la final de consolación a Adrián García, obteniendo el tercer puesto el pasado sábado durante su última aparición pública.
Jean Montero (Santo Domingo, 2003) tiene 21 años y mil vidas ya. «Todo ha ido muy rápido», responde a EL MUNDO, con la voz aún tomada por una fortísima gripe que le ha hecho ausentarse de los dos últimos partidos del Valencia Basket y perder tres kilos. La conversación telefónica se ha pospuesto una hora y se disculpa. «Me dormí, la pastilla, cuando me la tomo, me tumba», aunque ni la fiebre ni la tos ni el dolor de cabeza de estos días le impedirá afrontar el reto de su primera Copa.
De eso ha ido todo desde que nació. De superar desafíos, de escapar quizá de un destino marcado. «El baloncesto en mi país es una salida de las calles. También el béisbol. Vengo de una familia humilde. No nos faltaba de comer, pero no siempre teníamos para comprar zapatillas», cuenta el base, un talento descomunal, mejor joven de la ACB en 2023, fichado este verano por el Valencia a pesar de las muchas novias y propuestas, también de Euroliga. A las órdenes de Pedro Martínez y su «exigencia» crece sin dejar de asombrar, meciendo el veterano entrenador las cualidades únicas de un chico imparable en el uno contra uno, electricidad pura (promedia 14,2 puntos y 4,4 asistencias).
A los 13 años Jean salió de casa en busca de un sueño. «Eso marca. He estado alrededor del mundo desde muy joven. Me tuve que apartar de mis amigos, de mis familiares a muy temprana edad. No tuve adolescencia. Aunque todavía soy super joven...», se dice, buceando en sus improbables inicios, un chico bajito y delgado que buscaba resquicios en las canchas callejeras de Santo Domingo junto a su primo Smerling, cinco años mayor. «Me acuerdo mucho de él, era la persona con la que me críe, recuerdo toda mi infancia, las travesuras... Era mi hermano, mi alma gemela...», cuenta con emoción, en pasado. La vida, a Pochocho (ese era su apodo), le llevó por el camino equivocado: «La delincuencia. Y partió de este mundo. Todos saben cómo acaban estas cosas».
«Nos hicimos un aro con la rueda de una bicicleta a la que quitábamos los radios. Es una historia muy bonita que yo comparto con mi primo. En Dominicana el baloncesto es muy diferente, somos muy apasionados. Como venimos de bajos recursos, la gente allí es muy creativa. Tienes que ingeniártelas para poder salir adelante, tener una vía de escape para lograr tu sueño. No todo es línea recta, no todos tienen la opción de ir a un club a aprender. Como lo hicimos yo y mi primo, mucha gente lo ha hecho. Hay que ser creativo, siempre que sea de cosas buenas», explica la forja de unos talentos que pronto le valieron un billete hacia otro mundo.
Con 16 años, cuando ya le llamaban El Problema -«jugando un torneo de las Américas sub 16 metía 40 puntos a Argentina, 30 a EEUU... Era un problema literalmente para los rivales. Alguien lo escribió y se quedó para siempre»-, apodo que aún conserva con gusto, llegó a España, captado por la cantera del Gran Canaria. Un año después debutaría en ACB, puro vértigo todo. Ahí estaba el cielo de la NBA y lo intentó con la academia de talentos Overtime Elite, una temporada que no le sirvió para ser elegido en el draft de 2022, aunque sí disputó una Summer League con los Knicks. De vuelta a España, sin embargo, todo se iba complicar.
Desavenencias con el Granca le hicieron acabar cedido en el Betis, donde asombró. No se presentó a los entrenamientos del comienzo de curso siguiente con el equipo insular y todo parecía abocado a los tribunales cuando encontró una solución, de nuevo cedido, esta vez en Andorra. El curso pasado resultó su confirmación y el impulso necesario para acabar en un equipo como el Valencia, al que en mayo le había asestado 35 puntos.
Jean Montero, en acción con el Valencia Basket.ACB Photo
Este viernes, precisamente en Gran Canaria ante el equipo local, debuta en Copa y no le asusta ni el ambiente ni la enfermedad recientemente superada. «Yo no espero nada. Sé cómo me van a recibir, no es un secreto, no hay que ser adivino para saberlo. No es todo lo que pasó, es todo lo que se habló, lo que se me atribuyó. Pero para mí siempre es bueno salir con la cabeza en alto, no me importan las circunstancias», desafía y habla de atmósferas que «motivan». «Si la gente supiera que los dominicanos nacemos y nos criamos en ese tipo de ambientes... El baloncesto se vive de esa forma. Ese tipo de escenarios me hace sentir como en casa, algo familiar y ya sé cómo manejarlo».
La vida, como el baloncesto, es frenesí en Jean. Que esta noche, en busca del primer título de su carrera, pensará en su primo Smerling y en aquel aro, pero también en Jaylen, el hijo que tuvo con apenas 16 años y que vive en la República Dominicana. «Tiene cinco años. Yo siendo tan joven, aquí... no creo que sea buena idea traerle. Pero pronto ya vendrá», pronuncia, entre sueños.
España ha ganado la Eurocopa e Inglaterra no, y estamos felices. Mariano Rajoy, filósofo estoico, tenía razón: en el fútbol y en la vida no sirve de nada ser un cenizo. Su precursor Séneca razonó el absurdo del pesimismo sostenido aunque experimentemos la desgracia, porque si el dolor es profundo no será duradero y si es duradero no será tan profundo. Gracias a los jóvenes héroes de Luis de la Fuente ahora sentimos una alegría que quiere durar, h
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
El exnúmero uno del mundo Rafael Nadal; el actual número dos de la ATP, Carlos Alcaraz; el último medallista olímpico del tenis español, Pablo Carreño; así como Alejandro Davidovich (32 de la ATP) y el número 1 en el ranking de dobles, Marcel Granollers, son los cinco jugadores preseleccionados para representar a España en los Juegos Olímpicos de París, según anunció este miércoles el seleccionador español, David Ferrer, en el RCT Barcelona-1899.
Los cuatro primeros disputarán el cuadro individual y Granollers únicamente la modalidad de dobles, en la que Nadal y Alcaraz formarán además una de las dos parejas que representarán a España en el torneo.
"Rafa y Carlos van a estar jugando juntos en París si nada lo impide, y aunque tengo una idea clara de quién formará la segunda pareja, aún no estoy seguro al cien por cien", declaró Ferrer, que todavía no tiene totalmente decidido quién acompañará a Granollers, número uno del ranking mundial de la especialidad junto a su pareja habitual en el circuito, el argentino Horacio Zeballos.
La Real Federación Española de Tenis (RFET) dará a conocer la lista definitiva para París 2024 el próximo 4 de julio, coincidiendo con el torneo de Wimbledon. Y, si no hay imprevistos de última hora, Nadal disputará a sus 38 años y con ránking protegido (número 9 de la ATP) sus cuartos Juegos Olímpicos.
Y es que el balear ya estuvo en Atenas 2004, Pekín 2008, donde logró la medalla de oro en individuales, y Río de Janeiro 2016, cuando conquistó otro oro, esta vez en la modalidad de dobles junto a Marc López. En París, volverá al escenario donde ha hecho historia ganando 14 veces Roland Garros.
También con ranking protegido (número 18) estará en la capital francesa Pablo Carreño, quien ya se encuentra totalmente recuperado de la lesión en el codo que ha arrastrado durante año y medio y en su día le obligó a pasar por el quirófano.
Carreño, presente en el acto celebrado en el RCT Barcelona-1899, explicó que Tokio 2020, donde consiguió la medalla de bronce tras derrotar al número 1 de aquel momento, el serbio Novak Djokovic, "es uno de esos recuerdos que no se olvidarán nunca".
El gijonés quiere volver a vivir esas sensaciones en un torneo olímpico y ha trabajado duro para poder disputar otros Juegos, a los que llegará con 33 años recién cumplidos.
"La cita de París ha sido superimportante para mantenerme motivado y constante en mi recuperación. Y de aquí a las Olimpiadas creo que podré jugar los partidos suficientes para coger este ritmo que necesito y superar ya definitivamente la lesión", sentenció.